Koishikawa Korakuen

24/03/2012

Tokio blues

El avión que nos llevó a Tokio llegó muy tarde y aprovechamos el desfase horario para una dosis de hiperpoblación y de luces de neón en Shinjuku. A pesar de eso me desperté muy temprano y estuve viendo el templo Zojoji al amanecer. Después ya en equipo nos encaminamos al Palacio Imperial, para llevarnos la ya sabida decepción y de ahí un poco más al norte, a los jardines de Korakuén (後楽園 ) en el barrio de Koishikawa (小石川).

Cerca de Korakuén

Esto de viajar en tándem tiene su complicación. Me libré de ver el kabuki a cambio de renunciar al sumo. De todos modos, acabé viendo más jardines de los que hubiera querido y también comí muchos más fideos (y no tanto sushi) como me hubiera gustado. Como Korakuén fue el primero de los jardines, todavía acudí con mucha curiosidad. En cambio, no se puede decir que objetivamente fuera de los más bellos.

La cúpula de Tokio (Tokyo Dome) antes llamada Big Egg

Los jardines se encuentran junto a un parque de ocio con forma de gigantesca colchoneta hinchable que según su nombre actual es una cúpula y según el anterior, un huevo. Fue el primer lugar donde vi lo de que Tokio puede estar comportándose para uno como un mar de multitudes y rascacielos y de pronto también como un remanso de paz, un huerto diminuto y solitario.

Niña

Como en todos los jardines hay árboles y flores. También pequeñas construcciones de madera que son casetas o son pagodas dependiendo de si uno quiere mirarlas con los ojos de oriente o los de occidente. El estanque ocupa el espacio central. Como muchos estanques del Japón está poblado por carpas, un pez que me resulta especialmente horrible por su parecido con el ser humano en el valle inquietante.

Engetsu Kyo

Entre los elementos que más me gustaron en estos jardines de estilo chino se encuentran sus dos puentes. El puente llamado Engetsu-Kyo es por su forma el de la luna llena. Hay otro de madera y de un color rojo muy vivo.

Puente rojo de madera

El parque no es demasiado grande, por lo que puede recorrerse en menos de una hora. Volviendo hacia la salida, pasamos por una zona de cultivo de plantas en el que había desde un pequeño arrozal a diversas flores, muy bien cuidadas.

El estanque y al fondo los rascacielos.

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Plantas bien protegidas con paja

.En el blog de Kirai he visto que en los jardines de Kenrokuén en Kanazawa utilizan un sistema llamado yukitsuri para proteger los árboles de la nieve. Sin ser idéntico se parece mucho a las cuerdas que parecían proteger algunos árboles en los jardines de Korakuén.

Kōrakuen

Recuerdo que al salir de allí seguimos caminando hacia el a veces polémico santuario de Yasukuni, un interesante lugar histórico que dejó en mi memoria algunas imágenes que ya contaré en otra ocasión.


Postal de Singapur

24/02/2012

Singapur

Hace tres días me llegó esta postal del Embajador y eso quiere decir que ha tardado menos de una semana en llegar a Europa. Curiosamente otro amigo, Donal, anda también por la ciudad-estado y se supone que tenemos que vernos dentro de una semana, cuando regrese. Al menos diplomático de los embajadores lo veré creo que dentro de ocho meses (y no de diez como él anuncia), aunque puede que me equivoque.

La imagen de la postal pertenece a esta gente de Turismo de Singapur y en ella se muestran los inevitables rascacielos, que no por ello dejan de resultar fascinantes. Uno de mis recuerdos más vívidos de Hong-Kong es el de la llegada del anochecer y la iluminación de los edificios de la isla, vistos desde los muelles de Kowloon. En la esquina inferior izquierda, un dibujo del Merlión, que como su propio nombre indica es un mítico león de mar (y no un prosaico león marino). Una estatua que lo representa es uno de los atractivos turísticos de Singapur.

Oreochromis mossambicus

El pececillo que aparece en el sello es una tilapia de Mozambique, un bicho chungo que no tiene nada que ver con Singapur sino con tierras africanas, aunque ha sido introducido y es especie invasora por tierras de la Gran Colombia.

