Nescio nomen, jugador de ajedrez

21/06/2018

Me gustaría tener más a menudo la posibilidad de corregir errores en los que he estado inmerso muchos años. Tantos como treinta. Es una sensación muy agradable.

Hace tres décadas otro ajedrecista más veterano me indicó que las iniciales N.N. referidas a un jugador de ajedrez provenían de la expresión inglesa “no name“. Cuando hice la pregunta ya sabía que se trataba de un jugador desconocido, pero quería saber cuál era el significado exacto de las iniciales.

N.N. es todo un clásico y el equivalente soldado desconocido de la bibliografía ajedrecística, pero la fórmula no proviene del inglés. Sería incapaz de volver a encontrarlo pero creo que hace pocos años mirando un libro alemán de finales del siglo XIX llegué a sospechar que no podía ser una sigla inglesa, ya que esta lengua no alcanzó su posición de dominio internacional hasta décadas más tarde… sin embargo en aquel momento no le dí más vueltas.

Hago un párrafo para revindicar a N.N. ya que es el actor de reparto que se lleva todos los golpes en las partidas. Puede que la mayoría de las veces no se supiera su nombre nombre aunque es presumible que en bastantes otras ocasiones sí y que pudiera tratarse de un jugador apalizado cuya reputación se trataba de proteger. Ese era N.N.: la víctima del maestro, el perdedor de todas las partidas simultáneas del mundo o el fantasma necesario para una anécdota impostada además del blanco de la consabida broma en los corrillos de los torneos (-¿contra quién juegas? – contra N.N. [un jugador muy malo])…. usos varios de la doble ene más allá de los casos en los que en efecto se tratara de un jugador cuyas partidas o jugadas se conocian y su nombre simplemente no.

Gracias a una noticia en la BBC sobre un muerto muy vivo del Paraguay me entero de que al cadaver desconocido lo entierran con las iniciales N.N. del latín “nescio nomen“, nombre desconocido (creo que “desconozco el nombre” sería la traducción mala y más literal).

Esto me ha recordado que en el mundo anglosajón muchos creen que RIP es rest in peace en vez de requiescat in pace, una expresión que también tiene mucho que ver con el caso que me sacó de la ignorancia que hemos tratado. Así pues, me despido agradecido a Juan Ramón Alfonso Penayo por ayudarme a salir de este duradero error.

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Toma de agua céltica

19/06/2018

Toma de agua

Desde que vivo lejos de Dublín suelo encontrarme con unas pequeñas tapas de alcantarilla con una bonita cenefa y un trisquel y que llevan el acrónimo WSC-R y la palabra uisce, que quiere decir agua y suena algo así como iska. Me gustaría comprender por qué siempre me encuentro con que la etimogía de la palabra inglesa whisky es uisce beatha que quiere decir algo así como agua de vida, pero el beatha no aparece por ningún lado. Vodka también es un diminutivo de voda, agua. Y está el aguardiente. Luego cuando los indios de las del oeste decían agua de fuego sonaba como muy imaginativo y exótico.

Creía que estas tapas con uisca serían exclusivas de Wicklow pero están por toda Irlanda. Sin llegar al nivel de Japón hay algunas joyas y a lo mejor me pongo a hacer una colección.


Gulag de Anne Applebaum

17/06/2018

Portada

He estado un par de semanas enredando con este libro de la biblioteca local. Gulag: A History de Anne Applebaum. Me gusta el apellido hebreo e híbrido angloalemán de la autora, que significa manzano. Quería completar ciertas carencias de conocimiento. La información sobre el Gulag nos llegó tarde a Occidente y en algunos sectores no quisimos creerla o al menos no del todo. En los años ochenta todavía había quien creía que la Unión Soviética era la patria de los trabajadores de la Tierra y si se escarba un poco todavía se encuentra uno a alguno así en Tuíter o en algún foro, sea por puro despiste o por pura maldad. El caso es que los campos de trabajo forzados soviéticos no han dejado la impronta en la memoria colectiva que sí dejaron los de los nazis. Esto es bastante sorprendente para un sistema de castigo y muerte por el que pasaron dieciocho millones de personas. En parte será debido a la menor documentación visual, en parte porque se considera un asunto de política interna y no internacional y también porque en los genocidios hay categorías y uno puede por ejemplo hacer apología, revisionismo o negacionismo del genocidio camboyano hasta puntos inimaginables si se compara con el exterminio de los judios europeos. Y en esto el Gulag no anda lejos.

