El tren llegó puntual

17/12/2011

Das Schweigen derer, die nichts sagen, ist furchtbar. Es ist das Schweigen derer, die nicht vergessen, derer, die wissen, dass sie verloren sind.

El tren llegó puntual

Me han pasado este libro de Heinrich Böll y me lo he leído de un tirón. Der Zug war pünktlich, su primera obra, de 1947. La acción se desarolla a finales de 1943 y son tres días, acaso los últimos, de la vida de un soldado alemán de camino al frente oriental que ya está desmoronándose. Comienza a bordo de un tren que sale de Dortmund junto con otros soldados y destacan los pensamientos de Andreas en el trayecto. Dresde, Breslau y luego Polonia para llegar a la capital de Galizia: Lemberg. Andreas ha calculado que morirá en algún lugar entre Lemberg y Czernowitz, pero finalmente ocurrirá o no entre Lemberg y Stryj.

Lo he leído con avidez porque junta tres intereses míos como lo son la historia cultura y literatura de Alemania (nada menos); la Segunda Guerra Mundial y los nacionalismos de Europa oriental. Además ocurren cosas en dos de ciudades de las que hemos escrito como son Breslavia (entonces Breslau, hoy Wrocław) y Leópolis (Lemberg, Lvov, L’viv).

Cuando lo he leído me ha venido a la cabeza la idea importante de que hay libros que sólo pueden escribir quienes han vivido lo que se narra. Böll fue soldado raso durante la guerra y seguramente conoció cosas que cuenta y que son muy difíciles de inventar: pequeñas como el olor a café de los trenes, el sabor de las raciones; otras que tienen más importancia y no suelen salir en los libros, como las corruptelas en el ejército, el mercado negro o la interacción de soldados y población civil ocupada o sucesos terribles como los de las marismas de Ssiwasch; pero también hay algo discutible en su planteamiento y es que Andreas “sabe” lo que va a pasar, tiene la premonición de que todo está perdido y llega a hablar a Olina de de 1945.

Aquí no es problemático porque es literatura, pero cuánta gente quiere escribir la Historia así. Siempre me ha parecido interesante observar las cosas desde la perspectiva del que falta y no pudo saber. Uno de los inconvenientes de la muerte es no poder satisfacer la curiosidad por qué pasará luego. Andreas lo ha visto todo sin duda a través de los ojos de Böll, pero algunas veces he pensado en sus coetáneos, que murieron en la estepa a cientos de kilómetros de casa defendiendo una superioridad racial absurda y una ensoñación imperial demente. No se les dio la oportunidad de cambiar y si ya es malo morir, cuánto más lo es hacerlo luchando por unas tonterías en las que ya sólo los tarados creen.

Escenarios.

La historia va en dos sentidos, el del soldado hacia el frente y el del frente hacia el soldado. He puesto un mapa para ilustrar el recorrido geográfico que hace Böll. Aunque el primer título de la novela fue Zwischen Lemberg und Czernowitz la historia de Andreas acaba entre Lemberg (F) y Stryj (G). pero las menciones a otros lugares, a un mapa que lleva y al lugar en el que calcula que lo encontrará la muerte son continuas.

En mi edición española no hay mucha coherencia toponímica, pero quizá en el original alemán tampoco la haya. Przemyśl se llama en alemán Premissel, pero me supongo que lo que hacen los traductores es copiar lo que pusiera Böll excepto para Cracovia. En esta lista pongo los topónimos que aparecen en la novela junto con los actuales. El mapa en Google Maps tiene las fronteras posteriores aa 1945, lo cual no es ideal pero sólo llego técnicamente hasta ahí. Yo hago indicaciones teniendo en cuenta las anteriores a 1939, ya que en los años de la guerra las fronteras son flexibles y sin demasiado valor.


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  • A: Dortmund, Alemania
  • B: Dresden, Alemania (en español Dresde)
  • C: Breslau, Alemania (en español Breslavia; pertenece a Polonia como Wrocław desde 1945)
  • D: Cracovia (en polaco Kraków, en alemán Krakau)
  • E: Przemysl, Polonia (en polaco la ese es acentuada: Przemyśl)
  • F: Lemberg, Polonia (en Polonia hasta 1939 como Lwów; en la URSS desde 1945 [ruso Lvov] [ucraniano L'viv] )
  • G: Stryj, Polonia (es el nombre polaco; hoy pertenece a Ucrania [en ucraniano Стрий, Srtiy]) – no confundir con otro Stryj que hay en la Polonia actual.
  • H: Czernowitz, Rumania (es el nombre alemán, en ucraniano es Чернівці Chernivtsi; hasta 1940 perteneció a Rumania como Cernăuţi)
  • I: Stanislau, Polonia (hoy en ucraniano Ivano-Frankivsk, antes fue Stanyslaviv, perteneció a Polonia hasta 1939 como Stanisławów)
  • J: Kolomea, Polonia  (hoy en ucraniano Коломия Kolomya, perteneció a Polonia hasta 1939 como Kołomyja
Más adelante aparecen Nikopol (K) y Anapa (L), que también se mencionan. Las marismas de Ssiwasch están en Crimea.