Singapur, 14-II-2012

¿Qué tal Maestro? ¿Cómo estáis? Ya ves que nos hemos acercado a esta ciudad estado que es un calco a HK o viceversa, pero diría que mejor en cuanto a clima, contaminación, densidad de población y belleza de sus mujeres y peor en cuanto a lo muy caro que es todo. Ayer fuimos al zoo y fue un éxito porque los niños se lo pasan de maravilla viendo tanto bicho. Es una apuesta segura. Bueno, en diez meses nos vemos ahí en territorio nacker.

Un fuerte abrazo.


Una historia de amor iraní

08/01/2012

Censurando una historia de amor iraní

Fue en Yereván y en una noche calurosa de agosto. El remero y yo entramos a un local para comer jorovats (o kubidé  si a la historia le conviene mejor una palabra persa) y el moreno de la cola nos oye hablar  y nos dice que su mujer también es española y que está fuera del local. Nos pide que vayamos a saludarla, que le hará mucha ilusión y nos la señala, al otro lado de la ventana. El remero salió al abordaje con la intención de plantarle un beso en la mejilla y metió el remo hasta el fondo. La moza dio un respingo y no parecía entendernos. El moreno se reía desde dentro del local; de fuera podíamos verle mientras seguía haciendo cola. Viene y nos dice en español americano que son iraníes, pero que él vive en Tejas y nos invita a que compartir mesa. Queda claro que la moza no habla español, sólo inglés y persa, como es lógico.

Vamos a por nuestros pinchos morunos y cocacolas y nos sentamos con ellos. Él nos empieza a contar en inglés, para que la mujer entienda, que tiene una agencia de viajes allá en los Estados Unidos. A veces bromea en español. Su modo de hablar es muy enfático, hiperenergético o por decirlo de otro modo muy yanqui. Yo dudo en silencio cuando dice que en el negocio le va genial, con los tiempos que corren. La mujer vive en Isfaján que también es la ciudad natal del marido, pero él está haciendo los papeles para llevársela para allá. Se muestra muy orgulloso cuando deja caer que tiene 49 años  y ella 32.  Me apresto a calcular que la joven nació en el año de la revolución.

El remero se excusa unas cuantas veces y se congracia con la pareja diciendo que Isfaján es la mitad del cielo. Lo sabe bien porque pasó por allí años atrás. Ella habla un inglés más que decente para haber pasado toda la vida en Irán. Aquí viste con vaqueros y no lleva pañuelo alguno en la cabeza. Me imagino que la vida en Isfaján es muy diferente. También me pasa por la cabeza la idea de  que casarse después de los treinta debe de ser tarde para casarse en Irán. El marido habla de Irán como de un país que podría ser una maravilla, pero que está muy atrasado.

Es comida rápida y cuando se despiden él insiste en que ella nos bese. Se lo explica en persa y ella accede. Me imagino que su plan es irla adaptando al choque cultural que supondrá vivir en el territorio del Gran Satán. Qué difícil debe de ser el contacto con nuestras barbas para alguien que ha vivido toda la vida en el régimen de los ayatolas. Hemos acercado las mejillas con mucha cautela y un ligero embarazo ante la insistencia del marido. La chica nos ha rozado muy fugaz y tímidamente. Un matrimonio asimétrico y agradable. Una historia de amor iraní.


El día que no existió (30 de diciembre de 2007)

30/12/2011

Los Ángeles - Auckland

Durante el año 2000 y siguientes, servidor trabajaba en cierta línea aérea cumpliendo funciones menores: reserva de vuelos y manejo de bases de datos más bien simples. Me pareció inteligente el modo en el que sistema de reservas era capaz de desenvolverse con los cambios de fecha y de hora. Cuando un vuelo salía a las 21 horas y llegaba a las 23h. a su destino, eso era lo que uno veía en pantalla:

Salida 21.00 Llegada 23.00 Duración 2:00

Podía ocurrir que el lugar de salida y el de destino no estuvieran en la misma franja horaria, y entonces uno veía:

Salida 21.00 Llegada 22.00 Duración 2:00

Rizando un poco más el rizo, podía ocurrir que un vuelo saliera de un lugar y llegara al dia siguiente a otro que no se encontrara en la misma franja horaria:

Salida 21.00 Llegada 5.45+1 Duración 15.45

+1. Más uno. Este más uno era importante, indicaba precisamente eso, más un día. La llegada se producía al día siguiente de la salida. Solía ocurrir con los vuelos entre Europa y América de Sur, que salían por la noche del viejo continente para llegar al nuevo mundo al día siguiente.

