Rotterdam 4

30/03/2015

Y ya por cerrar el regreso a los Países Bajos, dejo unas cuantas fotos por lo general bastante malas que son todas del día que bajamos a comer al centro de Rotterdam.

Brainpark

Brainpark

La oficina en la que estuvimos trabajando se encuentra en el Brainpark. Preguntamos a ver si es que brain quería decir alguna cosa en neerlandés o era simplemente la forma inglesa de llamar a los sesos. Resultó ser lo segundo, a causa de que junto a la Universidad Erasmo se encuentran muchas empresas y es como decir que se concentra mucha inteligencia en ese sitio. Seguramente en un país anglófono nunca se les habría ocurrido ese nombre.

Bicicleta

Bicicleta

De camino al centro de Rotterdam, muchos espacios abiertos y muchas formas cúbicas.  Es bien conocido que tras la guerra no había quedado apenas nada de la ciudad y decidieron hacerla de otra forma.

De camino

De camino

Había estado dos veces en la ciudad en 2004 cuando vivía en La Haya. No me gustó mucho y mis recuerdos se circunscriben a cruzar el puente de Erasmo a pie, hacer un tour del puerto de mercancías y almorzar en un parque. Alguna gente de La Haya solía ir los viernes y los sábados porque al parecer tiene o tenía una vida nocturna muy interesante y discotecas y clubes mejores que los que hay en Amsterdam, o al menos eso decían.

Casas cúbicas

Las famosas casas cúbicas

Una tía de nuestra oficina soltó en algún momento que un auténtico roterdamés no viviría jamás en Amsterdam o en ningún otro sitio que no fuera Rotterdam. Esto es una muestra de cómo a pesar de la tolerancia de los Países Bajos y la ventaja que nos llevan las sociedades más desarrolladas del norte de Europa se puede encontrar el mismo tipo de gilipollez por todas partes.

Eles invertidas

Eles invertidas

En un viaje por Alemania de hace unos cuantos años también me encontré con unos edificios en forma de ele invertida. Fue en Colonia.

Puente

Puente

Durante algunos días estuve pensando en ir a La Haya, que queda a un cuarto de hora de tren. Lo malo es que solíamos acabar en la oficina cuando ya empezaba a anochecer y mi visita a la zona de Holland Spoor, que como dice una compañera de allí es “el gueto de La Haya”, me acabó dejando de resultar apetecible. Esta chica me dice que la ciudad ha cambiado mucho en diez años, lo cual parece lógico. Sigo teniendo cierta curiosidad y no renuncio a volver para echar un vistazo si acabamos regresando el mes que viene.

Edificios grandes

Edificios grandes

Las cosas que más me gustan de los países bajos son el urbanismo, la eficiencia del transporte público y parte de la ideología del país. La vivienda quizá no sea notable por su calidad, aunque non deja de resultarme curiosos todos esos edificios como módulos gigantes, enormes piezas de Lego que comparten el paisaje con canales, molinos y casitas tradicionales. El diseño de la ciudad, los carriles para bicicletas, la puntualidad de los trenes sí que me resulta muy admirable, viviendo en un lugar donde no existe ninguna de las tres cosas.

Bloques de Lego

Bloques de Lego

Lo de la ideología nacional tiene claroscuros aunque en principio estoy bastante más por la tolerancia multicultural neerlandesa que por el nacionalcatolicismo irlandés (ambos tienen mucho de mito y no ocupan todo el espacio ni de coña, pero sirven para dar conversación) y sin embargo, de allí me marché y aquí me he quedado. A lo peor esto de mirar los países de esta manera es como evaluar a las novias potenciales por su curriculum vitae académico-profesional, pero dicho queda.

Parece Miami

Miami

Me recuerda a NYC

Me recuerda a NYC

En el recorrido hacia el centro en el que fue casi el único día soleado no encontré nada reseñable excepto un montón de banderas de Andalucía jalonando la carretera. Ni los naturales del país conocían el porqué del engalanamiento. Dejémoslo en que el color blanco simboliza el río que da nombre a la ciudad.

Obras

Obras

Barco atracado

Barco atracado

Luego ya, una vez cruzado el puente de Erasmo y en la zona del puerto adonde fuimos a comer me llamaron la atención algunos almacenes. En especial uno que tenía escritos los nombres de Java, Sumatra, Borneo, Celebes y esas antiguas colonias neerlandesas de las indias orientales. Estaba bien esa parte de la ciudad.

Calle neerlandesa

Calle neerlandesa

Ya por la tarde estuvimos dando una vuelta cerca del Brainpark por unas zonas que se llaman Kralingen y Oudedijk (creo, lo estoy mirando ahora en el mapa) y que por fin parecían el mundo real, más allá de los aeropuertos, transportes, restaurantes, polígonos y hoteles que era todo lo que llevaba viendo durante cuatro días. Mala tiene que ser la vida en el mundo corporativo si al final entrar a un supermercado a comprar cuatro cosas acaba pareciéndote casi una experiencia liberadora. Esperemos que no nos toque viajar mucho más por obligación.


Dalí dublinés

30/03/2015
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Reloj blandito

No puedo jurar que sea un homenaje a Dalí el reloj que se derrite en el anuncio de la cerveza Beamish que hay en la fachada de un edificio que da a South Cumberland st y a la calle de los fenianos, pero tampoco se me ocurre otra explicación mejor.