1936

03/12/2011

A diferencia de lo que pueda parecer, 1936 fue un año que comenzó el primero de enero, y entre esa fecha y otra de julio sucedieron muchas cosas. Me ha resultado muy entretenido leer la serie “la normalidad del 36″ de JdJ en el blog Historias de Hispania (con licencia CC).

Trata de todo lo que ocurre desde la convocatoria de elecciones a principios de año, la complicada celebración de las mismas, la constitución de las Cortes, los problemas de orden público, desmanes, asesinatos políticos de todo color: todo lo que va empujando España pendiente abajo hasta que se produce el golpe militar.

Hace falta casi un par de horas para leer todas las entradas y no es lectura que recomiende a quien no sepa nada de la Segunda República y de la Guerra Civil. Eso sí, tiene perlas de sabiduría que muestran a la España eterna tal cual es:

La izquierda gobernante, aquella tarde del 16 de junio, se obstinó en no entender. Tradicionalmente, en España, cuando un gobierno y su partido de apoyo se obstinan en no ver algo, no lo ven aunque les den dinero. Con la misma cenutriez con que Ansar no fue capaz de ver que España no quería ir a Irak ni a poner un puesto de pipas; con la misma cenutriez con que el actual Gobierno se obstinó en seguir diciendo que eran galgos los podencos de la crisis económica, con esa misma cenutriez, digo, el gobierno del Frente Popular, y el propio FP, se obstinaron, la tarde del 16 de junio de 1936, en sostener que:

  1. La anarquía no era para tanto.
  2. En todo caso, lo poco o mucho de anarquía que pudiera existir era provocada por los fascistas, no ellos ni los de su cuerda.
  3. En todo caso del todo caso, si alguna violencia de izquierdas pudiera haber, estaba justificada porque es que el personal estaba muy puteado.

y otras que deberían estar en los manuales de ciencia política

Por su parte, Casares Quiroga hizo algo que es bastante habitual en las izquierdas gobernantes, que es tratar de actuar como si fuesen oposición.

Además de estar escrito con un lenguaje que me recuerda al del sector más y menos recomendable de mis amistades:

cualquiera que se estudie las movidas anarquistas de la época llegará, creo yo, a la convicción de que los de la FAI sabían mucho más de agitación obrera que Besteiro, Largo Caballero, Pasionaria y McGyver amalgamados en un solo Mazinger.

Como en esto de la Historia es muy difícil ser totalmente objetivo y en estos asuntos en particular es casi imposible que un español escriba sin sesgo aún si se esfuerza y pone en ello todo su empeño, diré que lo que está escrito me parece infinitamente más objetivo que lo que se escribió durante los primeros cuarenta años y algo más objetivo que lo que se ha escrito durante los últimos treinta y cinco,  pero sobre todo mucho más que las pretendidas memorias basadas en el olvido selectivo, tan en voga últimamente. Eso último en lo político, que en lo historiográfico lo veo más como un línea que se afina en la búsqueda del matiz que como una vuelta de péndulo.

Por simplificar, la tesis sería que el error de las izquierdas en octubre del 34 y los que cometen desde que recuperan el poder en febrero del 36 hasta julio tienen tanto que ver con el golpe como las maniobras de los conspiradores. De hecho las acciones y omisiones de quienes participan en el Frente Popular empujan a los conjurados a rebelarse ya que les ponen en una tesitura en la que lo ven menos arriesgado que seguir sin hacer nada. Es interesante y discutible.

Aquí dejo las entradas, y si también se las leen del tirón, aquí tienen a un amigo para toda la vida:

La “normalidad” del 36.
La votación.
Azaña gobierna.
Y Falange cogió su fusil.
Marzo de hostias y muertos.
Au revoire, Président!
Más de lo mismo.
El entierro del bochorno.
Mayo de amenazas y caramelitos.
Más vueltas de tuerca.
Yeste.
El día que Prieto se fue de bareta.
Comienza el debate.
…y Calvo Sotelo.
¿Qué narices puedo poner para ser original?
Coda
Epílogo


Soldaditos de pega

23/10/2011

Quería subir esta galería de fotos desde el último fin de semana de mayo. En uno de mis habituales paseos por Dublin Castle me topé con una de esas reuniones en las que los asistentes van uniformados para rememorar batallas. No era la recreación de ninguna batalla específica  y había soldados de diferentes siglos y guerras. Soldados confederados de la guerra de secesión norteamericana, irlandeses de la guerra civil, fuerzas especiales británicas y elegantes prusianos. Unos alemanes de la segunda guerra mundial tenían incluso cañón y tienda de campaña.


La batalla del lago Trasimeno

13/10/2011

Diferentes teorías

El otro día escribí sobre la postal que nos enviaron desde Castiglione del Lago en Umbría, y Urko ha comentado en la entrada y con razón, que Anibal no fue derrotado en dicha batalla, sino más bien todo lo contrario. Y como tiene toda la razón y se la damos, trucando una sola palabra hemos cambiado todo el sentido de lo dicho.

