Estalingrado

07/03/2014

Anoche estuve viendo un documental llamado “Secretos de Estalingrado”. Me ha parecido que la idea principal que quieren transmitir es que Stalin no fue tan buen estratega militar como suele suponerse y que realmente tuvo bastante suerte, y que lo que se solía considerar una retirada estratégica fue más bien una huida desordenada de soldados soviéticos despavoridos.

No sé hasta qué punto puede describirse una campaña militar con una versión que sea “la verdad”. Seguramente también haría falta saber leer en ruso y escuchar la opinión de los historiadores soviéticos y rusos. En todo caso soy escéptico respecto a la posibilidad de una versión verdera: ni siquiera en otros casos sin barrera lingüística y donde el acceso a documentos sería más sencillo estamos nada cerca. Es probable que los soviéticos tuvieran la fortuna de cara en importantes momentos concretos, pero eso ocurre todo el tiempo en todas las batallas de todas las guerras. Más o menos es opinión comunmente aceptada que la obcecación de Hitler por no retirarse, contra la opinión de sus generales, fue un error estratégico de primer orden y el rival también juega.

A mí me parece que el documental fracasa en ofrecer una narrativa coherente de si las fuerzas y el armamento alemanes eran superiores o no, o si el exceso de extensión creaba problemas de abastecimiento que eran más importantes que esa ventaja y también de cuántas tropas disponía la URSS para la operación Urano y desde dónde tenían que transportarlas.


¿Se habla inglés en Irlanda?

02/03/2014
English is not spoken in Ireland

English is not spoken in Ireland

Estaba mirando fotos viejas y, cuando me he encontrado esta que tomé en el escaparate de una inmobiliaria en un pequeño lugar de la Toscana llamado Castellina in Chianti, me he dado cuenta de que iba a ser pasto de blog. Es más, muy probablemente la tomé con esa intención. Ocurre que las cosas se quedan en un cajón y tardan años en aflorar.

Habrá quien diga que lo mismo es no incluir Austria y Suiza en la “nación DACH” o no añadir al mapa de Francia las zonas francófonas belgas y helvéticas. El caso es que aparece la silueta completa de la isla de Irlanda y sólo se colorea Irlanda del Norte, y eso parece implicar que en la República de Irlanda no se habla el inglés.

También existe la diferencia de que mientras que se podría interpretar que Francia o Alemania representan el francés y el alemán, en el mapa de las islas británicas no sólo queda coloreada Inglaterra como “madre” del inglés sino también tres otras de las “naciones” de las islas.

Todo el mundo sabrá que en algunas zonas del oeste de Irlanda que aquí llaman Gaelltacht se habla aún la lengua vernácula conocida como gaélico, irlandés o gaélico irlandes. El número de personas que son hablantes nativos o lo utilizan a diario oscila según diferentes cálculos entre las 30.000 y las 80.000 (en una isla de cuatro millones). En todos mis años en Dublín sólo lo he oído por la calle en dos ocasiones y tengo que matizar lo de “por la calle”, ya que una vez fue en la biblioteca junto a la sección de libros que tratan sobre el gaélico y la otra fue en una cafetería, y era hasta cierto punto algo artificial ya que era un grupo de jóvenes que había quedado para practicarlo.

Mal que bien puede decirse que en Irlanda todo el mundo habla el inglés.


Albert Speer

26/12/2013

Hace años había empezado las memorias de Albert Speer. Tenía el libro en español y lo perdí. Me dio mucha rabia porque había leído unas decenas de páginas y me estaba pareciendo una traducción de mucha calidad. Da mucha rabia perder un libro y luego he oído decir unas cuantas veces que es un texto indispensable, así que como lo he vuelto a encontrar por dos reales y tenía un par de festivos por delante he sentido la urgencia de comprarlo y leerlo del tirón.

Hace más años aún, en Berlín, compré otro libro muy interesante. Era una guía de la ciudad que relacionaba todos los lugares con lo que habían sido entre 1933 y 1945. Incluía edificios que ya no existían, los nombres antiguos de elementos urbanos que llevaran nombres nazis y hablaba de las condiciones de vida de la época y cosas así. Un capítulo muy interesante eran los planos de Speer para construir el nuevo Berlín tras la victoria en la guerra. Antes de eso su nombre no era uno que destacara en especial en mi mente entre los de los otros jerarcas nazis.

Es una autobiografía de lo más interesante en muchos aspectos, ya que Speer se subió al carro del nazismo en el último momento y no dejó de ser considerado un outsider por muchos de los antiguos camaradas de Hitler. Parece un personaje mucho más íntegro que los demás protagonistas, aunque tuvo la ventaja de vivir para contar su punto de vista y defender su actuación. Su posición privilegiada en el entorno del caudillo alemán ofrece vistas interesantes sobre cómo se vivieron los aconteceres en la cabina de mando. A mí en especial me parece interesante la desastrosa gestión de Estalingrado, pero datos y aspectos menores como la importancia de la industria de rodamientos, la expedición al monte Élbrus o la personalidad de Eva Braun no están exentas de interés.

Curiosamente la lectura del libro me ha hecho reflexionar mucho sobre asuntos que no son ni históricos, ni políticos ni ideológicos ni bélicos. Las observaciones de Speer sobre la organización del Tercer Reich me han hecho pensar mucho sobre el mundo de la empresa. En especial sobre el principio de responsabilidad; la necesidad de la crítica y la autocrítica para aprender de los errores y mejorar los procesos; y los estilos de liderazgo.

Una gran parte de las memorias pivota alrededor de la figura de Hitler y cómo ejerce el poder. Speer muestra muchas facetas de su jefe dando a entender una personalidad muy complicada que según las cosas se van poniendo difíciles es cada vez más irascible, carente de empatía y rayana en la locura aunque aprecia muchos rasgos positivos y su juicio se debate entre la admiración y la lealtad de doce años de colaboración y la opinión final que de él le queda tras la derrota. La autoridad de Hitler es incontestada pero a la vez sin mucha capacidad para comprobar si sus órdenes se estaban llevando a cabo. En muchos sentidos se podría decir que su liderazgo era blando. Gran parte de los juegos de poder dentro del sistema consisten en ver quién consigue el apoyo de Hitler para tal o cual cosa. Es muy sorprendente la incapacidad de los demás para postularse como alternativa.

Relacionando la figura de Hitler con lo de las cuestiones de management, es curioso que su sistema de trabajo tal y como lo describe Speer fuera tan ineficiente, con unos horarios un tanto absurdos, amateurismo e incapacidad para determinar cuáles eran los puntos importantes de la agenda. Aparte de las carencias del líder, en lo relativo al sistema Speer critica mucho la burocracia alemana a la que considera muy inferior a lo que estadounidenses y británicos estaban haciendo en tiempo de guerra. Tengo dudas sobre cuál es el nivel adecuado de burocracia que maximiza la eficiencia. También cuestiona la falta de sinergias cuando más de una organización hace el mismo trabajo o si las líneas de abastecimiento de los diferentes ejércitos son totalmente diferentes. Tampoco está claro a mi modo de ver cuánta redundancia es necesaria, ya que cuando hay un solo sistema se maximiza la eficiencia pero su defensa es capital y su fallo un problema crítico.

En el libro no se ve nada de la persecución a los judíos ni en general las condiciones de Alemania prebélica y tampoco los crímenes de guerra perpetrados en el este y Speer ha sido criticado por ello. Tampoco aparece que el exterminio de la población civil y muchos temas que hoy nos parecen centrales para entender el nacionalsocialismo fueran asuntos sobre los que se debatiera en la cancillería. En cambio se ve mucho a Hitler como un megalómano obsesionado por construir edificios, sobre todo antes de que empiece la guerra pero también una vez iniciada la misma. Resulta muy curioso cómo no cambia su foco de atención y pretende seguir construyendo sin entender lo que se viene encima. Diría yo que el líder efectivo de un país, y más en la actualidad, deja cuestiones de arquitectura y otros asuntos menores que parecían obsesionar a Hitler a los técnicos.

Al final, y a diferencia de otros,a Speer acepta su responsabilidad en el sistema y en Núremberg lo condenan a veinte años, donde tuvo tiempo para reflexionar y escribir estas memorias. La idea más importante que queda en ellas es que Hitler merece ser condenado por la Historia, no sólo por las desgracias y crímenes que provocó en otros países y la aniquilación de millones de seres humanos sino también por haber creido que su figura y el destino de su plan eran más importantes que la pervivencia de la nación alemana.


Postal de Alemania

14/10/2013
-Möchte der Herr nicht lieber einen Einzeltish?

-Möchte der Herr nicht lieber einen Einzeltisch?

El viernes pasado me llegó una postal de Alemania. Contiene la viñeta supra. Me parece adecuado hacer acuse de recibo aquí, donde mi corresponsal lo acabará viendo. Respecto a la evocación de Leonardo, me cuenta que ese chiste es de lo poco que pudo entender (“¿No preferiría el Señor una mesa individual?”) en el Museo del Humor de Fráncfort. Eso justo antes de decir que la ciudad del Meno le gusto. Afirmacion hasta cierto punto sorprendente.

No he puesto “postal de Fráncfort” porque veo que el matasellos dice Villingen-Schwenningen, que está en la Selva Negra y cuyo nombre me recuerda a dos sitios por los que anduve hace casi una década en los Países Bajos. La ciudad de Vlissingen, que los tercios de Flandes llamaban Flesinga y la playa de Scheveningen en La Haya, cerca donde vivía. Esto no viene muy a cuento excepto por el hecho o leyenda histórica según la cual durante la guerra los neerlandeses detectaban a los ¿espías?alemanes haciéndoles pronunciar Scheveningen, cuya pronunciación no debe de ser tan diferente de la del nombre de ese otro pueblecito en Baden-Württemberg cuyo nombre hemos puesto al inicio de este párrafo, excepción hecha del sonido de jota de la ge holandesa.

No sé yo si el nuevo obispo de Roma podrá arreglar el problema del nazareno, si es ausencia de feligreses. En cualquier caso, y sabiendo como acaba la historia, “mejor solo que mal acompañado” podría decirse.

