Abrazo en inglés

19/04/2012

El otro día vi la palabra abrazo en el OED y como no ponen todas las palabras en todos los idiomas del mundo, me puse a pensar por qué abrazo tiene nicho semántico en inglés para robarle a embrace, hug y cuddle.

abrazo, n.

Pronunciation:  Brit. /əˈbraθəʊ/ , U.S. /əˈbrɑsoʊ/ /əˈbrɑθoʊ/

Etymology:  < Spanish abrazo embrace (c1500; second quarter of the 15th cent. as †abraço ) < †abraçar (now abrazar ) to embrace (a1207; compare Catalan abraçar (14th cent.), Portuguese abraçar (13th cent.)) < a- ad- prefix + †braço (now brazo ) arm (see brace n.2). Compare Portuguese abraço embrace (15th cent.; < abraçar ). Compare embrace n., and also embrace v.2
Después de más de una década por las islas británicas puedo afirmar con certeza que los anglosajones se abrazan bastante menos que los latinos. Me vino a la cabeza una conversación con una chica española que trabajaba conmigo, y en cuyo departamento se había recibido un correo electrónico de un bufete de abogados de Madrid que se despedía con un “hugs” una traducción literal de algo que ya en español sería relativamente informal tratando con juristas, pero en mi experiencia al menos, no sería la primera vez que alguien a quien ni siquiera conozco en persona, se me despide por correo electrónico con “un abrazo” como quien dice “un saludo”.
Pero a mí me parece que “hug” y “cuddle” expresan más intimidad y toqueteo que el viril abrazo que los españoles podemos dar en ciertas ocasiones. Quizá, como suele ocurrir, la palabra  de origen normando “embrace” tenga una connotación más elevada, más literaria y formal que sus compañeras sajonas.
Otra curiosidad es que tanto “hug” y “cuddle” que parecen palabras germánicas de toda la vida, de las que tuvieron que llegar en el siglo XV con frisios, jutos y sajones, no aparecen empero hasta el siglo XVI. A hug le atribuyen origen escandinavo, y de cuddle que no se populariza hasta el siglo XVIII ni se sabe. Esto parece un indicador de que entre los ingleses la costumbre de abrazarse nunca ha tenido gran predicamento.
De hecho, la palabra española abrazo se utiliza desde aquellos tiempos. El ejemplo más antiguo que recoge el OED es de 1626. El uso de la palabra foránea también parece indicar que el abrazarse no era práctica común entre los ingleses de la época.
He brought to him, from the King, besides thanks, and words of encouragement, and an Abrazo, (which is the Complement of Favour,) a very good Jewell.  [a1626   Bacon in Resuscitatio (1657) 155]
Y por hoy me despido con esa fórmula que algunos de mis lectores tantas veces me habrán visto emplear y que es plagio de un buen amigo.
Abrazo de gol.



El futbolín por esos mundos

02/04/2012

Futbolín (Wikipedia)

Me he encontrado un artículo muy interesante sobre el futbolín en Mental Floss (está en inglés). Al parecer en Estados Unidos se llama Foosball como imitando el nombre alemán del deporte rey (Fußball) y no table football tal y como lo conocemos en las islas británicas. Es curioso que los yanquis no metan lo de soccer por algún lado. La idea de fútbol de mesa aparece en varios idiomas, desde el portugués (futebol de mesa) al neerlandés (Tafelvoetbal) y el alemán (Tischfußball). En ruso y ucraniano le dicen algo como kicker. En italiano calcio balilla y en francés, siendo Francia un gran falsificador de anglicismos: baby-foot.

El artículo está bien, habla de la invención de este gran deporte. También sobre lLos diferentes tipos de “campos”  con un muestrario que incluye precios (algunos salen por una pasta gansa) e incluso hay un vídeo de un campeón mundial que explica diversas técnicas. Las técnicas tienen nombres que creo yo que no estarán estandarizados en todos los idiomas.

