Hoy lo de que el voto de los residentes en el extranjero haya hecho bailar el último escaño en juego para el Parlamento de Asturias me ha embargado de metafórica emoción. Yo he votado en la embajada y también por correo. Una vez incluso por algún método que me costó el franqueo 9 euros que se suponía que luego me iban a devolver y nunca ocurrió. Oneroso derecho. Y lo peor es que esos votos casi nunca sirven para nada. De hecho los dos partidos grandes se estaban planteando eliminar la posibilidad de que los residentes en el extranjero votasen. Tampoco me parece que perderíamos gran cosa y en cierta medida puede llegar a ser un poco absurdo que los nacionales en el extranjero puedan votar y que los extranjeros que viven en territorio nacional no. Me imagino que si no se ha hecho es porque el PSOE calcula que en algún momento le podría llegar a beneficiar, ya que incluso en su debacle de 2011 ganó en casi todas las provincias. De hecho creo que en todas menos una. En elecciones generales el censo es demasiado grande y no creo que nunca haya sido decisivo. En autonómicas recuerdo otro caso y en locales habrá habido alguno, aunque creo que desde el año pasado los expaatriados ya no tenemos derecho a votar en elecciones municipales.
De Asturias, ahora sólo me parece interesante qué va a hacer el parlamentario de UPD, visto el empate a 22 entre derecha (FAC12 + PP 10 ) e izquierda (PSOE 17 + IU 5), sin despreciar del todo la posibilidad de que se acepten los recursos y se vuelva al 16-13-10-5-1. Yo creo que en su situación sin son sensatos deben ser insensatos. Pedir un programa de máximos inaceptable y abstenerse cuando no se lo concedan, sea cual sea el parlamento final. Si se arriman a cualquiera están condenados a desaparecer. Tampoco el sorpasso es nada sencillo, es un largo e imporbable camino. Pero ya veremos.
Más interesante me ha parecido lo de Andalucía, y he estado viendo el análisis de Toharia y Arriola en el Fórum Nueva Economía.
Han salido muchos temas, entre ellos la relativamente pequeña influencia de la campaña, de los casos de corrupción y de la reforma electoral llevada a cabo por el gobierno de Rajoy. Se ha hablado de la espiral del silencio de Elisabeth Noelle-Neumann como principal razón por la cual las encuestas no han detectado las tendencias que se estaban produciendo. También de la dualidad entre la Andalucía litoral y la del interior y entre la urbana y la rural. Lo curioso es que Arriola, siendo el asesor del Partido Popular ha venido a decir que aproximadamente el PP ha llegado a su techo. Ha sacado un aspecto interesante, como la distribución de la propiedad de la tierra entre comarcas como el Poniente almeriense y las de las provincias del interior.
En resumen, que su opinión es que el vuelvo ha sido enorme y que las cosas han cambiado mucho desde 1994 hasta hoy, pero que al Partido Popular no le da para más. Cree que las campañas electorales sirven de muy poco. Eso es hasta cierto punto cierto, pero si dijera lo contrario estaría tirando piedras sobre su propio tejado, ya que gran parte de las decisiones del PP durante la compaña las habrá tomado teniendo en cuenta su consejo. A mí me parece muy interesante la decisión de Arenas de no acudir al debate en Canal Sur.¡Pôbre Arenas, dos décadas huyendo de la foto del limpiabotas! El otro día volví a ver una portada de ABC de 1996 en la que las encuestas ya le daban la mayoría absoluta.
Para mí Arriola tiene una gran parte de la razón. Pero hay otra. Esta el sustrato socioeconómico, sociopolítico, histórico o lo que quiera decirse. Pero también hay políticos más finos que otros. Arenas no es precisamente uno, pero hay que fijarse en qué arte tuvo Griñan no poniendo las elecciones andaluzas junto a las generales. Y algunos de su partido le decían que hiciera lo contrario. Ahí no entra ni la renta per cápita, ni el PER, ni la guerra civil. Hay que saber o acertar.

Escrito por alfanje 