No vamos a traer aquí cosas que se pueden leer en La Fuente de todo conocimiento, pero vamos a rendir homenaje a nuestro comentarista de lujo con nuestra fotografía a un panel infográfico que había en el lugar, en el que aparecen las teorías más destacadas sobre el desarrollo de la batalla, que son de arriba a abajo y de izquierda a derecha las de Nissen (1867); las similares de Fuchs (1903), Pareti (1912) y De Sanctis (1917); la de Susini (1960); y la más reciente, la de Brizzi y Gambini (2008).

Este panel estaba cerca de Tuoro, aunque el grueso de la batalla se dio en lo que hoy es Passignano sul Trasimeno. No me imagino cómo se puede desarrollar una teoría sobre algo que ocurrió hace dos mil años y sobre lo que parece que ya tiene que estar escrito todo lo que se podría escribir. Y para el resto unas fotos de tan ilustre y bélico lago.

Passignano

Passignano sul Trasimeno

Agua

Isola Polvese

Una de las muchas estatuas

Embarcadero de Passignano

Estación lacustre

Torre de control palúdica

¡Stop!, Castiglione del Lago.

La isla y la luna

Anochecer


Del lago Seván a la frontera georgiana

22/09/2011

25 de agosto 2011: De Seván a la frontera georgiana

25.08.2011 Dejamos atrás Seván y su monasterio en un día en el que el tiempo atmosférico invitaba poco al optimismo. Al menos habíamos podido desayunar algo, pero el día amenazaba lluvia e iba a ser de mucha carretera, casi tanta como la que recorrimos el que día en que bajamos de Tiflis a Yereván. En el itinerario inicial estaba previsto regresar por la misma ruta a partir de Vanadzor, por el cañón del Debed, pero ya unos días antes se nos había ocurrido que podía ser interesante pasar por las montañas de la provincia de Tavush.

Una noria en Iyeván. En Seván había una parecida.

El contraste entre estas regiones boscosas del noreste de Armenia y el terreno árido que hay alrededor de Yereván es bastante agudo, pero a la vez nos resulta conocido: es como pasar el puerto de Echegárate en agosto y dejar atrás la Castilla dorada por el sol. Lo primero con lo que nos encontramos al dejar el área de influencia del lago, es con un tunel de montaña respetable y tras atravesarlo, llegamos el parque nacional de Diliyán. El paisaje es montañoso, cubierto el terreno de frondosos árboles. Eso sí, de cuando en cuando, yendo por la carretera uno se encuentra con el inevitable horror urbanístico.

La version rosada y armenia de los bloques estalinistas

La propia Diliyán está considerada un lugar interesante para el turismo de montaña. Es una de las zonas “urbanas” de la provincia de Tavush. El viajero llegará a una especie de explanada en la que se encuentra la parada de autobuses y otro de esos monumentos de hormigón que conmemoran el cincuentenario de la Armenia soviética. Para ver la parte hermosa del lugar hay que subir por una cuesta y siguiéndo hacia arriba uno se encuentra, en un lugar improbabl,e con un centro urbano que no deja de ser a la vez rural.

Cerca de Iyeván

Lo más típico de Diliyán son sus balcones y se ve que es un sitio que tiene potencial turístico si comienza a desarrollarse siguiendo el estilo tradicional y no dejando que lo que tiene siga convirtiéndose en ruina. Nosotros nos dimos un paseo por las alturas de la población, que tiene más vida de la que aparenta, aunque hay demasiados elementos arquitectónicos con aspecto de haber sido bellos hace tiempo y que en cambio hoy se desmoronan. Diliyán solía ser lugar de retiro y creación para los compositores y artistas soviéticos y ese dato condujo mi mente al mundo surrealista y demasiado real que denunciaban el maestro y Margarita.

Paisaje de la provincia de Tavush, en el norte de Armenia

Siguiendo hacia Iyeván, nuestro posible desvío hacia el monasterio de Goshavank fue sacrificado a causa de la saturación mental causada por sobredosis de piedra. Quedó lejos por la carretera de la derecha mientras nosotros seguíamos hacia otra de las cuatro ciudades de Tavush. Iyeván nos pareció más urbana que Diliyán, la actividad que se veía por la calle era la propia de un día de mercado, pero no nos detuvimos sino a repostar combustible.

Las montañas de Azerbaiyán (Göjäzän)

De ahí en adelante, seguimos por terreno rural y agreste, aunque menos boscoso. Hay cierta confusión con respecto a nuestro itinerario. Disponíamos de dos mapas, que no decían la misma cosa entre ellos ni parecían entenderse con el GPS. La región está disputada territorialmente, con Armenia ocupando territorio de Azerbaiyán en algunos lugares. Mi percepción es que el mapa correcto era el que aparecía en la guía Bradt, en el que aparecía una carretera alejada de la línea de alto el fuego. El libro no recomendaba seguir por la carretera antigua, cercana a la frontera, por la presencia de francotiradores azeríes.

