De Sarajevo a Belgrado en tren

28/11/2011

Sarajevo - Belgrado (Mapa del NY Times)

He estado viendo un reportaje de televisión (“En Portada” RTVE, emisión del 27-06-2010) sobre el Bosnia Ekspres, el tren que desde 2010 vuelve a unir Sarajevo con Belgrado. De momento lo utilizan muy pocos pasajeros y es más bien un esfuerzo político para aparentar normalidad o empezar a alentarla. Un tren diario con tres vagones y quince pasajeros de promedio, que tiene que detenerse para cambiar de personal en tres fronteras y tarda nueve horas en hacer el recorrido. Antes de la guerra había cuatro trenes al día con diez vagones cada uno. El expreso sólo necesitaba seis horas para llegar a  su destino.

Siempre me han gustado las historias de trenes y también las que suceden en lugares que he hollado. Por fas o por nefas he tenido que recorrer los Balcanes más por los libros que por sus hermosos parajes y para comentar un par de cosas me quiero detener en una reflexión que en el reportaje se hace respecto de una pasajera (a partir del 15’50”):

Lucija Mijanović es católica y se define como bosnia, no como croata. Un caso excepcional en estos países en los que religión y nacionalidad se confunden.

-No, no puedo ser croata si nací en Bosnia Central. No puedo encerrarme en un corral. Un país, dos entidades, tres nacionalidades…. ¡no te digo! …. Si Yugoslavia ha desaparecido sólo puede existir Bosnia.

Lucija regresa a Sarajevo después de visitar la tumba de Tito en Belgrado con motivo del trigésimo aniversario de la muerte del gran líder yugoslavo.

-Después de visitar la Casa de las Flores, la tumba de Tito, no sé qué podría decir. Estoy llena de emociones y de amor por todos.

Ya he comentado alguna vez que en España no se suele entender muy bien la diferencia entre nacionalidad y etnicidad. Puede contribuir a ello que a veces, como en el caso de Yugoslavia, a la etnicidad se le suela llamar nacionalidad. La propia constitución española llama “nacionalidades” a algo que vaya usted a saber qué es y por eso lleva más de treinta años discutiéndose. En lugar de “nacionalidad-etnicidad” se puede decir “ciudadanía-nacionalidad”, más lío.

El lenguaje cotidiano dificulta la comprensión, con ejemplos como que las empresas que se “nacionalizan” en realidad se “estatalizan”, otros casos de actores políticos confundiendo interesada o ignorantemente al Reino de España con el Estado español. Toda una serie de casos para los cuales no hay mejor respuesta que el mejor Gellner.

In fact, nations, like states, are a contingency, and not a universal necessity. Neither nations nor states exist at all times and in all circumstances. Moreover, nations and states are not the same contingency. Nationalism holds that they were destined for each other; that either without the other is incomplet, and constitutes a tragedy. But before they could become intended for each other, each of them had to emerge, and their emergente was independent. The state has certainly emerged without the help of the nation. Some nations have certainly emerged without the blessings of their own state.

En cualquier caso, se trata de dos cosas distintas, la pertenencia a una entidad administrativa y la pertenencia a un grupo étnico o si se quiere cultural que puede definirse en función de una o muchas características según el caso (lengua, religión, historia compartida). En el caso de los Balcanes hoy, para complicar un poco más la cosa, podemos tener tres elementos: ciudadanía, religión y etnicidad.

Para intentar desenmadejarlo, me gusta esa distinción que en lengua ingles hace la literatura sobre asuntos balcánicos: Serb-Serbian, Croat-Croatian, Bosniak-Bosnian. La primera refleja la etnicidad y la segunda el territorio. No es que no se pueda reproducir en español, donde en lugar de las segundas utilizaríamos “de + el nombre del territorio” Croatian Serbs (los serbios de Croacia) Bosnian Croats (los croatas de Bosnia) y así sucesivamente con algunas excepciones, como que debido a su protagonismo en la guerra, serbobosnio parece un vocablo natural parar referirse a los serbios de Bosnia, y que la palabra bosniaco no es utiliza demasiado, con lo que suele decirse sólo bosnio, lo cual serías confuso o también bosnio musulmán, lo cual a veces es un lío si el individuo en cuestión es ateo o se ha convertido a otra religión. Las religiones pueden ser hasta cierto punto un rasgo de etnicidad, pero en su sentido puro la etiqueta debería entenderse como una creencia.