Aquí en Dublín tenemos una versión interesante y urbana de “La última cena” en un muro de ese callejón de restaurantes al que llaman Italian quarter.


Fourteen funny features of Cologne, Germany

11/10/2013

In April 2009 I stepped in Cologne. I arrived by train from Hanover in a night in which I hardly could see the monstrosity of its cathedral, just in front of the station. I used the following day to stroll around the most typical places of the city. I was a hot humid day which  persuaded me not to follow upstairs to the spire of the cathedral. Luckily, the next day, in which I should follow my trip to a Duesseldorf, started clear and shiny, ideal for the scheduled ascent.

April 13 2009, Köln, armed with my camera. That day I could see a number of curious things that I list in chronological order:

1. Achtung

One of the best-known German words among those who don’t speak German. We came across it in a sign to advise about the danger posed by the tramways. Certainly they are more difficult to be seen, and therefore more dangerous, when you walk looking to the ground, so the placement seems about right.

Achtung

Achtung

2. Grünfeld

A pub named after a chess defence which includes a chess knight graffiti on its wall. Nothing special, but otherwise I wouldn’t reach the magical number fourteen.

El bar Grünfeld

El bar Grünfeld


3. Fist and ear statue.

My imagination does not reach the meaning of this statue. It must be the fight against deafness as much as the concept that listening to others makes us stronger. None of the ideas that came to my mind seem to be specially full of sense. Inside the ear there was litter and some cigs butts, but I’m quite sure it is not an ashtray.

Oreja con puños

Oreja con puños

4. Ice-cream on the top

Best location for tourist photos. I have one myself, ice-cream crashed on my head in tower-of-pisa fashion, which I don’t include here out of sheer shame.

El helado estrellado contra el edificio

The icecream crashed on the attic

5.  Small piece in front of cathedral

The cathedral of Cologne is a spectacular mass. Certainly it is in the first place on the list of things worth seeing in town, but it has not place on this list.  What does fit on my list of funny things is the piece in front of the cathedral of which it is said it is identical to the one on top of each of the towers, 140 metres above. One can imagine the efforts to put it up there. Awesome in every sense.

Catedral de Colonia

Catedral de Colonia


6. Pixelated glass.

There is an interesting example of stained glass inside the cathedral. It looks like a tribute to the geek world. The colours of stained glass have always fascinated me and this is no exception in spite of its low definition.

Vidriera pixelada

Pixelated glass

7. Goldfish lamp

In the old town, die Altstadt (actually not so old as not much of the city survived WW2) there’s an area of narrow streets and restaurants. In one of those this lamp held by a whale could be seen.

En la parte vieja de Colonia

Cologne, old town


8.  Football urinal

In an Italian restaurant’s gents there was a football-themed latrine with its goal and all that. There’s a pink football and even if I’m saying too much I’ll let you know that you can move the ball but it is impossible to score.

Deportes en todos los lugares

Sports everywhere

9.  Street ground, orchestra ceiling.

The auditorium in which the Philharmonic rehearses is under the street, more specifically under a square beside the railway tracks. near the cathedral. Apparently, people stepping may disturb the acoustics, so whenever there’s a concert or rehearsal some men prevent pedestrian from stepping over the musicians.

Aquí explican la jugada

Here it is all explained

Los agentes de la ley acústica. Al fondo la catedral.

Acoustic law and order agents. The cathedral on the background.

10. Space invaders.

A friendly alien on a post beside the tracks. It must be one of those guerrilla art actions.

Marcianito

Marcianito

11. Love locks

This is a meme which has been spreading recently. I think I’ve heard the city of  Florence is going to fine the assholes which may uglify it with this kind of junk. The happy couple places its lock with names or initial in a public place and then get rid of the key, or eat it, or keep it until their love is rust. In Cologne the chosen venue is such a city icon as the railway bridge.

Quincalla sentimental

Sentiments rusting

Los candados van en la valla que hay entre el paso de peatones y las vías

The locks are on the fence between the pedestrian gangway and the tracks

12. Buildings in inverted L shape

Futuristic architecture is everywhere but it is still interesting to watch buildings of this type and size. As I saw them from the distance I’m not sure whether the shape is  designed in order to keep the room at the base or to provide with shadow and shelter from the rain.

Las dos eles invertidas. O elle invertida.

Two inverted L’s.

13. Elephant

Germans love antiques in street markets. In this Flohmarkt (flea market, as it is in French or English) and other similar one can trade coins, stamps, old postcards. Also some more unusual stuff such as this elephant. I cannot imagine its price or the use it can serve.

Elefante de pega

Pretend elephant

14. Books as steps

A bookshop chain example of advertising in an underground crossing stairs. The concept is that each step represents the spine of a book. A metaphor full of beauty and wonder, as every book is a new step in life.

A punto de ascender por la escalera del conocimiento

About to ascend the knowledge stairs


Hamburg

11/10/2013

This post appeared originally in Spanish as Hamburgo

After several months 14 funny things I saw in Cologne about the city of Cologne (Köln), is one of the most successful posts in this blog, so I started working in an attempt to show some of the interesting things I could see in the Hanseatic city of Hamburg some days before. I’ll get the pictures out of its folder and will comment them more or less in chronological order.

Deutsches Schauspielhaus

The first day in town we were strolling around the city centre where we could see the German Theatre (Deutsches Schauspielhaus), which reminded me the Opera of Prague. Funnily, once we got closer we saw a plaque in which they mentioned the architect was actually the same man.

Hans Hummel, in yellow and blue

Hans Hummel. This water carrier is a typical character in Hamburg. He can be found in different places around the city, especially on postcards. Apparently he was one of Hamburg’s water carriers before the times of the running water, but he was also a poor man the children laughed at. The German Wikipedia says he lived between 1787 and 1854.

Beautiful building

Some of the buildings in Hamburg made me remember the houses of Amsterdam. I’m not sure if the architectonic style when from city to city on the ships that sailed the northern seas. Art and commerce together.

Jungfernstieg in front of Binnenalster, seen from a second floor

From one of the wonderful bookshops of Hamburg (an urban feature from which Spain should learn) we can see the area of Jungfernstieg, a street in front of river Alster at Binnenalster, which seems a lake but it is not one. Hamburg is placed where two rivers meet. River Alster is a tributary of the Elbe. Interestingly, the port of  Hamburg on the banks of the Elbe is 88 km away from the river mouth into the Baltic Sea. Hamburg, which boasts one of the most important ports of the world is a port city but not a seaside city.

Hamburg City Hall

Hamburg’s City Hall is a building of peculiar beauty. It is at the very centre of the city, a few metres away from  Binnenalster. Even if we arrived at dusk and could not see its interior, it is not difficult to realise that this is an impressive building. I spent some time looking at statues, as the one of victorious archangel Michael. I still ignore what the function of the post in from of the city hall is, but it includes a nice ship on its top.

Mapa tridimensional para ayuda de ciegos y deleite de cartógrafos

3D Map

Beside the city hall there is a 3D map of the city centre. It is certainly some help for the blind and a pleasure for cartographers and map aficionados. Binnenalster and the city hall square in which the map sits can be seen perfectly. The farther side of the map represents the flow of the Elbe.

Geographical coordinates of Hamburg

We came across the geographical coordinates of Hamburg 53°33′18″N 9°59′24″E in a shopping centre. For Spaniards, it is Important not to mix the O for Ost (East, in German) with the O for Oeste (Spanish for West, which in German is W, West, the same as in English). Meridian 10° E runs trough the city. In fact, Google Maps provides 53°33′55″N 10°00′05″E as coordinates.

Coat of Arms of Hamburg

In the underground station “Rathaus” (City Hall) the tiles in the wall showed the city’s coat of arms, which I’ve seen so many times on a coffee cup at home.

Emergency device to stop trains

One thing which drew my attention was a lever to stop trains, if needed, sitting on the platform. I had seen this kind of device on trains, but never outside them.

Tree decorated with easter eggs

The easter egg thing is not specifically from Hamburg, but a tradition in the whole Germany. The next morning we found several shrubs decorated with plastic eggs, but the real ones are edible. Typically, children paint them in gaudy colours.

Chilehaus yard and Instituto Cervantes’ entrance

Interesting architecture. Chilehaus, with its geometrical design, is one of the outstanding buildings in Hamburg. Seen from one of its angles it shows a ship shape. It is said that the project was commissioned by a man who became wealthy in Chile. Among other things, it houses Instituto Cervantes.

Der Spiegel

Hamburg is the capital for Germany’s newspapers, publishers and media. In your walk you’ll recognize the famous names.

An old VW, with the Chilehaus in the background

The storehouse area is a whole journey to the 19th century. I loved coming a cross an old small Volkswagen Beetle beside the old depots.

Speicherstadt

Speicherstadt. When I arrived in this place I experienced some kind of déjà-vu, as I knew it thanks to old photographs, even if I didn’t know that it was in Hamburg. The ship could be unloaded directly into the warehouses. Today the whole area is being renovated.

Elbe Philarmonic (project)

A dream for the future. This infographic shows the project for the new building of the Philarmonic, on the banks of the Elbe. The base of the future building is on the left of the image. It will be very recognizable, beside the river. I’d love coming some time and listen to a Wagner opera.

We took a boat tour around the port on that same day. It is a very pleasant experience which I recommend to everyone visiting Hamburg, but there are some many views that the tour deserves its one post. I hope you enjoyed this photos to the point that they are some encouragement to visit this city.


1938 Hitler’s Gamble

11/09/2013
Portada

Portada

A veces leo libros cuyo nivel de detalle esté por encima de mis posibilidades.  Por ejemplo, creo que a rasgos generales conozco bien la historia de los años treinta y la segunda guerra mundial, sin embargo no al nivel técnico de un historiador. Cosa lógica. Sin embargo, me ha apetecido sumergirme en esta obra, que han traducido al español como “1938, el año de las grandes decisiones”.

Me ha ayudado a decidirme que había leído el anterior del autor, Giles McDonough, que es un historiador inglés de ascendencia alemana y especializado en ese país. El libro trata el curso de un año capital en la historia de Alemania, en el que todo lo que sucedió fue muy importante para la llegada a la guerra mundial y el devenir futuro del mundo.

