Notas de cine

11/05/2020

Ahora que con el confinamiento me ahorro la ida y la vuelta del trabajo tengo algo de tiempo por las noches para ver alguna película mientras leo. En los últimos días he visto varias:

  • Some Mother’s Son (1996): Película sobre el conflicto de Irlanda del Norte, en concreto la huelga de hambre del 81. No la había visto antes y luego me he dado cuenta que es la misma que en España se llamó En el nombre del hijo, aunque no está conectada excepto por la temática con otra anterior llamada In the name of the father (En el nombre del padre, 1993) que ya tenía vista ni forma parte de una trilogía en la que aparezca el Espíritu Santo. Se deja ver pero uno está aburrido ya de terroristas iluminados.
  • Hidden Figures (2016): Película de título hermoso. Muy recomendable a mi entender.  Trata de las mujeres negras que trabajan en la NASA durante los años cincuenta. Muy interesante para abordar asuntos como la discriminación con personitas en edad formativa. Aunque suelo defender el rigor histórico la falta del mismo a través de la invención de anécdotas me parece en este caso disculpable en beneficio de la idea general. Creo que el contexto épico de la carrera espacial también ayuda a que guste.
  • Chappaquidick (2017): Esta cuenta la historia del accidente de coche del senador Ted Kennedy que en 1969 causó la muerte de una joven ayudante y su más que dudoso comportamiento posterior. Parece ser que se aproxima bastante a lo que se sabe del caso. Estará bien para aquellos muy interesados en la saga de esta familia estadounidense de origen irlandés a los que les de pereza leer. Da que pensar sobre cómo algunas personas por su posición, influencia y conexiones pueden salir impunes de casi todo.
  • Steel Magnolias (1989): Magnolias de acero. Película añeja con un plantel femenino bastante destacable. Quizá el guión no esté a la altura de las intérpretes. De esas películas que me parece que quieren recrear un micromundo más que contar una historia. Tiene sus momentos.

El discurso del rey

08/05/2020

El cartel

Hacía tiempo que no veía una película pero han echado en la tele The King’s Speech, que me sonaba que era una buena de hace dos o tres años aunque en realidad es de 2010, una década ya, como cada vez me ocurre con más cosas. Ésta se tradujo al español como El discurso del rey, que pierde o modifica el juego de palabras alocución y habla. Ciertamente El habla del rey o La tartamudez del monarca habrían sido fórmulas más descriptivas y que nos habrían puesto antes en la pista de lo poco interesante que resulta el guión excepto para aquellos fascinados por los detalles íntimos de las vidas de los aristócratas.

Pero escribió Cervantes que no hay libro tan malo que no tenga algo bueno. Película de fotografía y encuadres notables en las que se deja ver algo del Londres de los años treinta. Veo que mis dudas sobre la familiaridad con el que el pedagogo se trata con el rey, el salto que hay entre la dimisión de Baldwin en mayo de 1937 y la declaración de guerra a Alemania en septiembre de 1939 comiéndose toda la fase del apaciguamiento con Chamberlain y Múnich y la importancia prematura de Churchill aparecen en la entrada de la Wikipedia así que no soy nada original en mis pensamientos. No se mencionan en cambio unas imágenes del nodo británico con Hitler en Nuremberg coladas de rondón. Las guerras hay que seguir ganándolas todos los meses. Oponer el establishment al mal absoluto es sin duda una forma eficaz de legitimación política. No puedes hacer una peli sólo para contar que Jorge VI no sabía hablar bien.


Jilguero

12/04/2020
En la rama

Un bonito día primaveral

Un pájaro que no me suelo encontrar a menudo cerca de casa es el jilguero común europeo, carduelis carduelis. Los pájaros bonitos habituales de mi zona son el petirrojo, el herrerillo y el carbonero. Tengo también muchos estorninos y cuervos de varias clases. Quizá la escasez de cardos sea la causa de que los jilgueros no sean una vista tan corriente. En las lenguas romances lleva siempre un nombre relativo al cardo, sea en su forma latina o griega (sílybon, silguero, jilguero). En inglés lo llaman goldfinch y en alemán Stieglitz, que también es un apellido.

El pájaro en la rama

Intenté averiguar qué diferencias existen entre la subespecie ibérica (Cardulis cardulis parva) y la que se da en las islas británicas (Cardulis cardulis britannica). La continental es de tamaño algo menor, tal y como el adjetivo latino indica, y hay además ciertos matices de color que los diferencian


Episodios Nacionales: Mendizábal

12/04/2020

“…y entre los muertos habrá siempre una lengua viva para decir que Zaragoza no se rinde.”