El caso es que no sé cómo se dicen estas cosas en serbocroata ni puedo estar seguro de qué es lo que ha dicho la buena de Lucija Mijanović. En principio yo culparía del desaguisado al redactor de RTVE, porque el que se confunde debe de ser él. Acepto que “se confunden” puede querer decir “suelen ir mezclados” y no que la gente confunda su religión y su etnicidad. En fin, que habría dos posibilidades y yo apuesto por la segunda:

  • Una es que la buena mujer fuera una bosniaca (bosnia de tradición musulmana) convertida posteriormente al catolicismo, y por eso dice que no puede ser croata, siendo de Bosnia Central, donde puede que haya algún croata suelto pero no grandes poblaciones de los mismos. (La población croata en Bosnia se concentra en el sur, cerca de la frontera de Bosnia con Croacia).
  • La otra es que, en efecto, la mujer sea una croata que por algún azar de la vida ha nacido y crecido en Bosnia Central, que su modo de definir su identidad sea postnacionalista y que lo que está diciendo es que ha superado conceptualmente la etnicidad croata y ella reconoce su identidad en la ciudadanía bosnia, el país del que tiene pasaporte. Creo que este puede ser el caso, ya que parece una yugonostálgica que viene de ver la tumba de Tito en Belgrado. Otro indicio para mi ignorancia es que su apellido no me suena especialmente bosnio, como esos conformados por nombres islámicos seguidos del genitivo -vic.

Habrá quien pueda determinarlo con certeza. Lo que me ha lanzado a escribir estas líneas es la paráfrasis de aquel dicho del titoísmo que ya mencionamos aquí.

—–

Tras escribir este texto, me he encontrado con un reportaje escrito del New York Times: Train Line across the Balkans Restitches a Region , que se parece bastante al de Televisión Española y del que he sacado el mapa.


Balcanes 2008

14/05/2011

Mapa del viaje

A finales de 2008 nos fuimos a recorrer Croacia y de paso ver un poco de Bosnia-Herzegovina y Montenegro. Recuerdo con mucho agrado este viaje por la antigua Yugoslavia. Luego unos meses más tarde empecé a escribirlo en el blog que tenía por aquel entonces y una vez que Yahoo decidió enterrar del todo aquella plataforma, pasé las entradas a un blog de Blogspot, donde sobre todo subí muchas fotos: Viaje por los Balcanes (octubre de 2008).

Luego parte de lo que tenía escrito en Yahoo 360 se vino a WordPress, pero no lo que escribí en Blogspot, así que voy a dejar una especie de índice con todas las entradas para que esté todo junto. Más o menos desde hace tres años tengo un interés especial por asuntos balcánicos.

En WordPress:

En Blogspot:

TEXTOS

MAPAS

FOTOGRAFÍAS


Eslovenia multilingüe

15/07/2010

Cartel bilingüe en Piran (Eslovenia)

Una de las cosas de Eslovenia que me han sorprendido gratamente es la intensidad del carácter multilingüe de su población. No es que no sea algo presumible, dado lo pequeño del país y las potencias culturales de las que está rodeado, pero será difícil encontrar otros países del mundo en los que el 92% de la población hable más de un idioma.

Por un lado más del 70% de la población habla el serbocroata, lo cual es bastante lógico ya que compartieron estado con los otros eslavos meridionales en la Segunda Yugoslavia hasta 1991. Aproximadamente la mitad de la población habla el inglés, y esto ya es más sorprendente y relevante. En las zonas del norte, que son fronterizas con Austria se conserva el alemán. Al fin y al cabo Eslovenia perteneció al Imperio Austrohúngaro hasta 1918. En unos pocos municipios del noreste del país el húngaro tiene rango de lengua co-oficial. Del mismo modo, el italiano lo tiene en tres municipios del litoral: Koper (Capodistria) Izola (Isola) y Piran (Pirano). La proximidad con la zona de Trieste y el tránsito de turistas italianos hace que la lengua italiana sea conocida no sólo por la minoría autóctona, sino también como lengua de intercambio comercial.

Así que debe de ser uno de los países a los que es más fácil viajar sin diccionario,  ni gramática ni glosario.


Yugoslavia

09/06/2010

División cultural de Europa (religión y lengua)

Yugoslavia es un país compuesto por:

6 repúblicas
5 nacionalidades eslavas
4 lenguas
3 religiones
2 alfabetos
y un solo partido político.