Una idea interesante es que a diferencia de los campos de concentración y exterminio nazis los del Gulag no estaban herméticamente separados del exterior. Los que estaban en lugares remotos a los que no llegaban carreteras no necesitaban estarlo. Hay una idea que parece ser solchenichiana y que me gustó (aunque sea más que discutible), que la de que los prisioneros llamaban al perimetro del campo “la zona pequeña” y al resto del territorio “la zona grande”. Considerar a la URSS un inmenso campo de concentración da lugar a ciertas comparaciones interesantes y tiene valor propagandístico pero quizá no ayude lo suficiente a la comprensión de lo que era el Gulag ni de lo que era la URSS.

Siempre me interesa lo relacionado con Norilsk, una ciudad que hace años que me fascina estéticamente hasta el punto de que he recorrido todas sus avenidas en el streetview de Yandex:

Hacia los años cuarenta, las ciudades que estaban en el centro de los complejos de campos más vastos (Magadán, Vorkutá, Norilsk, Ujtá) eran asentamientos grandes, animados, con tiendas, teatros y parques. Las oportunidades de vivir bien habían aumentado enormemente desde los primeros días del Gulag. Los jefes superiores en los campos más grandes conseguían salarios más altos, mejores casas y vacaciones más largas que aquellos que trabajaban en el mundo laboral ordinario. Tenían mejor acceso a alimentos y a bienes de consumo que eran escasos en otras partes. “La vida en Norilsk era mejor que en cualquier otra parte de la Unión Soviética”, recordaba Andréi Cheburkin, un capataz en Norilsk, y después burócrata local.

No he conseguido averiguar más sobre el español que se menciona en el libro y que escapó a Irán tras un terremoto. Hace unos años vi el interesante documental Los olvidados de Karagandá, que trataba el destino de varias decenas de españoles que experimentaron el infortunio de aquel campo en Kazajistán soviético.

Historias terribles hay a patadas así que omitiré la brutalidad de la tortura y el hambre y la muerte y para ilustrar el sistema me quedaré en la temperatura:

En teoría, cuando hacía demasiado frío o cuando la tormenta era inminente, los prisioneros no debían trabajar en absoluto. Vladimir Petrov afirma que durante el régimen de Berzin en Kolimá, los prisioneros dejaban trabajar cuando la temperatura a -50ºC. En el invierno de 1938-39, tras la caída de Berzin la temperatura tenía que bajar a -60ºC para que cesara el trabajo. Pero ni siquiera esta norma se seguía siempre, escribe Petrov, ya que el único de la mina que tenía un termómetro era el capataz.

No me resisto a una barbaridad. Al parecer ocurrió varias veces que dos prisioneros se compinchaban para escapar y convencían a un tercero que habría de ser el avituallamiento.

Una palabra del Gulag que puede ser interesante importar es tufta, que define al trabajo de poca calidad hecho para aparentar que se está cumpliendo con la cuota asignada.

Hace años descubrí unos libros que trataban el el tatuaje en el mundo criminal ruso. Un submundo apasieonante. Una de las curiosidades ha sido el detalle de que había prisioneros que se tatuaban el rostro de Lenin o el de Stalin en el pecho en la creencia de que ningún pelotón de fusilamiento dispararía sobre ellos.

El Gulag era kafkiano en el sentido de El Proceso por la cantidad de gente que acababa allí sin saber por qué. Esto puede que sea una excepción histórica. Quizá el caso camboyano pueda añadirse ahí. En general a lo largo del tiempo la gente que sufre un destino semejante suele saber por qué lo cual hace más factible guardarse, defenderse o cuidarse de no acabar ahí. No sé cuánto de lección encierra más allá de que es muy importante defender los controles y contrapesos. Si la revolución rusa hubiera instaurado un sistema de garantías quizá no hubiera degenerado del modo en que lo fue haciendo en sucesivas ocasiones. En nuestro mundo política occidental persisten siniestros payasos de elevados ideales que no se compadecen demasiado con su conducta personal. Aunque acumulan el sectarismo necesario para desear algo así ni su poder ni su capaz organizativa dejan entrever que fuera posible, pero en todo caso y con vistas a impedir este escenario en la lección es que la superviviencia de la civilización está en la defensa de las leyes y las fronteras.