Llegando a Kirants

Esta carretera nueva no aparecía en el por otra parte excelente mapa de la editorial alemana, que a pesar de ser impreso en 2011 debe de contener la información de una versión anterior sin haberla actualizado. Las montañas de Azerbaiyán se ven muy cerca todo el tiempo y no debemos de ir a más de un kilómetro de distancia del país vecino, pero la carretera nueva está protegida por una línea de colinas como parapeto natural. Más allá del embalse de Yoghaz puede verse una montaña de curiosa forma, creo que se puede llamarse Gavazán, que en armenio es el nombre del báculo de un sacerdote y en algunas lenguas túrquicas como el azerí puede ser el plural de ciervo, aunque parece que la grafía azerí es Göjäzän con todos esos puntos sobre las vocales.

Ganado: son vacas

Llegando a Kirants la carretera pasa no ya por un enclave sino por terreno del propio Azerbaiyán. Esta es otra de las ocasiones discutibles en  las que se puede decir que hemos estado en el país enemigo. Nunca estábamos seguros de dónde estábamos realmente debido al lío con los mapas.

Voskepar

Un poco más adelante llegamos a un lugar llamado Voskepar, en el cual vivimos uno de los episodios más curiosos de nuestro recorrido por Armenia. Seguíamos con la confusión cartográfica y sin saber exactamente dónde estábamos. Nuestro libro decía que nos acercábamos a un antiguo enclave azerí, ocupado hoy por armenia, llamdo Verin Voskepar. El GPS nos confundía constantemente. Al parecer había una iglesia antigua, del siglo VII, bastante digna como para merecer una visita. Debía aparecer en una curva de la carretera y, en efecto, allí estaba.

Militares en Voskepar

El pueblo estaba abandonado. Xabi se dio cuenta de que en la colina había militares, por el color de camuflaje de sus edificios. Siempre me he preguntado de qué sirven esos colores de camuflaje militar, con otros cualesquiera no hubiéramos imaginado que el ejército andaba por allí. Cuando estamos aparcando el vehículo, a lo lejos y por la posición de los brazos, nos dimos cuenta de que alguien nos está observando con unos prismáticos.

Iglesia

Descendemos y nos ponemos a caminar despacio, dubitativos, mientras los de arriba nos siguen observando. Decimos unas cuantas tonterías como “no creo que nos disparen”, pero tampoco nos atrevemos a ir más deprisa. Los de arriba nos gritan ¡dabay!, que es una palabra rusa que Jorge conoce bien y con eso nos quedamos tranquilos. Nos acercamos a echar un vistazo a la diminuta iglesia de santa María, en la que hay murciélagos como en otras y diez minutos más tarde y tras varias conjeturas sobre el estado de destrucción militar en que se encuentra el poblado, seguimos rumbo a Noyemberián, la ciudad de noviembre.

Vista desde Voskepar

La carretera de estas tierras húmedas del noroeste ha traido consigo dos cosas que me llamaron la atención. Por un lado, los productos que se vendían en las cunetas eran diferentes a los de la tierra de secano. En lugar de los albaricoques y frutas que se veían en en el centro del país, por esta parte septentrional, la mazorca de maíz era la estrella. Luego, es cierto que esta zona de frontera está muy militarizada. Por la carretera veíamos continuamente instalaciones militares y grupos de soldados. Algunos puede que no lo fueran, ya que por la edad y la planta parecían más bien campesinos utilizando ropa militar reciclada. Cerca de Noyemberián vimos mucho transporte de tropas. Curiosamente se veían militares desplazándose en vehículos particulares, tipo coches Lada y cosas así. No sabemos si es falta de recursos, o el ultimísimo medio de desplegarse sin llamar la atención.

Tras Noyemberián volvemos a incorporarnos a la ribera del Debed, que hace de frontera entre Armenia y Georgia. El mismo paso fronterizo entre Bagratashén y Sadajlo unos días después. Esta vez las cosas fueron más fáciles, pero no menos interesantes.

Puesto fronterizo de Bagratashén / Sadajlo


El banquete de la Guerra de Crimea

26/08/2011

El moderno edificio "chq"

Cerca de nuestra casa (que se encuentra en una zona hidalguizada  pero que fue solar de pabellones y almacenes portuarios) hay un centro comercial que ha mantenido la estructura y la arquitectura industrial de alhóndiga en el exterior. En el pasado fue depósito de tabaco y de vinos y a alguien se le ocurrió traerlo al siglo XXI. Estuvo varios años parado -vaya usted a saber por qué- y su apertura coincidió con el inicio de la crisis. Carece de un supermercado que atraiga a las masas y la mayor parte de los negocios que se establecieron en el mismo han quebrado. Resisten apenas una franquicia de cafés de una conocida cadena estadounidense, una tienda de menaje, una lujosa camisería, una tienda de vinos y poco más.

El banquete de la Guerra de Crimea (23-10-1856)

El caso es que en un lateral, me encontré con una vitrina en la que se contaba un episodio curioso de la vida del edificio y que traduzco a mi modo y pongo a disposición de todos ustedes:

El banquete de la Guerra de Crimea

La Guerra de Crimea (1854-1855) se ha definido a menudo como una pequeña guerra sin sentido en un lugar lejano. Ciertamente este conflicto (que enfrentó sobre todo a Francia, Rusia y Gran Bretaña) fue un sinsentido en tanto en cuanto todas las guerras lo son, pero en absoluto fue una guerra menor. Supuso la muerte de 750.000 soldados. También fue importante porque ser una guerra en la que murieron más hombres por enfermedad, en especial a causa del cólera, que los que perecieron en el campo de batalla (cuatro de cada cinco).