Por lo que yo recuerdo de la infancia y adolescencia había varios tipos de futbolines y la forma de jugar era muy distinta en unos y en otros. Había algunos en los que los hombrecitos eran metálicos y en los que era difícil jugar deprisa. Con los hombrecitos de madera se podían afinar mejor los pases. Hasta donde yo sé, era bastante más popular en España de lo que nunca he visto en Irlanda. Creo que en las últimas dos décadas ha sufrido un declive importante probablemente a causa de los videojuegos, ahora llamados sólo juegos, lo cual resulta significativo.


Impuestos irlandeses

15/02/2012

No te registres, no pagues

La última vez que escribimos se nos ocurrió iniciar una nueva categoría: “Hibernia e Hispania. Está destinada a albergar los comentarios sobre diferencias que hay entre los dos, entre Irlanda y España. Como como mis experiencias son más municipales que nacionales, a veces no son sino comparaciones entre la comarcas españolas que conozco y la de Dublín, pero algo habrá de extensible al conjunto.

También la última vez pusimos una fotografía de un letrero que allá abajo estaría destinado a no durar demasiado. Hoy en cambio voy a poner uno que, en cambio, en España pocos osarían poner y con ese pretexto iniciar una serie de comparaciones muy breves que quizá desarrolle en entradas independientes.

El cartel de la imagen que encabeza esta entrada dice Household Tax: Don’t Register Don’t Pay (Impuesto sobre la vivienda, no te registres no pagues). Se refiere a un nuevo impuesto que ha salido este año y que grava las viviendas. Simple y llanamente, cien euros por vivienda. El gobierno ha dicho que con el tiempo intentarán hacerlo algo mejor para que una choza no tenga que pagar lo mismo que un castillo. Al parecer no hay en el país nada similar al catastro ni hasta ahora se pagaba algo equivalente al Impuesto de Bienes Inmuebles o la contribución urbana.

Lo peor que le veo al impuesto es su regresividad, pero viniendo de otro lugar, me parece lo más natural del mundo que una vivienda pague impuestos. Es una forma fácil de recaudar (la casa no se va a escapar) y justa, ya que una casa recibe servicios públicos (iluminación, transporte público…) y los que tienen casas suelen ser más ricos y tener más ingresos que los que no. Hubo cierta discusión sobre si lo tenía que pagar el propietario o el inquilino y al final se impuso lo que me parece más lógico, que es que lo hiciera el propietario y luego ya se lo repercutirá en el alquiler al inquilino si puede. A mí esto me parece obvio, pero no lo es tanto si se tiene en cuenta otro de los impuestos que veremos a continuación: la licencia de televisión. También su implantación ha sido un poco chapucera, a través de una página en Internet en la que los propietarios se tienen que registrar y en la que pueden pagar con tarjeta de crédito. No está claro aún qué les ocurrirá a los que no lo hagan. Puede que como con la licencia de televisión pase un poco de todo. En cualquier caso por aquí hay “libertarios” al estilo estadounidense que son capaces de manifestarse contra algo así. Esta tribu política no tiene muchos miembros en España.

Aparte del nuevo impuesto sobre la vivienda, en Dublín se paga por la recogida de basuras. Es algo así como 140 euros al año y el servicio se ha ido privatizando en los últimos años, con diferentes compañías que cubren diferentes zonas. La recogida solía ser una vez por semana y uno iba almacenando la basura en casa (normalmente en un cubo en el patio) hasta que tocara. Ahora las compañías privadas ofrecen tarifas por cada cubo que se llevan. Cuando llegué esto me pareció tercermundista, pero al parecer muy difícil de mejorar manteniendo el precio en una ciudad compuesta sobre todo de viviendas unifamiliares.

En cambio, hasta ahora no se paga nada por el agua. El agua es gratuita en todo el país. Parece que va a dejar de serlo pronto, y pronto quiere decir 2014, pero cuesta mucho tiempo y dinero instalar contadores en todo el país y poner en marcha la empresa que gestione el asunto. Me parece correcto que se cobre el consumo y sobre todo que se penalice el derroche. En los últimos años ha habido episodios de escasez de agua debido a la ineficencia. Los necios se sorprendían con el argumento de que llueve mucho. Más llueve en el Congo. La disponibilidad de agua potable depende sobre todo de la eficacia en la gestión y de las infraestructuras que se acometan y de que las que ya existen se mantengan como es debido.