Era posible, aunque mucho menos habitual que un vuelo tuviera un menos uno. Nunca vi ninguno durante mi carrera en la industria de la aviación, pero podía darse el caso. Vuelos desde Australia hacia zonas del pacífico al este de la línea de cambio de día.

Lo que sí llegué a ver fue el más dos (+2). Vuelos que salían un día y llegaban dos días después a su destino. Vuelos con salida en Los Ángeles o San Francisco y llegada a Auckland o Sidney. Lo curioso es que uno sube del avión en una fecha y sale  del mismo dos días después, y por  el medio se ha comido un día. En cuanto me dí cuenta de esta circunstancia, supe que tenía que llegar a Oceanía por el oeste, al contrario de como suele hacerse.

Y ese es el origen de el dia que nunca existió. Hay un día de mi vida que nunca existió: el 30 de diciembre de 2007. No estuve en ningún sitio, no me ocurrió nada. Técnicamente es imposible que el día no exisitiera del todo. Es casi necesario que fuese un día breve para mí, de unas pocas horas. Para que el día no hubiera existido en absoluto, habría hecho falta que el avión alcanzara la línea de cambio de fecha en el mismo momento en que en ese meridiano se pasara del 29 al 30.

Este salto es en realidad del 30 al 31

En la práctica, la hora oficial de un avión es la hora de su lugar de salida o la de su lugar de llegada, por lo que el día acaba no existiendo.

Eso sí, lo que tengo que averiguar algún día es ¿cuánto dura el día desde que alcanza al avión hasta que el avión cruza la línea de cambio de fecha?

Para saberlo no hay que seguir la línea del amanecer sino la de las 0.00 oficiales en cada huso horario

Este es el horario de vuelos de Air New Zealand entre Los Ángeles y Auckland en la última semana de 2007. Nosotros tomamos el NZ001 del día 29, saliendo de LAX a las 20.00 y llegando a AKL el día 31 a las 5.45.

Los Ángeles - Auckland, horarios de Air New Zealand


Postales de Hué (Vietnam)

28/12/2011

En el mismo o similar estilo al de las postales de las montañas de Mármol que publicamos hace unos días, tenemos otras de Hué, la antigua capital vietnamita, una ciudad cuya original grafía incorpora un acento agudo sobre el circunflejo tal que así: Huế

Estas me parecen algo mejores, así que quizá las compramos con el buen propósito de enviarlas. El caso es que no falta ninguna del lote. A saber.

El sobre en el que vienen las postales trae un mapa en el que se ve la Ciudadela, que está bastante lejos de las tumbas de los emperadores. La clave para entender Hué es que la palabra “tumba” es un tanto engañosa, ya que se trata de unos complejos enormes compuestos por templos, patios, jardines, estanques y palacios que sin llegar a ser las pirámides de Egipto, como monumento funerario son una exageración. La palabra “mausoleo” se acerca algo más pero todavía queda pequeña.

Esto es lo que aparece en ellas según se indica en el envoltorio:

  1. Ngo Mon – Puerta principal del Palacio Real Thai Hoa
  2. Puerta Hien Nhon que da al centro de la Ciudadela
  3. Trono dorado del Palacio Real Thai Hoa
  4. Columnas de piedra esculpidas con dragones en el pasillo de palacio
  5. Nueve calderos de tres patas y Templo del Príncipe (1835-1837)
  6. Mausoleo de Minh Mang (construido entre 1840 y 1843)
  7. Mausoleo de Tu Duc (construido entre 1864 y 1867)
  8. Mausoleo de Khai Dinh (contruido entre 1920 y 1931)
  9. Torre Phouc Duyen de la Pagoda Thien Mu
  10. Puente Trang Tien (1897-1899) sobre el río del Perfume

Portada, índice y mapa de Hué

Palacios y monumentos, excepto una interior del salón del trono dorado y otra del río del Perfume:

2-4-8-1

Las he escaneado a la buena de dios, pero creo que acierto con los números que deben entenderse de izquierda a derecha y de arriba abajo.

5-6-7-9

Recuerdo cruzar un puente sobre el río del Perfume (o río de los Perfumes). No sabría decir si fue este, pero es muy probable.