Wicklow capital

12/06/2018

Castillo Negro de Wicklow

El sábado pasado me dejé liar y acabé en un cumpleaños de niños en un parque infantil de esos con piscina de bolas. Creo que conviene dejar impresas unas líneas sobre este aspecto costumbrista de los cumpleaños escolares irlandeses, ya que aquí no son tal y como yo los recuerdo de mis tiempos en la España ochentera y tienen su lado peor y su lado mejor. El peor es que los niños invitan a sus amiguitos a una fiesta que siempre es en sábado o domingo y el mejor que suele ser de dos a cuatro de la tarde o en un horario parecido para que sólo dure un par de horas. O sea, que te arruinan un día del fin de semana pero al menos no dura demasiado tiempo. La mayoría de los que he visto son en negocios como parques o granjas que se dedican a esto. Las criaturas se desfogan un rato y luego hay cancioncita, tarta y velas.

La taberna del puente

El caso es que se dio la oportunidad de escaquearse de las dos horas de piscina de bolas y cumpleaños feliz y pastel y nos alargamos hasta la población más cercana a la celebración que es Wicklow, capital o cabeza de partido del condado del mismo nombre cuya importancia histórica decreciente queda manifiesta en el hecho de que las localidad del condado más cercana a Dublín, Bray triplica en los diez mil habitantes que tiene Wicklow Town. Con todo, es un puerto pesquero con un castillo en ruinas y un paisaje interesante al menos con buen tiempo.

La playa pseudourbana

Me parece curioso no haber pasado por aquí antes en todos mis años en Irlanda. Quizá alguien me haya recomendado la localidad o me haya relatado un buen fin de semana en la misma. Es el problema de la homonimia con el condado, sus montañas y su parque nacional. Si alguien me dice que ha ido a Wicklow el fin de semana doy por sentado que ha estado en Glendalough.

Gente valiente bañándose

La calle principal se llama The Mall y me martillea la coincidencia de que disponga de amplia actividad comercial como si alguna vez una alameda estuviera poblada de álamos. Atravesando esta vía llegamos a una famosa prisión, donde apenas nos avituallamos porque tenía delito andar visitando mazmorras en un día luminoso. Y de allí a una zona que sufría la maldición portuaria que impide compatibilizar la actividad pesquera e industrial, el olor a pescado podrido y la fealdad gris, con el agradable turisteo.

Barquito español

Pero como la población no es gran cosa pronto se alcanzan sus límites. Por el lado del mar un muelle y un castillo en ruinas con vistas a las playas de la costa y un campo de golf. En el muelle había pintados barquitos que nos gustaron.

Playa de Magheramore

Luego por la tarde fuimos a la playa de Magheramore de la que tampoco había oído hablar. Si llegamos a ir por la mañana nos habríamos encontrado con el récord mundial de mujeres bañándose en pelotas que no estoy seguro si es algo que me habría gustado, pero al menos es algo digno de contar.


¿La segunda como farsa?

28/05/2018

Lenin con peluca (1917)

Venía en el autobús oyendo un programa de radio sobre la Revolución de Octubre. Siempre se aprenden cosas. Por ejemplo, nunca me había puesto a pensar cómo es que Lenin que había salido de Suiza en tren llegó a la estación de Finlandia de Petrogrado y la respuesta es que no se podía atravesar todo el frente oriental de la Gran Guerra, por lo que el recorrido fue enrevesado.

Otra cosa interesante es que, a pesar de que en la iconografía octubrista soviética Lenin aparece dirigiendo a las masas con su peculiar perilla, en los días revolucionarios vivía de incógnito, se había afeitado y llevaba peluca. He buscado la fotografía, en la que me resulta bastante irreconocible, y se me ha ocurrido si el famoso episodio de Santiago Carrillo en 1976 no pretendería ser una emulación que acabó quedando en lo que dijo Marx sobre Hegel en El 18 de brumario de Luis Bonaparte.