(visto aquí)


A couple of ideas that I took from Kosovo

14/10/2009
'Kosovo: A Short History' by Noel Malcolm

'Kosovo: A Short History' by Noel Malcolm

During my holidays I had the opportunity to read again through this nice book. I was in search of a couple of ideas that drew my attention when I first read it. The first of them is related to the territorial claims of both Serbs and Albanians in Kosovo, but it can also be taken as a general thought on the human condition and nationalism:

All origins become mysterious if we search far enough into the past. And almost all peoples, when we look at their earliest origins, turn out to have come from somewhere else. Before embarking on these origin quests, it is good to keep a few qualifying principles firmly in mind. First, it can never be said too often that questions of chronological priority in ancient history – who got there first – are simply irrelevant to deciding the rights and wrongs of any present-day political situation. Secondly, accounts of the earlier movements of peoples or tribes give a very misleading impression when they treat them as if they were unitary items, with unchanging identities, being transferred from place to place in a game of ethno-historical pass-the-parcel. In many cases (such as the migrations of the Franks in early western Europe) it is the movement of a people into a new territory or society that gives it an identity it did not previously have. Identities continue to develop over time: ‘Serb’ was a tribal label in the sixth century but not in the sixteenth, so that to treat ‘the Serbs’ as an unchanging category is as foolish as trying to identify Jutes and Angles among the subjects of Queen Elizabeth I. And thirdly, we should never forget that all individual ancestries are mixed, especially in this part of Europe. When a Serb today reads about the arrival of the early Serbs, he may not be wrong to suppose that he is reading about his ancestors; but he cannot be right to imagine that all his ancestors were in that population. The equivalent is true for the Albanians, and indeed for every other ethnic group in the Balkans.

‘Kosovo: A Short History’ p. 22

Albanian population in the Balkans

Albanian population in the Balkans

The second idea did not seem to me an obvious one. In contemporary times, we assume religious identity as a single excluding tag with a role in some sense similar to that of the national identity . It may be even more exclusive as we may have met people with double-nationality, but even if syncretism is common double-belief systems are not so well accepted. The heterodox tend to be seen as heretic. To some extent this was also the case for the Middle Ages, but if today religion is an identity  tag in a sea of intellectual skepticism, in the past it was magic in an ocean of credulity. So let’s see how the different creeds and rituals were mixed by the inhabitants of the medieval Balkans:


Francesco de Leonardis reported after a visit to Pec in 1645:

“Although they are very fixed in their own rite, neither their clergy nor their laity has that hatred for our religious practices which the original Greek Church has… In these districts, not only do they visit and frequent our churches, coming to Masses and other services and listening to sermons, but they also kneel down and receive the sacraments from our priests taking off their hats and observing many of our rituals”

When reading accounts such as this, it is always necessary to bear in mind that the main function of religion for ordinary people in this kind of society was quasi-marginal: religion was a set of practices for warding off evil, curing illnesses, ensuring good harvests and so on. (Holy unction was particularly popular for these purposes among the Orthodox: as de Leonardis reported in 1640, they would use it when building a house, planting a vineyard, celebrating a wedding, or undertaking any other ‘solemn action’). In areas where two or three religions intermingled, people would of course want to make use of all available forms of magically efficacious remedy or protection. The cure-working tomb of King Stefan Dečanski in the monastery of Dečani, for example, was visited by Catholics as well as Orthodox; and there are other reports of Catholics adopting some Orthodox religious practices.
This syncretism (mixing-together) of rituals and folk-beliefs also included the Muslims. Christian baptism was esecially popular among them because of several beliefs about it: that it would give them a longer life, protect them being eaten by wolves, guard them against mental illness, or (a strange but widespread idea) prevent from smelling like dogs. The fact that so many practices could be shared helps to understand a common lack of religious hostilities at the ordinary personal level. Fra Cherubino reported disapprovingly after his visit to Kosovo that the Catholics were getting Muslims to act as godfathers for their children, and that they were letting the Muslims use holy chrism on their own children because it would guard them against diseases of the eye.

‘Kosovo: A Short History’ pp. 129-130


Norte y sur en Albania.

03/07/2009
Albania, elecciones 2009

Albania, elecciones 2009

Estaba mirando esta página que tanto me gusta de ElectoralGeography.com. Me encuentro con los resultados de las recientes elecciones legislativas en Albania. Parece ser que Albania también es uno de esos países que políticamente se dividen entre norte y sur. He estado mirando en la wikipedia cómo han sido estas elecciones y como es el sistema electoral albanés: un sistema proporcional con 12 circunscripciones regionales en el que los partidos forman coaliciones más amplias.

