Barrilete

25/11/2020

Murió Maradona y no creo que haya sorprendido demasiado que no llegara a viejo. Precisamente ayer me había bajado el gif en el que muestra su descontento por la falta de respeto al himno argentino en Italia 90. Es una reacción que quería tener a mano para usarla cuando me envían noticias por el Whatsapp.

Algo que no recuerdo de los tiempos en que pasó y sin embargo he visto en numerosas ocasiones en los últimos dos años es el segundo gol del partido contra Inglaterra en el mundial de 1986 narrado por Víctor Hugo Morales. Estoy seguro de que también la habría visto antes pero me hizo mucha gracia que dos tipos, un argentino y un español, la hubieran memorizado y montaran un número que alcanzó cierta viralidad durante el mundial de Rusia.

Mientras trabajo suelo tener puesta música hispanoamericana. Hace un par de semanas, mientras sonaban “Las Golondrinas” de Falú reparé en los versos que dicen “Un cielo de barriletes tiene la tarde / el viento en las arboledas cantando va” y recordé que así -barrilete- es como llaman en la Argentina a la cometa de los juegos infantiles y también me vino a la memoria el famoso gol. También es curioso que con todas las veces que he oído la retransmisión nunca se me hubiera ocurrido.

Así es que creo que la mayoría de los españoles hemos entendido siempre que, como Maradona era un retaco: pequeño y rechoncho, el locutor le decía barril o tonel como suele hacerse con los regordetes aunque sea con un sufijo -ete cariñoso. No es por nada que el origen etimológico de la palabra barriga esté en la barrica de vino. Ciertamente sus condiciones físicas añaden mérito a su escapada. En cambio para los argentinos el barrilete es una cometa al viento y lo de cósmico le da un aura de bólido sideral, quizá más como un que como una cometa.


Por tierras de Portugal y España

22/11/2020

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Siguiendo un enlace he llegado a un documental de la serie La víspera de nuestro tiempo de TVE (1968)  en el que se recorren las tierras de la Alta Extremadura a partir de textos que Miguel de Unamuno recogió en Por tierras de Portugal y España (1911). Son lugares por los que he pasado: Guadalupe, Yuste, Trujillo, Plasencia… y que me ha parecido interesante ver en blanco y negro en los tiempos de en que el país iba dejando de ser agrícola y quería subirse al seiscientos de la modernidad.

Luego he buscado el libro a ver qué más podía encontrar en él y así he pasado la tarde del sábado. La razón por la que los dos países ibéricos no se enumeran en la forma canónica es que Portugal se trata y primero y con una atención proporcionalmente mayor (aproximadamente la mitad) a la que correspondería a su extensión e importancia en una descripción neutral de la península. El sur y el levante resultan preteridos.

Como el país hermano es un gran desconocido para los españoles he aprovechado para tomar nota de algunos autores y datos (como que el siglo XX portugués también vio un dictador llamado Franco, João Franco, aunque más fugaz que el español [1906-1908] en los tiempos del regicidio inmediatamente previo al fin de la monarquía), o que el Bom Jesus do Monte está en Braga (hace pocos anos descubrí este lugar en un documental y pensé que sin duda si ambos países siguieran unidos lo habría sabido de su existencia desde siempre). Dejo a continuación este párrafo representativo de las relaciones ibéricas:

En cierta ocasión, viajando un amigo mío por Portugal, hubo de acercarse al despacho del administrador del hotel, en el cual despacho había un cartel con recomendaciones á los viajeros, escrito en francés, italiano, alemán é inglés. Mi amigo, viajero infatigable, que chapurreaba algo cada uno de estos idiomas, se acercó al administrador y le dijo: «vous parlez français, n’est pas?»; á lo cual contestó: «nao, nao falo francés»; entonces: «¿lei parla italiano?», y el otro: a nao, nao falo italiano» ; en seguida: a ¿ you speaking english?», y «nao, nao falo inglez» ; y, por último: «sprechen sie deutsh?», á lo que: «nao, nao falo alleman». Y mi amigo entonces: «hombre, ¿habla usted español?», y el portugués á esto: así, señor, entiendo el español». «Pues, bueno—agregó mi amigo—, dígame, antes de continuar, una cosa: usted no sabe ni francés, ni italiano, ni alemán, ni inglés, y tiene ahí una recomendación en esas cuatro lenguas, y en la única que usted parece conocer fuera de la suya propia, en castellano, no aparece; ¡ cómo así ?» A lo que el portugués contestó en castellano correcto: «Dígame, señor, ¿en qué hotel de España ha visto usted recomendaciones ó advertencias en portugués ? » Mi amigo se calló. Pero pudo muy bien decirle que ni allí hace falta el español ni aquí el portugués, pues nos entendemos bastante bien hablando cada cual nuestro idioma. Y siendo así, ¿á qué se debe este alejamiento espiritual y esta tan escasa comunicación de cultura? Creo que puede responderse: á la petulante soberbia española, de una parte, y á la quisquillosa suspicacia portuguesa, de la otra parte. El español, el castellano sobre todo, es desdeñoso y arrogante, y el portugués, lo mismo que el gallego, es receloso y susceptible. Aquí se da en desdeñar á Portugal y en tomarlo como blanco de chacotas y burlas, sin conocerlo, y en Portugal hasta hay quienes se imaginan con que aquí se sueña en conquistarlos.