Shakespeare según Bill Bryson

21/05/2018

Portada

El sábado estuve en la biblioteca y me llevé este libro de Bill Bryson sobre Shakespeare. Del mismo autor había leído el de Australia y el de historia natural y se los recomiendo a todo el mundo (el segundo un poco más). Por otra parte de la lectura de este último he extraído la lección general de que si mi limitara a libros de menos de doscientas páginas seguramente leería más y con mayor provecho.

Shakespeare es un autor de cuya vida se sabe bien poco, lo cual contrasta con la inmensa bibliografía que existe para su biografía, en general basada en muchas conjeturas. En este libro se intenta delimitar un poco lo que son ideas peregrinas y la verdad histórica menos discutible. Si no se puede saber a ciencia cierta cómo fue la vida del bardo al menos se  ofrece una visión de lo que era el Londres de finales del XVI y principios del XVII.

Mi conocimiento de Shakespeare es muy limitado. Algunas obras como Otelo las leí en español y otras como El mercader de Venecia las he leído en inglés adaptado. Mi mayor conexión me viene a través de un libro de frases célebres que utilizaba para estudiar inglés en los primeros años por aquello de que es más sencillo traducir una frase que un libro. Con este bagaje muchas veces me percato de una cita o una paráfrasis que sé que vienen de Shakespeare, aunque muchas veces sin saber precisamente de qué obra.

La parte que más me ha gustado son dos párrafos consecutivos del capítulo V sobre dos tipos de incorrecciones que se dan en en sus obras: anatopismos y anacronismos.

He had some command of French, it would seem, and evidently quite a lot of Italian (or someone who could help him with quite a lot of Italian), for Othello and The Merchant of Venice closely followed Italian works that did not exist in English translation at the time he wrote. His vocabulary showed a more than usual interest in medicine, law, military affairs, and natural history (he mentions 180 plants and employs 200 legal terms, both large numbers), but in other respects Shakespeare’s knowledge was not all that distinguished. He was routinely guilty of anatopisms-that is, getting one’s geography wrong-particularly with regard to Italy, where so many of his plays were set. So in The Taming of the Shrew, he puts a sailmaker in Bergamo, approximately the most landlocked city in the whole of Italy, and in The Tempest and The Two Gentlemen of Verona he has Prospero and Valentine set sail from, respectively, Milan and Verona even though both cities were a good two days’ travel from salt water. If he knew Venice had canals, he gave no hint of it in either of the plays he set there. Whatever his other virtues, Shakespeare was not conspicuously worldly.

Anachronisms likewise abound in his plays. He has ancient Egyptians playing billiards and introduces the clock to Caesar’s Rome 1,400 years before the first mechanical tick was heard there. Whether by design or from ignorance, he could be breathtakingly casual with facts when it suited his purposes to be so. In Henry VI, Part 1, for example, he dispatches Lord Talbot twenty-two years early, conveniently allowing him to predecease Joan of Arc. In Coriolanus he has Lartius refer to Cato three hundred years before Cato was born.


Lo de Pablo Casado

20/05/2018

Imagen libre de derechos

Hoy en plena vorágine teórica sobre el chaleninismo parece casi olvidado que a principios de la semana hubo una polémica sobre la titulación en Derecho del otro Pablo [Casado], el del PP. Se discutía si era posible aprobar doce asignaturas del plan de 1953 en un año, en especial habiendo tenido un mal expediente académico hasta ese momento.

Aquí puedo dar mi opinión más o menos autorizada ya que soy licenciado en Derecho de ese plan, con un expediente pésimo y en el último año que vivi en España me matriculé de ocho asignaturas que me quedaban, que son casi dos cursos (el plan del 53 tenía 25 asignaturas a cursar en 5 años) y casi lo logré (aprobé siete y me marché por esos mundos). Un año después acabé siendo licenciado por la universidad que, según he leído, concedió grados a terroristas que estaban en el trullo sin haberla pisado ni un día, un tema que nunca ha sido del interés de la opinión pública pero que podría servir como baremo para indicar que si eso es posible, todo es posible. Y en efecto: con ayuda todo es posible. Y la ayuda a veces será el producto del poder político o influencia del que individuos o grupos dispongan.