La estructura del libro son doce capítulos, uno por cada mes del año. Para aquellos a quienes les interese lo suficiente como para echar un vistazo pero no para leerlo completo, no hay mejor resumen que el prólogo del autor, que iba a traducir yo mismo, pero mejor lo leen aquí (págs 13-16).

¿Qué es lo que he aprendido en este libro? Creo que ahora tengo una visión mejor de la lucha de poder dentro del bloque del nazismo, que incluso siendo un movimiento totalitario enfrenta en su seno a numerosos individuos y organizaciones, cuyos intereses van en sentido opuesto. Por ejemplo la noche de los cristales rotos organizada por Goebbels el 11 de noviembre supuso un contratiempo para Göring y Ribbentrop, preocupados por la política exterior.

También me parece interesante la ruptura del nacionalismo alemán postimperial clásico y el nazismo que se produce en el mismo año, cuando la vieja guardia de generales prusianos puede ver con nitidez que los objetivos y la agenda de Hitler no son los suyos después de haberles sido útil durante años y sin embargo deciden no hacer nada. Quizá los escándalos de Blomberg y Fritsch supusieron un punto de inflexión.

Otro aspecto que está muy bien descrito es el proceso que conduce a la anexión de Austria y cómo se llega a ella y una vez que se produce cómo es la persecución de los judíos y el sistema Eichmann para forzarlos a emigrar. Hay que tener en cuenta que no se habían visto en las calles de Austria los hechos que se llevaban desarrollando en Alemania  desde 1933 (en aquel momento ya “el resto de Alemania”). El autor tiene un buen conocimiento de la historia de Viena y recuerdo haberme interesado mucho por la descripción que hace de la caída de la ciudad ante las tropas soviéticas en 1945 en After the Reich.

Cosas curiosas son que Chamberlain no queda tan mal como suele, ni tampoco el Papa Pío XI cuyo retrato resulta bastante amable en comparación con otros que he leído. Nunca he tenido muy buena opinión de Edvard Beneš y eso no cambia con lo leído en este libro. En cualquier caso, el análisis de estas tres figuras suele ser siempre retrospectivo con una visión post-1945 que hace difícil juzgar su actuación en 1938 como se haría sin conocer los acontecimientos posteriores.

¿Qué es lo que no me gusta del libro? Creo que la incorporación de los Sudetes no está tan bien explicada como el Anschluss. Además me parece que el libro está demasiado centrado en tres focos urbanos (Berlín, Múnich y Viena) y se ve relativamente poco de lo que ocurre en el resto del país. Hay algunos aspectos que ocupan demasiado espacio para su importancia cuantitativa (los bautizos de judios por la iglesia anglicana en Viena). Aunque puedo entender que un historiador alcance conocimiento exhaustivo de un episodio concreto y lo meta en el libro con afán ilustrativo, a mi modo de ver el salto de macro a micro desenfoca la perspectiva.

Una cosa que me sorprende mucho es que en todo el libro no aparezca la palabra España, cuando en 1938 en España se estaba disputando una guerra en la que Alemania y la Unión Soviética participaban directamente y el resto de potencias participaban en el circo del Comité de No Intervención. A mí, personalmente me parece una omisión bastante grave aunque el libro tenga poco más de 300 páginas.

 


Granizo alemán

29/07/2013

Se suponía que esta semana no iba a tener tiempo para nada y no me está yendo tan mal. Mi familia me da apoyo emocional en esta compleja tesitura y me han hecho la tarde más llevadera. Mi sis, que se va de vacatas por los Balcanes, dice que se atreve a llevar el coche, que total, se lo ha dejado hecho unos zorros la granizada que cayó el otro día por el sur de Alemania. No son del tamaño de melocotones, como he oído en alguna ocasión, pero no le andan muy a la zaga.

El suelo lleno

El suelo lleno

Buen calibre

Buen calibre


Historia de Breslavia

20/02/2013

 Esta entrada es esencialmente una traducción de un artículo de Wikipedia y como tal lleva licencia CC-BY-SA.

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Breslavia (en checo: Vratislav, en alemán: Breslau, en polaco: Wrocław) ha sido durate siglos la ciudad más importante y dominante de Silesia y en la actualidad es capital del voivodato de Baja Silesia, en Polonia.

La historia de Breslavia comienza en una encrucijada de la Baja Silesia. Fue uno de los centros del primero Ducado y después Reino de Polonia y, brevemente, durante la primera parte del siglo XIII, el centro de la mitad del dividido Reino de Polonia. Tras las invasiones mongolas de 1241 comenzaron a llegar pobladores germánicos y Breslavia se convirtió en parte de Bohemia. Tras la Guerra de Sucesión Austriaca, la ciudad y la región pasaron a formar parte de Prusia y con posterioridad del Imperio Alemán. Tras la Segunda Guerra Mundial, Breslavia y la mayor parte de Silesia fueron transferidas a Polonia.

Índice

Origen

La ciudad de Breslavia se formó como fortaleza bohemia situada en la intersección de dos rutas comerciales que habían existido durante un largo período: la Vía Regia y la ruta del ámbar. Los primeros registros históricos de la ciudad son del siglo X y aparecen con el nombre de Vratislavia, posiblemente derivado del nombre del duque de Bohemia Vratislav I, que murió en el año 921. En ese momento la ciudad lleva el nombre de Vratislavia y se limita a lo que hoy es Ostrów Tumski, la isla de la catedral.

Polonia, Bohemia y Ducado Piasta

Monumento a Bolesław Chrobry en Breslavia hoy

En el año 990, el duque Mieszko I de Polonia conquistó Silesia y Breslavia. En el año 1000, el rey Boleslao I de Polonia estableció el Obispado de Breslavia, el primero de Silesia. Pronto la localidad se convirtió en un centro de comercio y se expandió primero a la vecina Wyspa Piaskowa (isla de arena) y luego a la margen izquierda del río Óder. Hugo Weczerka escribe que alrededor del año 1000 la población tenía aproximadamente 1.000 habitantes.1 y tras un levantamiento en 1037-38 contra la iglesia y probablemente también contra los nuevos gobernantes, el obispo y el representante del rey de Polonia fueron expulsados.2 En 1038 Bohemia tomó la ciudad y la retuvo hasta 1054, año en que Polonia volvió a recuperarla. Weczerka escribe que entre 1079 y 1102 Silesia y Breslavia fueron temporalmente independientes.2 y que en 1163 Breslavia se convierte en capital del ducado de Silesia que – siempre según Hugo Weczerka – se fue desvinculando lentamente de Polonia.2 Para 1139 se habían construído dos nuevos asentamientos. Uno pertenecía al Gobernador Piotr Włostowic (también conocido com Piotr Włast Dunin, Piotr Włost o Peter Wlast; ca. 1080–1153) y se situaba cerca de su residencia cerca de Olbina y la abadía benedictina de san Vicente. El otro asentamiento se fundó en la margen izquierda del Óder, cerca de donde hoy se encuentra la universidad. Se encontraba en medio de la Via Regia que iba de Leipzig a Legnica) y seguía por Opole y Cracovia hasta Kiev. En la ciudad había comunidades de polacos, bohemios, judíos, valones3 y germanos4 .

Durate la primera mitad del siglo XIII, el duque de Silesia Enrique I el Barbudo consiguió unificar gran parte del dividido reino de Polonia. En 1232 se convirtió en el primer duque de Cracovia (Polonia Menor), lo que le dio el título de pricipal duque de Polonia. Enrique intentó conseguir la corona polaca , pero no lo consiguió.5 Su hijo y sucesor Enrique II el Pío siguió intentando, pero su muerte en la batalla de Legnica de 1241 también le impidió alcanzar este objetivo. Los territorios polacos conseguidos por los duques de Silesia durante este periodo se han llamado “la monarquía de los Enriques de Silesia”.6 Breslavia fue el centro del dividido Reino de Polonia.

Iglesia de 1241–42 in el distrito más antiguo de Breslavia (Ostrów Tumski, la isla de la catedral)

En 1241 la ciudad fue devastada por las invasiones mongolas. Los habitantes quemaron su propia ciudad para obligar a los mongoles a una rápida retirada. Según Norman Davies, la invasión mongola condujo a la historiografía alemana a mostrarla como un acontecimiento que acabó con la comunidad polaca. Sin embargo, a la luz de la investigación histórica esto es dudos, ya que hubo muchos nucleos de población polacos que permanecieron incluso hasta el siglo XIV, especialmente en la margen derecha del Óder y nombres polacos como Baran o Cebula siguen apareciendo en la elite de Breslavia.7

Georg Thum, Maciej Lagiewski, Halina Okolska y Piotr Oszczanowski escriben que la diezmada población fue completada con germanos.8 9 Norman Davies presenta una tesis diferente cuando escribe que es incorrecto etiquetar a las gentes de la época como “alemanes” ya que su identidad sería la de los sajones o los bávaros, mientras que el historiador Norbert Conrads arguye que en aquel tiempo tampoco existía una identidad polaca, un punto de vista compartido por el autor checo František R. Kraus.10 Norman Davies escribe que cuando comienza la germanización “Vretslav era una ciudad multiétnica de la Edad Media. Su composición ética se movía en interminable estado de flujo, cambiando con cada subida y bajada de la marea política y cultural a la que estaba expuesta”.11 Breslau, el nombre alemán de la ciudad, aparece por vez primera en registros escritos. El concejo de la ciudad desde sus comienzos utiliza sólo el latín y el alemán.8

En 1262, una vez reconstruida, la ciudad adoptó el fuero de Magdeburgo y a finales del siglo XIII se unió a la Liga Hanseática. La ciudad ocupaba 60 hectáreas y disponía de una plaza mayor (llamada hoy Rynek), protegida por casas que se convirtió en el nuevo centro de la localidad. El lugar de su fundación original, la isla de la catedral, pasó a ser el centro religioso. Con el proceso de Ostsiedlung en marcha, los dinastía de los duques Piastas polacos 12 siguió controlando la región, aunque su influencia fue declinando continuamente según los derechos de autoadministración del concejo local se incrementaron. El historiador alemán Norbert Conrads escribe que adoptaron la lengua y cultura alemana y que se germanizaron en el siglo XIII.13 Norman Davies escribe que la historiografía alemana ha intentado presentar a la rama silesia de los Piastas polacos como sujetos de germanización temprana que deseaban entrar en el Sacro Imperio Romano, pero que esta teoría es imprecisa. Wrotzila – a pesar del comienzo de la germanización – permaneció íntimamente unido a la iglesia polaca, y los Piastas locales permanecieron activos en la política polaca, mientras la lengua polaca se utilizaba aún en la corte en el siglo XIII14

En 1289–1292 el Rey Přemyslid de Bohemia, Wenceslao II, se convirtió en Duque de Silesia, y en Rey de Polonia. Tras la muerte de Wenceslao III, rey de Bohemia y Polonia, los derechos de accesión a la corona polaca fueron disputados por varios duques Piastas así como por los sucesores de Wenceslos III al trono bohemio. En 1327 Juan I de Bohemia invadió Polonia para conseguir la corona polaca. Tras la interveción del rey Carlos I de Hungría partió de Polonia Menor, pero en su camino de vuelta mostró por la fuerza su supremacía sobre los Piastas de la Alta Silesia.