Gran parte de los artículos que componen el libro son relatos de viajes. Dejo una reflexión genérica sobre el viajar:

¿Viajar por placer? No, no se viaja por placer. Se viaja para decir que se ha estado acá ó allá, ó para huir de cada sitio en que se está ; el monomaniaco de los viajes lo es por topofobia, huye de todas partes. El viajar no es natural. Los niños no pasean yendo á un lugar determinado, sino que juegan corriendo en derredor de un punto. El obligarles á hacer una legua les cansa más que dejarles correr cosa de tres leguas en un jardín. Y los mayores necesitan de la caza—aquí del atavismo—para recorrer el campo.

Hay cosas que se dicen de Cataluña de principios del siglo pasado que a finales del mismo habrían parecido menos representativas de la realidad que en este momento histórico apenas posterior a la penúltima sublevación carlista:

Es Barcelona, sin duda, una hermosa ciudad, y no pocos barceloneses pretenden hacer de ella la Ciudad—así, con letra mayúscula—, la civitas, algo orgánico y vivo en su unidad específica y algo ciudadano, asiento de civilización — voz derivada de cives, ciudadano- como opuesto al espíritu rural, que hay en Cataluña quienes lo simbolizan en Vich, la vieja ciudad rural y episcopal, de alma carlista.
Esta división que algunos intelectuales barceloneses establecen en dos Cataluñas, la Cataluña rural ó pirenaica, la del tradicionalismo y el espíritu reservado y suspicaz, y la Cataluña ciudadana ó mediterránea, la del progresismo y el espíritu abierto é imperialista.

Obvio las partes que tratan de Extremadura y Vasconia, aunque la visita a la virgen de Aránzazu me ha recordado en qué cuál de los Episodios Nacionales paré la última vez, en la corte de Oñate. Hay también abundante materia canaria escrita veinte anos antes del destierro en Fuerteventura. Dejo una nota sobre Brendan de Irlanda porque no conocía la parte polar de la leyenda.

Entre ellas vagaba también aquella fabulosa isla errante de San Borondón, ó San Balandrán, la del santo irlandés que allá, entre los hielos del polo, encontró á Judas, el traidor, que salía cada año, el día de Navidad, del infierno, para ir á refrescarse, en pago de un acto de caridad que una vez tuvo abrigando á un leproso con su capa.

No es el bilbaíno de Salamanca uno de mis autores favoritos pero lo tengo por interesante e inevitable.


Mrs. America (Mrs. Schlafly hoy sería considerada feminista)

19/11/2020

Disfruté viendo la serie de televisión estadounidense Mrs. America. Trata sobre la batalla  política y de lo que hoy llamaríamos “guerra cultural” que se dio en los EEUU en los años setenta a cuenta de una proposición de reforma de la Constitución del país para que se consagrara en la misma la igualdad ante la ley y la no discriminación por razón de sexo. Al parecer esta pequeña enmienda (que viene a decir lo mismo que el artículo 14 de la Constitución española, aunque limitado al sexo) sigue sin aprobarse debido a que tiene que hacerse primero en los estados y (simplificando muchos el proceso) hay varios que la han bloqueado.

Me supongo que tampoco sigue adelante porque en la práctica hay muchos modos de conseguir similares resultados, lo cual habrá desplazado la lucha política de feministas y otros grupos hacia esos terrenos no constitucionales (otro tipo de normas del ordenamiento federal, estatal y menores; y en último término las disputas judiciales tan típicas de los EEUU). Otra razón puede ser que hayan mirado hacia el exterior y comprobado que, por ejemplo, el hermoso texto del artículo 14 español no evita las discriminaciones materiales, ni incluso las legales según cómo o contra quién sean. Si no sirve para transformar a realidad material puede que la proclamación vacía de un derecho no sea el mejor modo de luchar. En realidad gran parte de estos debates quedan superados por la evolución de los modos de producción de la sociedad. Al feminismo sesentayochista y a la ola de reacción conservadora los entierra el tiempo y que la vida no es tan simple como las ideologías la interpretan.

A lo que quería llegar es a que el planteamiento de la serie me parece aproximadamente profeminista en el sentido de que mira con más simpatía a las feministas que quieren ver aprobada la Equal Rights Act que a la que por otra parte es la protagonista de la serie Phyllis Schlafly que se opone a la reforma constitucional desde una ideología conservadora que pretende mantener lo que para ella son una serie de privilegios que tiene el ama de casa y madre de familia, estilo de vida que para las feministas representa la opresión del orden patriarcal.

Copio un párrafo de la Wikipedia sobre la ERA para a continuación lanzar mi poco original argumento:

Parecía que la ERA iba a ser ratificada hasta que Phyllis Schlafly movilizó a las mujeres conservadoras en oposición a la misma. Estas mujeres planteaban que la ERA perjudicaría a las amas de casa, obligaría a las mujeres a servir en el ejército y les haría perder mecanismos de protección como el pago de la pensión alimenticia así como la tendencia a que las madres obtuvieran la custodia de los hijos en caso de divorcio.

Supongo que alguien lo habrá dicho ya, pero aunque esta guerra cultural de los setenta podría parecer viva, está completamente superada. Depurando un poco su mensaje Phyllis Schlafly podría ser considerada una feminista sin demasiado alboroto. Hoy no se trataría de feministas contra antifeministas, sino de diferentes tipos de feministas. El feminismo de la igualdad y el feminismo de la diferencia como se les suele llamar. Uno y otro abogan por diferentes medidas políticas para mejorar la posición de diferentes grupos de mujeres.