Una gran cantidad de irlandeses luchó en el Ejército británico, pero tal y como se informaba en el ”Evening Mail” de Dublín del 23 de octubre de 1856, recibieron poco reconocimiento por sus esfuerzos; “Al volver, los soldados pasaban inadvertidos en las calles. El Virrey, con un espíritu y una energía que le honran, puso de manifiesto la omisión e invitó a que se ofreciera un agradecimiento con celeridad”.

El 19 de agosto de 1856 el alcalde, Fergus Farrell, organizó una reunión preliminar para decidir cuál era el mejor modo de celebrar el regreso de los soldados irlandeses.  Sugirió organizar un banquete para las tropas y ofreció “su propia aportación de 50£ o más si hiciera falta, para contribuir al acontecimiento.” En esta reunión se llegó a la resolución de que “en la ciudad de Dublín, había que dar pasos para invitar a un convite nacional a todas las tropas que en la actualidad estuvieran de servicio en Irlanda y que hubieran recibido las medallas de Crimea”.

El problema de espacio fue resuelto gracias a la oferta de Mr. Henry Scovell, que sugirió utilizar au almacén, el Stack A, en los muelles de la Casa de Aduanas. Se sugirió al comité que las instalaciones “se adaptaran a las peculiaridades y efectos del banquete…..y les pareció tan adecuado que consideraron que no  era necesario examinarlas más” por lo que, tal y como informa ”The Irish Sword” el Stack A “fue adaptado adecuadamente por el arquitecto del comité de obras (J.H. Owen)”.

El comité hizo un cálculo para determinar la cantidad de soldados de las tropas de Crimea presentes en Irlanda. Juzgaron que el almacén tenía capacidad para alojar unos 3.000 soldados y al final se decidió que dicha cantidad número estuviara compuesta por:

Guarnición de Dublín: 1.500 soldados
Guarniciones de Curragh y Newbridge: 1.000 soldados
Otras guarniciones: 500 soldados

La sociedad dublinesa dio un gran apoyo al banquete. Esto se tradujo en numerosas aportaciones en efectivo así como en otros regalos. Por ejemplo Henry Brennan, un mercader de vinos de Dublín, ofreció el vino: “una pinta de oporto o de jerez por cada uno de los cuatro mil invitados” (compuestos por los tres mil soldados y otros mil). Los otros mil invitados fueron ubicados en una galería con vistas al salón de banquetes. El 16 de octubre de 1856 ‘“The Freemans Journal” informaba de que estos comensales serían admitidos con los siguientes precios: “Se cobrará diez chelines a cada caballero y cinco chelines por el boleto de cada dama y se emitirán mil boletos” Quienes habían hecho aportaciones para el fondo del banquete tenían la primera opción de comprar los boletos y el resto se vendería al público en general..

El día del banquete, el 22 de octubre, los periódicos describieron la reacción del pueblo de Dublín al acto como abrumadora: “Todo el muelle desde Kingsbridge hasta la Casa de Aduanas y las calles que conducen al escenario del banquete estaban llenas de grupos de personas que esperaban la llegada de los primeros militares invitados”. Según ”The Irish Sword”, “la gente no hacía más que mostrar simpatía y animar a las tropas a lo largo del recorrido”. Según marchaban hacia los muelles, los soldados aún llevaban lo que podría llamarse “largas barbas de Crimea”.  El banquete comenzó a la 1.15pm. Los siguientes datos nos dan una indicación de la cantidad de comida y bebida que se consumió aquel día: “Había 250 jamones, 230 patas de cordero, 250 piezas de carne de vacuno, 500 pasteles de carne, 100 hojaldres de venado, 100 púdines de arroz, 250 púdines de ciruela lo que pesaba tonerlada y media, 200 pavos y 200 gansos, 2.000 bocadillos, 3.500 libras de pan, 3 toneladas de patatas, 8.500 botellas de un cuarto y 3.500 botellas de una pinta de oporto.” Los discursos que se dieron durante la comida eran triunfales y apasionados. Lord Hugh Gough, Coronel en Jefe del 60 de Rifles Reales declaró: “Siento que el momento más feliz de una larga vida de vicisitudes militares estará asociado a mis compatriotas en esta demostración pública de la gratitud de una nación por las hazañas militares, merecedoras de las alabanzas y los mejores sentimientos de una nación.”  Isaac Butt Miembro del Parlamento, habló de “los héroes de Crimea” y ofreció “mil bienvenidas con toda la cordialidad de un corazón exuberante — a todos aquellos que lucharon por nosotros en tierras lejanas.” En una nota más sombría, Lord Talbot de Malahide propuso un brindis a “la memoria de los caidos” y recordó a los presentes que ‘mientras recordamos a los presentes no debemos olvidar a los caídos”.

El acto concluyó a las 4.15pm “cuando las tropas se agruparon en el patio de la Casa de Aduanas y marcharon a sus respectivas estaciones de ferrocarril”.