A favor de Pablo Casado voy a decir que al planteamiento de cómo un mal estudiante puede aprobar más de un curso por añ, la respuesta es que en realidad SÓLO un mal estudiante va a intentar hacerlo. Los buenos van aprobando las asignaturas de los cursos cuando corresponden y hemos sido los malos los que hemos buscado la proeza. También he leído que alguien pedía que se mostraran los exámenes y recuerdo que alguna vez vi las toneladas de papel de exámenes en los contenedores del reciclaje de la facultad. Estas cosas no se guardan porque no tienen valor. Si a veces ni los títulos universitarios mismos lo tienen….

Volviendo a lo de la ayuda y tal, en mi opinión la clave está en cómo está montado el chiringuito universitario español, muy en beneficio de los que trabajan en las universidades desde el catedrático hasta el bedel y muy poco en beneficio de los alumnos, que suelen ser meros rehenes de unas luchas por recursos que no tienen apenas en cuenta sus intereses. El problema de la carrera de Derecho tal y como yo la vi es que estaba masificada (estuve en asignaturas en las que había miles de alumnos matriculados, cientos en cada grupo) de un modo en el que era más o menos imposible que los profesores lo conocieran a uno y los exámenes acababan siendo a veces un test que corregía un ordenador. Como no se podía hacer seguimiento de los alumnos, las asignaturas o bien eran esos tests o ejercicios brutales de memorización. La carrera formaba loros, que es como me parece que se seleccionan en España los notarios, jueces y fiscales: papagayos. El caso es que a mí me parece que un entorno tan masificado conocer a profesores puede suponer una gran ventaja. Yo hablé con dos en toda la carrera y es imposible que ninguno me recuerde. No sé si esto le puede parecer extraño a alguien y por eso aquí lo dejo escrito. Sólo que te conozcan ya es una gran ventaja, si además el profesor es amigo o compañero de partido eso ya es la bomba.

Para lo de aprobar muchas asignaturas en un año parte del problema está en que en principio uno se podía examinar en junio o en septiembre, pero no en otro momento lo cual supone que los exámenes que uno quiera hacer se concentran en un mes y, claro, es muy difícil retener una cantidad ingente de datos de doce materias distintas y hacer un maratón memorístico cada pocos días durante un mes. Sería mucho más factible si, tal y como me sugirió un amigo, la universidad funcionara como el examen del permiso de conducir. Cuando uno se considera preparado paga las tasas, va al examen y lo examinan. El problema creo que reside en que tal y como está montado este chiringuito no interesa mucho dar a todos los alumnos el poder de decidir cuándo examinarse. Pero si no se le puede dar a todos porque es inmanejable quizá pueda dársele a alguno…

La libertad de cátedra permite hacer cualquier tipo de cosa con lo cual si uno tiene amistad con un profesor éste le puede permitir hacer el examen en otras fechas. Sin duda en universidades privadas o menos masificadas esto es más fácil que ocurra. Básicamente la lógica es la de cualquier otro esfuerzo. Si un atleta tiene que correr cincuenta maratones en un año será más fácil lograrlo si hace uno a la semana que si concentra todos en un mes. No sólo es eso, un profesor amigo puede liberarle a uno de la mitad del temario, de las clases prácticas que hace el resto de los alumnos, de lo que quiera. La libertad de cátedra lo admite todo. No hace falta que a uno le regalen el aprobado, le pueden poner un examen tan fácil como se quiera, que viene a ser lo mismo que regalarlo. Muchas veces la causa de que haya asignaturas fáciles y difíciles no depende de la materia en sí, sino del rollo del que vaya el catedrático. Luego en la misma facultad de otra universidad diferente las fáciles y las difíciles cambian y son otras.

Entonces, ¿qué creo que ha pasado con Pablo Casado? Estoy diciendo que lo de las doce asignaturas en un año para un mal alumno es técnicamente posible pero seguramente muy improbable. Lo más probable es que, si no le han puesto los aprobados en el expediente sin haber ido ni a examinarse al menos le hayan dado la flexibilidad de hacer los exámenes cuándo le conviniera y le hayan indicado más o menos en qué iban a consistir, que ya es suficiente ventaja.

Ya hace años comenté que me parecía fascinante que los diputados tuvieran tiempo para dedicarse a una segunda actividad cuando a mí que tengo mucha menos responsabilidad no me dan las horas. Obviamente el ejercicio de la política para algunos es muy liviano o muy flexible u otorga otra serie de ventajas, como creo que habrá sido en este caso.