3-10

Y un mapa que cogí de un folleto y que usaré cuando me anime a contar lo que anduvimos haciendo en Hué durante las horas que pasamos en la ciudad.

Mapa de Hue (diciembre de 2007)


Las montañas de Mármol (1)

18/12/2011

Mapa de Vietnam

Como llevo unos cuantos días solo en casa, me he puesto a desordenar todo lo que me ha dado la gana. En un armario he encontrado una caja con papeles. Muchos no tienen demasiado valor: son facturas de la electricidad del apartamento viejo, documentos del empleo anterior. Probablemente me deshaga de la mayoría. También tengo folletos de viajes, recibos, algunas postales. Perder esto me daría más pena, pero va a ser inevitable. El consuelo que me queda es que puedo escanear algunas cosas. Al fin y al cabo, va a ser el mismo recuerdo el que active el archivo digital o el papel.

Cuando estuvimos por Vietnam, hace ya más de cuatro años, recalamos en la ciudad de Da Nang, de la que ya escribí con anterioridad. Llegamos tarde y de noche y tuvimos suerte de encontrarnos con una directora de hotel en el avión que venía de Saigón. Al día siguiente arreglamos con el hotel un chófer que nos llevara a Hoi An, pasando por unas ruinas de la cultura Champa que no pudimos ver a causa de las inundaciones y parando antes de eso en las montañas de Mármol (cuyo nombre siempre yerro por alguna extraña asociación).

Las montañas cerca de Danang

Estas montañas quedan mucho más cerca de Da Nang que de Hoi An, y tienen a su alrededor un paisaje interesante con montañas que parecen islas y también multitud de establecimientos en los que se esculpe y vende el mármol. Por aquel entonces leí que ya no quedaba demasiado mármol y que lo traían de China, pero conservan la artesanía y la tradición. Nosotros nos metimos por aquel terreno difícil y subimos a varios lugares, vimos templos, estatuas de Buda, cuevas y pagodas. El sitio era un poco laberíntico o yo no me supe orientar bien y se me ocurrió comprar unas postales en un quiosco. No porque me gustaran, que eran bastante feas, sino porque estaban envueltas con un mapa y creí que me podría servir para ubicar mis fotografías en el futuro y ponerles títulos que fueran más allá de “una pagoda”. “una cueva”. Ese afán cientifista de ponerle a las cosas su debido nombre, ya se sabe.

El envoltorio de las postales

Este es el mapa con las manchas de humedad de todo el agua que nos cayó aquel día:

Mapa de las montañas de mármol.

Y las postales son tal que así:

Paisajes de las montañas de Mármol

De izquierda a derecha y de arriba abajo:

  1. Monte Kim Sơn, Hóa Sơn y pagoda AvaloKitegvara
  2. Vista del río
  3. Pagoda Tam Thai
  4. Taller de escultura

Hay otras dedicadas a las cuevas.

Cuevas de las montañas de mármol

  1. Động Tàng Chân (caverna  Tàng Chân)
  2. Động Huyền Không (caverna Huyền Không)
  3. Hang Gió (caverna Gió)

Y sale la famosa pagoda:

Pagoda

  1. Torre Xá Lơi, pagoda Linh Ứng
  2. Camino a Thúy Sơn

Y ahora que este material ya está más a mi alcance que en una bolsa dentro de una caja dentro de un armario, espero mostrarles pronto mis fotos del lugar y que el mapa me ofrezca alguna indicación que darles.


Postal de Samarcanda (o de Estambul)

16/12/2011

Samarcanda

Samarcanda 12-Sept-2011

Salud camaradas!

La plaza de la foto podría ser el centro del mundo, es la ostia!!
En este país hay buenos hoteles y buenas comunicaciones y buenos restaurantes.
Recomendable venir.

J.

Perdón por la letra, estoy en el tren.

Y la variedad de adjetivos también te la perdono. Loor a ti, oh timonel de la Slowly. Gracias por acordarte de tu humilde remero segundo de a bordo y su dueña. Esta es la tercera postal que me llegó ayer (1, 2). No es la primera que me llega de Uzbekistán, ya que J. el tocayo de J. me envió otra desde el mismo país el año pasado, con un interesante sello además.

La vista que aparece es la famosa plaza del Registán. En el dorso se indica “The general view of the Registon ensamble” y como a Uzbekistán lo llaman O’zbekiston, lo del tan-ton parece que es una desinencia habitual. La plaza del Registán es uno de los lugares de este planeta que estoy empeñado en ver con mis propios ojos y ya veremos cuanto tardo.