Proseguimos con la tercera serie de los Episodios Nacionales, escrita por Pérez Galdós entre 1898 y 1900. La segunda novela de la serie es Mendizábal

Es la primera novela que consigo acabar desde que empezó el estado de alarma en vigor en España y la situación análoga que padecemos en las islas británicas. Se da la circunstancia de que entre la lectura del anterior episodio y el actual tuve ocasión de recorrer con la familia las cañadas del Teide, que aparecen en el reverso del billete de mil pesetas con la efigie de don Benito que encabeza estas notas referidas a los episodios.

Recuerdo que el profesor de Historia de 3 de BUP dijo que Juan Álvarez Mendizábal era la figura más importante del siglo XIX español, cosa que en 1991 acepté como probable y con la que hoy discreparía. No tengo una idea clara de quién podría ser tal figura pero a bote pronto se me ocurre que Espartero tomo parte y fue influyente en más etapas de la centuria.

En la obra de Galdós no es difícil encontrar algún párrafo que haga parecer el presente un mero eco del pasado:

-A usted, hombre feliz por obra y gracia de la Providencia enmascarada, nada le altera. ¿Ha leído usted El Español de hoy?… ¿A que no?… ¿A que tampoco ha leído El Mensajero ni El Eco del Comercio? En mi cuarto los tengo. Vienen los tres diarios echando bombas, cada uno según el son a que baila. Yo me alegro, para que se arme de una vez. Esta visita de los compinches de Iglesias tan a deshora, significa que anoche hubo gran trapatiesta en la casa de Tepa, entiéndase logia, y en los cafés donde bulle la patriotería. Parece que las Juntas no quieren disolverse, las de Andalucía sobre todo, y he aquí al Sr. Mendizábal en un brete, porque nos ofreció poner fin a esta horrible anarquía, y en los primeros días creímos que lo lograba. Pero aquí, para que usted se vaya enterando, tanto puede la envidia de los propios, como la mala voluntad de los extraños; o en otros términos, que los amigos, o sea el agua mansa, son más de temer que los enemigos. ¿No lo entiende? Pues quiere decir que los estatuistas templados caídos del poder con Toreno, se introducen en los conciliábulos de los patriotas, fingiéndose más exaltados que estos, para sembrar cizaña, y al propio tiempo los libres que aún no tienen empleo se van a las sacristías del otro bando y atizan candela, para que los diarios de la moderación se desborden y se encienda más el furor de las Juntas. Estas nos ofrecen un espectáculo delicioso. Una pide que se restablezca la Constitución del 12; otra que se modifique el Estatuto, y entre todas arman una infernal algarabía. El señor Mendizábal pretende gobernar en medio de esta jaula de locos furiosos. Manda tropas contra las Juntas, y los soldados se pasan a la patriotería… Y los carlistas, en tanto, bañándose en agua rosada, preparándose para venir hacia acá, porque Córdoba no les ataca mientras no le manden refuerzos… Estamos en una balsa de aceite… hirviendo. ¡Qué gratitud debemos al Señor Omnipotente por habernos hecho españoles! Porque si nos hubiera hecho ingleses o austríacos o rusos, ahora estaríamos aburridísimos, privados de admirar esta entretenida función de fuegos artificiales.


Henningsen y Zumalacárregui (vol. 1)

08/04/2020

Lo mejor para no olvidarse de hacer algo que uno quería es ponerse a ello. El vigésimo primer episodio nacional galdosiano, Zumalacárregui, me recordó que tenía pendiente el libro del aventurero Henningsen sobre los doce meses que pasó junto al caudillo, que es lo que he estado  haciendo hoy con el primer volumen, mientras dejo el segundo para mejor ocasión.

Charles Frederick Henningsen (1815-1877) fue un súbdito británico de origen hibernodanés que participó junto a los legitimistas en la primera guerra carlista y después anduvo por guerras del Caúcaso y Hungría para acabar con Walker en Nicaragua, tal y como recordó décadas después en un poema el reciéntemente fallecido poeta y clérigo nicaragüense Ernesto Cardenal.  Henningsen dejó muchos escritos sobre sus experiencias. En España estuvo entre 1834 y 1835 y de nuevo en 1837. Tras su primera experiencia publicó en Londres los dos volúmenes que hemos indicado. Su percepción de los detalles bélicos y diplomáticos y el modo de plasmarlos en el papel es notable (y más aún para un muchacho de apenas veinte años) aunque en el cuadro general yerra por bastante en sus conclusiones en su creencia de que la mayoría de los españoles apoya la causa de Carlos María Isidro y de que sin duda el bando carlista se acabaría imponiendo.