La licencia de televisión es una de esas cosas culturalmente difíciles de aceptar. Son unos 160 euros al año, sirven para financiar la televisión pública RTÉ y está obligado a pagarlos  quien viva en una casa y tenga un televisor. Ni siquiera se libra uno no teniendo televisor si la casa tiene antena. Si no la paga corre el riesgo de que aparezca un inspector y le multe o tenga que pasar por el juzgado. Últimamente quieren cambiarla por una licencia de retransmisiones para cobrar a todas las viviendas, ya que el gobierno ha detectado que hay mucha gente que ya no tiene televisores. A mí esta tasa me parece totalmente injusta, en especial cuando he vivido alquilado en lugares en los que no tenía televisor pero tenía una antena que no podía retirar. Hay una leyenda urbana que dice que ningún español ha pagado nunca la TV licence. Como toda leyenda tiene su parte de verdad.

El impuesto más famoso de Irlanda es el impuesto de sociedades (corporation tax). Es tan bajo en relación con el del resto de países de la UE (alrededor del 12%) que fue el gran motor del periodo del llamado “tigre celta“. Competencia desleal para algunos, una necesidad en una región periférica e históricamente desfavorecida para otros. Creo que en España ahora está alrededor del 28%.

El equivalente al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas español se llama income tax y es mucho más regresivo que el IRPF. Una pequeña parte de los ingresos esta exenta, después hasta 32.000 euros de renta anual se paga el 22% y de ahí en adelante el 46%. Esto se deduce de la nómina directamente todos los meses. No hay declaración ni nada parecido.

Si uno tiene ahorros que le generen intereses en el banco, sobre este interés el Estado cobra un impuesto sobre los rendimientos del capital del 27%. Este impuesto se llama DIRT, que ahora no me acuerdo de lo que es pero en inglés suena gracioso. Para la mayoría de la gente este puede ser un ejemplo en el que las rentas del capital paguen más que las del trabajo, ahora que tan en boga está decir que es al contrario.

Probablemente el impuesto que más nos afecta a todos cotidianamente es el Impuesto sobre el Valor Añadido (Value Added Tax). Desde enero de 2012 está en el 23%, mientras que en España se paga el 18%.

Los impuestos especiales sobre el alcohol y el tabaco son mucho más elevados. No hay una botella de vino más barata de 6 euros y las de licores comienzan por los 18. Creo que un paquete de cigarrillos cuesta unos 8 euros. Hablo aproximadamente porque de estas cosas no consumo. Como no me he molestado en contrastar la información imprecisa que acabo de dar voy a compensarlo con la historia de la palabra off-licence. Hasta hace pocos años no se podía comprar alcohol más que en unos establecimientos destinados específicamente a tal efecto y llamados off-licence. Muchos extranjeros se preguntaban por qué se llamaban off y no on. Off parece como si quisiera decir que la tienda está “fuera de licencia”, “sin licencia”. El off quiere decir que la licencia es para vender alcohol que se puede consumir fuera del local, a diferencia de la que tienen los pubs.

También la gasolina es más cara. Relacionado con los automóviles, el impuesto de la circulación (motor tax) que no sé cómo se calcula. La mayoría de la gente que me ha comentado algo sobre esto paga unos 600 euros al año. Para conducir todo es más caro. Los propios autos, los seguros. Eso sí, no existe la mafia esa de las autoescuelas que hay en España ni ponen tantas multas de tráfico. No sé si hay causalidad pero la mortalidad en carretera también es más alta.