En 1329 Vladislao I de Polonia se involucró en una guerra con la Orden Teutónica. La Orden fue apoyada por Juan I de Bohemia, que logró reforzar su supremacía sobre los duques de Masovia y Baja Silesia con Breslavia.

En 1335 Juan I de Bohemia retiró su reivindicación del título de rey de Polonia, en favor de Casimiro el Grande, que a cambio renunció a sus derechos sobre el conjunto de la provincia de Silesia, incluida Breslavia como su capital.15 Esto se formalizó a través de los tratados de Trenčín y Visegrád, ratificados en 1339.16 El asunto se cerró finalmente en 1372; y mientras que la ciudad perdió sus vímculos políticos con el estado polaco, permaneció conectada a Polonia por lazos religiosos y la existencia de población polaca en la misma.17 A pesar de los tratados de Trenčín y Visegrád, el cronista polaco Jan Długosz describe el poder bohemio sobre Breslavia como ilegítimo y expresa su esperanza de que algún día pueda volver a Polonia18

Durante gran parte de la Edad Media Breslavia fue gobernada por duques de la dinastía silesia de los Piastas. Aunque la ciudad no era parte del principado del duque, su obismo era conocido como obispo-príncipe desde tiempos del obispo Preczlaus de Pogarell (1341–1376) compró el ducado de Grodków (Grottkau) al duque Boleslao de Brzeg (Brieg) y se lo añadió al territorio episcopal de Nysa (Neisse), después de lo cual los obispos de Breslavia tuvieron los títulos de Príncipes de Neisse y Duques of Grottkau, de mayor importancia que los de otros gobernantes silesios.

Bohemia

Ayuntamiento de Breslavia, construido en estilo gótico de ladrillo del siglo XIV

En 1335, la ciudad se incorporó, junto con la casi totalidad de Silesia en el Reino de Bohemia, y se nombró un Landeshauptmann (gobernador provincial) para administrar el país. Entre 1342 y 1344 dos incendios destruyeron gran parte de la ciudad. Cuatro años después Casimiro III de Polonia renunció a todos sus derechos dinásticos sobre Silesia mediante el tratado de Namslau/Namysłów y Carlos IV, rey de Bohemia y Emperador del Sacro Imperio Romano visitó la ciudad. Sus sucesores Wenceslao y Segismundo se vieron implicados en una larga disputa con la ciudad y su magistrado, que culminó con la revuelta de los gremios en 1418, año en que los artesanos de la localidad mataron a siete concejales. Dos años después, tras un juicio ante un tribunal cuando Segismundo se encontraba en la ciudad, se ejecutó a 27 cabecillas. Segismundo convocó un Reichstag el mismo año para discutir los acontecimientos que se habían dado anteriormente en la ciudad.

Cuando George de Poděbrady accedió al trono de Bohemia, la ciudad se opuso al husita y se alineó con su rival católico Matías Corvinus. Después de la lucha de Breslau por Corvino y frente a Bohemia en 1466 las clases silesias rindieron homenaje al rey en la ciudad, el día 31 de mayo de 1469. El rey conoció a la hija del alcalde Krebs, Barbara, a la que tomó como amante. En 1474 Matías Corvino incorporó Breslau y Silesia a sus dominios, que retornó a Bohemia tras su muerte. 1475 marca el inicio de la imprenta en la ciudad, ya que en ese año Kasper Elyan abrió su taller de impresión. La primera ilustración de la ciudad apareció en la Crónica de Nuremberg de 1493. Los documentos de esa época se refieren a la ciudad por muchas variantes de su nombre, entre las que se incluyen Wratislaw, Bresslau y Presslau.

Monarquía Habsburgo

Las ideas de la Reforma Protestante llegaron a Breslau ya en 1518, y en 1519 los escritos de Lutero, Eck y la apertura de la disputa de Leipzig por parte de Mosellanus fueron publicados por el impresor local Adam Dyon. En 1523 el Ayuntamiento nombró por unanimidad a Johann Heß nuevo pastor de la iglesia de Santa María Magdalena y así se introdujo la Reforma en Breslau. En 1524 el Ayuntamiento emitió un decreto que obligaba a todos los clérigos al sermón protestante y en 1525 por otro decreto prohibió una serie de costumbres católicas. Breslau había pasado a ser dominada por los protestantes, aunque siguió existiendo una minoría católica. Norman Davies afirma que como ciudad, se encontraba en el límite entre la parte polaca y alemana de Silesia, y escribe que “Vretslav tiene una pierna a cada lado de la línea divisoria”;. También albergaba una importante comunidad checa 19

Después de la muerte de Luis II en la batalla de Mohács de 1526, la Monarquía Habsburgo de Austria heredó Bohemia, Silesia y la ciudad de Breslau. En 1530 Fernando I concedió a Breslau su escudo de armas actual. El 11 de octubre de 1609, el emperador alemán Rodolfo II concedió la Carta de Majestad, que garantizaba el libre ejercicio del culto para todos los protestantes de Bohemia y Silesia. Después de la elección del acérrimo católico Fernando II como rey de Bohemia, Breslau apoyó la revuelta de Bohemia, ya que temía que los derechos reconocidos en la Carta de Majestad fueran revocados. En la siguiente Guerra de los Treinta Años la ciudad sufrió mucho, fue ocupada por tropas de Sajonia y Suecia tropas y perdió a 18.000 de sus 40.000 residentes a causa de la plaga.

La Contrarreforma había comenzado con Rodolfo II y Martin Gerstmann, obispo de Breslau. Uno de sus sucesores, el obispo Carlos de Austria, no aceptó la carta de majestad en su territorio. Al mismo tiempo, el emperador animó a varias órdenes católicas a instalarse en Breslau. Los Minoritas regresaron en 1610, los jesuitas llegaron en 1638, los capuchinos en 1669, los franciscanos en 1684 y las Ursulinas en 1687. Estas órdenes llevaron a cabo la construcción de una enorme cantidad de edificios, que dieron forma a la ciudad hasta 1945. Los jesuitas fueron los principales representantes de la Contrarreforma en Breslau y Silesia. Mucho más temídos fueron los dragones de Liechtenstein, que convertían a la población por la fuerza y ​​expulsaban a los que se negaban. Tras la Guerra de los Treinta Años, Breslau era una de las pocas ciudades protestantes de Silesia, y después del Tratado de Altranstädt de 1707, cuatro iglesias fueron devueltas a los protestantes locales.

Durante la Contrarreforma, la vida intelectual de la ciudad prosperó conformada por el protestantismo y Humanismo, ya que la burguesía protestante de la ciudad perdió su papel como mecenas de las artes a las órdenes católicas. Breslau y Silesia, que poseía 6 de las 12 escuelas secundarias más importantes de Sacro Imperio Romano, se convirtió en el centro de la literatura barroca alemana. Poetas como Martin Opitz, Andreas Gryphius, Christian Hoffmann von Hoffmannswaldau, Daniel Casper von Lohenstein y Angelus Silesius formaron las llamadas primera y segunda escuela de poetas de Silesia, que dieron forma a la literatura alemana de la época.

El predominio de la población alemana bajo el imperio de los Habsburgo en la ciudad se hizo más visible, mientras que la población polaca disminuyó en número, aunque no desapareció. 20 Sólo unas pocas familias de las clases media y alta celebraban sus raíces polacas, a pesar de tener ancestros polacos, y mientras que la población polaca se vio reforzada por los migrantes y comerciantes, muchos de ellos se germanizaron. 21 Sin embargo continuó habiendo polacos en la ciudad, que en su mayoría vivían en la margen derecha del río Óder también conocida como la “parte polaca”. 22 La comunidad polaca fue dirigida por sacerdotes tales como Stanislaw Bzowski o Michał Kusz, que lucharon por la persistencia de las escuelas polacas en la ciudad, y se dirigían a su congregación en polaco; las misas en latín fueron intercaladas con cantos y oraciones en lengua polaca 23 En 1702 la academia jesuíta fue fundada por Leopoldo I que le puso su nombre llamándola Academia Leopoldina.

Torres de la Ciudad de Breslau en 1736

Prusia

Salón del Centenario en Breslavia
UNESCO logo.svg Welterbe.svg

Nombre descrito en la Lista del Patrimonio de la Humanidad.The Hall.
Salón del Centenario


PaísFlag of Poland.svg PoloniaTipoCulturalCriteriosi, ii, ivN.° identificación1165RegiónEuropa y
América del NorteAño de inscripción2006 (XXX sesión)

Durante la Guerra de Sucesión Austriaca en la década de 1740, el Reino de Prusia se anexionó la mayor parte de Silesia. Las pretensiones de Prussia derivaban del acuerdo, rechazado por los Habsburgo,entre los gobernantes Piastas del ducado y los the Hohenzollern, que garantizaba la sucesión a Prusia tras la extinción de los Piastas. Los protestantes no lucharon contra los ejércitos de la protestante Prusia y Federico II de Prusia tomó la ciudad sin resistencia en enero de 1741. En noviembre de 1741, Silesia rindió homenaje a Federico II. Durante los siguientes años los ejércitos prusianos a menudo permanecieron en la ciudad durante los meses de invieron. Tras tres guerras, la emperatriz María Teresa renunció a Silesia y Breslau por el Tratado de Hubertusburg de 1763.