Bélfast: mi edificio favorito

29/03/2015
Belfast

Belfast

Hace unos días, cuando me acordé de Bélfast, menté de pasada el edificio de la TGWU que tiene un mural de baldosas a mi modo de ver fascinante en su relativa fealdad eisensteniana. Por llenarlo de referencias personales diré que tiene también algo de las oficinas de esas fábricas que cerraron en el País Vasco en los años de la reconversión industrial y de aquella en la que el botones Sacarino se la liaba al Dire y al Presi.


Eclipse, puente y niebla

26/03/2015

La semana pasada y más concretamente el día 20  de marzo hubo un eclipse de sol, que fue total en Svalbard y otros barrios del septentrión y que en Dublín llegó a ocultar el 93% del astro rey. Duró apróximadamente dos horas en las que desde la ventana de la oficina percibí que el día se oscurecía hasta cierto punto, aunque me habría pasado totalmente inadvertido si no hubiera estado sobre aviso. Mi experiencia con los eclipses es bastante deprimente: el que pasó en 2005 por España resultó bastante similar. La realidad es que prefiero verlos en la pantalla a jugarme las retinas y las córneas. La pantalla nos llena de luz.

En cambio el día anterior, el 19, cruzando el puente Samuel Beckett entre la bruma sí que pude experimentar una ausencia importante de visibilidad. No es la primera vez que me enfrento a una niebla destacable en la capital de Irlanda, pero creo que nunca antes la he visto tan densa. Desde la mitad del puente apenas distinguía la silueta del centro de convenciones. Mirando hacia el centro ni rastro de la casa de aduanas, la pirámide del Úlster o el Liberty Hall. Para el mediodía se había levantado e hizo un día bastante bueno, tanto que acabé yendo a comerme el bocadillo al gran canal.

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La lluvia en España y viceversa

25/03/2015
Fragmento de folleto

Fragmento de folleto

A una que yo me sé y que, según se mire, tiene el español por segunda o tercera lengua le da bastante rabia cada vez que saco a colación la vez aquella en que -lapsus linguae- en vez de decir “folleto”, dijo “folleteo”. No pierde el tiempo leyendo mis tonterías, así que tranquilos los demás. Era sólo un modo de presentar el folleto que me encontré el otro día echando un café en el parque de santa Ana.

Anunciaba un grupo de conversación en español para estudiantes preuniversitarios. El nombre de las clases lo podríamos traducir como “España bajo la lluvia” (observen el detalle de la preposición: in=bajo). Pareciera que invierte el más conocido “the rain in Spain“, rima fácil. Esta rima aparece en la famosa frase The rain in Spain stays mainly in the plain que, como todo el mundo sabe, en castellano se dice “la lluvia en Sevilla es una maravilla” aunque también de algunas maneras más.

Lo de las demás formas puede que sea debido en parte a que para la mayor parte de los españoles la existencia de una pronunciación ʎ de la elle como consonante diferente de la i griega es una realidad tan desconocida que hasta la uve fricativa tendría mejores probabilidades de volver al idioma si estas cosas se votaran.

Tener hijos es todo un aprendizaje y gracias a eso me enteré de otra conexión esta vez más poética que fonética, ya que hay una cancioncilla infantil (nursery rhyme les dicen por aquí) que viene del siglo XVII y que envía la lluvia a España:

Raine raine goe to Spain: faire weather come againe.


El lugar de Andalucía

22/03/2015
Libro para colorear

Libro para colorear

Hoy día 22 de marzo espero pasar la tarde-noche mirando las noticias de las elecciones andaluzas. En general me gusta seguir los datos electorales y algún año hasta me he tragado el festival de la canción de Eurovisión por eso mismo. En realidad en el cotarro autonómico español sólo hay cinco o seis regiones cuyo parlamento y gobierno tengan algo de interés. Cuando las anteriores elecciones andaluzas escribí que Griñán era un político bastante más astuto que Arenas, distancia que me parece que se incrementa de modo notable entre sus sucesores.

Mapas

Mapas

El caso es que tenía por aquí un regalito que le trajeron de Estrasburgo a mi nena el mes pasado. Se me pasó el 28 de febrero y lo cuelgo hoy que también es un día de Andalucía. Es un libro para colorear las banderas de los estados miembros de la Unión Europea. En la contraportada aparecen las siluetas de los países con los colores de sus respectivas banderas. La silueta del mapa de España aparece sin Andalucía. Hasta donde me llega la vista y descontando algunas islas, las de los demás países son correctas.

Gibraltar crece

Vacío meridional

Aparte de pensar que si en vez de quitar Andalucia llegan a quitar Cataluña se arma el miniescándalo de rigor se me han ocurrido diferentes chistes sobre hasta dónde llega África, la reconquista del califato y los ingleses moviendo la verja mucho más allá del itsmo de Gibraltar.


Inhabitable

18/03/2015

Nota que se me ocurrió anoche en el sobre. Siguiendo la técnica descrita por Edgar Allan Poe sólo llego a rastrear el pensamiento inmediatamente anterior, que tenía que ver con la palabra inglesa flammable, inventada por causa de que había quien interpretaba el in- de inflammable como un negativo que hacía algo imposible de arder con el peligro que eso conlleva. Creo que ese tipo de invención se llama retroformación. Total, que quedan dos palabras aparentemente antónimas pero que significan lo mismo.

De ahí algunas neuronas sueltas han intentado buscar palabras en las que el prefijo latino “in-” significara “en” y no “lo contrario de” y se me ha ocurrido la palabra inglesa inhabitable, que en español significa precisamente “habitable”. Alguna vez había comentado la circunstancia de los falsos amigos  cuyos significados eran aproximadamente opuestos en castellano e inglés, pero creo que nunca había puesto uno que fuera precisamente opuesto.

“Inhabitable” se dice en inglés uninhabitable.


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