La guerra de Osetia en la pantalla

17/08/2011

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Uno intenta estar atento a los sucesos de actualidad internacional. A veces le cogen a uno con el pie cambiado, como la guerra de Osetia del Sur entre Rusia y Georgia. Quizá no nos enteramos muy bien debido a que comenzó en la fecha de la suerte 08-08-08 que los chinos habían elegido para el inicio de los Juegos Olímpicos de Pekín. Para informarme y a la vez intentar mantener el equilibrio he visto la dos películas que recomienda Tim Burford en la guía Bradt de Georgia.

Por un lado está el documental prorruso War 08.08.08: The Art of Betrayal  disponible en línea. Dentro de lo que se puede manipular la edición de vídeo, las imágenes son reales. Nunca comentan nada de la presencia militar rusa en Gori, que Rusia negó, pero que se produjo. Si lo que cuenta el documental es cierto, la invasión georgiana fue una acción criminal y una puñalada por la espalda y la intervención rusa una mera respuesta de defensa para defender a los osetios, que además tienen pasaporte ruso.

La película progeorgiana Five Days of War llamada en otros países Five Days of August está aún en el circuito comercial, pero puede encontrarse por ahí. Parece ser que ha sido financiada por el gobierno georgiano a través de canales indirectos. No sé si no habrán escogido a Andy García para hacer de Sakashvili porque subconscientemente representa a la derecha dura de los cubanos de Miami. Como película se deja ver, aunque tampoco se puede recomendar a los aficionados del genero de acción. Aquí el juego está entre Rusia y Georgia y no sale un osetio. Rusia ataca e invade Georgia y los georgianos se defienden ante la falta de interés del mundo. Por cierto, que se pueden ver bonitas imágenes de Tiflis y su acantilado, la carretera militar georgiana, el canto polifónico e incluso la tradición del tamada. Si la película no tiene éxito comercial o si el gobierno georgiano no tiene éxito al explicar su versión de los hechos, al menos han sabido meter unos fotogramas para favorecer el desarrollo turístico del país.

Después de vistos ambos filmes y leyendo superficialmente algunas cosas por internet, paso a escribir cómo lo veo: Georgia es un estado inconcluso, que no puede ejercer soberanía sobre dos trozos significativos de su territorio en los que se dan problemas que por simplificar podríamos llamar “étnicos” (Abjasia y Osetia del Sur) y ha tenido problemas en otro (Ayaria). Por supuesto, Georgia es también una nación inconclusa, debido a la existencia de minorías como los abjasios y los osetios, pero también los armenios y los griegos que habitan ese territorio desde tiempo inmemorial y que prefieren utilizar el ruso como segunda lengua. No está claro que la política de georgianización y alejamiento de Rusia vaya a ser exitosa ni que Georgia llegue a ser algún día una nación como las de Europa occidental.

Mapa étnico de Georgia

De hecho, Georgia, es un ejemplo muy bueno para ilustrar la trampa del derecho de autodeterminación. Recuerdo cómo el Euzkadi Buru Batzar, máximo órgano del Partido Nacionalista Vasco se congratulaba cuando Georgia proclamó su independencia respecto de la URSS. Luego nunca les ha preguntado si los abjasios y los osetios también tienen ese derecho o si no. Nadie es capaz de delimitar con claridad ese supuesto derecho ni parece que entre los que lo proclaman spuedan ponerse de acuerdo para decidir a quiénes  afecta y cuándo se aplica. A mí me encantaría oír la opinión del PNV sobre Georgia. Al fin y al cabo, Bilbao está hermanada con Tiflis desde mucho tiempo después de que los filólogos serios desecharan la conexión vascocaucásica.

Dicho esto, la evolución política de Georgia desde 2003 parece suponer un acercamiento decidido hacia nuestra parte del mundo, y la cultura definida por la democracia liberal capitalista, la OTAN y la UE. Puede decirse que Sakashvili es “nuestro hombre en Transcaucasia”.

Por eso no se ha hecho mucha sangre en Occidente con su gran error político y militar. Una vez analizados todos los datos, me parece que la versión de Rusia se aproxima más a lo que ocurrió en agosto de 2008 que la versión que el gobierno de Georgia ha puesto sobre la mesa. Probablemente Sakasvili pretendió repetir su éxito de Ayaria en 2004 y le salió el tiro por la culata. Aunque esté feo y quizá no se deba hacer, voy a obviar los crímenes contra civiles, que además forman un grupo étnico minoritario, para dejarlo en que jugó de farol y para acabar perdiendo. Hace años un argentino me dijo que las Malvinas serían ya suyas si no las hubiesen invadido en 1982. Quizá sea exagerado, pero tiene su parte de lógica en lo de que la invasión no ayuda para nada. Puede que aquí pase lo mismo.

El fracaso le ha supuesto dificultar la entrada de Georgia en la OTAN y la UE. En mi opinión también habrá debido de perder prestigio como estadista y ahora es un aliado incómodo para occidente. Quizá fue ingenuo y pensó que los Estados Unidos iban a poner toda la carne en el asador para defenderle en sus veleidades. Georgia ha seguido haciendo gestos como eliminar el visado para los turistas occidentales. Otro de los gestos que me ha sorprendido es que además de en georgiano los billetes de curso legal se imprimen en inglés. Hasta hace poco se hacía en georgiano y ruso. No he sabido encontrar cuándo exactamente se produjo el cambio.