Si uno va al diccionario el feminismo está definido como un principio de igualdad, pero en la práctica el feminismo son las políticas que defienden los feministas orgánicos. No tienen que ser necesariamente políticas de igualdad.  Feministas son las plataformas que defienden la mejora de condiciones de mujeres o de grupos de mujeres. Principalmente, como en todo movimiento político, las de las que lo encabezan y luego, por supuesto a unos más que a otros (seguramente más a las mujeres de carrera que a las que éstas pagan por hacerles las labores domésticas).

¿Y cómo se mejora el estatus de las mujeres? Pues si tiene que ser mediante la igualdad, mediante la igualdad; y si tiene que ser mediante la desigualdad, la desigualdad también sirve. Nunca he visto feministas preocupadas por  asuntos de desigualdad como que la esperanza de vida masculina sea menor, que el servicio militar obligatorio fuera sólo masculino o por todas las estadísticas desde accidentes laborales a índice de suicidios en los que la condición masculina supone una desventaja que eliminada supondría un empeoramiento relativo de la situación del colectivo mujeres.

En un sentido etimológico es además justo que el feminismo sea lo que es. Supongo que si alguien de verdad cree en la igualdad entre los sexos o, como es mi caso, en la igualdad entre los individuos independientemente de su sexo habría que llamarlo igualitarista y no feminista.


Enclaves más allá del Karabaj

15/11/2020

Enclaves

Hoy 15 de noviembre los armenios tenían que retirarse del distrito de Kalbajar. Este y otros distritos de la autoproclamada República de Artsaj de que tendrán que ceder en las próximas semanas no pertenecían al enclave armenio del Alto Karabaj propiamente dicho, aunque también hay una parte del mismo que pasará a ser controlado por los azerbaiyanos, básicamente lo que queda al sur de Shusha.

En la prensa de lengua española la cobertura del conflicto en su versión de 2020 ha sido más bien pobre, cosa que no da para extrañarse dadas las escasas relaciones con la región y la situación de esos medios. Lo que más me sorprende es que ni siquiera a los adalides de occidente y la civilización cristiana les haya servido para propaganda.

Ciertamente los armenios tenían malas cartas aquí, dado que nadie está por reconocer otras fronteras más que las que salieron de la disolución de la URSS y que ellos no han podido seguirle el paso al crecimiento demográfico y económico de un Azerbaiyán rico en recursos energéticos. No he leído por ningún lado algo que me parece básico para comprender esta guerra: Armenia tenía alrededor de 3,5 millones de habitantes hace tres décadas y hoy apenas llega a los 3 millones mientras que Azerbaiyán ha pasado de 7 a 10 millones.

Los habitantes de Artsaj son unos 150.000, la mayor parte en el Alto Karabaj ya que por falta de recursos y voluntad (o ante la posibilidad de tener que devolverlos en el futuro como va a suceder) no tuvieron demasiado éxito en repoblar los territorios ganados en 1992-93. Con este panorama, sin un ejército al día ni alianzas diplomáticas y militares fuertes más que con Rusia, parece que deberían prepararse para salir del enclave en pocos años, y lo digo con la simpatía que tengo por ellos, que es más de la que tengo por un Azerbaiyán del que desconozco casi todo excepto que putearon innecesariamente a mis amigos denegándoles un visado.

Enclaves de Azerbaiyán en Armenia (en teoría)

Un asunto del que se ha hablado menos aún es el futuro de los otros enclaves, diminutos pero que también existen, aunque sean muy pequeños en comparación con Nagorno Karabaj. Me sorprendió leer en un resumen del acuerdo arbitrado por Putin que los dos que los armenios controlaban en Tavush/Tavuz (Vorin Voskepar y Sofulu-Barxudarli) pasarían a manos azeríes el 20 de noviembre. Aunque no hemos estado en ellos sensu stricto, en 2011 pasamos muy cerca e incluso estuvimos en una iglesia de Voskepar que quedaba en terreno dominado por Armenia que sobre el papel era de Azerbaiyán. La carretera te metía en el Azerbayán de iure aunque estaba repleta de vehículos militares armenios.

La recuperación de los enclaves parece fuente de problemas para el futuro. Es curioso que en el acuerdo no se mencionen el relativamente cercano Artsvashen, que era de Armenia y está controlado por Azerbaiyán, ni del de Karki, que queda más cerca del enclave grande de Najicheván que de la mayor parte del territorio azerbaiyano.

Me despido por hoy con la curiosidad por saber cómo van a funcionar estas peculiaridades territoriales en un escenario en el que ambos países seguirán siendo enemigos, así como por saber cómo va a ser la conexión terrestre con Najicheván que se ha acordado (¿el modelo extraterritorial que Alemania planteó para la Autobahn a Danzig por el corredor polaco?) y si los armenios van a construir de verdad una variante para unir Stepanakart con Armenia sin pasar por Shusha (inversión arriesgada si es que estás condenado a perder el territorio).


