Por alguna razón – For some reason (falsos amigos)

16/01/2017
Por alguna razon

“Por algún motivo” y “por alguna razón”

(Ngram viewer)

Voy a entrar en el terreno de la conjetura. Cada vez veo que más gente utiliza la fórmula “por alguna razón” para expresar la idea de que no sabe o no se sabe por qué sucede algo. Es decir, se dice “por alguna razón” cuando puede que no haya ninguna. Este fin de semana mismo se lo he leído a Arturo Pérez-Reverte que es académico y algo de español sabrá.

También yo, modestamente, he pecado. Profiero una excusa leve (vivo entre guiris, se me habrá pegado), entono el mea culpa que me corresponde y paso a censurar y perseguir este uso bastardo con la ya tópica ira de los conversos.

Recuerdo bastante bien que las primeras veces que oía decir en inglés “for some reason” me quedaba a la expectativa de averiguar cuál era la razón de verdad. Me sonaba como que el interlocutor la conocía y se la estaba guardando para más tarde. Diría que, en español, “por alguna razón” invita a esperarse una explicación más sólida que “por algún motivo” o  “por alguna causa”, ya que la razón es una construcción humana que en alguna mente debe estar. En realidad la gente que me decía for some reason solía no tener ni zorra de por qué pasaba lo que pasaba y daba por sentado en su descripción que alguna lógica tendría, aunque quizá no y fuera igual de probable  que se tratara de un resultado totalmente aleatorio.

Si uno le pide a Google “define for some reason”, la maquinita le saca lo siguiente en pantalla:

for some reason
phrase of reason
  1. 1.
    used to convey that one does not know the reason for a particular situation, often with the implication that one finds it strange or surprising.
    “for some reason he likes you”

Translate for some reason to
Spanish
1. por alguna razón

O sea: expresión que se usa para expresar que uno no conoce la razón de una situación particular, a menudo con la implicación que uno la encuentra extraña o sorprendente.

Mi madre no es académica pero nunca diría “por alguna razón” sino “no sé por qué”, “no se sabe por qué”, “vete a saber por qué” o “por lo que sea” sin presumir una racionalidad acaso inexistente y sin presumir de una racionalidad acaso inexistente.

Mientras sean los del pueblo llano (y no nosotros, la tropa semiculta que chapurrea otras cosas) los que definan el idioma, lo de “por alguna razón” me tendrá que parecer una chorrada.

Los autores de Literally (En sentido figurado) nos presentan su última gran adaptación: For some reason (Ni puta idea).


Exalted – exaltado (falsos amigos)

15/01/2017
libro

libro

Este es el último párrafo de la primera edición en lengua original de El origen de las especies de Darwin tal y como lo cita Dawkins en al menos uno de sus libros:

Thus, from the war of nature, from famine and death, the most exalted object which we are capable of conceiving, namely, the production of the higher animals, directly follows. There is grandeur in this view of life, with its several powers, having been originally breathed into a few forms or into one; and that, whilst this planet has gone cycling on according to the fixed law of gravity, from so simple a beginning endless forms most beautiful and most wonderful have been, and are being evolved.

Ediciones posteriores incluyen un “by the Creator” después de la palabra “breathed“, que es un dato interesante sobre el tema de la presión exterior (política, social, empresaral, religiosa) sobre la ciencia.

Lo traigo a colación porque me ha servido para recordar que cuando la palabra exalted aparece en lengua inglesa es sobre todo con el significado de “elevado” y alguna que otra vez con el de “exultante”, mientras que en español exaltado suele ser casi siempre “perturbado”. El significado de “elevado”, que sería el más etimólogico y antiguo, aparece muy rara vez. “Exaltado a los altares” es la única expresión con este sentido que tengo en la memoria.

Para mi colección de falsos amigos, sección los diversos caminos que toma el latín…


El mundo y sus demonios

14/01/2017
Diablo mundo

Diablo mundo

He estado leyendo The Demon-Haunted World: Science as a Candle in the Dark, llamado en español El mundo y sus demonios, que publicado en 1995 un año antes de la muerte de Carl Sagan fue su penúltimo libro. Es un poco extraño en el sentido de que se mezcla de todo un poco, hablando de unas cuantas cosas malas que me supongo que son los tales demonios pero en realidad no me parece que haya una idea que lo unifique.

Es hijo de su tiempo ya que comienza hablando de ovnis y de platillos volantes, que han pasado un poco de moda desde hace dos décadas, no sé si por lo que dijo xkcd de que ahora llevamos todos una cámara de fotos encima. Pero mira, no sólo me he enterado de las presuntas causas del origen del pensamiento en Grecia, sino que también de dónde salió la expresión “platillo volante”, en los EEUU allá por 1950.

Nos hemos reído a menudo de que a causa de Hollywood los platillos volantes siempre aterrizan en Kansas y nunca en Jaen, pero a cambio la Virgen María se aparece siempre en Andalucía y no en el Midwest, excepto quizá en algunos sángüiches. No abusemos del tópico del sur paleto y rural que el propio Sagan cita un caso en Santander allá por los años sesenta del que nunca había oído hablar. Me parece a mí que la virgen, como las brujas medievales, ya ha dejado de aparecerse en la España  de María santísima o al menos en las noticias ya no sale.