En realidad, el sistema electoral es nuevo, se aprobó en noviembre de 2008, y sustituye al anterior en el cual existían 100 circunscripciones unipersonales y 40 escaños a repartir por representación proporcional. El mapa de la izquierda refleja la división por distritos. Sólo uno de los distritos, Devoll, se sale del patrón norte-sur.

El resultado de estas elecciones de 2009 ha sido prácticamente un empate entre la Alianza de los Cambios, coalición liderada por el Partido Democrático de Albania y la Unificación de los Cambios, coalición encabezada por el Partido Socialista de Albania. Los resultados son aún provisionales, pero por los datos que hay hasta ahora, la coalición de centro derecha habría ganado a la de centro izquierda, (A pesar de que esta habría obtenido unos pocos miles más de votos 649.129 contra 643.502 ó 46.83% frente a 45.39%)

Pero lo que realmente me ha parecido interesante es lo que llama la atención a primera vista. Albania es también un país con un norte y un sur más allá de los puntos cardinales, como Corea o Vietnam, como Italia, Bélgica, Estados Unidos, Gran Bretaña, España. Unos más y otros menos. Unos división cultural, otros política, otros económica.

¿De qué tipo es la división de Albania? Gran oportunidad para aprender algo. Diría que he leído bastante más sobre Kosovo. Hace veinte años había buenas excusas para no saber nada del país más críptico y arcano al otro lado del telón de acero. Todos mis conocimientos se reducen a datos, Enver Hoxha, una película llamada “La Conquista de Albania”, Tirana sede de una tiranía y un país que era sinónimo de aislamiento.

Me he puesto a investigar y en este blog, en el que hablaban de las anteriores elecciones, las de 2005, dicen que la división es tanto cultural como política. Traduzco:

La división entrte norte y sur es tanto cultural como económica. Los Ghegs — del norte –hablan un dialecto diferente y tradicionalmente son más conflictivos y rebeldes. Los Tosks — del sur — se consideran más civilizados, mientras que los Ghegs se consideran más libres. El dictador comunista Enver Hoxha era sureño, un Tosk, al igual que la mayoría de su círculo.

En Inventing Europe: Idea, Identity, Reality, libro publicado en 1995 Gerard Delanty dice que Albania es el único país de Europa oriental en el que hay una clara división norte-sur. Con sus grupos étnicos: Gegs,y Tosks.

En un resumen de 2001, que intenta explicar la victoria de los socialistas en las elecciones de aquel año, se apunta a la persistencia de la brecha a pesar de los importantes cambios demográficos.

Albanian politics have traditionally demonstrated a sharp north-south divide. Demographically it can be argued that this is no longer very meaningful since only 500,000 of the country’s 3.5 million population still live in the north. Perhaps another 500,000 persons have moved south into new settlements over the past decade. Nevertheless, the geographical division still shows up on the electoral map.

Podemos completar la información con un cuadro. Es tan valioso como el mapa, ya que las circunscripciones aparecen ordenadas de norte a sur. Me voy haciendo a la idea de un norte rural empobrecido, en el que se vive como en otras zonas de Europa vivían en el siglo XIX, cuyos sectores más dinámicos han emigrado al sur, dejando una población agrícola, envejecida, religiosa y con tendencia de voto que correlaciona bien con el centro-derecha.

Regiones Alianza Cambios A. Unificación Cambios A. Socialista Integración Polo Libertad Total
% Escaños % Escaños % Escaños % Escaños
Shkoder 58.03 7 35.24 4 2.9 0 3.45 0 11
Kukes 64.97 3 31.35 1 2.92 0 0.68 0 4
Lezhe 7
Diber 57.71 4 32.38 2 5.71 0 4.08 0 6
Durres 51.64 7 39.22 5 8.02 1 4.08 0 13
Tirana 46.74 16 45.74 15 5.25 1 1.83 0 32
Elbasan 7 7 0 0 14
Fier 6 9 1 0 16
Berat 3 4 1 8 16
Korce 6 6 0 0 12
Vlore 5 7 0 0 12
Gjirokaster 2 3 0 0 5
Total 70 66 4 0 140

Espero seguir aprendiendo más, porque como bien se sabe, las cosas no son tan simples.