Ya que he mentado al hermano de Fernando VII, personaje principal de este período, aprovecho para hacer un breve paréntesis. Al leer en referencia a su persona el nombre de Carlos V se me ha ocurrido que seguir llamando así al Emperador del siglo XVI que era Carlos I de España es una forma de negar legitimidad al pretendiente decimonónico y esta puede ser una razón adicional para que se haya seguido haciendo. No lo he leído en ningún sitio pero siempre he tenido la impresión de que Juan Carlos I reinó con un nombre compuesto para no quitarle del todo el Juan III a su propio padre, que nunca lo fue ya que nunca reinó. Si la lucha política casi siempre simbólica más ha de serlo cuando además de política es dinástica.

Henningsen comienza con una descripción mitad negrolegendaria y mitad perdonavidas muy habitual en sus románticos tiempos que aborda el diferente carácter de los españoles, y sigue con una explicación del declive de España cuyo principal elemento es la degeneración de sus elites y que podría enlazar con formas de populismo posteriores hasta nuestros días.

We are told that the northern provinces are struggling, not for Don Carlos, but for their own privileges. This is not the case: royalism in the Spanish peasant is that feeling not now easily conceived by the rest of Europe – that spirit, when the last words on the lips of a dying Frenchman were “Pour Dieu et le Roi!! and the embers of which the republic that conquered Europe found it so difficult to quench in La Vendée.  It is natural that the Spaniard having seen his rights and privileges, which, form time immemorial, were respected by his monarchs, now trampled under foot by the liberals, should be strengthened in this feeling. The cause of Don Carlos, it will be seen, thus became identified with the laws, religion, and liberties of the peasant, not only in the northern provinces, but all over Spain.

Como las conspiraciones judeomásonicas vienen de lejos, hay su porción de antisemitismo contra los Rotschild y Mendizábal. El autor confunde a Pizarro con Cortés en lo de quemar las naves (aunque hoy sabemos que ni siquiera Cortés las quemó).

Ya que gran parte de la acción transcurre en Navarra, una de tópicos sobre el carácter de los navarros:

Its population is computed at about two hundred and eighty thousand souls; but beyond the limits of his tiny kingdom, the Navarrese looks rather on the other Spaniards as his fellow-subjects rather than his fellow-countrymen.

Y otra observación sobre el minifundio y el latifundio en la provincia que llevo del Ebro al Tajo, ya que lo mismo que para Navarra la encuentro válida para la Alta Extremadura:

Excepting in the Rivera where many possess large properties, few of the inhabitants are rich: on the other hand, however, few are absolutely poor; and none need be so if moderately industrious.

A pesar de que he leído a menudo que a la francesada se la llamó guerra de la independencia con mucha posterioridad en este libro publicado en Londres 1836 ya aparece la expresión con la que la conocemos (y no en cambio lo de Peninsular War que es con la que los ingleses la conocen hoy en día):

Although Ferdinand was universally disliked – and to this, not to the liberal sentiments that animated the population, may be attributed the success of the constitutionalists – Navarre remained faithful to him, and even raised five battalions of volunteers in his favour, called l’egercito de la fe, “the army of the faith.” Nearly all the Carlist officers and soldiers that I have conversed with have told me that for Ferdinand they would never have taken arms, though wishing well to his cause.

Henningsen compara varias veces a Zumalacárregui con el héroe albanés Scanderbeg. Dice que incluso en su tiempo era ya un personaje como de otra época:

To me Zumalacarregui in character and feeling, as well as in costume and manner, seemed always like the hero of a by-gone century.

La viuda de Zumalacárregui se encontraba en Libourne, cerca de Burdeos, cuando Henningsen pasó a visitarla.  Siempre me ha sorprendido que el tratado de Libourne de 1366 y sus consecuencias no sean más conocidas en el norte peninsular.

La lectura de este libro me ha servido para poner cierto orden en mis conocimientos sobre la primera carlistada. Guerra de escaramuzas y acciones más que de frentes como las que se han conocido después. Henningson da una aproximación a la cantidad de tropas disponibles. Hasta leerlas había creído que peseteros y chapelgorris eran la misma (tal como se indica en la Wikipedia) así que lo tendré que mirar mejor.