Por cierto que a pesar de la leyenda negra la caza,, proceso y quema de brujas en España fue históricamente una cosa mínima gracias a algún personaje como Alonso de Salazar y Frías, del que apenas se sabe en España y que aquí aparece mentado por el autor estadounidense. Las brujas se borraron del mapa antes que las apariciones marianas y los ovnis. Me pregunto cuál será la moda de este lustro y a qué se estará dedicando la gente que necesita creerse fricadas y por desgracia me temo que los quiromantes y otros farsantes siguen haciendo su agosto.

Luego hay otra parte del libro, también muy ochentera o noventera, dedicada a lo mala que es o era la televisión y lo útil que podría ser para mejorar la formación científica en especial la de los adolescentes. Ahora casi nadie ve la televisión y los que menos los jóvenes aunque no estoy muy seguro de que se haya sustituido por nada especialmente mejor. Me gustaría creer que la sustitución de la televisión generalista por nichos de interés puede contribuir mejor al desarrollo de las inquietudes de algunos, pero no lo sé.

En las ideas sueltas, me quedo con las lecciones de Luciano de Samósata sobre cómo se debe escribir la Historia, que sigue pareciendo apropiado en la época de la posverdad.

Otra idea suelta: tengo que averiguar más sobre el rebosamiento estocástico (stochastic ooze), no por miedo a que suceda sino porque ni empiezo a comprender cómo tal cosa es posible.

En el capítulo de biografías que deberían conocerse mejor voy a poner a Edward Teller, padre de la bomba de hidrógeno como el malo de la película y a Frederick Douglass o Linus Pauling como los buenos. También para investigar mejor en un futuro.

Veredicto: Aunque sea un título que venda más no me parece a mí que ni la televisión basura ni los ovnis sean los grandes demonios que acechan al mundo. Este libro no está ni por asomo a la altura de Cosmos, pero sirve para una reflexión ligera sobre temas como la persistencia de la irracionalidad en la era científica y algunos de los problemas de la educación.


Desarrollo del pensamiento objetivo en la antigua Grecia

13/01/2017
Diablo mundo

Diablo mundo

A veces leyendo un libro sacas ideas que provienen de otros. En “El mundo y sus diablos” Carl Sagan cita una idea de Alan Cromer en “Sentido poco común: la naturaleza herética de la ciencia” sobre las causas que dieron lugar al pensamiento objetivo (la racionalidad) en la Hélade de hace veinticinco siglos. Me parece relevante ya que ése es el germen de Occidente.

El desarrollo del pensamiento objetivo en la Grecia antigua debe de haber requerido unos cuantos factores culturales específicos.:

1- La asamblea, donde los hombres aprendieron a intentar convencer a los demás mediante el debate racional

2- Una economía marítima que evitaba el aislamiento y el aldeanismo

3- Un extenso mundo helénico que viajeros y estudiosos podían recorrer

4- Una clase independiente de mercaderes que podía contratar libremente a sus propios maestros

5- La Ilíada y la Odisea, obras maestras que son en sí mismas el culmen del pensamiento racional liberal.

6- Una religión literaria que no estaba controlada por el clero.

7- La persistencia de estos factores durante un milenio.

Dice también que es fortuito que estos factores coincidieran en una misma cultura y que no ha sucedido en ningún otro lugar.

La aparición de la asamblea puede ser un accidente histórico que se produce por la circunstancia política de “correlación de debilidades”. Me parece que en esta lista falta algo que tenga que ver con la urbanización (la polis) y el urbanismo (el ágora) y que es a su vez producto de una economía que está un paso por delante de la mera agricultura (y sí, probablemente la navegación y el comercio y son la clave).

La ausencia de una clase poderosa de profesionales de la superstición debe de ser otra baza importante para el progreso de la racionalidad. Más genéricamente la ausencia de un poder fuerte y centralizado que necesite un sistema de símbolos legitimador también tiene que haber sido importante.

Puede que se trate de la racionalización de la lengua a través del establecimiento de un canon literario, pero de otro modo me cuesta imaginar cómo los héroes, semidioses, sirenas y cíclopes de la Iliada y la Odisea pueden haber contribuido al desarrollo del pensamiento objetivo, la verdad sea dicha.


Segundas partes

12/01/2017

En agosto de 2014 una reclutadora de una de esas compañías de Internet que todos conocéis y en la que la probabilidad de que tengáis cuenta es elevada me escribió un correo para ver si podíamos hablar de un puesto que había disponible en su empresa y que era muy similar al que yo andaba desempeñando en aquel momento.

Ahora no estoy muy seguro de si fue que yo había enviado mi currículum respondiendo a un anuncio o si ella me encontró porque me había dado de alta en varias páginas de búsqueda de empleo. Todo porque unas semanas antes nos habían informado de que hacia finales de año nos echarían a bastantes del sitio en el que por entonces trabajaba.