Los protestantes de la ciudad pudieron entonces expresar su fé sin limitaciones y las nuevas autoridades prusianas permitieron también el establecimiento de una comunidad judía.

Entrada del Duque Jerónimo Bonaparte en Breslau, 7 de enero de 1807

Tras la desaparición del Sacro Imperio Romano en 1806, Breslau fue ocupada por el ejército de la Confederación del Rin entre el 6 de diciembre de 1806 y el 7 de enero de 1807. El bloqueo continental interrumpió el comercio casi por completo. Las forifications de la ciudad fueron derribadas y casi todos los monasterios y claustros secularizadosd. La Universidad Viadrina de Fráncfort del Óder se trasladó a Breslau en 1811, y se unió con la universidad católica jesuíta que ya existía en Breslau para formar la nueva Schlesische Friedrich-Wilhelm-Universität (Universidad de Breslavia).

En 1813 y en el curso de las guerras napoleónicas, el rey Federico Guillermo III de Prusia dio un discurso en Breslau en el que declaró la intención de Prusia de unirse al Imperio Ruso frente a Napoleón. También hizo entrega de la Cruz de Hierro y emitió la proclamación “An mein Volk” (a mi pueblo), llamando al pueblo prusiano a la guerra contra los franceses. La ciudad se convirtió en el centro del movimiento de liberación contra Napoleón Bonaparte y voluntarios de todo el país se reunían en Breslau, entre ellos Theodor Körner, Friedrich Ludwig Jahn y Ludwig Adolf Wilhelm von Lützow, que organizó su fuerza de voluntarios en la ciudad.

Las reformas de Stein y Hardenberg en Prusia condujeron a la mejora sostenida de la prosperidad en Silesia y Breslau. Debido al derribo de las fortificaciones, la ciudad pudo crecer más allá de sus antiguos límites. Breslau se convirtió en un importante centro de conexiones ferroviarias e importante centtro industrial, notablemente del sector textil y de manufactura del algodón y de la industria del metal. Gracias a la unificación de las universidades viadrina y jesuítica, la ciudad se convirtió tras Berlín en el segundo centro más importante para la ciencia en Prusia. La secularización fue la la base para el establecimiento de una serie de museos. En 1836 el erudito checo Jan Evangelista Purkyně fundó en la ciudad la Sociedad Literaria Eslávica con la colaboración de los estudiosos polacos Władysław Nehring y Wojciech Cybulski. Su objetivo era desarrollar estudios sobre las lenguas y culturas eslavas y fue disuelta por las autoridades en 188624 El 15 de enero de 1841 se estableció en Breslau la primera Cátedra de Eslavística,25 dirigida por el profesor František Čelakovský, que fue la primera institución de este tipo en Alemania26

En 1854 se creó el Seminario Teológico Judío, uno de los primeros seminarios rabínicos modernos de Europa. Su primer director, Zacharias Frankel, fue el principal fundador del judaísmo conservador.

Imperio Alemán

Plaza de la ciudad e iglesia de santa Isabel

Breslau pasó a ser parte del Imperio Alemán que se estableció en Versalles tras la derrota de Francia en 1871. Los primeros años se caracterizaron por un rápido crecimiento económico, el llamado Gründerzeit, a pesar de el proteccionismo comercial perjudicó a Breslau al aislarla de sus mercados naturales de Austria-Hungary y Russia y obligarla a volcarse en el mercado interior alemán. La población de Breslau pasó de 208.000 habitantes en 1871 a 512.000 en 1910, a pesar de lo cual la ciudad pasó de ser la tercera a ser la séptima mayor ciudad de Alemania por población. Existía una minoría polaca y otra judía.

The ciudad se extendió, incorporando pueblos de los alrededores como Kleinburg (Dworek) y Pöpelwitz (Popowice) en 1896, Herdain (Gaj) y Morgentau (Rakowiec) en 1904 y Gräbschen (Grabiszyn) en 1911. Con la regulació del Óder se construyeron ciudades-jardín como Leerbeutel (Zalesie) y Karlowitz (Karlowice).

El censo oficial alemán de 1905 indica que había 470.904 residentes, de los cuales 20.536 eran judíos, 6.020 polacos y 3.752 “otros”. Los historiadores polacos apuntan a la distorsión del número por las autoridades alemanas y hablan de varios miles más, incluso de 20.000 polacos viviendo en la ciudad.27 28 29 Las estimaciones son complicadas, ya que los extranjeros estaban registrados por ciudadanía y no por nacionalidad.30 Según una fuente de 1874, la mayoría de los barrios de la margen derecha del Óder eran comunidades polacohablantes y muchas fotografías de ese período indican un amplio uso de nombres polacos;.31 Como ciudad fronteriza con el mundo eslávico, Breslau era alemana de un modo más asertivo que otras ciudades del imperio y menos amistosa para polacos, checos y judíos no asimilados que, por ejemplo, Berlín.32 Durante su año como rector de la universidad, Felix Dahn prohibió todas las asociaciones de estudiantes polacos.33

Las industrias tradicionales de Breslau: madera, cerveza, textiles y agricultura, florecieron a la vez que se establecían los sectores de manufacturas y servicios, que se beneficiarion de la industria pesada de la vecina Alta Silesia. Linke-Hofmann, especializada en locomotoras, se convirtió en uno de los mayores empleadores de la ciudad y uno de los principales fabricantes de vagones de Europa. A finales del siglo XIX, Breslau amenazaba con eclipsar a Berlín, capital of Prusia y del Imperio Alemán, como centro financiero del país. El sector minorista, representado por los modernos almacenes de Barasch, Molinari, Wertheim o Petersdorff, también floreció. En la fase final del Imperio Alemán, Breslau se había convertido en el centro económico, cultural y administrativo de Alemania oriental.

Breslau era una ciudad mayoritariamente protestante y a la vez sede de la diócesis católica de Breslau, la segunda más grande del mundo, y de ese modo se vió envuelta en la Kulturkampf de Bismarck. Según Norman Davies la población de la ciudad se dividía entre protestantes (63%), católicos(32%) judío (5%). 34 En la época del Imperio alemán, aunque se evitó la confrontación abierta entre la mayoría protestante y los católicos de Breslau, el resentimiento público era notable, sobre todo en las numerosas asociaciones estudiantiles. Mientras tanto, Breslau se convirtió en el centro focal de la antigua Iglesia Luterana. En 1883 se abrió el Seminario Teológico Luterano Antiguo, que atrajo a numerosos eruditos, entre ellos Rudolf Rocholl. En 1905 la comunidad ya contaba con 75 pastores y 52.000 miembros.

Los judíos alemanes de Breslau formaron la Einheitsgemeinde (comunidad unida) de judíos ortodoxos y reformistas, lo que redujo la brecha entre las dos escuelas. En 1872 el rabino reformista Joel y su homólogo ortodoxo Gedaliah Tiktin consagraron conjuntamente la Nueva Sinagoga de Breslau. La comunidad judía creció de los 14.000 mienmbros de 1871 a los 20.000 de 1910, convirtiéndose así en la tercera más grande de Alemania. La resuelta, vibrante y asimilada comunidad judía de Breslau, con sus numerosas organizaciones sociales, benéficas, culturales y educativas, se convirtió en un modelo para otras. La primera fraterniadad universitaria de alumnos judíos del Imperio Alemán fue creada en 1886 en Breslau. También hubo organizaciones de estudiantes polacos como la Concordia, la Polonia y una rama de la Sokol.

Si bien la mayoría de los grandes silesios del siglo XIX, nombres como Gustav Freytag, Adolph Menzel o Willibald Alexis, tuvo que abandonar Silesia para obtener reconocimiento, el éxodo cultural se detuvo en el decenio de 1890. En unas pocas décadas Breslau se convirtió en centro cultural de importancia internacional. La antigua Academia de Arte de edad se mudó a un local de mayor tamaño y atrajo a artistas como el pintor Max Wislicenus, el escultor Theodor von Gosen y el futuro ganador del Premio Nobel Gerhard Hauptmann. La sección de arquitectura de la academia obtuvo prominencia bajo la dirección de Hans Poelzig, que contribuyó en gran medida junto con Max Berg al movimiento Neues Bauen. Breslau ganó fama como un centro de de la arquitectura modernista.

Las artes interpretativas también recibieron un notable impulso en la ciudad. En 1861 se fundó la Sociedad Orquestal (Orchesterverein), que obtuvo buena reputación en la década de 1880 con Max Bruch como director de orquesta y también con su posterior director, el polaco Rafał Ludwik Maszkowski que la dirigió hasta su muerte en 1901. El teatro de la ópera (Stadttheater) fue reinaugurado en 1871 tras dos incendios y atrajo artistas como Leo Slezak y Wilhelm Furtwängler. Johannes Brahms rindió homenaje a la ciudad cuando compuso la Akademische Festovertüre, Op. 80 tras recibir un título de doctor honoris causa en 1879.

La ciencia moderna floreció en la ciudad a través de una serie de logros en casi todos los departamentos. Durante el período del Imperio Alemán, los científicos de Breslau recibieron cuatro premios Nóbel (y dos más en Literatura). Las ciencias médicas eran las más destacadas en la investigación académica, en la que Breslau no sólo ofreció nuevas teorías sino también nuevas disciplinas. Se considera a Ferdinand Cohn, director del Instituto de Fisiologia Botánica, como pionero de la bacteriología a la vez que Albert Neisser, director de la clínica de dermatología, descubrió la gonorrea y Alois Alzheimer, profesor de universidad, descubrió la enfermedad de Alzheimer.

En la década de 1890 Breslau se convirtió en un foco de la socialdemocracia en Alemania. Excepto en una ocasión, siempre hubo al menos un miembro del SPD de Silesia en el Reichstag de Berlín, entre ellos varios eminentes socialistas como Eduard Bernstein, que fue secretario de Friedrich Engels.