Los cuatro jinetes del Apocalipsis, de Vicente Blasco Ibáñez

12/11/2020

Editorial Prometeo

Entre ayer y hoy he estado leyendo Los cuatro jinetes del Apocalipsis de Vicente Blasco Ibáñez, que es un autor que no sé por qué no está más reconocido. Creo que esta es la única novela originalmente escrita en español que ha sido la más vendida en los EEUU en un año, concretamente en 1919.  Compuesta en 1916 en París, la ciudad en la que se ha escrito más de una obra importante de la literatura en castellano y donde residía el arte en las primeras décadas del siglo XX, trata de la Gran Guerra desde la simpatía por el bando aliado.

Ahora bien, a mí me ha parecido más interesante la parte primera que tiene como escenario la Argentina y el patriarca de la estirpe que después se reparte entre alemanes y franceses: don Madariaga. Será que la biografía del hidalgo, conquistador, encomendero o el dueño de la hacienda tienen más conexión con la historia hispánica que la lucha en la frontera del Rin. Se conecta esa vida gauchesca con todas estas trovas que he escuchado de Yupanqui, Cafrune y Larralde a lo largo de los años. Las décadas felices en que la Argentina fue tierra de promisión para gentes que llegaban de Europa a prosperar, libres de las ataduras del viejo mundo.

—Fíjate, gabacho—decía, espantando con los chorros de humo de su cigarro á los mosquitos que volteaban en torno de él—. Yo soy español, tú francés, Karl es alemán, mis niñas argentinas, el cocinero ruso, su ayudante griego, el peón de cuadra inglés, las chinas de la cocina, unas son del país, otras gallegas ó italianas, y entre los peones los hay de todas castas y leyes… ¡Y todos vivimos en paz! En Europa tal vez nos habríamos golpeado á estas horas; pero aquí todos amigos.

Y se deleitaba escuchando las músicas de los trabajadores: lamentos de canciones italianas con acompañamiento de acordeón, guitarreos españoles y criollos apoyando á unas voces bravías que cantaban el amor y la muerte.

—Esto es el arca de Noé—afirmó el estanciero.

Quería decir la torre de Babel, según pensó Desnoyers, pero para el viejo era lo mismo.

También se ido hundiendo el American Dream, pero aquella Argentina a la que se iba a hacer las Américas se acabó del todo en en algún momento del siglo XX, aunque sea difícil determinar en qué preciso momento se jodió el Perú. Hubo un tiempo en que fue tierra de abundancia, prosperidad y paz.

—Sea por lo que sea, hay que reconocer que aquí se vive más tranquilo que en el otro mundo. Los hombres se aprecían por lo que valen y se juntan sin pensar en si proceden de una tierra ó de otra. Los mozos no van en rebaño á matar á otros mozos que no conocen, y cuyo delito es haber nacido en el pueblo de enfrente… El hombre es una mala bestia en todas partes, lo reconozco; pero aquí come, tiene tierra de sobra para tenderse, y es bueno, con la bondad de un perro harto. Allá son demasiados, viven en montón, estorbándose unos á otros, la pitanza es escasa y se vuelven rabiosos con facilidad. ¡Viva la paz, gabacho, y la existencia tranquila! Donde uno se encuentre bien y no corra el peligro de que lo maten por cosas que no entiende, allí está su verdadera tierra.

Las partes segunda y tercera de la novela se supone que son las sustanciales. Ciertamente Blasco Ibáñez no simpatiza con la causa imperial prusiana. El destino de los descendientes de una misma familia condenados a enfrentarse en el campo de batalla por causa de su nacionalidad genera una enorme tensión que mantiene en vilo al lector.

—Tal vez encuentres frente á ti rostros conocidos. La familia no se forma siempre á nuestro gusto. Hombres de tu sangre están al otro lado. Si ves á alguno de ellos… no vaciles, ¡tira! es tu enemigo. ¡Mátalo!… ¡mátalo!

En cuanto al problema de Alemania. Hay una parte en el que los personajes imperiales del militarismo prusiano empiezan a lanzar una combinación de ideas del siglo XIX y resulta interesante como parecen vaticinar lo que ocurrirá un par de décadas después:

El doctor von Hartrott, al explicar su visita, habló en español. Se valía de este idioma por haber sido el de la familia durante su niñez y al mismo tiempo por precaución, pues miró en torno repetidas veces, como si temiese ser oído. Venía á despedirse de Julio. Su madre le había hablado de su llegada, y no quería marcharse sin verle. Iba á salir de París dentro de unas horas; las circunstancias eran apremiantes.

—Pero ¿tú crees que habrá guerra?—preguntó Desnoyers.

—La guerra será mañana ó pasado. No hay quien la evite. Es un hecho necesario para la salud de la humanidad.

Se hizo un silencio. Julio y Argensola miraron con asombro á este hombre de aspecto pacífico que acababa de hablar con arrogancia belicosa. Los dos adivinaron que el doctor hacía su visita por la necesidad de comunicar á alguien sus opiniones y sus entusiasmos. Al mismo tiempo, tal vez deseaba conocer lo que ellos pensaban y sabían, como una de tantas manifestaciones de la muchedumbre de París.

—Tú no eres francés—añadió dirigiéndose á su primo—; tú has nacido en Argentina, y delante de ti puede decirse la verdad.

—¿Y tú no has nacido allá?—preguntó Julio, sonriendo.

El doctor hizo un movimiento de protesta, como si acabase de oir algo insultante.

—No; yo soy alemán. Nazca donde nazca uno de nosotros, pertenece siempre á la madre Alemania.