Pero digo lo de Samarcanda o Estambul porque aunque la postal viene timbrada con dos sencillos sellos uzbequistaníes de 150 UZS y 600 UZS, pero no estoy convencido de que haya salido del país centroasiático. Por cierto, el nombre de la moneda nacional es som o puede que sum, y me ciño al UZS porque no sé si su plural debe ser som, soms, somes o somi o cualquiera de esas formas con las respectivas úes. Som es como llamaban los uzbecos y otros túrquicos al rublo soviético y es un adjetivo que significa puro, en referencia al oro puro.

El caso es que la postal sellada venía dentro de un sobre no timbrado pero matasellado en Beyazit-Ist, que entiendo que es una oficina de correos próxima al bazar de Estambul. Así que hay dos opciones:

  • La menos probable es que el correo de Uzbekistán salga al mundo a través de Turquía, donde aceptan los timbres de su país hermano.
  • La más lógica es que al gran J. se le olvidara echarla al buzón en el Asia central a pesar de haberla sellado y tuvo que volver a pagar el franqueo turco para meterla en el sobre. En ese caso, supongo que se paga por el matasellos, (que indica 200 Kr, aunque eso no parezca un precio) porque el sobre no tiene sello.

Sellos de Uzbekistán

A lo mejor alguien se ha dado cuenta (!) de que más arriba no he escrito uzbeco sino uzbequistaní. Es una tontería mía, pero me parece que lo seguiré haciendo para marcar la diferencia entre la etnia mayoritaria y la ciudadanía del país, algo de lo que ya he hablado hace poco. Es curioso que en otro país túrquico los sufijos aparentemente operen en sentido contrario, azerbayano la ciudadanía, la etnicidad azerí. Algo raro hay con el sufjo -stán para que unas veces dé azerbayano, afgano, turcomano  y otras paquistaní, rareza de la que sólo me percaté al oir a los italianos decir pakistano.

Quizá paquistaní sea una anomalía. Estas cosas ya se sabe como van: alguien se lo piensa bien, monta un sistema más lógico que lo que hay aunque tampoco perfecto, escribe un libro coherente, nadie lo lee y la gente continúa en su ordenado desorden. Y bien está.

En el sello de 2008, de color verde y por valor de 150 UZS aparece el Bolshói de Uzbekistán y en el de 2009, de color azul y cuyo valor es de 600 UZS aparece la Academia Nacional de Teatro Dramático. Estos sellos de la Academia Nacional y del Bolshói son los básicos y aparecen en diferentes colores y valores.

Supongo que dentro de unas semanas me rencontraré con Marco Polo y parte de la caravana.

Gracias a todos los que me habéis mandado postales y libros estos días.


Otra postal de Ciudad del Cabo

15/12/2011

Hout Bay (Suráfrica)

La segunda de las postales que he recibido hoy sin fechar. Aquí no he podido descifrar el matasellos. Pero no es otra por eso, es otra porque hace unos días colgué unas postales que yo mismo traje de Ciudad del Cabo allá por mayo de 2001. Técnicamente la postal no es de Ciudad del Cabo, ya que desde esta perspectiva de Hout Bay la ciudad no puede verse: queda tras la altiplanicie de Table Mountain. Si pudieramos continuar la imagen hacia la derecha, llegaríamos a la península del Cabo de Buena Esperanza.

Hola!

Otra vez me ha tocado volver a SA por curro. Joburg no me gusta nada pero pude pasar un fin de semana en CT.

¡Y me quité la espina clavada que tenía con Table Mountain!

Además subí y bajé a pie. Disfruté más que con el cable car.

Este lugar me fascina.

Un abrazo.

Para los que no sepan, SA es Suráfrica (aunque allí usan el ZA de Zuid Afrika), Joburg es Jo’burg, Johannesburg, Johannesburgo y CT es Capetown, que se llama Kaapstad en afrikaans y en español Ciudad del Cabo.

El caso es que antes de que llegara la postal habíamos tenido un intercambio electrónico con testigos  que reproduzco para aquellos que tengan interés en subir al Monte Mesa o Table Mountain.

