Álter ego y alma máter

18/12/2011

El Mundo, 17-12-2011

En el capítulo de cosas que para mí son anglicismos, pero en los que la Real Academia acepta pulpo como animal de compañía, tengo que meter “álter ego“. Veamos el DRAE:

álter ego.

(Loc. lat.literalmente, ‘el otro yo’).

1. m. Persona en quien otra tiene absoluta confianza, o que puede hacer sus veces sin restricción alguna.

2. m. Persona real o ficticia en quien se reconoce, identifica o ve un trasunto de otra. El protagonista de la obra es un álter ego del autor.

La verdad es que no sabía si me iba a encontrar con la segunda acepción. Tendré que mirar desde qué edición está ahí. Recuerdo que cuando empecé a leer libros en inglés a los veintitantos años de edad, me di cuenta de que alter ego se utilizaba en un sentido  que no podía ser el significado que yo conocía, que era una mezcla de la primera acepción y de la primera parte de la segunda.

A lo mejor se empezó a utilizar en sentido jurídico para el apoderado y luego pasó a lo de las personalidades similares o afines. Lo que nunca había oído yo en español es que se llamara así a un personaje imaginario. De hecho, el Panhispánico sólo trata la primera acepción.

Y en cambio en inglés, siempre lo he leído con ese sentido de segunda personalidad, seudónimo, personaje imaginario que en realidad es uno mismo…

Y vamos al Óxford:

alter ego
Pronunciation: /ˌaltər ˈɛgəʊ, ˌɒlt-, ˈiːg-/
noun (plural alter egos)

  • a person’s secondary or alternative personality: in the flesh she is a million miles from her photographic alter ego
  • an intimate and trusted friend.

Origin:
mid 16th century: Latin, ‘other self’

Donde también están ambas acepciones aunque ubicadas en sentido contrario. Yo nunca he oido, ni leído en lengua inglesa la expresión alter ego en el sentido de amigo.

En realidad este es uno de los casos en que se puede decir que a día de hoy todo vale ya que las autoridades todo lo recogen y amparan. Pero en mi opinión y en mi idiolecto “álter ego” es amigo en español y “seudónimo” en inglés. O por lo menos así era antes de que el periodismo consistiera en que gente que no ha estudiado lenguas se dedicara a traducir noticias de agencias internacionales.

Esto ha activado en mis conexiones neuronales otra expresión latina que para mí también se utilizaba de modo diferente en inglés y castellano: “alma máter“.

Para mí el “álma máter” era,  por decirlo de un modo figurado, la persona que daba vida a algo. (Por ejemplo, Lamentamos la muerte de Pepito, que era el alma máter de nuestro orfeón), en cambio en inglés y sobre todo en los EEUU se conoce por alma mater a la universidad en la que uno cursó sus estudios.

Pues voy al DRAE y mira:

alma máter.

(Loc. lat.literalmente, ‘madre nutricia’).

1f. U. para designar la universidad.

Y luego el Panhispánico de Dudas dice que se debe decir la alma máter porque alma es adjetivo (nutricia) y que:

2. Es impropio, aunque frecuente hoy, el uso de esta locución con el sentido de ‘persona que da vida o impulso a algo’: Marca de incorrección.«Es el gerente y alma máter del mayor proyecto empresarial organizado nunca por un sindicato español» (Cambio 16 [Esp.] 5.11.90). Este uso impropio se debe a la confusión entre el adjetivo latino alma (fem. de almus ‘que nutre o alimenta’) y el sustantivo español alma (del lat.anima). Al considerar erróneamente la palabra alma como un sustantivo, se antepone en estos casos la forma el del artículo.

Y aunque sabía en latín alma es ánima, nunca había caído en que este alma de alma máter viene de almus, de la familia de alimento.

Creo que  no me costará mucho quitarlo del repertorio. A quien no se lo voy a dar es a mis universidades, que no merecen tanto. Digo yo que a los emigrados quienes nos nutren son otras instituciones.


Primero vinieron por los periodistas

09/12/2011

Seguramente por el tipo de vida que uno ha hecho, es probable que a la edad de veinticinco años ya supiera más cosas que la mayoría de la gente. Hablo de datos de esos a los que se llama “cultura general” no me pidan que haga un guiso, ni que conduzca un automóvil, ni que cosa un botón… a esto lleva la especialización y la pereza de uno para adentrarse en terreno hostil. Si esta crisis o la que viene se lleva por delante la sociedad de la información, me tendré que arrepentir.

El caso es que en la década que va de esa edad hasta hoy he aprendido otras muchas cosas y sin embargo no dejo de caer en el sesgo de operar como si todos supieramos las mismas. En ese y en el dicho aquel de “ignorante es el que no sabe lo que yo aprendí anteayer”.