Luego continuó, dirigiéndose á Argensola:

—También el señor es extranjero. Procede de la noble España, que nos debe á nosotros lo mejor que tiene: el culto del honor, el espíritu caballeresco.

El español quiso protestar, pero el sabio no le dejó, añadiendo con tono doctoral:

—Ustedes eran celtas miserables, sumidos en la vileza de una raza inferior y mestizados por el latinismo de Roma, lo que hacía aún más triste su situación. Afortunadamente, fueron conquistados por los godos y otros pueblos de nuestra raza, que les infundieron la dignidad de personas. No olvide usted, joven, que los vándalos fueron los abuelos de los prusianos actuales.

Es curioso que en la segunda década del siglo este discurso ya sonara demencial para muchos y que en cambio quince o veinte años después y después de una gran derrota (o precisamente por eso) pudiese encontrar tantos adherentes.

De nuevo intentó hablar Argensola, pero su amigo le hizo un signo para que no interrumpiese al profesor. Este parecía haber olvidado la reserva de poco antes, entusiasmándose con sus propias palabras.

—Vamos á presenciar grandes sucesos—continuó—. Dichosos los que hemos nacido en la época presente, la más interesante de la Historia. La humanidad cambia de rumbo en estos momentos. Ahora, empieza la verdadera civilización.

La guerra próxima iba á ser, según él, de una brevedad nunca vista. Alemania se había preparado para realizar el hecho decisivo sin que la vida económica del mundo sufriese una larga perturbación. Un mes le bastaba para aplastar á Francia, el más temible de sus adversarios. Luego marcharía contra Rusia, que, lenta en sus movimientos, no podía oponer una defensa inmediata. Finalmente, atacaría á la orgullosa Inglaterra, aislándola en su archipiélago, para que no estorbase más con su preponderancia el progreso germánico. Esta serie de rápidos golpes y victorias fulminantes sólo necesitaban para desarrollarse el curso de un verano. La caída de las hojas saludaría en el próximo otoño el triunfo definitivo de Alemania.

Con la seguridad de un catedrático que no espera ser refutado por sus oyentes, explicó la superioridad de la raza germánica. Los hombres estaban divididos en dos grupos: dolicocéfalos y braquicéfalos, según la conformación de su cráneo. Otra distinción científica los repartía en hombres de cabellos rubios ó de cabellos negros. Los dolicocéfalos representaban pureza de raza, mentalidad superior. Los braquicéfalos eran mestizos, con todos los estigmas de la degeneración. El germano, dolicocéfalo por excelencia, era el único heredero de los primitivos arios. Todos los otros pueblos, especialmente los del Sur de Europa, llamados «latinos», pertenecían á una humanidad degenerada.

El español no pudo contenerse más. ¡Pero si estas teorías del racismo eran antiguallas en las que no creía ya ninguna persona medianamente ilustrada! ¡Si no existía un pueblo puro, ya que todos ellos tenían, mil mezclas en su sangre después de tanto cruzamiento histórico!… Muchos alemanes presentaban los mismos signos étnicos que el profesor atribuía á las razas inferiores.

—Hay algo de eso—dijo Hartrott—. Pero aunque la raza germánica no sea pura, es la menos impura de todas, y á ella le corresponde el gobierno del mundo.

Su voz tomaba una agudeza irónica y cortante al hablar de los celtas, pobladores de las tierras del Sur. Habían retrasado el progreso de la humanidad, lanzándola por un falso derrotero. El celta es individualista, y por consecuencia, un revolucionario ingobernable que tiende al igualitarismo. Además, es humanitario y hace de la piedad una virtud, defendiendo la existencia de los débiles que no sirven para nada.

El nobilísimo germano pone por encima de todo el orden y la fuerza. Elegido por la Naturaleza para mandar á las razas eunucas, posee todas las virtudes que distinguen á los jefes. La Revolución francesa había sido simplemente un choque entre germanos y celtas. Los nobles de Francia descendían de los guerreros alemanes instalados en el país después de la invasión llamada de los bárbaros. La burguesía y el pueblo representaban el elemento galo-celta. La raza inferior había vencido á la superior, desorganizando al país y perturbando al mundo. El celtismo era el inventor de la democracia, de la doctrina socialista, de la anarquía. Pero iba á sonar la hora del desquite germánico, y la raza nórtica volvería á restablecer el orden, ya que para esto la había favorecido Dios conservando su indiscutible superioridad.

—Un pueblo—añadió—sólo puede aspirar á grandes destinos si es fundamentalmente germánico. Cuanto menos germánico sea, menor resultará su civilización. Nosotros representamos la aristocracia de la humanidad, «la sal de la tierra», como dijo nuestro Guillermo.


Víctimas de la LOGSE

10/11/2020

El principal cambio que noto en estos ocho meses que hace que no voy a la oficina ha sido el consumo audiovisual. He visto muchísimas películas y alguna serie de televisión, pero como todavía paso la mayor parte del tiempo delante del ordenador sigo consumiendo los podcasts a los que estaba suscrito y que antes limitaba al transporte público. Ahora en vez de en el teléfono los tengo en una pestaña de Chrome y me llegan a través de Youtube.