Por último en lo relativo a los impuestos que se pagan al comprar una vivienda, se paga un impuesto llamado stamp duty que supone el 1% del valor del inmueble. Al explicar a una española que aquí no había gastos de notario ni nada de todo eso me dijo que mejor, así más barato, ya que en España se te pueden meter en casa unos ocupas, llega la policía y aunque te presentes con las escrituras no los van a echar. Aquí los desahucios forman parte integrante de la tradición del país (léase sobre la Gran Hambruna). A quien no paga su alquiler lo echan en un mes. Ni reliquias medievales como los contratos de renta antigua.

En conjunto parece que la presión fiscal tiene que ser más baja. Para las empresas seguro y para las personas físicas creo que depende de si fuman y beben. Este país recauda de forma diferente y por conceptos diferentes y también ofrece a sus habitantes servicios diferentes. Eso puede ser un buen motivo para otra entrada.


La radio, el ángelus y cómo financiar la televisión pública

19/01/2012

Hoy hace 75 años que comenzó sus emisiones Radio Nacional de España. Fue en plena guerra civil, un 19 de enero de 1937, desde Salamanca, donde Franco instaló su primer cuarter general antes de pasar a Burgos. El otro día escuché un interesante programa conmemorativo en Documentos RNE en el que hablan de los tres cuartos de siglo de la emisora y cómo pasó de ser un arma de propaganda a convertirse en otra cosa. Era la cadena que escuchaba siempre mi madre y la asocio a recuerdos como la noticia de la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente una mañana mientras desayunaba mi colacao con galletas.

En el programa conmemorativo hablan de una de las decisiones conflictivas que la dirección adoptó durante la transición: suspender la oración del Ángelus. Yo nunca supe muy bien lo que era, pero sí que recuerdo los avemarías y las campanadas y el “es la hora del Ángelus”. El caso es que hace años viendo la RTÉ, que es la televisión pública irlandesa me di cuenta que a veces metían un anuncio en silencio, que era por el Ángelus. Muchas cosas que en España muchos asociamos a la dictadura, aquí en una democracia las han seguido haciendo igual y ahora me parece como que nos llevan muchos años de retraso.

Y ya que hablo de RTÉ me toca decir que a diferencia de RTVE, la televisión pública española cuyo déficit se financia de los presupuestos, la televisión irlandesa se financia a través de una licencia anual que tiene que pagar todo el que tenga un televisor.  Creo que eran 160 euros al año que cada hogar que tenga tele paga. Incluso me pareció leer en un folleto que me metieron debajo de la puerta que si tenías una antena que permitiera recoger la señal tenías que pagar incluso aunque no tuvieras televisor. Hoy he leído que van a dar un giro de tuerca más, ya que hay mucha gente que ya no utiliza la televisión convencional para nada y que van a cobrar a cada vivienda una licencia de retransmisiones o algo así. En  fin.


Señales contrarias

16/01/2012

Mañana voy a ir a un apartamento para echarle un vistazo, con la intención de comprarlo. En Irlanda, un apartamento o sea un apartment es el equivalente a un piso en España. Algunos habrán aprendido la palabra flat como propia del inglés británico y que apartment es la versión estadounidense. Esto debió de ser así hasta hace algunos años, pero por su connotación han dejado claramente de ser sinónimas.

Dublín: la diferencia entre flats y apartments

En Dublín (y por lo que veo en las noticias de Sky News, en el Reino Unido es bastante parecido) flats son los council flats. Unos bloques de viviendas que el ayuntamiento construyó en los años cincuenta y sesenta para las clases desfavorecidas. Quienes los ocupan pagan un alquiler bastante bajo, pero tienen los problemas inherentes a la construcción de posguerra. Será por eso que quienes quieren vender pisos elegantes han sacado a pasear la palabra yanqui de relumbrón.

Es menester decir aquí que, a diferencia de España donde una parte muy importante de la población vive en régimen de copropiedad horizontal, las familias de clase media irlandesas tienen todas su casa con jardincito. Hasta la aparición de los apartments en la década de 1990, habitar un edificio de viviendas era, simplificando, “de pobres”. Lo digo por si algún español viene por las islas Británicas y al comentar a sus interlocutores que vive con su familia en un flat no entiende su mirada o incluso el elogio de que hable un inglés tan notable proviniendo de un entorno tan difícil.