The army of the Queen, exclusive of the garrisons of Ceuta and the Balearic Islands, consisting of 1500 foot, amounted to 116,000 men, besides irregular troops or volunteers to the number of 12,000 more, distributed under the name of Miquelets in Catalonia, Salvaguardias in Biscay, Chapelgorris in Guipuscoa, and Peseteros in Navarre.

Me sorprendió mucho tener noticia del fusilamiento de Leopoldo O’Donnell y no alcanzaba a comprender cómo llegó a ser presidente del consejo de ministros dos décadas después. Sucede que hay varios personajes llamados Leopoldo O’Donnell en la historia de España. El que tuvo la desgracia de ser fusilado era Leopoldo O’Donnell y Burgués (1801-1834) primo de Leopoldo O’Donnell y Joris (1809-1869), que sería el que luego se hizo famoso. En el capítulo de españoles de origen irlandés tenemos a Manuel O’Doyle, fusilado tras la acción de Alegría de Álava, que en castellano no llega ni a batalla y sin embargo ha hecho fortuna como para ingresar en el libro 1001 Battles That Changed the Course of History.

En el capítulo de duplicidades,  este periodo llamado regencia de María Cristina (1833-1840) es conocido por el mismo nombre que otro posterior (1885-1902), siendo las respectivas regentes María Cristina de Borbón Dos Sicilias y María Cristina de Habsburgo Lorena.  tiene otro homónimo e incuso el cura Merino hay dos.

Excepto la breve mención al óbito de Cardenal, que acabo de añadir, había dejado estas notas escritas en enero cuando el mundo era otro mundo. En algún momento del futuro espero continuar con el segundo volumen de Henningsen. Y que ustedes lo vean.


Topkapi (1964)

05/04/2020

La daga

No tengo excesivas ganas de hablar del asunto que nos ocupa a todos estos últimos días y semanas que después se harán meses. Me considero afortunado de poder hacer más o menos la misma vida que hasta ahora, aunque será inevitable verse afectado más por la calamidad, sea más tarde o temprano. Entretanto he dejado de leer, intento hacer algo de ejercicio (en Irlanda las medidas de aislamiento son más livianas y lo permiten) y de vez en cuando también retomar alguna afición o abstraerme en lo sonoro o audiovisual.

Hace ya un puñado de años que fui con mis hermanas a Estambul y hoy por gentileza de la BBC he podido cumplir algo que tenía pendiente desde entonces. Recuerdo que en el cartel explicativo que había junto a la daga con esmeraldas del tesoro del palacio de Topkapi se indicaba que era la que robaban en la película “Topkapi” de 1964. Me quedé con la idea de que tendría que verla algún día y ese día ha sido hoy, casi diecinueve años después (y aún tengo ideas y proyectos que llevan más de dos décadas pendientes).

La película no me ha gustado demasiado. Ni los juegos psicodélicos con el color, ni el guión, ni la interpretación se salvan de mi crítica poco constructiva, aunque lo peor de todo me parece que es el escaso ritmo narrativo. En todo caso me ha gustado ver unas imágenes de cómo era Estambul a principios de los años sesenta. Y lo de quitarme una tarea de mi lista de pendientes, claro.


Cuaresma creativa

02/03/2020

Anuncio para dejar de fumar en Cuaresma

Por comparar catolicismos. Hace un decenio me percaté de que un conocido de Donegal tenía la costumbre de abandonar el Facebook durante la Cuaresma (ávido usuario, lo anunciaba a bombo y platillo) y luego supe de otros irlandeses que hacían diferentes renuncias en este periodo litúrgico. No es que yo haya pasado demasiado tiempo frente a los altares ni en las sacristías, pero de existir algo similar en el catolicismo español creo que me habría enterado.

Lo de no comer carne los viernes lo tengo más que oído, sean todos los del año, los próximos a la Semana Santa o el Viernes Santo sin más. Quienes hayan hablado con parientes que vivieron la posguerra sabrán que hubo épocas en España en las que comer carne era bastante más difícil que renunciar a ella. Pero esta creatividad a la hora de escoger una penitencia era para mí desconocida. Hace un par de días vi junto a la oficina un anuncio de chicles en el que invitaban a dejar el tabaco en Cuaresma y hoy la niña me ha preguntado si yo “hago Lent” y me dice que unos de su clase van a dejar los caramelos en esta temporada santa.

Yo casi invitaría a hacer cosas buenas por los demás, que quizá sea más productivo que amargarse la vida uno mismo siquiera levemente. Y si esto existe en el catolicismo ibérico por favor que alguien me avise.