Uno que he descubierto hace poco lo grabó Jiménez Losantos hace cosa de un quindenio, cuando aún estaba en la COPE. Me hace mucha gracia el título de “Historia de España para inmigrantes, nuevos españoles y víctimas de la LOGSE”. Alguien se ha molestado en recopilar unas treinta horas de audio que son conversaciones con César Vidal en el que éste lleva la voz cantante. Para mí es imposible liberar treinta horas de tiempo libre, así que lo he ido oyendo mientras hacía otras cosas más o menos mecánicas. A veces tengo una llamada de teléfono, una interrupción o un momento en el que necesito concentrarme en algo y pierdo el hilo, pero siempre puedo volverlos a escuchar en el futuro. He aprendido bastantes cosas (los de la EGB tampoco estamos como para presumir) y se me ha ocurrido que la próxima vez que le dé una vuelta dentro de unos meses voy a ir anotando aquí debajo algunas sobre la cuales no tenía ni idea.


El turco

07/11/2020

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The Turk: The Life and Times of the Famous Eighteenth-century Chess-playing Machine (2002).

Trata de un autómata que en el fondo (del armario) no era tal. Es una de esas historias que cualquier aficionado al ajedrez conoce de oídas a través de los numerosos anecdotarios que se han publicado en relación al noble juego. Yo además de haber leído sobre el ingenio de Von Kempelen resulta que tuve un metrónomo Maelzel, lo cual conecta la historia con mis dos aficiones principales. El relato es interesante como concepto pero sus detalles me resultaron superfluos y seguramente tengan más interés para el aficionado a la mecánica que para el ajedrecista (o el músico).

Para quien juega al ajedrez, al final El Turco no es más que una trampa: el escondrijo donde un humano se oculta y acciona los mecanismos que mueven los brazos de la marioneta. Ilustraré el relativo desinterés con mi caso personal: Alguna vez había leído que Pillsbury (1872-1906) fue uno de los jugadores que manejaron al pseudorobot. Según iba leyendo el libro y el nombre no acababa de aparecer me di cuenta de que su época es más tardía. La solución a mis dudas es que lo que el maestro estadounidense manejó se llamaba Ajeeb, que es el nombre de otro muñeco posterior, también de aspecto oriental.

Siempre cito a Cervantes en aquello de que no hay libro que no tenga algo bueno y aquí he descubierto que en inglés se suele usar el nombre de Philidor  para hablar del famoso jaque mate que en español se conoce como “mate de la coz”, si bien en unas pocas ocasiones lo he oído llamar “mate de Greco”, lo cual sería más justo que lo que hacen los anglosajones, ya que en 1620 el calabrés fue el primero en documentarlo. Me he enterado también de la existencia de un texto de Benjamin Franklin, The Morals of Chess, que no sé por qué no se cita más a menudo. Por cierto, que a finales del XVIII los estadounidenses no llamaban aún América a su país:

Playing at Chess, is the most ancient and the most universal game known among men; for its original is beyond the memory of history, and it has, for numberless ages, been the amusement of all the civilized nations of Asia, the Persians, the Indians, and the Chinese. Europe has had it above 1000 years; the Spaniards have spread it over their part of America, and it begins lately to make its appearance in these northern states.

Por último una reflexión respecto a cómo para el entendido en cualquier cosa es imposible disfrutar de contenidos destinados al público en general. A mí en general las películas de ajedrez me parecen malas. Supongo que este libro no estará exento de otros errores pero para mí los más destacables aparecen en forma de diagrama:

En la página 152 hay un diagrama donde se indica que el negro debería ganar en 7 jugadas. Lo he mirado un rato y me parecía imposible. Se lo he puesto al ordenador y es que es imposible. Obviamente no he sido el único.

 

En la página 152 hay dos diagramas de los que se nos dice que el bando que juegue ganará. En el primero, en el que la posición no es simétrica, es fácil darse cuenta de que el blanco no puede ganar y algo más difícil encontrar la maniobra del negro. El otro me gusta y me parece muy instructivo. Es raro que el jugador de dentro de la máquina pudiera perder si lo conocía, aunque es suficiente con que el rey se caiga en la casilla de al lado.

Estos errores fácilmente evitables me provocan cautela no sólo ante este libro sino ante casi todo producto de la mente humana, lo cual es una actitud intelectualmente sana.


Mark Twain por el Viejo Mundo

31/10/2020

El otro día tras acabar de ver aquella serie televisiva sobre Venecia me dio por buscar un libro que había comprado hace años que es básicamente un compendio de citas, extractos, poemas y entradas de diario que diversos autores y viajeros habían escrito sobre la ciudad.

Allí me encontré con un fragmento de Mark Twain y luego recordé que en otra ocasión había leído un texto del propio Samuel Clemens en el que contaba su ascensión a las pirámides de Guiza. Supuse que tratándose del siglo XIX estas visitas a Venecia y El Cairo se habrían dado durante el mismo viaje y así supe de The Innocents Abroad (1869), el libro que he estado leyendo estas últimas noches. De los muchos lugares por los que pasa me limitaré a comentar algunos por los que yo también lo hice muchas décadas después.

En primer lugar Twain no parece mostrar demasiada simpatía por los pueblos ibéricos. Portugal se lleva la peor parte, como dice de un lugar de las Azores:

The community is eminently Portuguese—that is to say, it is slow, poor, shiftless, sleepy, and lazy.