* Clarissa de Waal Albanian Divide not so Simple “The Independent” 11.03.1997


De espaldas al mundo: Retratos de Serbia (Åsne Seierstad)

22/06/2009
De espaldas al mundo

De espaldas al mundo

Los Balcanes son una zona del mundo que me merece un interés especial, interés que se agudizó tras el viaje a la zona el pasado año. El libro de cabecera en aquellos días fue “Un país imposible” de Brian Hall. Tengo pendiente leer a Rebeca West y releer “Los tristes y los héroes” de Mira Milosevic, ahora que creo que le sacaré más partido.

He estado leyendo este “De espaldas al mundo: Retratos de Serbia” de la periodista noruega Åsne Seierstad. Lo he leído a lo largo de varias semanas, quizá debido a la estructura del libro, que se compone de capítulos muy independientes entre sí, en los que la autora cuenta sus relaciones con diferentes personas que en conjunto conforman una muestra a lo largo y ancho de las diferentes secciones de la sociedad serbia.

Tengo una edición inglesa de 2005, traducida por Sindre Kartvedt del original noruego del año anterior (Portraits of Serbia: With Their Backs to the World ISBN 1-84408-214-8 Virago Press, Londres). Leo por Internet que en ediciones posteriores se ha prescindido del subtítulo, porque supuestamente Serbia ya no está de espaldas al mundo.

El libro está escrito a partir de varios viajes entre 1999 y 2004, haciendo un seguimiento de los distintos protagonistas en una Serbia convulsa, que tras las guerras de Croacia y Bosnia a mediados de los noventa, tiene que pasar por la de Kosovo, los bombardeos de la OTAN, la revolución que acaba con Milosevic, la construcción de un nuevo país y en general una etapa inestable que aún no está concluida, tras la independencia de Montenegro en 2006 y el estatus indeterminado de un Kosovo autodeclarado independiente en el que aún habitan muchos serbios. Los personajes son los siguientes:

  • Borisav Vojnovic, un agricultor partidario de Milosevic, yugonostálgico hasta un punto y defensor de Tito ante todo. Su retrato es el de un hombre que sólo recibe la información de los medios oficiales y al que los antiguos mitos del rey Lazar y la batalla de Kosovo Polje le pueden por encima de ninguna otra consideración. Un aldeano simple, al que la coyuntura histórica lo ha lanzado al fanatismo. Al final pierde su afección por Milosevic y acaba votando a Šešelj.
  • Bojana Lekic, periodista en los medios de la oposición, amiga personal del gran ausente del libro y del país, el primer ministro asesinado Zoran_Đinđić. Mujer hiperactiva que ha pagado en su vida personal un alto precio por su disidencia y que tras la caída del dictador siente un vacío interior ¿después de Milosevic, qué?
  • Miroslav Nikolic “Michel” cambista de divisas en el mercado negro. Representa la casta de mercaderes y vividores que engrasan crisis y guerras. Mal vistos por todos, todos los necesitan. Se manejan como pez en el agua en la hiperinflación, tienen que vérselas con la policía, a la que tienen que sobornar, aunque otras veces les decomisan las ganancias y pasan alguna que otra noche en comisaría. Un tipo poco recomendable, cuyo lema sería que el negocio, ante todo, debe continuar.
  • Sveta, sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Serbia en Niš, personaje mesiánico cuyo reino llega hasta este mundo. Es interesante comprobar el auge de la Iglesia Serbia, desde los tiempos de Tito, donde era algo residual hasta nuestros días. Iglesia y Patria ciertamente unidas en la Serbia de los años noventa.
  • Ljubisa Ristic, director de teatro y político, en un partido satélite afín al régimen de Milosevic. Un partido muy minoritario dirigido por la mujer de Milosevic. Yugonostálgico que acaba en el nacionalismo y deserta a última hora. Representa al segmento del pesebre, de artistas financiados por las dictaduras.
  • Danjela Tadic, esposa del criminal de guerra serbobosnio Dusan Tadic, que se encuentra en La Haya. Emigrada forzosa en Serbia, que malvive y desconoce o no quiere aceptar las acciones de su marido durante la guerra. Para ella todo es un complot de los americanos para acabar con Serbia. Sus compañeras de trabajo en el hospital no saben quién es ella en realidad.
  • Verica, Radovan y sus hijas. Una familia de serbios expulsados de Kosovo y refugiados en Kraljevo, donde viven precariamente en un centro para refugiados.. Los albaneses quemaron su casa y están en un limbo, sin ser aceptados por la población local – “son más como los albaneses que como los serbios”. y sin poder regresar a su tierra, lo que sería su sueño. Un sueño inalcanzable, dadas las circunstancian.
  • Zoran Živković, alcalde de Niš, de la oposición a Milosevic. Su vivencia es la penuria de gobernar un ayuntamiento que no recibe apoyo del gobierno central, que sólo financia a sus afines. Acaba convertido en Primer Ministro tras el asesinato de Djindjic y acaba dejando la política, tras fracasar y perder apoyos dentro de su partido. Deja paso a Kostunica.
  • Katarina 23 años, estudiante y activista en el grupo Otpor. La acción política como estilismo. Una mezcla de boheme y divine gauche. La diversión el salir de copas, poner carteles. Una especie de resistencia urbana sesentayochista en el Belgrado de los primeros años del siglo XXI. Es bello ser joven.
  • Branko Ruzic, 24 años, dirigente del ala juvenil del partido de Milosevic. Representa el continuismo pero a lo largo de su capítulo se ve cómo el PDS se separa de Milosevic y cómo acaba traicionando a su antiguo líder. Animal político. Superviviente.
  • Snezana, joven serbia emigrada a Fráncfort donde dice que es “de Belgrado”. Acaba convertida en actriz y tiene que representar a una mujer bosnia violada por serbios, lo cual le crea conflictos. Su país es su infancia, es Yugoslavia. Quiere volver a Dubrovnik.
  • La familia Zaric. Opositores a Milosevic. De la ciudad industrial de Kragujevac. El marido, Milos, perdió su trabajo en la fábrica Zastava en 1999. Los hijos veinteañeros nunca han trabajado. Sobreviven como pueden. Confían en que sin Milosevic, todo irá mejor.
  • Ana Rodic, joven escritora de cierto éxito. No se puede quejar de cómo la trata la vida (dinero, viajes al extranjero) y quizá por eso, tenga el perfil menos político de todos los protagonistas del libro.
  • Rambo Amadeus, alter ego de Antonije Pušić, roquero serbocroatamontenegrino, de la zona de la bahía de Kotor. Tiene éxito a lo largo de todos los países de la antigua Yugoslavia. Es todo un personaje y vive de las giras. No le gusta el nacionalismo. Finalmente decide emigrar al Canadá, donde parece que no se ha quedado.