Hace siete u ocho años un amigo me comentó que el, para nosotros, más famoso poema de Brecht no era de Brecht. De hecho ni siquiera es un poema, sino la reelaboración de un sermón del pastor Martin Niemöller. Es una idea que Niemöller expresó en muchas ocasiones, por lo cual ni siquiera hay una versión auténtica. Una que copio de la wikipedia dice así:

Alemán Español
Als die Nazis die Kommunisten holten,
habe ich geschwiegen;
ich war ja kein Kommunist.Als sie die Sozialdemokraten einsperrten,
habe ich geschwiegen;
ich war ja kein Sozialdemokrat.Als sie die Gewerkschafter holten,
habe ich nicht protestiert;
ich war ja kein Gewerkschafter.Als sie die Juden holten,
habe ich nicht protestiert;
ich war ja kein Jude.Als sie mich holten,
gab es keinen mehr, der protestieren konnte.
Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista.Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

De hecho, esta versión que resuena en mi cabeza que empieza con un “primero vinieron por los comunistas” y termina con un “hoy han venido a por mí / ya era demasiado tarde” que no por apócrifo me resulta menos conmovedor. Estoy seguro de que el texto lo vi por primera vez en una octavilla que recogí por la calle. Tuvo que ser en 1982 ó 1983.

El caso es que aunque esto sea contrario a toda lógica, yo vivo en la convicción de que todo el mundo conoce el texto de toda la vida y que todo el mundo sabe ya que es de Martin Niemöller y no de Bertolt Brecht. Craso error.


Malvender y mal traducir

06/12/2011

¡de puta madre para los ancianos!

Aquí una captura de pantalla del que se solía considerar el mejor diario de la prensa española. La noticia estaba aquí, pero pongo el pantallazo porque espero que algún profesional con contrato fijo le ponga los puntos sobre las íes a los becarios de la LOGSE.

Aquí la definición del DRAE de la palabra “malvender“:

malvender.

1. tr. Vender a bajo precio, con poca o ninguna ganancia.

Aquí varias noticias sacadas de Google News con la búsqueda HBSC + mis-selling. ¡Qué difícil me ha sido intuirlo!

Aquí la firma de uno que cree que tienen que pasar muchas cosas para que vuelva a pagar por un periódico español:

Atte.

alfanje

 


En tiempos de Hitler

04/12/2011

Demolición del Deutschlandhalle

Un día mencioné de pasada, y si no lo hice lo hago ahora, que soy miembro de una asociación cultural cuya sede se encuentra en la planta baja de un edificio de viviendas y que en un momento dado, hará una veintena de años, se produjo un conflicto con los copropietarios del inmueble, que precisaban de un pequeño trozo de nuestra planta para acometer las obras de instalación de un ascensor. El edificio, de seis alturas, se construyó en 1958 sin este complemento hoy considerado esencial.

El caso es que en las discusiones para la cesión de esos pocos metros cuadrados un vecino dijo varias veces lo de “llevamos con esta situación desde el franquismo”. Bien. Con dos cojones. No le valía con decir más de treinta años o lo que fuera. Parecía que mentar al mal absoluto le cargaba de razón en algo en lo que realmente no la tenía, aunque finalmente se acabara saliendo con la suya. Probablemente hoy en día se le habría añadido algo de gender perspective al argumento emocional, ya que la ausencia de elevador afecta sobre todo al ama de casa que vuelve al hogar cargada con las bolsas de la compra.

Hoy me he encontrado con una pequeña nota en El País que trata de la demolición del Deutschlandhalle, un edificio polideportivo multiusos berlinés construido en la década de 1930. Yo lo digo así porque la razón del derribo es que el edificio es viejo y no está en condiciones. En cambio, el país prefiere “un edificio construido en tiempos de Hitler”. Bien otra vez. O sea, en algún momento entre 1933 y 1945  si tomamos en cuenta el tiempo en que Hitler estuvo en el poder. O quizá entre 1923 si tomamos como referencia el putsch de la cervecería, cuando su figura empieza a tomar relevancia o 1889 si preferimos pensar en su año de nacimiento. Probablemente lo primero de todo.

En los tiempos actuales, cuesta menos de diez segundos saber que el edificio se construyó en nueve meses y fue inaugurado por Hitler el 29 de noviembre de 1935. No creo que le debamos exigir a la prensa seria menos precisión que el año. Es que además el edificio lo tiran porque está viejo, y no porque tuviera nada que ver específicamente con el nazismo.

Cada vez que uno lee la palabra “franquismo” puede estar casi seguro de que se encuentra frente a una vaguedad moralizante y cada vez que uno lee el nombre “Hitler” lo más probable es que se encuentre con una comparación que no viene a cuento o una generalización de estas. Son dos términos que casi quitaría del libro de estilo.


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