Es de suponer que Georgia podrá mejorar económicamente y seguir acercándose al bloque occidental. Mucho más difícil parece que en algún momento pueda afirmar su soberanía sobre Abjasia u Osetia del Sur, que al igual que Nagorno Karabaj o Transnitria son consecuencias de la chapuza soviética a la que desde hace bastante tiempo se viene uniendo la chapuza georgiana.


Gdynia

22/07/2011

Gdynia (Polonia)

Ha querido la casualidad que mi compañera haya salido hoy para Gdynia, en Polonia, y que uno de mis blogs favoritos haya publicado hoy una entrada sobre la pronunciación del nombre de la ciudad y, por extensión, del grupo consonántico -gd- . Creo que las cosas que dice valen tanto para el inglés como para la lengua española, con la salvedad de que nosotros diremos /ged-/, más que /ɡəd-/.

Gdynia está muy cerca de otro puerto polaco, el de Gdańsk, con el que comparte esas consonantes difíciles. En parte el puerto de Gdynia creció como respuesta polaca al estatus internacional que en el período de entreguerras tuvo la ciudad libre de Danzig (el nombre alemán por el que se conocía a Gdańsk por entonces, incluso en lengua polaca – Gdańsk es un topónimo fabricado en 1945). La otra cosa por la que creo que más se conoce a Gdańsk es por ser el lugar en el que se encontraban los Astilleros Lenin, donde nació el sindicato Solidarność (Solidaridad) del bigotón Lech Wałęsa.

Gdynia en cambio, no se conoce por casi nada y es curioso que así sea, porque tiene un puesto en Historia universal de la infamia. Tras la invasión de Polonia por parte de la Alemania nazi en 1939, la ciudad cambió su nombre por el de Gotenhafen (que para mí es un poco más pronunciable; significa algo así como “puerto de los godos”). Las tornas cambiaron y seis años después, tanto  el ejercito como millones de alemanes se batían en retirada hacia el oeste.

El 30 de enero de 1945, salió del puerto de Gotenhafen el navío Wilhelm Gustloff, con varios miles de civiles a bordo. Era un barco que en el pasado había servido como hospital pero también participado en operaciones como la repatriación de la Legión Cóndor desde España tras el final de la guerra civil. El barco fue hundido por un torpedero soviético, con un resultado que se considera la mayor catástrofe naval de la historia: más de 9.000 muertos, la mayoría mujeres y niños.

No podemos esperar ninguna película glamurosa como el Titanic de James Cameron, porque sólo fue horror. Es además, una de las memorias incómodas que aborda Maja Zehfuss en su libro Wounds of Memory, en el que entre muchas cosas analiza profundamente la novela que Gunther Grass escribió en 2002 con el hundimiento como trasfondo.

Es curioso que nunca oigamos hablar de la mayor tragedia naval de la Historia y sí de otras de menor entidad. Sin duda, es debido a que el hecho de que sus victimas fueran connacionales y coetáneos del gobierno genocida que causo la mayor tragedia de la Historia nos genera sentimientos conflictivos. El hundimiento del Wilhelm Gustloff nos resulta más terrible porque a bordo iban mujeres y niños y una forma más fácil de digerirlo es pensar que fue por un bien superior y que también iban a bordo miembros de la Gestapo, cosas que no dejan de ser ciertas.

También puede ser injusto que nos parezca automáticamente que la muerte de soldados varones sea menos trágica o tenga menos valor. Es otro de esos mecanismos bioéticos, que tienen su lógica pero que es una que no se compadece con nuestros valores. Al fin y al cabo, de qué sirve hacer listas de tragedias ordenadas por número de muertos y por qué iban a tener más valor las vidas de los 9.000 caídos del Wilhelm Gustloff que las de los 7.000 del Armenia.

Son preguntas muy difíciles que no tienen ninguna respuesta satisfactoria. En cualquier caso, tanto en esto como en ese debate permanentemente abierto sobre la guerra de España, soy partidario del saber y sobre todo del saber amargo, de ese que incomoda y remueve las certidumbres y nos aleja de nuestro bando y tribu, porque aunque no soy tan ingenuo como para creer que nos libera, sí que creo que puede ser el que tenga un efecto más parecido.


España 1938

09/01/2011

Hace unos meses me compré una especie de cuadernillo bastante curioso sobre la Legión Condor. Se llama CONDOR LEGION: The Wehrmacht’s Training Ground y forma parte de un tipo de literatura histórica muy entretenido al que me he aficionado bastante sobre todo gracias a los de Osprey, que son bastante similares. No es que las guerras sean mi temática histórica preferida, pero con tantos mapas, ilustraciones, análisis, biografías… todo pequeñas piezas bastante digeribles, me resultan un tipo de lectura interesante, que se aleja del tocho académico, presentándose en un formato muy parecido al del tebeo, pero sin renunciar al rigor histórico.