Tampoco España queda mucho mejor parada. Tras unos días en la guarnición británica del peñón de Gibraltar prescinde de atravesar el país para llegar a París y prefiere ir a Tánger. Harto de España va a parar a la Hispania Transfretana. Sería discutible si Tánger, dónde mi abuelo llegó a hacer la mili, era más España o menos que Gibraltar:

Let those who went up through Spain make the best of it—these dominions of the Emperor of Morocco suit our little party well enough. We have had enough of Spain at Gibraltar for the present. Tangier is the spot we have been longing for all the time.

Allí dice gilipolleces muy grandes sobre la guerra de África de Prim y los catalanes, la toma de Tetuán y los gatos de la ciudad. En el viaje de regreso el barco para de nuevo en Gibraltar para cargar carbón y tiene ocasión de pasar por Sevilla, Córdoba y Cádiz, pero lo deja fuera del libro.

Acaba subiendo a París desde Marsella y allí cuenta cosas interesantes sobre la época de Napoleón III de la que yo siempre he desconocido bastante, pero curiosamente el mismo día había oído mientras trabajaba un programa sobre su reinado.

En la península italiana pasa tiempo en Roma (capital del Estado Pontificio), Florencia (capital del Reino de Italia) y Venecia (que se había incorporado al reino italiano el año anterior). Supo ver menos que yo en Pistoya “Pistoia awoke but a passing interest” y alguna otra ciudad destacable como Bolonia tampoco le importó demasiado. El verso de Byron que cita: butchered to make a roman holiday me ha descubierto que en la título de la película protagonizada por Audrey Hepburn y Gregory Peck había un juego de palabras. En la parte italiana del viaje me enteré de en los tiempos en los que que los hablantes de inglés aún llamaban islas Sándwich al archipiélago jaguayano le decían Leghorn a Livorno y este mero dato que me ha recordado cómo ganó su nombre castellano Cuernavaca.

Península Italiana 1861

Temas de actualidad en 2020 al llegar a la zona greco-turca. En Atenas no les permiten bajar del barco por a no ser que hagan once días de cuarentena, pero acaban llegando a la Acrópolis a base de sobornos. No fue el único sitio en el que no se les permitía tocar tierra sin cuarentena. En el epílogo cita Malta, Cerdeña, Argel, Málaga, Cádiz y Madeira. No sé por qué la narración de su paso por el gran bazar de Constantinopla me ha recordado a un vendedor de alfombras que no había recordado en años. También paran en Esmirna, que ayer mismo estaba en las noticias por un terremoto que no será el último en la zona.

La revuelta cretense

Luego he leído con interés lo que se cuenta de otra de las ciudades por las que pasé de menos viejo: Odesa, que por aquel entonces contaba con apenas unas décadas de existencia y que a Twain le recuerda a las de los EEUU. El urbanismo es un arte más sencillo cuando no se cuenta con un casco urbano medieval. Pisa los famosos escalones y dice que la ciudad no dispone de vistas dignas de mención. La palabra Ucrania no aparece ni una sola vez en el texto. Por azares de la vida acaban siendo recibidos por el zar Alejandro II en esta parte del sur de Rusia que acabó siendo Ucrania.

Luego está la parte de Palestina, plagada de historias bíblicas que desconozco en detalle. La Tierra Santa que la parte principal del viaje de estos peregrinos decimonónicos es curiosamente la que menos me interesa a mí. Pero de ahí ya están a un paso de Alejandría, que no he visto pero por cuya historia me he interesado recientemente y luego de El Cairo desde donde van a las pirámides de Guiza. Suben a las pirámides, cosa que hoy no forma parte de los viajes a Egipto y son asediados por vendedores, guias, portadores y camelleros pidiendo bakshish, cosa que sigue formando parte de la experiencia turística egipcia. Esta parte del libro que leí hace tiempo es la que me ha llevado a él y con ella cierro el círculo.


Películas del octubre del año de la peste

30/10/2020

Cosecha audiovisual del mes que termina. Ahora que llegan el Halloween y las elecciones de EEUU están echando muchas de terror así que en los últimas dos semanas no he visto casi nada.