With Their Backs to the World

Serbia es un país a la vez cercano y lejano, del que sabemos poco o casi nada. Hasta casi antesdeayer lo hemos llamado Yugoslavia y por un breve periodo de tiempo Serbia y Montenegro. (no en vano, la primera vez que leí el nombre de este país fue con la forma Servia) . Además de aprender bastante sobre unos acontecimientos que no conocí en profundidad mientras se producían (1999-2000, años en el destierro y sin Internet) y de hacerme con una idea aproximada de cómo evolucionó Serbia hace cuatro o cinco años, he entresacado del libro varias  ideas:

  • El poder que tiene el pasado a la hora de configurar la identidad subjetiva de los serbios. No es que se remonten a las guerras de los años noventa y a Jasenovac, que sería comprensible. Es que existe una visión mitológica trivializada que llega al siglo XIV, con una percepción inmutable de tres o cuatro elementos (religión, alfabeto cirílico, traiciones sufridas y hazañas de guerra)
  • La difícil y pendiente elección de Serbia, entre Occidente y Rusia. Una encrucijada histórica en la que se encuentra desde hace más de cien años. Yo diría que esta disyuntiva existe desde que Turquía no es un actor en la zona (independientemente de que los serbios más nacionalistas se crean que combaten al Imperio Otomano en Kosovo y Bosnia).
  • Irredentismo. Serbia tendrá que tomar una decisión, tarde o temprano, respecto a qué quiere hacer respecto a los serbios que quedan en Croacia (pocos), Kosovo (más) y Bosnia-Herzegovina (muchos). Es difícil creer que vayan a saber hacer borrón y cuenta nueva para reconstruirse, como hicieron los alemanes tras perder Silesia, Moravia y otros territorios tras la Segunda Guerra Mundial. Lo más probable es que sigan anclados en el victimismo y el propio trauma les ayude a seguir construyendo mitos y les dificulte el progreso. La salida al mar de Bolivia.
  • La prensa en occidente. Se puede decir que la información sobre los Balcanes que llega a Occidente es todo menos proserbia. Independientemente de las atrocidades que los serbios cometieron en Bosnia o Kosovo, también los serbios han sufrido persecución, que no aparece en ningún lado en los medios. La Unión Europea y la OTAN han tenido un interés estratégico por introducirse en la zona, a través de Eslovenia y Croacia; Serbia ha sido la gran perjudicada por la política de Occidente. Antes de la guerra había 400.000 serbios en Croacia y hoy menos de 20.000. Sabemos de las barbaridades perpetradas por algunos serbios, pero nadie habla de eso. Es difícil oír a los serbios hablando de sí mismos.