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial el VI Cuerpo del Ejército de Breslau fue enviado al frente occidental para formar el pivote del plan Schlieffen a la vez que el 1º Leibkürassiere tomo parte en la Batalla del Marne antes de ser trasladado al frente oriental. El final de la ofensiva alemana en el frente occidental y la ausencia del 6º Cuerpo del Ejército dejaron a Silesia y Breslau expuestas al peligro. In 1914-15 el ejército ruso se detuvo a tan sólo 80 km al este de Breslau, lo que condujo a la evacuación de los niños y el levantamiento de alambradas. La Landwehr de Silesia, dirigida por el general Remus von Woyrsch fue desplegada con rapidez para enfrentarse al Ejército ruso, pero las victorias alemanas en los lagos de Masuria y Gorlice anularon al poco tiempo esta amenaza.

La población de la ciudad sufrió durante la guerra. La comida fue racionada y los precios de las patatas o los huevos se pusieron por las nubes subiendo más de un 200%, lo que provocó disturbbios a causa de la comida. El “invierno de los nabos” de 1916-17 dejó a muchos habitantes a punto de morir de inanición. Un decreto castigaba el acaparamiento de comida con la pena capital. Tras cuatro años de guerra, el comercio de Breslau había caído un 66%. Maás de 8.000 personas muerieron de tuberculosis y la población descendió de 540.000 a 472.000 habitantes.

En Alemania al final de la Primera Guerra Mundial le siguieron disturbios y revolución. La guarnición de Breslau se amotinó en noviembre, liberando a presos de la cárcel (Rosa Luxemburgo entre ellos), saqueando tiendas y tomando las oficinas del Schlesische Zeitung, el mayor periódico de Breslau. Tras la salida del país del entonces emperador Guillermo II, el Imperio Alemán se disolvió.

República de Weimar

La iglesia de S. Martín se convirtió en uno de los centros de vida social de la comuinidad polaca en el período de entreguerras

Anuncio del gobierno provisional socialista, Breslau 12 de noviembre de 1918

El final del Imperio Alemán condujo a la anarquía por todo el territorio de Alemania. Sin embargo, las autoridades imperiales fueron depuestas en Breslau sin demasiado tumulto. Entre otros, el alcalde Paul Mattig y el arzobispo Adolf Bertram pidieron la continuidad de las obligaciones cívicas y ordenaron al general Pfeil del VI Cuerpo del Ejército que liberara a todos los prisioneros políticos, diera órdenes a las tropas de dejar los cuarteles y que como última orden militar permitiera una manifestación de los socialdemócratas en el Jahrhunderthalle. Un día más tarde se formaron consejos de soldados en el ejército y el Comité de Seguridad Pública. En ese mismo día se formó un Volksrat (consejo popular) compuesto por los socialdemócratas, los liberales, el partido católico de centro y los sindicatos, dirigidos por el socialdemócrata Paul Löbe. Las relaciones entre el Volksrat y sus oponentes fueron civilizadas y la “revolución” en Breslau fue pacífica.

Escasez de vivienda en la Alemania de 1919: En esta casa, con una sola estancia y una cocina vivían 11 personas

A pesar de que la transición había sido pacífica Breslau tuvo que afrontar varios retos que radicalizaron el panorama político de la ciudad. Las condiciones sociales empeoraron ya que se esperaba que regresaran 170.000 soldados y desplazados y sólo había espacio para 47.000. La perspectiva de un gobierno comunista era uno de los miedos principales. La perdida Posnania (la provincia de Posen) que pasó a la nueva Polonia, la posibilidad de nuevas pérdidas territoriales en la Alta Silesia y la transformación de la vecina Bohemia en un hostil nuevo estado llamado Checoslovaquia extendieron la ansiedad entre la población,35 que vio a su ciudad convertirse en una avanzadilla de Alemania.36 El número de polacos en la ciudad descendió desde un nivel ya bajo de cuatro o cinco mil hasta suponer menos del 0.5% de la población 20 años después. 37 38

Los disturbios provocados por los espartaquistas en febrero acabarron con cinco manifestantes muertos y diecinueve heridos. Un mes después los Freikorps se amotinaron pero el Putsch de Kapp sólo recibió apoyo sólido en Silesia. El comandante del distrito militar apoyó el golpe de estado y cuatro Freikorps tomaron amplias zonas de la ciudad. El gobernador de Silesia, el jefe de policía de Breslau y el presidente del SPD de Breslau fueron purgados de inmediato. Sin embargo el gobierno de Kapps cayó a la semana y los Freikorps se retiraron de Breslau, matando a 18 personas e hiriendo a un gran número. La propaganda antisemita culminó con el asesinato de Bernhard Schottländer, un judío redactor del Schlesische Arbeiter-Zeitung. Hubo turbas que atacaron tiendas y hoteles judíos.39

Tras la Primera Guerra Mundial la comunidad polaca comenzó a celebrar masas en polaco en las iglesias de santa Ana y desde 1921 en la de san Martín; se abrió un consulado polaco en la plaza mayor y Helena Adamczewska fundó una escuela polaca.40 Pronto las tensiones relativas al Plebiscito de Alta Silesia produjeron violencia en Breslau, donde se dieron disturbios dirigidos contra la Comisión Interaliada del Plebiscito. Especialmente los franceses, pero también los polacos. Los edificios del consulado y la escuela polaca fueron demolidos y la biblioteca polaca ardió junto con varios miles de volúmenes41 42 Los problemas llegaron a su punto máximo en 1923. La hiperinflación arruinó a muchos y se organizaron huelgas por toda Alemania. 50 grandes tiendas del centro comercial fueron saqueadas en los disturbios hasta cierto punto antisemitas del 22 julio,43 en los que seis personas que participaban en el pillaje perdieron la vida.

En 1919, Breslau se convirtió en capital de la recién creada Provincia de Baja Silesia. Su primer jefe de gobierno (en alemán: Oberpräsident) fue el socialdemócrata Felix Philipp. Los socialdemócratas también ganaron las elecciones de 1921 en Baja Silesia con un 51.19% de los votos, seguidos por el centro católico con el 20.2%, DVP 11.9%, DDP 9.5% y los comunistas obtuvieron el 3.6%.

A mediados de la década de 1920 llegó cierta estabilidad política, principalmente debida al liderazgo de Gustav Stresemann.44 Los resultados electorales en Baja Silesia y Breslau muestran una sólida mayoría socialista en 1924 y 1928. En 1925 se fundó el NSDAP de Silesia, sin embargo el partido sólo recibió el uno por ciento de los votos en 1928, muy por debajo de su promedio nacional del 2,8 por ciento.

Arresto de 200 nacionalsocialistas en Jäschkowitz, 15km al sur de Breslau, 1930

Tras la incorporaciónd de 54 comunas entre 1925 y 1930, la ciudad se expandió hasta los 175 km² con una poblacaión de 600.000 habitantes. Entre el 26 y el 29 de junio de 1930 albergó los juegos llamados Deutsche Kampfspiele, un acontecimiento para atletas alemanes dado que Alemania había sido excluída de los Juegos Olímpicos tras la Primera Guerra Mundial.

Wohnungs-und Werkraumausstellung (WuWa), edificio diseñado por Hans Scharoun, actualmente Park Hotel

Este peridoo de calma concluyó con el crash de Wall Street y el consiguiente derrumbamiento de la economía alemana. El desempleo ascendió de 1.3 millones en septiembre de 1929 a 6 mllones (un tercio de la población activa) en 1933; en Breslau pasó de 6.672 personas en 1925 a 23.978 en 1929, las segundas peores cifras de Alemania después de las de Chemnitz. El número de familias viviendo de la ayuda social pasó a ser el doble de alto que en Leipzig o Dresden. La confianza en las instituciones democráticas se debilitó y los partidos antidemocráticos – comunistas y nazis – ganaron apoyos. Las luchas entre ambos grupos se dieron por toda Alemania, también en Breslau. En junio de 1931 la concentración anual del Stahlhelm tuvo lugar en la ciudad y estuvo marcada por enfrentamientos verbales y peleas. La espiral de la violencia continuó en la ciudad en verano de 1932. El 23 de junio unos comunistas atacaron una columna de las SA dejando once heridos graves a lo que siguió la muerte violenta de un socialista tres días después. El 6 de agosto comunistas y nazis se arrojaron granadas. En julio de 1932 Hitler dió un discurso en Breslau al que asistieron 16.000 oyentes. En las siguientes elecciones su partido recibió el 43% de los votos en Breslau, su tercer mejor resultado en toda Alemania. El 30 de enero de 1933 fue nombrado Canciller de Alemania.

A pesar de las turbulencias el ambiente cultural en la República de Weimar y en Breslau floreció. La reorganizada Academia de las Artes alcanzó gran altura creativa bajo la dirección de Oskar Moll y puede considerarse predecesora del primer Bauhaus. Muchos artistas Bauhaus, entre ellos Oskar Schlemmer y Georg Muche, dieron clases en Breslau, en donde varios profesores y estudiantes de la academia se convirtieron en protagonistas de las principales tendencias artísticas de la República de Weimar, como Alexander Kanoldt, que fue cofundador de la Mueva Secesión de Múnichy se convirtió en una de las estrellas de la Neue Sachlichkeit o Hans Scharoun, un importante exponente de la arquitectura orgánica. En 1929 abrió la Deutscher Werkbund WuWa (en alemán: Wohnungs-und Werkraumausstellung) en Breslau-Scheitnig, una muestra internacional de arquitectura moderna protagonizada por arquitectos de la sección silesia de la Werkbund.