J: Lo único positivo que he sacado del viaje es el fin de semana en Ciudad del Cabo. Además, conseguí quitarme la espina clavada que tenia hace tiempo. Como dice el refranero popular, ¡a la tercera va la vencida! Conseguí subir a Table Mountain. Y encima lo hice como más me gusta, a pie. Pensaba que mi estado de forma físico era bastante bajo (maldito trabajo sedentario), pero me sorprendí a mi mismo. Supongo que el que tuvo, retuvo… :) La idea era subir a pie y bajar con el teleférico, pero hacia mucho viento y no funcionaba, con lo que me toco bajar a pie también. Eso si, estuve casi una semana con agujetas en las piernas. ¡Sarna con gusto no pica!

a: Yo quise subir desde que llegué a Ciudad del Cabo y no lo hice hasta el quinto o sexto día porque siempre había una nube en todo el medio incluso si hacia bueno en todas las demás direcciones. El día que salió de sol radiante, allí que me planté y aunque quería subir a pata no me arriesgué (el tiempo cambia muy deprisa por las corrientes de agua) y me metí en el teleférico para mis vistas y mis afotos. Luego recorrí toda la meseta y me perdí al volver (me saltó una especie de ciervo cuando andaba en la maleza). Hubo un momento de susto que creía que no llegaba al último teleférico.

J:Yo he necesitado ir 3 fines de semana para poder subir por la misma razón. Bueno, en realidad el primer día del segundo fin de semana había tal cola (más de una hora según las señales) que desistí y fui a Cape Point. Y al día siguiente la nube de marras… :)

El fin de semana que fui hacía mucho viento, pero se podía subir bien. El camino que sube es por una garganta que queda a la izq del teleférico (mirando la montaña desde el mar), y no se ve mientras se asciende. Al llegar arriba el viento había aminorado. Llegué hasta el extremo opuesto al teleférico disfrutando del paisaje, la tranquilidad y la soledad (subiendo parecía una romería, pero afortunadamente todos se fueron hacía el bar al llegar arriba…).

De vuelta hacia la zona del bar vi que unas nubes amenazantes se acercaban, al mismo tiempo que el viento volvía a hacerse notar. Apreté el paso, llegué al teleférico, tomé las típicas fotos de CT desde allí arriba y de repente me vi envuelto por la niebla. En cuestión de pocos minutos el viento había traído la nube a su lugar por excelencia, soplando fuerte. Era como las tormentas de arena del desierto en las pelis, solo que en vez de arena dorada era niebla grisácea. Se distinguía perfectamente el límite de la nube, como si fuera una cortina que avanza y gana terreno. La temperatura bajó hasta los 10º, y valiente (mejor dicho tonto) de mí no tenía nada de abrigo. Supongo que es parte de estar “desentrenado” en la montaña, y me deje llevar por el sol radiante y cielo despejado. Pensé que pillaría un buen resfriado, ¡pero afortunadamente no fue el caso! Si lo hubiera pillado me lo merecía por “novato” :)

Lo más impresionante fue ver como la lengua de niebla bajaba desde la arista de la montaña hacía la ciudad, empujada por el viento, aunque nunca llegó abajo del todo. Parecía que eran olas del mar, llegaba una racha de niebla desde el interior de la mesa y avanzaba hacia el extremo y luego hacia abajo, hacia la ciudad. De repente desaparecía, para a los pocos minutos empezar otra vez el mismo ritual. ¡Fue todo un espectáculo que no me esperaba!

Como el teleférico estaba cerrado no me quedó más remedio que bajar a pie, con la niebla y el viento soplando fuerte de espalda. El camino es bastante empinado, y tuve que bajar con calma para no despeñarme hacia abajo… A media bajada el sol hizo acto de presencia de nuevo, y ya no me dejó durante todo el fin de semana. Lo mismo que con la nube “clavada” en la montaña… :)  Luego me fui a Signal Hill.

Y luego nos mandó unas fotos a todos que estaban muy bien. Por cierto, que esta temática surafricana ha vuelto debido a varias casualidades. Una es que Españoles en el mundo, el programa de RTVE colgó en su página el programa dedicado a Ucrania, donde habíamos estado el año anterior con una de las protagonistas de la capital. Que esperando a que lo subieran, que vi el anterior dedicado a Ciudad del Cabo, que mi gran amigo y compañero en aquel piso que presidía una bandera surafricana estaba por allí. Y luego hablando una cosa llevó a la otra.