En concreto, este de Ian Westell editado por Spearhead sobre la Legión Condor me ha resultado interesante por lo bien que desarrolla el contexto. Curiosamente se habla de Guernica muchísimo menos de lo que cabría esperar, aunque me imagino que quienes escriben historia bélica prefieren detenerse en los uniformes y la descripción de la maquinaria, dejando los efectos en una mera lista de bajas. Por criticar algo del libro diré que no han tenido un especial cuidado ni en la toponimia ni en la antroponimia con errores que para el lector hispano saltan a la vista: no uno ni dos, sino por decenas.

Respecto al contexto de la guerra hay algunos buenos mapas, como el que muestra la situación de la Prisión Modelo en relación con la brecha que el bando de Franco abrió en la Ciudad Universitaria de Madrid en noviembre de 1936, cercanía que se ha sugerido como una de las causas en la organización de los fusilamientos de Paracuellos.

También me ha llamado la atención uno, que muestra la partición en dos de la zona republicana en 1938. Creo que es relativamente conocido el dato de que las tropas de Franco alcanzaron el Mediterráneo en Vinaroz en abril de 1938, pero yo no sabía cual había sido la sucesión cronológica del avance en el frente  de Aragón antes de la ofensiva republicana de noviembre. El mapa que aparece me ha añadido cierta información.

Mapa de Spearhead, partición de la zona republicana (primavera de 1938)

Sirva el mapa como ejemplo del descuido toponímico que acompaña el libreto. Sargossa (en lugar de Saragossa) es su versión particular del nombre inglés de Zaragoza; luego tenemos otros como Alcubbiere (Alcubierre), Sariñena (Cariñena) , Benbarre (Benabarre) o Grandesa (Gandesa). Hablo sólo de poblaciones cuyo nombre conozco, puede que se me escape alguna otra.

Lo que pasa es que con semejantes colores no es nada sencillo entender gráficamente cuales son las zonas que caen primero y cuales son las que caen después. Así que se me ha ocurrido fotochopear un poco el mapa para que sea un poco más gradual:

 

Mapa modificado por mí

Mi mapa es una pequeña chapuza hecha en cinco minutos. Supongo que debía haber buscado una paleta más equilibrada. En especial el rojo intenso en la zona de Castellón dificulta la visión de los nombres de las localidades, pero al menos los colores son graduales y se observa la evolución del avance franquista.

Respecto al libro en general, parece una buena guía para entender bélicamente (que no políticamente) la guerra de España y también el estado de la aviación militar en los años treinta. Con anterioridad el libro más parecido que había leído era La internacionalización de la guerra civil española de Fernando Schwartz, que tocaba la participación de todos los países extranjeros y no sólo de Alemania. En esta guía uno puede encontrar todo sobre los Heinkel, Junkers y Messerschmitt; mapas, insignias, uniformes, condecoraciones, estadísticas, fotografías de la época y apuntes biográficos sobre Werner Mölders, Walter Oesau, Wolfram von Richtofen, Hugo Sperrle y Wilhelm Ritter von Thoma. Viene con una bibliografía extensa y una selección de enlaces a páginas web.

 


Memoria e Historia no dejan de divergir

11/12/2010

Es un asunto que he tocado recientemente. En parte me anima el renovado interés que ha surgido en España por ciertos aspectos de la Guerra Civil y posguerra y en mayor medida por el desinterés total que se percibe respecto de otros. Pero no es sólo eso, es algo que me genera un interés teórico general. Dice  Serge Halimi en el editorial de Le Monde Diplomatique que “memoria e historia no dejan de divergir” y yo no puedo estar más de acuerdo:

«  Mémoire  » et histoire ne cessent de diverger. Hollywood aidant, on imaginera bientôt que Berlin fut conquis par les Américains. En août-septembre 1944, un institut de sondages – déjà  ! – demandait à des Parisiens dont la ville venait d’être libérée quel pays avait le plus contribué à la victoire. Verdict  : l’Union soviétique, 61 %  ; les Etats-Unis, 29 %. Soixante ans plus tard, le même institut posa la même question aux Français. Cette fois, ils répondirent  : les Etats-Unis, 58 %  ; l’Union soviétique, 20 %. Décennie après décennie, la «  cote  » de l’Armée rouge n’a cessé de baisser… Le camp qui a gagné la guerre froide a également remporté la guerre des mémoires. Histoire et pouvoir ont partie liée.

La línea editorial del Diplo es más bien izquierdista, y por eso llama la atención sobre el hecho de que hoy en día la mayoría de los franceses crean que los Estados Unidos fueron los que más hicieron por derrotar a la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial, a diferencia de lo que se creía en aquellos tiempos, y que creo que se puede decir que es más próximo a una verdad histórica objetiva: que la Unión Soviética fue el país que más aportó a la victoria. Pero en fin, pasa con todo, de hecho Francia está llena de monumentos a una Resistencia simbólica y que llamaremos minoritaria por no decir casi inexistente.

Dos frases: “Memoria e Historia no dejan de divergir” y “el bando que ganó la Guerra Fría, ha ganado también la guerra de las memorias”


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