El caso es que yo respondí: me encantaría hablar y me viene bien cualquier día a tales horas y muy atentamente espero sus noticias y estuve algún tiempo aguardando respuesta pero jamás la tuve ni volví a saber nada de ella. Tampoco me dio por ser yo quien retomara el contacto, ya que aparecer necesitado no suele ser buena estrategia para conseguir ni trabajo ni nada. A la postre, si de verdad le necesitan a uno para algo ya le llamarán y si no llaman o bien han encontrado a alguien mejor o ese puesto finalmente no va a existir o lo que sea. Siempre parece mal que no te llamen ellos, aunque sea para decir que no, pero a veces eso es que tampoco ellos se quieren cerrar la puerta del todo ya que algunos puestos dependen de que se apruebe un presupuesto que no se sabe cuándo va a estar disponible y cosas así. Lo dicho: al final, nunca supe qué pasó.

Meses después supe que una jefa que tuve hace ocho años y tres empresas estaba trabajando allí de mánayer importante y pensé que quizá ella me había bloqueado. No me llevaba mal con ella, pero tampoco conectábamos especialmente, así que no sé. Cuando uno tiene algo no piensa demasiado en otras cosas bastante parecidas que podría tener en vez de la que tiene.

Hoy me ha vuelto a escribir otro reclutador de la misma casa. Lo curioso es que ha sido ofreciendo la descripción de un empleo como de programador que no tiene nada que ver con lo que yo hago. El correo iba dirigido a mi cuenta y a otra que debe de ser de una persona que tiene mi mismo nombre y primer apellido, ya que la cuenta era nombre.apellido@correoraro.com. Es mi nombre y apellido en un servidor de correo que yo ni conocía, pero la cuenta no es mía. En realidad el correo iba a esa cuenta que no es mía y la que sí es mía estaba en copia.

Como veo que tienen liada su base de datos me ha parecido graciosa la idea de que la otra vez, la reclutadora respondiera a mi homónimo y que éste simplemente no le contestara y que esa fuera la causa por la que el asunto no progresó.

Tiene más gracia si se piensa que se trata de una de las redes sociales famosas, que precisamente deberían facilitar el contacto entre personas.


Platero y yo

11/01/2017
Editio princeps

Editio princeps

En el único día en que recuerdo haber leído dos libros enteros (entendido día como unidad flexible de tiempo entre que uno se levanta y vuelve a acostarse) el segundo había de ser necesariamente breve. Nunca había leído “Platero y yo” que creo que es también una de las lecturas que más se ofrecen a los estudiantes no ya de bachillerato sino incluso de primaria. Alguna vez me entra esa urgencia de leer algo que se suponía que ya debería haber leído.

Vuelvo por un instante al bachillerato donde sí leí poesía de Juan Ramón Jiménez y he de decir que no me gustó demasiado. Tampoco acepté nunca la extravagancia ortografica aquella de las jotas como un resgo de genialidad sino como una gilipollez o jilipollez, que más puede escribirse con ambas que inteligencia.

La profesora de literatura española de COU comentando un día nuestros exámenes lamentables indicó que alguno de nosotros había escrito en “Platero y tú” en lugar del nombre correcto de la novela. Era la paráfrasis el nombre de un grupo roquero de la época que luego tuve la ocasión de ver actuar en directo en unas fiestas de barrio del año noventa y cuatro.

Me parece que Platero y yo era una buena lectura para niños de diez años en tiempos de vocabulario más florido (me he enterado de lo que es un rodrigón) y también en tiempos de menor fariseísmo. He visto causa suficiente como para que si lo miran un poco de reojo los censores de la corrección política. que hoy imperan, adalides del buenismo que son ellos, lo acaben prohibiendo en las escuelas.


Sylvia Plath atrapada en la campana

10/01/2017
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La 1ª edición y el nombre de pluma

Descubrí el nombre de Sylvia Plath hará década y media en uno de esos diccionarios de citas memorables que me interesaban mucho en aquel entonces por la razón de que me permitían asimilar la lengua inglesa en trozos digeribles. Los poetas tienen la ventaja de que porciones significativas de su obra quepan en estas compilaciones. Se la solía presentar como diarista y al ser convención que el año de nacimiento y el de la muerte aparezcan entre paréntesis tras el nombre, puede darme cuenta de que la moza había muerto joven. Supe luego que se había suicidado y siempre quedó en mí la idea de una Alejandra Pizarnik gringa, pero sin saber si era precisa, aproximada o totalmente carente de sentido.

He leído su novela The bell jar, que escribió con seudónimo y cuyo título es el nombre de la campana gigante de vídrio que se utiliza en los laboratorios. La lectura invita a pensar –post hoc ergo propter hoc- que hay suicidas que saben que lo serán con mucha anterioridad. La historia, que es cuasiautobiográfica, no me ha entusiasmado pero sí el estilo conciso y directo. Pueden entreverse algunos de los cambios sociales que transformaon la sociedad estadounidense entre la década de 1950 y la de 1960 y que comienzan y acaban en las mentes individuales de personas concretas.