Periodo nazi y Segunda Guerra Mundial

La ciudad se convirtió en una de las principales bases de apoyo al movimiento del NSDAP y en las elecciones de 1932 el partido nazi recibió el 43.5% de los votos, que suponía la tercer mayor victoria en la Alemania de Weimar45

En 1933 la Gestapo empezó con las acciones contra estudiantes polacos y judíos en la ciudad46 a los que les emitieron documentos de identidad especiales de carácter segregacionista al igual que se les expidieron a los comunistas, socialdemócratas, sindicalistas y otras personas que se consideraban una amenaza para el estado. Hubo gente arrestada y apaleada por usar la lengua polaca en público.47 En 1938 el centro cultural polaco (la Casa Polaca) de Breslau fue destruido por la policía,46 La Nueva Sinagoga fue destruida en 1938 y muchos de los 10.000 judíos de la ciudad fueron deportados a campos de concentración ya antes de la guerra; los que quedaron encontraron la muerte durante el genocidio nazi de la Segunda Guerra Mundial. Los nazis modificaron el escudo de armas de Breslau en 1938, ya que contenía la letra W considerada por ellos “demasiado eslávica48 Además 88 lugares de la ciudad recibieron nuevos nombres alemanes durante la campaña de germanización49

Se crearon varios campos de concentración y de trabajos forzados (Arbeitslager). Durante la guerra, 363 prisioneros checos y 293 polacos fueron ejecutados mediante guillotina en la prisión de la ciudad. También fueron ejecutados 48 miembros de la resistencia de países de Europa occidental. El régimen ejecuto a 896 personas de este modo. En 1941 miembros de la minoría polaca que existían antes de la guerra en la ciudad y polacos en trabajos forzosos organizaron un grupo de resistencia llamado Olimp. Parece ser que en 1942 había otros grupos de polacos organizados en la ciudad:Jaszczurka, Siła Zbrojna Polski y Polska Organizacja Polityczna.50

En febrero de 1945 el Ejército Rojo de la Unión Soviética se acercaba a la ciudad. El Gauleiter Karl Hanke declaró la ciudad una “fortaleza” (Festung), es decir un puesto que había que mantener a cualquier coste. Se obligó a los prisioneros de campos de concentración a construir nuevas fortificaciones (véase Arbeitseinsatz). Se ordenó a los trabajadores que construyeran una pista de aeródromo militar para el abastecimiento de la fortaleza, para lo cual tuvieron que arrasar todoas las vviviendas de la Kaiserstraße (ahora llamada Plac Grunwaldzki). Las autoridades amenazaron con disparar a cualquiera que se negara a hacer el trabajo que le habían asignado. Hay testigos que calculan que hubo unas 13.000 muertes bajo fuego enemigo en la pista del aeródromo. Al final, uno de los pocos aviones que llegaron a utilizarla fue el del Gauleiter Hanke en su huída.51

Hanke retiró la prohibición de evacuar mujeres y niños cuando ya era demasiado tarde. Durante su mal organizada evacuación de enero y febrero de 1945, unas 18.000 personas murieron por el frío, sobre todo niños y bebés, en temporales de nieve y temperaturas de hasta −20 °C. Unos 200.000 civilies se quedaron en la ciudad (menos de un tercio de la población antes de la guerra) debido a que las conexiones de ferrocarril hacia el oeste estaban dañadas o sobrecargadas.

Cuando concluyó el sitio de Breslau, el 50% de la parte vieja de la ciudad, el 90% de los barrios del oeste y del sur y el 10–30% de los del norte y el noroeste habían quedado destruidos. Los cadáveres de 40.000 habitantes, incluidos trabajadores forzados yacían en las ruinas de casas y fábricas. Tras un asedio de casi tres meses la “Fortaleza Breslau” se rindió el 7 de mayo de 1945. Fue una de las últimas ciudades importantes de Alemania en caer.52

Polonia

Cementerio de Osobowice, con lápidas rusas, serbias y alemanas53 54

República Popular de Polonia

Según los términos de la Conferencia de Potsdam Breslau pasó a Polonia junto con la mayor parte de Baja Silesia. Se convirtió en la mayor ciudad de los llamados “Territorios Recuperados“. El 24 de mayo de 1945, los miembros de la minoría polaca de la ciudad que habían sobrevivido al régimen nazi y la guerra se encontraron con las autoridades polacas.55 Bolesław Drobner, el recién nombrado alcalde, les dió la bienvenida a la “Polonia Libre” y pidió a los polacos que habían vivido en Wrocław antes de la guerra que se quedaran en la ciudad, expresando su opinión de que el estado polaco necesitaba a gente como ellos para revitalizar la ciudad tras la guerra, muchos de los presentes respondieron y los polacos de preguerra fueron parte importante de la vida de la ciudad formando una asociación llamada “Klub Ludzi ze znakiem P” (“La gente del signo P”), recordando a aquellos polacos que murieron bajo la dictadura nazi en la ciudad.56 Franciszek Juszczak, miembro de la resistencia y dirigente de la comunidad polaca de la ciudad antes de la Segunda Guerra Mundial fue nombrado por Drobner vicepresidente de la Cámara de Oficios de Baja Silesia57 En colaboración con las autoridades formó la Związek Polaków Byłych Obywateli Niemieckich (Unión de Polacos Antiguos Ciudadanos Alemanes). Aunque a los miembros de la minoría polaca de preguerra se les consideraba oficialmente como héroes, fueron sujetos a un “proceso de verificación” para determinar su “polonidad”, algo que ha sido descrito como una “experiencia hasta cierto punto desagradable”.56 Según el historiador alemán Gregor Thum en 1949 2.769 personas (alrededor del 1% de la población) eran habitantes de la ciudad desde antes de la guerra. 1.029 de los cuales podían hablar polaco con fluidez.58

En verano de 1945 la población de la ciudad consistía predominantemente en alemanes59 y fueron expulsados entre 1945 y 1949. Sin embargo y al igual que en otras ciudades de Baja Silesia una considerable presencia alemana quedó en Wrocław hasta finales de la década de 1950. La última escuela alemana de la ciudad cerró en 1963. La población de Wrocław se incrementó pronto con el reasentamiento de polacos durante la “repatriación” de 1944–1946 (75%) así como las deportaciones forzosas de territorios de Polonia anexionados por la Unión Soviética en el este (25%), de ciudades como Leópolis (en polaco Lwów y hoy día Lviv, en Ucrania), Stanisławów (hoy día Ivano-Frankivsk, Ucrania), Wilno (hoy Vilna, Lituania) o Grodno (hoy Hrodna, Bielorrusia).

Después de la destrucción durante el asedio de Breslau, la ciudad fue destruida aún más por el vandalismo, los incendios y el desmantelamiento de las fábricas y los bienes materiales por la Unión Soviética. El potencial económico de la ciudad se redujo a un 40% de la situación anterior a la guerra. 60 Wroclaw se debilitó aún más por la llamada Szaber, de transferir bienes a Polonia Central, y la campaña de “ladrillos de Varsovia” del gobierno polaco diez años después, que proporcionó material para la reconstrucción del casco antiguo de la capital de Polonia. Esta pérdida de edificios históricos fue irreversible y las consecuencias aún pueden verse en la actualidad. 61

La reconstrucción de la ciudad se caracteriza por una mezcla de polonización y desgermanization, lo que condujo a la reconstrucción y a la destrucción. La arquitectura gótica fue restaurada con esmero, mientras que los testimonios de épocas posteriores fueron a menudo abandonados o destruidos. En el proceso de dsegermanization también se incluye la remoción y destrucción de casi todos los monumentos alemanes no religiosos 62 y la eliminación de las inscripciones, incluso de siglos de antigüedad, en epitafios e iglesias. 63 Entre 1970 y 1972 fueron destruidos todos los cementerios alemanes no judíos . 64

Por toda la ciudad y sus alrededores se inició la construcción masiva de bloques de viviendas, como por ejemplo en Kozanów.

Torres de viviendas en Kozanów

Finales del siglo XX y siglo XXI

Inundaciones de 1997

En julio de 1997, la ciudad se vio afectada en gran medida por una crecida del río Óder, las peores inundaciones tras la guerra en Polonia, Alemania y la República Checa. Alrededor de un tercio de la superficie de la ciudad quedó inundada 65 . Con anterioridad hubo una inundación igual de devastadora en 1903 66 Tras la inundación, grandes áreas de la ciudad han sido renovadas, incluidas la Plaza del Mercado y el Ayuntamiento 67 y el Palacio Real. 68

Población

Año 1800 1831 1850 1852 1880 1900 1910 1925 1933 1939
Habitantes 64.500 89.500 114.000 121.100 272.900 422.700 510.000 555.200 625.198 629.565
Año 194669 195670 1960 1967 1970 1975 1980 1990 1999 2009
Habitantes 171.000 400.000 431.800 487.700 526.000 579.900 617.700 640.577 650.000 632.240