Este último punto hace la lectura del libro más que recomendable.

ENLACES

Åsne Seierstad (Wikipedia)

With Their Backs to the World (Wikipedia)

Mentes Ynquietas

El Mundo, 24 de octubre de 2007

Semanario Serbio


Balcanes VII: Plitivce-Zadar-Šibenik-Split, 09-10-2008,

23/03/2009

Amanece en la calma de Poljanak. Un día frío pero soleado. Tomamos una foto desde la ventana de la habitación y salimos hacia la costa, de nuevo. Probablemente no vale la pena pasar dos días aquí, tan lejos. O quizá sí, por el silencio y la calma. La carretera es muy buena en su mayor parte. Tomamos un café junto a la entrada del parque y volvemos a Dalmacia.

Nuestra primera parada será, de nuevo, Zadar, la antigua Zara. Aparcamos en el puerto junto a los transbordadores de Jadrolinja. Y nos volvemos a meter por las callejas de la ciudad. La plaza donde hace dos días tomábamos una cocacola. Buscamos un locutorio y hago un par de fotos de la torre principal y las ruinas romanas. Es una ciudad a considerar, para pasar unos días de descanso, con un aeropuerto internacional y un poco de todo, sin llegar a ser tan grande como Split o tan hermosa como veremos que es Dubrovnik.

Tras dejar Zadar nos detenemos en otra ciudad hermosa: Šibenik. El puerto está muy tranquilo y podemos caminar, el sol no nos abandona. La catedral de Santiago, patrimonio de la Humanidad es ciertamente notable, con esos leones venecianos y todas sus referencias a aquel pescador de hombres. La plaza que se encuentra tras la catedral es un escenario teatral privilegiado y lamento haberla tenido que ver en la hora de la sombra, ya que es probable que el esplendor de la piedra noble se realce con los rayos solares.

Seguimos en dirección sur y pararemos, de nuevo, junto al mirador desde el que se observa la belleza de Primošten. Y seguiremos recorriendo hacia el sur la costa dálmata. Encontramos alojamiento poco antes de llegar a Split, en un lugar llamado Kaštela . Nunca he visto unos apartamentos así. En una sóla pieza se contiene dormitorio, sala y cocina. El mar está a pocos metros. Tiene pinta de ser muy concurrido en verano, pero ahora estamos prácticamente solos.

Nos acercamos a Split. Ciudad de tráfico complicado, una especie de embudo que empuja la circulación hacia el mar. Notables cuestas. El otro día, buscando un cajero automático hemos llegado hasta la muralla. Ahora nos lo proponemos y parece más complicado. La temperatura es espléndida. Preguntamos cómo llegar hasta el Palacio de Diocleciano y la gente parece bastante competente en lengua inglesa. Aquí me nació la idea de que el inglés “ha avanzado más en Europa oriental en quince años que en Europa occidental en cincuenta”. El Palacio de Diocleciano no es un Palacio sino una ciudad, cosa que recuerdo haber descubierto meses antes en el episodio de Michael Palin’s New Europe en el que se pasea por sus calles. Pienso en el marco legal y en los derechos de propiedad sobre semejante laberinto. Encontramos una puerta de la ciudad, junto al bazar. La plaza del peristilo, la torre, las callejas. Esa noche encontramos un patio con un vergel que quise fotografiar y que no seremos capaces de encontrar al día siguiente. Luego caminamos por el paseo marítimo, iluminado por las luces de los barcos, adornado con paseantes y puestos de helados.

Poco antes de volver, nos deleitamos con un concierto de jazz en la plaza del peristilo. El guitarrista es bueno, pero la chica tiene una voz impresionante.