Y cierro con el sello, es un sello en tres dimensiones y que aún no he disfrutado en toda su intensidad ya que hacen falta unas gafas 3D de esas que son rojas y azules. Representa el fósil de un afrovenátor, un depredador del cretácico africano cuyos restos se encontraron en Níger y están hoy día en Chicago.

Sello surafricano de 2009: un afrovenátor.


Postal de Isfaján

15/12/2011

Dario de Persia

Ese crack mediático,

ese hombre de bien,

ese porte y señorío

un fuerte abrazo.

R.

Un abrazo de los maricones de Persia

A.

Ven y cuéntalo!!!

J.

La postal es de Persépolis, pero en el matasellos veo Isfahan, que es lo mismo que Esfahan como se ve mucho últimamente. Yo sigo fiel a los clásicos y escribo Isfaján, que además debe de ser lo más parecido a como se pronuncia اصفهان.

Y maricones sí que sois, por no poner la fecha, que me he tenido que enfrentar a un 3.9.90 del matasellos, que ahora ya sé que es el 3 de azar de 1390 según el calendario persa y que equivale al 24 de noviembre de 2011, pero como os imagináis, me ha costado un rato averiguarlo. Por cierto ¿cómo llegan estas cartas sin sello?

Relieve de Darío dando audiencia - Persépolis -Marvdasht -Fars -Irán

Sirva como ayuda de comprensión a la exigua audiencia, que creo que la sodomía se mienta por un mensaje de texto en el que recordaba a los expedicionarios que estaban en el peor lugar para sucumbir a las bajas pasiones.

La verdad es que ahí quería haber estado yo y ya es la segunda vez que fallo por poco. Todavía no sé mucho de esa parte de la expedición, ni he visto las ilustraciones y espero con ansia su publicación en el cuaderno de bitácora.

Por cierto, miren cómo se parecen los rizos de Darío de Persia a los de esta magnifica y enorme estatua asiria que fotografié en el Museo Británico de Londres. Asirios y persas, como griegos y romanos del medio oriente.

Estatua asiria


Antiguas postales eslovenas

13/12/2011

Postales antiguas y coloreadas. De Eslovenia antes de que fuera independiente y antes de que fuera parte de Yugoslavia. Tiempos en que el territorio se repartía entre el Imperio Austrohúngaro y el Reino de Italia. Este tipo de objetos antiguos, con cierto valor histórico y relativamente poco coste económico me gustán más que a un tonto un lápiz. Si tuviera algo más de dinero y bastante más tiempo me pasaría el tiempo de rastro en rastro,  y eso que hoy día se puede hacer mucho desde el teclado.

El año pasado, después de visitar el país alpino (y no balcánico), me puse a investigar cosas. Entre los resultados de esa búsqueda almacené varios artículos y un foro en el que los participantes compartían fotografías y postales antiguas. Tomé muchas de ellas y puede ser momento de presentarlas en sociedad. Había diversas formas de hacerlo: por lugares, por tipos y puede que haga algo de cada cosa. De momento comienzo con una serie coloreada compuesta por imágenes de lugares en los que estuvimos.

Piran - Pirano

Piran (en italiano: Pirano), uno de los tres municipios bilingües italoeslovenos.

Liubliana

Liubliana, en esloveno Ljubljana y en alemán Laibach, la capital del país dominada por su castillo.

Río Ljubljanica

El río Ljubljanica a la vera del cual y cerca del lugar que muestra esta postal, se encuentra hoy día la embajada de España.

El lago Bled y su isla

Bled, llamada Veldes en alemán, con su lago glaciar y la única isla que poseen los eslovenos.

Lago Bled

Castillo de Bled

Bled (Veldes)

Lo que hoy sería el centro urbano de Bled, aunque por desgracia hay unos cuantos edificios feos a la orilla del lago.

Lago Bohinj, cerca de Bled - Wocheinersee bei Veldes

La iglesia que hay junto al lago Bohinj, frente al escenario de un bocadillo de jamón y queso y un chapuzón en el que recuerdo como uno de los mejores días en el país.

Vintgar

La garganta de Vintgar, cerquita de Bled. Un bonito paseo por una pasarela desde que se contemplan infinidad de tonalidades verdes y azules del agua.

Cascada

Cascada en Bled, al final de la garganta de Vintgar.


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