Koishikawa Korakuen

Tokio blues

El avión que nos llevó a Tokio llegó muy tarde y aprovechamos el desfase horario para una dosis de hiperpoblación y de luces de neón en Shinjuku. A pesar de eso me desperté muy temprano y estuve viendo el templo Zojoji al amanecer. Después ya en equipo nos encaminamos al Palacio Imperial, para llevarnos la ya sabida decepción y de ahí un poco más al norte, a los jardines de Korakuén (後楽園 ) en el barrio de Koishikawa (小石川).

Cerca de Korakuén

Esto de viajar en tándem tiene su complicación. Me libré de ver el kabuki a cambio de renunciar al sumo. De todos modos, acabé viendo más jardines de los que hubiera querido y también comí muchos más fideos (y no tanto sushi) como me hubiera gustado. Como Korakuén fue el primero de los jardines, todavía acudí con mucha curiosidad. En cambio, no se puede decir que objetivamente fuera de los más bellos.

La cúpula de Tokio (Tokyo Dome) antes llamada Big Egg

Los jardines se encuentran junto a un parque de ocio con forma de gigantesca colchoneta hinchable que según su nombre actual es una cúpula y según el anterior, un huevo. Fue el primer lugar donde vi lo de que Tokio puede estar comportándose para uno como un mar de multitudes y rascacielos y de pronto también como un remanso de paz, un huerto diminuto y solitario.

Niña

Como en todos los jardines hay árboles y flores. También pequeñas construcciones de madera que son casetas o son pagodas dependiendo de si uno quiere mirarlas con los ojos de oriente o los de occidente. El estanque ocupa el espacio central. Como muchos estanques del Japón está poblado por carpas, un pez que me resulta especialmente horrible por su parecido con el ser humano en el valle inquietante.

Engetsu Kyo

Entre los elementos que más me gustaron en estos jardines de estilo chino se encuentran sus dos puentes. El puente llamado Engetsu-Kyo es por su forma el de la luna llena. Hay otro de madera y de un color rojo muy vivo.

Puente rojo de madera

El parque no es demasiado grande, por lo que puede recorrerse en menos de una hora. Volviendo hacia la salida, pasamos por una zona de cultivo de plantas en el que había desde un pequeño arrozal a diversas flores, muy bien cuidadas.

El estanque y al fondo los rascacielos.

.

Plantas bien protegidas con paja

.En el blog de Kirai he visto que en los jardines de Kenrokuén en Kanazawa utilizan un sistema llamado yukitsuri para proteger los árboles de la nieve. Sin ser idéntico se parece mucho a las cuerdas que parecían proteger algunos árboles en los jardines de Korakuén.

Kōrakuen

Recuerdo que al salir de allí seguimos caminando hacia el a veces polémico santuario de Yasukuni, un interesante lugar histórico que dejó en mi memoria algunas imágenes que ya contaré en otra ocasión.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 223 seguidores