Balcanes VI : Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, 08-10-2008

22/03/2009

Este domingo tranquilo puede ser un buen día para intentar poner fin a mi serie balcánica, inconclusa desde hace algunos meses, (Bahía de Kotor , Atravesando Montenegro hacia Sarajevo, En Sarajevo, Sarajevo-Mostar-Trogir, Trogir-Plitvice). Tengo mi cabeza en Alemania y en Toscana y sería bueno dejar esto cerrado antes de iniciar otras aventuras.

Quedamos un 7 de octubre en el lugar de Poljanak, junto al Parque Nacional de los Lagos de Plitvice.

El siguiente día era 8 de octubre y el único plan que teníamos era recorrer los lagos. No hubo grandes sorpresas y caminar ocho o nueve horas fue todo lo que hicimos. Al llegar no sabíamos siquiera cómo de grande era el parque, compramos las entradas y nos pusimos a hacer trecho. Pronto nos encontramos con la catarata grande y un rato después con el bote que conduce al otro lado del parque. No sabíamos dónde se tomaba el autobús, y básicamente hicimos el recorrido de ida y vuelta a pie, exceptuando los tramos del barco. La mayor parte de los visitantes sube en autobús y hace sólo el descenso.

Incluso al llegar al merendero, nos dió por seguir adelante, buscando una ruta más complicada. Hubo un momento en que creímos que nos habíamos perdido. Más allá del lago superior no hay apenas visitantes, lo cual no es tan preocupante como la posibilidad remota de encontrar una mina. La guerra siempre presente.

No escribiré sobre la naturaleza kárstica de esta maravilla. Las fotos que tomamos hablan por sí mismas. Siempre me impresionaron los colores otoñales, como los que he visto en algunas fotos de los bosques caducifolios del Quebec. Aquel día estos colores de otoño fueron la belleza de la que pudimos disfrutar. El agua clara, los peces juguetones, las hojas que caen, alguna seta, una serpiente que saltó al camino y ningún oso. Un día de naturaleza en el corazón de los Balcanes. Espero volver aquí en otra estación, para disfrutar de otra belleza distinta.


Balcanes V: Trogir – Plitvice, 07-10-2008

11/01/2009

El 7 de octubre despertamos cerca de Trogir, era un día soleado, de esos en los que toca recorrer, porque tenemos previsto llegar al lugar más septentrional en en nuestro periplo balcánico: el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice. Mi hermana estuvo allí, años atrás y me maravillaron las fotos, aunque el lugar queda a desmano, apartado de la costa de Dalmacia, a mitad de camino entre Zadar y Zagreb.

Lo primero que hacemos tras el desayuno es parar para visitar el pueblo amurallado de Trogir, hermoso de callejuelas, con una notable plaza de piedra y un reloj muy principal. Trogir es una pequeña ínsula, pegada a otra mucho mayor que no tenemos tiempo de visitar. El pueblo no es muy grande y en cuanto uno da unos pasos de más, se encuentra con el mar. Hay un paseo marítimo amplio y limpio, a lo largo del cual amarran barcos y desde el que se ve clara y limpia, como siempre, el agua del Adriático. Me sorprendió en una de las puertas de la muralla, una estatua sobre un pedestal invertido y nos entretuvimos tratando de descifrar, cabeza abajo la leyenda.

Después salimos a recorrer la costa adriática hacia el norte. Debemos hacer alguna parada, pero tenemos que seleccionarla bien, porque haremos el mismo camino, en dirección sur dentro de dos días. No entramos en Primošten, aunque hacemos una bonita foto de la localidad desde un mirador junto a la carretera. Dejamos Šibenik para la vuelta y entramos, brevemente en Zadar, la antigua Zara, donde nos da tiempo a ver el puerto, mucho mayor que el de Trogir, callejear un poco, y tomar un refresco en la Plaza Mayor, antes de seguir hacia el norte otras tres horas, por una muy buena autopista.

Pasamos de la Croacia litoral a la montañosa, de Dalmacia a Lika. A lo largo de la autopista volvemos a ver los colores del otoño, como el día aquel montenegrino y tras alcanzar la salida y unos cuantos kilómetros de carretera algo peor, nos pasamos de los lagos que veremos al día siguiente y llegamos a Poljanak a la casita donde pasaremos dos noches.

Después he leído de la importancia de la zona durante la guerra de 1991 y la lucha entre separatistas croatas y separatistas serbios de Croacia, cuando el territorio cayó dentro de la fugaz República de la Krajina Serbia. Se produjeron importantes operaciones militares y masacres, muy cerca de los lagos. En territorio balcánico, la belleza de lo natural nunca está demasiado lejos de la sangre.


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