Y hoy me he dado cuenta de que para lo del piso de mañana no tengo que hacer nada especial. Hasta la fecha las únicas viviendas que había tenido interés en ver eran para alquilar. Pero claro, en las visitas a casas para alquilar uno intenta dar sensación de solvencia, sobre todo si las muestran a varios candidatos a inquilinos a la vez, que esa es una fea y eficiente  costumbre en esta ciudad. En cambio, aquí al propietario le da bastante igual lo solvente que uno sea mientras lo sea su banco durante las pocas semanas en que tarda en hacerse el papeleo. No es que tenga ninguna estrategia específica con el de la inmobiliaria, pero supongo que fingir un cierto interés pero muy condicionado al precio final debe de ser la correcta.

Si seré ingenuo que nunca me había percatado de este juego de señales contrarias.


Una historia de amor iraní

08/01/2012

Censurando una historia de amor iraní

Fue en Yereván y en una noche calurosa de agosto. El remero y yo entramos a un local para comer jorovats (o kubidé  si a la historia le conviene mejor una palabra persa) y el moreno de la cola nos oye hablar  y nos dice que su mujer también es española y que está fuera del local. Nos pide que vayamos a saludarla, que le hará mucha ilusión y nos la señala, al otro lado de la ventana. El remero salió al abordaje con la intención de plantarle un beso en la mejilla y metió el remo hasta el fondo. La moza dio un respingo y no parecía entendernos. El moreno se reía desde dentro del local; de fuera podíamos verle mientras seguía haciendo cola. Viene y nos dice en español americano que son iraníes, pero que él vive en Tejas y nos invita a que compartir mesa. Queda claro que la moza no habla español, sólo inglés y persa, como es lógico.

Vamos a por nuestros pinchos morunos y cocacolas y nos sentamos con ellos. Él nos empieza a contar en inglés, para que la mujer entienda, que tiene una agencia de viajes allá en los Estados Unidos. A veces bromea en español. Su modo de hablar es muy enfático, hiperenergético o por decirlo de otro modo muy yanqui. Yo dudo en silencio cuando dice que en el negocio le va genial, con los tiempos que corren. La mujer vive en Isfaján que también es la ciudad natal del marido, pero él está haciendo los papeles para llevársela para allá. Se muestra muy orgulloso cuando deja caer que tiene 49 años  y ella 32.  Me apresto a calcular que la joven nació en el año de la revolución.

El remero se excusa unas cuantas veces y se congracia con la pareja diciendo que Isfaján es la mitad del cielo. Lo sabe bien porque pasó por allí años atrás. Ella habla un inglés más que decente para haber pasado toda la vida en Irán. Aquí viste con vaqueros y no lleva pañuelo alguno en la cabeza. Me imagino que la vida en Isfaján es muy diferente. También me pasa por la cabeza la idea de  que casarse después de los treinta debe de ser tarde para casarse en Irán. El marido habla de Irán como de un país que podría ser una maravilla, pero que está muy atrasado.

Es comida rápida y cuando se despiden él insiste en que ella nos bese. Se lo explica en persa y ella accede. Me imagino que su plan es irla adaptando al choque cultural que supondrá vivir en el territorio del Gran Satán. Qué difícil debe de ser el contacto con nuestras barbas para alguien que ha vivido toda la vida en el régimen de los ayatolas. Hemos acercado las mejillas con mucha cautela y un ligero embarazo ante la insistencia del marido. La chica nos ha rozado muy fugaz y tímidamente. Un matrimonio asimétrico y agradable. Una historia de amor iraní.