  • Risen (2016): Sobre el ínclito Jesús de Nazaret. Ya bastante difícil es separar de la fabulación los pocos elementos de verdad histórica que nos han llegado de este cuento como para encima añadirle capas de ficción. Antiguamente este tipo de conjetura implicaba el riesgo de acabar en la hoguera y hoy ya no. Eso es progreso.
  • The Inbetweeners Movie (2011): Esta la he visto porque en uno de los canales de tv por cable echan la serie y quería hacerme una idea de si me valdría la pena ver algunos episodios o no. Es humor barato,  inmaduro, bastante retrasado y típico de adolescentes así que seguramente sí.
  • Asesinato en el Orient Express (2017): Una actualización con una estética muy interesante pero como es lógico tampoco va a mejorar lo que ya teníamos.
  • Inception (2010): Esta fue muy admirada en su momento. Aunque alcanzo a apreciar ciertos aspectos técnicos en general me pareció un peñazo.
  • Anthropoid (2016): La operación Antropoide para acabar con la vida de Heydrich. Interesante, bien hecha y te ahorras tener que leer un libro sobre el episodio. Hace muchos años había visto Los verdugos también mueren con guión de Bertolt Brecht.
  • The Snapper (2013): Otra para anadir a la lista de películas irlandesas en las que reconozco y mucho el país en que he vivido todos estos años. Creo que rodada en Bray pero me recuerda mucho a East Wall.
  • Big Eyes (2014): La historia de la pintora Margaret Keane cuyo marido se hizo pasar por autor de sus cuadros de niños megaloftálmicos. Interesante y bien contada: no pido más. Sé que el Zeitgeist invita a corregir la injusticia de la invisibilización femenina en el arte y más aún si el caso en cuestión es el de una mujer de la que su marido se ha aprovechado “por el hecho de serlo”. Quizá si crees en la numerología y en los testigos de Jehová sea más fácil que te engañen. Así en general. Pero qué sabré yo.
  • 10 Cloverfield Lane (2016): Me ha gustado mucho para lo que uno podría esperarse del planteamiento. Antes de 2020 los preppers parecían muy locos, pero teniendo el dinero suficiente me parece mejor un búnker que un yate.
  • La bella y la bestia (2017): Hay cierto deleite en ver decorados y vestuario de época, todo hecho muy bonito y en que Emma Watson sea muy mona, pero al final es más de lo mismo y la historia de siempre.
  • Frankenstein de Mary Shelley (1994): También más de lo mismo y ni siquiera mejor. Dame Boris Karloff y sobre todo dame tornillos en la testa o el pescuezo. Obviable.
  • Ghostbusters (2016): La de los cazafantasmas con chicas. Me pareció leer que no había funcionado comercialmente por culpa del machismo. En realidad no es ni peor ni mejor que la vieja: es muy igual. Mejor técnicamente dados los avances, pero también tiene que competir con más cosas que la industria del entretenimiento de los ochenta. No sé si la gente no se deja el dinero por machismo pero entiendo que no se lo quieran dejar para ver la misma película.
  • Lost & Found (2016): Entretenida y casi divertida película irlandesa a base de viñetas costumbristas. Va de menos a más. A veces no estoy seguro de el esperpento hibérnico se pueda apreciar en toda su intensidad fuera de esta isla, pero seguramente me las estoy dando de listo.
  • Billy Elliot (2000): Como comenté recientemente a propósito de Brassed off (1998) con el contexto de la reconversión industrial ya me has ganado. Película correcta e incluso recomendable aunque creo que se la sobrevaloró en su momento.
  • The Addams Family (1991): La trama no tiene ningún interés y hasta cierto punto la salvan estos personajes tan graciosos, pero prefiero cualquier episodio suelto de la familia Munster de los sesenta.
  • Feels Good Man (2020): Documental sobre la rana Pepe. La política no cambia en su esencia pero no deja de incorporar cosas nuevas. La historia de esta rana muestra algunas que no existían hace un par de décadas.
  • Call Girl (2012): Larguísima peli sueca sobre un escándalo de prostitución de menores en el que estuvieron implicados políticos y otras elites del país en los setenta. Lo he mirado con curiosidad por el tránsito de una sociedad muy tolerante y liberal en lo sexual (excesivamente según puede verse) y que luego pasó a ser la más restrictiva del mundo en esto de la prostitución, movimiento pendular en el que seguramente Suecia lleva algo de ventaja pero que iremos viendo repetido en otros países. Como en otros asuntos si alguna vez se alcanza un punto medio virtuoso será sólo fugazmente y de pasada.

Cómo se elegía al Dogo de Venecia

25/10/2020

He estado viendo en la BBC la serie Francesco’s Venice (de 2004, que Francesco se pasa los episodios fumando donde le da la gana). Francesco da Mosto, historiador del arte, pertenece a una larga estirpe veneciana de la cual forman parte uno de los descubridores de Cabo Verde y una moza que le pegó la gonorrea a lord Byron. Estuve una vez un día en Venecia y no me enteré demasiado y antes del covid había creído conveniente no regresar a esta ciudad sobrecargada de turistas, lo cual no obsta para que albergue en mí cierto interés por lugar históricamente tan relevante.

Los 4 episodios llevan consecutivamente por nombre sangre, belleza, sexo y muerte. Los dos primeros me han parecido más interesantes que los dos últimos. Cuando estuve en Estambul pude saber mucho de la cuarta cruzada de 1204 y de por qué los constantinopolitanos odiaban a Enrico Dándolo y los venecianos, pero hay que interesarse por Venecia para saber de la masacre de los latinos de 1182. Poner la palabra sexo para vender cualquier cosa acaba siempre en fraude y en cuanto a la muerte: en el siglo XIX se da demasiada importancia al romanticismo y al imperio británico siempre pero más aún cuando se le quiere vender un producto a británicos que miran al pasado con romanticismo.

El fragmento que he traído es sobre un aspecto de la vida política de la República de Venecia que suele aparecer en los manuales de ciencia política, sección sistemas electorales meramente a modo de curiosidad: el mecanismo de elección del Dogo (creo que no hace falta ponerle mayúscula pero no me lo confundan con un chucho). Si no se entiende lo que Francesco quiere decir en el vídeo hay artículos divulgativos donde se explica y abundante bibliografía académica que interpreta las ventajas y desventajas de un sistema que a mí me cuesta comprender aunque más aún me cuesta entender que pudiese estar vigente sin modificación durante tantos siglos.

Si alguien quisiera recordarlo me parece que la mejor forma de visualizarlo sería algo como un diagrama de flujo o la tabla que aparece en el paper de Coggins y Perali:

En todo caso en Venecia abundan los elementos bizantinos, valga el doble sentido.