Población histórica de la ciudad


Véase también

Referencias

  1. Weczerka, p. 39
  2. a b c Weczerka, p. 40
  3. Norman Davies “Mikrokosmos” page 110-115
  4. Weczerka, p. 41
  5. (en polaco) Henryk Brodaty i jego czasy. Warsaw: Trio. 1997. pp. :317–320. ISBN 83-85660-46-1.
  6. R. Żerelik [in:] M. Czapliński (red.) Historia Śląska, Wrocław 2007, p. 57, ISBN 978-83-229-2872-1
  7. Microcosm: A Portrait of a Central European City [Paperback] Norman Davies, Roger Moorhouse, page 90, Pimlico; 2003 “Fighting between Poles and Czechs was recorded in 1314. It would be particularly out of place to assume that the Polish element was decimated.The villages on the right bank of the Odra remained solidly Polish, while Polish names such as Baran or Cebula figured regularly, even among the city’s patricians”
  8. a b Thum, p. 316
  9. 1000 Jahre Breslau. Wrocław: Muzeum Miejskie Wrocławia. 2009. pp. :35. ISBN 978-83-89551-57-3.
  10. Deutsche Geschichte im Osten Europas: Schlesien. Berlin: Siedler Verlag. 1994. pp. :55–56. ISBN 3-88680-775-4.
  11. Microcosm: A Portrait of a Central European City [Paperback] Norman Davies, Roger Moorhouse, page 134, Pimlico; 2003
  12. Encyklopedia Powszechna PWN Warsaw 1975 vol. III page 505
  13. Conrads, p. 100
  14. Microcosm: A Portrait of a Central European City [Paperback] Norman Davies, Roger Moorhouse, page 88-89, Pimlico; 2003
  15. Encyclopædia Britannica: Silesia
  16. (en polaco) Znak, ed (2002). Mikrokosmos. Kraków. pp. :127. ISBN 83-240-0172-7.
  17. Microcosm, page 103
  18. Długosz, ks. IX, s 153
  19. Silesia estaba dividida por el río Oder en sus dos mitades “nacionales”, alemana y polaca. Vretslav con una pierna a cada lado de la línea. Como segunda ciudad del Reino de Bohemia, Vretslav también albergaba una considerable comunidad checa Davies Norman, Microcosm, página 135
  20. Norman Davies, Microcosm, page 182
  21. Norman Davies, Microcosm, page 182
  22. Norman Davies, Microcosm, page 182
  23. Norman Davies, Microcosm, page 182
  24. [Towarzystwo Literacko-Słowiańskie http://encyklopedia.pwn.pl/haslo.php?id=3988415] Encyklopedia PWN
  25. Prace literackie , Tome 35, page 10, Uniwersytet Wrocławski im. Bolesława Bieruta, Uniwersytet Wrocławski, Państwowe Wydawnictwo Naukowe
  26. Norman Davies, Microcosm page 239
  27. Nauki polityczne,Tom 37,Wydawnictwo Uniwersytetu Wrocławskiego, 1989, page 157
  28. Życie i myśl, Tom 36,Wydania 7–12,Instytut Zachodni, Pax.,page 16, 1987
  29. Ślaski kwartalnik historyczny Sobótka, Tom 54, Wrocławskie Towarzystwo Miłośników Historii, Zakład Narodowy im. Ossolińskich, 1999, page 293Liczba Polaków żyjących na przełomie XIX i XX w. we Wrocławiu nie jest znana, szacunki mówią o 20 tys. według spisu z 1905 r. polskość zadeklarowało 8927 osób.
  30. Davies, Microcosm page 304
  31. Davies, Microcosm page 305
  32. Microcosm: A Portrait of a Central European City [Paperback] Norman Davies, Roger Moorhouse, page 304, Pimlico; 2003
  33. Norman Davies Microcosm page 305 At the time when rector Felix Dahn had banned all Polish student bodies
  34. Norman Davies, Microcosm, page 304
  35. Norman Davies, Microcosm page 329
  36. Norman Davies, Microcosm page 328
  37. Norman Davies, Microcosm page 360, 361
  38. Harasimowicz, p. 466f
  39. Norman Davies, Microcosm page 363
  40. Microcosm, page 361
  41. Norman Davies, Microcosm page 361
  42. Norman Davies, Microcosm page 362
  43. van Rahden, Juden, p. 323-26
  44. Norman Davies, Microcosm page 333
  45. Norman Davies “Mikrokosmos” page 369
  46. a b Davies, Moorhouse, p. 395
  47. Kulak, p. 252
  48. Wrocławskie skandale z herbem miasta w tle. Gazeta Wyborcza Wrocław.Interview with Professor Rościsław Żerelik, 12.03.2010
  49. Stare i nowe osiedla Zygmunt Antkowiak, Zakład Narodowy imienia. Ossolińskich, page 8, 1973
  50. Microcosm, page 403
  51. Davies, Moorhouse, p. 31
  52. Festung Breslau (Wrocław Fortress) siege by the Soviet Army – photo gallery
  53. [1]
  54. [2]
  55. Do nich przyszła Polska–: wspomnienia Polaków mieszkających we Wrocławiu od końca XIX w. do 1939r Alicja Zawisza Wydawnictwo “Wratislavia”, 19932
  56. a b Historia Wrocławia: Od twierdzy fryderycjańskiej do twierdzy hitlerowskiej Cezary Buśko, Włodzimierz Suleja, Teresa Kulak, Wydawnictwo. Dolnoślaskie, 2001, page 343
  57. [3]
  58. Uprooted: How Breslau became Wroclaw during the century of expulsions. Princeton University Press. 2011. p. 91. ISBN 978-0-691-14024-7.
  59. Mazower, M(2008) Hitler’s Empire: How the Nazis Ruled Europe, Penguin Press P544
  60. Thum, p.183
  61. Thum, p.200
  62. Thum, p.382
  63. Thum, p.377
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  67. [% http://www.bulletinofgeography.umk.pl/Bulletin 208/L_Damurski . pdf Łukasz Damurski, Wrocław, Imagen de la Ciudad 1997-2007]
  68. php Muzeum Historyczne
  69. Inmediatamente después de la Huída y expulsión de alemanes de Polonia durante y tras la Segunda Guerra Mundialn
  70. Crecimiento de población debido a la Repatriación de polacos (1944–1946) y la deportación forzada de polacos que vivían en Zonas de Polonia anexionadas por la Unión Soviética

Bibliografía

En inglès

En polaco

  • Encyklopedia Wrocławia. Wrocław: Wydawnictwo Dolnośląskie. 2001. ISBN 83-7384-561-5.
  • Wrocław. Przewodnik historyczny (A to Polska właśnie). Wrocław: Wydawnictwo Dolnośląskie. 2006. ISBN 83-7384-472-4.

En alemán


El bosque rojo y el vasco azul

10/02/2013
Mapa del inicio de la batalla

Mapa del inicio de la batalla

Hoy hace setenta años de la batalla de Krasny Bor, lugar cuyo nombre significa “el bosque rojo” aunque el topónimo viniera antes que la sangre. En ese día más de un millar de españoles murió enfrentándose a la operación militar soviética que intentaba aliviar el cerco de Leningrado.

La División Azul es una de esas anomalías de la historia que llaman la atención de todos. ¿Qué pintaban unos españoles allí? Desde el punto de vista más macro posible eran los malos de la película y bien está que perdieran. Defendían un régimen inhumano que consideraba que los hombres se dividen en grupos raciales y que su posición o su mera existencia en el planeta debe estar determinada por la raza a la que según su pseudociencia pertenecían. Ese régimen que gobernó Alemania durante doce años no se conformaba con la contemplación autosatisfecha de sus ideas estúpidas sino que se puso a llevarlas a cabo de modo criminal, primero dentro del país y luego en una campaña agresiva y asesina contra otros países y sus ciudadanos. Desde el punto de vista macro de la historia, todos los que contribuyeran a ese esfuerzo están condenados. Poco importa cómo se comportaron individualmente o si, como en el caso de la campaña de la Unión Soviética, el sistema político contra el que combatían tampoco lo inspiraban criterios de excelencia acordes con nuestros valores actuales.

Luego está la visión desde abajo de la historia, lo que se ve cuando uno pone los pies en el suelo y a la mirada a la altura de la de la gente pequeña. En esta visión micro, cuando uno está luchando sobre la nieve frente a enemigos en aproximada igualdad de condiciones  y si se respetan los códigos de honor de la guerra, al final un soldado es igual que otro soldado, independientemente de si la causa final que le ha llevado allí es la más noble o la más infame. Del mismo modo, cuando se quebrantan todas las normas de la decencia y se bombardean poblaciones con civiles, mujeres, niños y ancianos o cuando se utiliza la violación como arma de guerra, es bastante indiferente si eso se hace en nombre de la peor infamia o de los más altos valores de la democracia.

Me ha interesado siempre la historia de Rusia, que en el otro extremo del continente no tiene demasiados puntos de contacto con la de España. Por eso celebro las figuras de Agustín de Betancourt, o del general De Ribas y he leído mucho sobre los niños enviados por la República durante la guerra y algo sobre la División Azul. Me ha fascinado la idea de todas esas gentes que hablaban mi idioma en un mundo cultural tan distante y diferente.

Si en una guerra un bando es un mundo, del mismo modo cada batallón y cada una de las compañías que toman parte en ella son un microcosmos de gentes diversas. La visión simplista de la División Azul es la de unos fascistas españoles que van a dar su apoyo al Führer de Alemania y que coinciden en todo con los nacionalsocialistas alemanes. Luego mirando de uno en uno a los voluntarios y a los menos voluntarios nos encontramos con un poco de todo: un poco de fascistas, otro poco de aventureros, algunos perdedores del bando republicano que intentan redimirse o librar a alguno de los suyos de las represalias, algunos para que la guerra de España había supuesto una experiencia tal que ya no sabían o querían hacer otra cosa e incluso otros que huían del hambre. Mi padre me ha contado muchas veces que dos de su pueblo fueron, alentados por sus novias, que querían que fueran a ganar medallas. No volvieron.

Cuando yo tenía unos diez años, una pareja de ancianos se instaló en otro piso de nuestra planta, en el edificio en el que aún viven mis padres. Era una matrimonio podría decirse que de la burguesía guipuzcoana venida a menos, habían tenido una negocios textiles, pero se retiraban a vivir la última parte de su vida a una ciudad dormitorio y no a los barrios elegantes de la capital, lo cual digo yo que significaba algo.

Ambos murieron hace cosa de un lustro. Una de las últimas veces que pasé por allí cuando aún vivían mi madre me dijo que aquel señor le había contado cómo fue piloto de aviones con los alemanes en Rusia. Curiosamente aquel año yo había asistido a una especie de homenaje a una red francesa que ayudaba a llegar a territorio español a pilotos aliados cuyos aviones habían sido derribados en la Francia de Vichy. Saltaban en paracaídas, y una red clandestina les ponía en casas seguras y los ayudaba a cruzar la frontera cuando se daban las condiciones. En el acto, celebrado en el ayuntamiento de una población guipuzcoana, había unos cuantos pilotos ingleses de la RAF.

A menos de un kilómetro mi vecino octogenario había participado en otro episodio de la misma guerra y en cambio no era digno de homenajes por formar parte del lado malo. No veo los homenajes estrictamente como una forma de loa, sino como un modo de mirar al pasado, contar historias antiguas y aprender. ¿Cuántas historias interesantes no podría haber contado aquel hombre? Estar en el lado incorrecto le priva incluso de la atención, cuando otros que han luchado en el bueno pueden haber llevado a cabo actos de guerra más censurables. En la historia oficial que le gusta oír a la gente en el País Vasco los alemanes bombardearon Guernica y no hay sitio para un viejecito de apellido vasconavarro que volaba sobre Rusia en un avión de guerra alemán.


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