Dos culturas, dos mujeres

23/12/2011

Hillary y Aung San Suu Kyi

Hoy hemos hecho muy poquita cosa en el trabajo. De hecho, he llegado media hora tarde y nos hemos ido hora y media antes de la hora de referencia (el horario es más que flexible, lo cual está bien, aunque yo tiendo a cumplir el de referencia a rajatabla). Lo malo es que luego me ha tocado esperar el autobús cuarenta minutos con un frío que pelaba, aunque eso ha sido el preludio de la mejor ducha caliente del mundo.

Lo mejor que hemos hecho esta mañana ha sido estar de charloteo sobre la navidad, las diferencias culturales y tal y cual. En un momento mi jefa ha contado lo abrumador que le resultó la primera vez que fue al cuartel general de la empresa en los EEUU, donde toda la gente es tan enfática, energética, proactiva, extrovertida y tantas cosas más. Decía que el tercer día ya sólo quería estar sola. Estoy hablando de una mujer que yo considero muy extrovertida.

Parte de nuestro equipo está en Bangalore y otra parte en Hong Kong y ella decía que si para nosotros lo de los yanquis ya supone un choque, pues para los asiáticos tiene que ser cosa espectacular.

Y luego hace un rato me he encontrado esta foto de Hillary Clinton con Aung San Suu Kyi en Birmania, que me parece que lo dice todo. Yo creo que cualquier dirigente europeo que se encontrara con ella guardaría una especie de silencio reverencial “Oh, estoy ante Aung San Suu Kyi, vaya ejemplo de dignidad y lo que ha sufrido esta mujer: todo un símbolo” y en cambio la ministra gringa tiene todo el aspecto de una cheerleader gritando “You look greeeat!”


Más navidad irlandesa: hoy consumismo

14/12/2011

Gasto en regalos de navidad por países

Sigo comentando cosas de esta inacabable navidad irlandesa que ni ha empezado todavía o quizás sí. Hoy, 14 de diciembre a la hora de comer, me fui al supermercado a hacer la compra. Las marujas ya se felicitaban las pascuas. Últimamente la gente dice cada vez más happy christmas y menos merry christmas y tendré que investigar por qué es.

Mis compañeras de trabajo ya están como poseídas por su christmas shopping y el estrés que les genera, ya que tienen que hacer regalos a su padre, a sus hermanos, a la novia de sus hermanos, a la abuelita, al cura y a la camarera china del pub. Yo no hago regalos a nadie porque en mi familia no es tradición. Es una relación muy espiritual, ni siquiera nos conocemos tanto como para saber qué bienes materiales le gustan al resto. Lo más racional sería obrar en plan hijoputa y regalar a otro lo que uno quiere para sí mismo, que por otra parte evoca un principio esencial del cristianismo. La verdad es que hacer regalos sólo es interesante si no son previsibles. Esto de los cumpleaños y las navidades es una tontería porque si cada uno regala a algo a otro y recibe a su vez algo de éste, lo único que se consigue es una asignación ineficiente de recursos. ¿no es mejor que cada uno se compre sus cosas?

Además genera unas obligaciones que complican nuestra ya de por sí nada fáciles vidas. El otro día me dijo una compañera que menos mal que en esta empresa no se hacía lo del amigo invisible, porque donde trabajaba antes sí que se hacía y no le gustaba nada. Y ante mi “¿y por qué no decías que no querías participar?” me miró como a un marciano y yo puse cara de me espanish me no understand.

El caso es que según he visto en The Economist esto de los regalos de navidad es una cosa muy anglosajona. Ya sé que los irlandeses dicen que son celtas y no anglosajones. Me da bastante igual. Ahí tienen a los EEUU, Irlanda y Gran Bretaña en un gráfico que compara el gasto con el PIB per cápita ajustado por paridad de poder adquisitivo.

En realidad, lo único destacable del gráfico es la posición de Alemania y los Países Bajos. De nuevo tenemos varias escuelas del protestantismo. Pero el caso es que esto del christmas shopping es algo muy importante en este país. ¿por qué el anglicismo y precisamente usted que los critica tanto? Bien, si digo compras de navidad, mis compatriotas pensarán que se trata del jamón, los langostinos, el turrón y algún juguete para un nene. Aquí lo de comer, como que no. Se trata de juguetes pero para todos. Ropas y juguetes si acaso. Si buscamos explicaciones sociológicas en lugar de económicas para Irlanda nos saldrá algo de religión, algo del trueque en el mundo rural, algo de cómo son los nuevos ricos en todas partes del mundo y algo de potlatch.

Hay un par de cosas que no sé decir bien en inglés. Una de ellas es “hacer la compra” (faire des courses, fare la spesa). Creo que los gringos dicen go shopping que para mí no acaba de ser lo mismo. I don’t shop and indeed I don’t go shopping, I just buy things. Tengo la sensación de que en EEUU dicen to buy groceries en un sentido parecido y aquí ni sé. Todo es shopping que no es necesidad sino actividad y una experiencia dizque para disfrutar. Yo casi tendría que hablar de provisiones y de víveres.


Verbos, pesos y medidas

20/08/2011

Otra cosa de las que contribuyó a confundirme anteayer con lo del peso y la estatura de la criatura es esa manía anglófona con “ser”. I am 6’10”, I am 36, I am 13 (stones).

Muchas veces la forma correcta y precisa de las lenguas coincide en todas ella lenguas, mientras que el uso varía y hay diversidad de imprecisiones e incorrecciones. Are you 36? No, I am just one, my age is thirty-six.

Tampoco estoy criticando de modo insensato lo que es normal y corriente en una lengua. En todas ellas hay usos absurdos, pero que si se piensa son los más prácticos por estar consolidados. Recuerdo de pequeño lo absurdo que me parecían las horas del reloj de esfera, comparadas con las del digital. Y se seguirán usando. Sólo quería llamar la atención sobre el hecho de que se puede preguntar cómo “es” cuantitativamente una persona sin especificar si cuanto mide o cuanto pesa.

Por fortuna, nosotros seguimos utilizando verbos precisos como medir y pesar y especificamos casi siempre que se trata de años. A veces la que vive a mi lado dice cosas como “cuando tenía veinticinco” y aunque el significado sea obvio siempre le pregunto ¿veinticinco qué?. Pensando sobre esto me dí cuenta de que había formas de evitar el tener que decir “años” si es que es molestia. Por ejemplo en la expresión “a los …” como si se dice “a los veinte, uno se come el mundo”.

Otra cosa con la que me gusta hacerla rabiar es cuando dice “me duele mi cabeza” o “me voy a poner mi chaqueta”, momento en que mi respuesta suele ser “¿la tuya?”.


Apología del sistema métrico internacional

18/08/2011

“Drugs have taught an entire generation of Americans the metric system.” P. J. O’Rourke

Ojalá. Ayer vino al trabajo con su churumbel una compañera que está de baja por maternidad. Y en lo que nos mostraba a la criatura se produjeron las típicas conversaciones de féminas sobre embarazos y tiernos infantes, las horas de sueño, la lactancia y tal y cual. Estaban hablando de que era grandote y en un momento le pregunta una a la madre:

- How much was he when he was born?
– Eight-eight-and-a-half

“Eight-eight-and-a-half” oigo y empiezo a calcular: -como una pulgada son dos cincuenta y cuatro este niño sería…. no… ¡no puede ser!, dieciséis centímetros y cuatro, veinte. ¿y qué es el ocho y medio? ¿en qué se subdivide la pulgada? ..mmm… No son ocho pies, yo mido seis.

¡Ah!, que es el peso y son libras, entre ocho y ocho y media. Siempre me lío con la libra de España y la de aquí, cuál es la de cuatrocientos y cuál la de cuatro sesenta. Menos de cuatro kilos en todo caso. Joder.

Hace algún tiempo ya hice mi propuesta para un mundo unido que cada se entienda mejor: La mayoría de la gente en la mayoría de los lugares debería aprender el inglés que es y cada vez está siendo más la lengua de comunicación universal. Pero la gente gringa deberá aprender el sistema métrico decimal, que también es universal y ya les vale la tontería.


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