Buzón eduardiano

04/12/2016
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El tranvía, el buzón y la parada del 130

Contando todas las etapas de mi vida en Dublín y las varias zonas de la capital en las que he residido es probable que Abbey street, la calle de la antigua abadía sea la vía urbana por la que más he transitado. Sin embargo a nada que uno se fija en las cosas hasta el mobiliario urbamo puede sorprenderle a uno. Donde servidor tomaba antaño el bus 130 para ir a Clontarf hay un buzón que seguro que ya por entonces allí estaba. Más que nada es que contiene el monograma real de Eduardo VII, el hijo de la reina Victoria que a causa de la longevidad de su madre sólo reinó entre 1901 y 1910, un reinado breve como es probable que suceda con el próximo ocupante del trono británico. Lo lógico es pensar que el buzón esté en ese lugar desde la primera década del siglo XX.

Después llegó la independencia y a estos buzones, que en Gran Bretaña son iconos rojos como las cabinas telefónicas, los pintaron de verde y así han seguido. Hay también otros buzones verdes instalados ya en época republicana, pero este ejemplar no es el único que queda de los tiempos en que toda la isla formaba parte del imperio.  Tengo vistos varios con sus coronas e intentaré documentarlos por si encuentro también alguno georgiano de Jorge V, victoriano o incluso anterior.

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Monograma real de Eduardo VII

Ya escribí un par de veces (1,2) que en Irlanda el pasado imperial no es demasiado problemático. No creo que entendieran demasiado la campaña para la retirada de placas del Instituto Nacional de la Vivienda  que he visto en la prensa la semana pasada. Obliterar es desmemoria histórica.


Adiós ununoctio

02/12/2016

Cita de una conversación con viejos amigos en noviembre del año pasado en la que se comentaba la jugada con vistas a las elecciones generales del 20-12-2015.

Lo del PSOE con Podemos y toda la tropa tendría la estabilidad del ununoctio. Se me olvidó decir que Pedro Sánchez es también peor que Almunia.

Dentro de que acierto muy pocas cosas, qué culpa tengo yo de que cada vez esté el mundo más impredecible, lo de que Pedro Sánchez era el peor de los cuatro líderes de los partidos grandes y de los que ha tenido el PSOE (y de hecho a día de hoy el único al que han levantado del sitio) y lo de que el PSOE nunca podría alcanzar un pacto estable con Podemos tiene cierto mérito haberlo visto.

Pero venía a rendir homenaje a esa palabra “ununoctio” y a que no quede como hápax legómenon en el corpus de mis escritos, aunque estos sean los últimos versos que yo le escribo.

Leo hoy que ha varios de estos elementos fugaces que había al final de la tabla periódica que tenían nombres que eran casi números les han asignado nombres definitivos, por lo que el ununoctio y sus amigos han demostrado no tener de estable ni el nombre. Es preciso que deje esto anotado por aquí, ya que son conocimientos que me han de ser muy útiles cuando retome no ya la química sino los crucigramas.

  • 113 – ununtrio – nihonio (Nh)
  • 115- ununpentio – moscovio (Mc)
  • 117 – ununseptio – tenesino (Ts)
  • 118 – ununoctio- oganesón (Og)

Un pacto entre el PSOE y Podemos tendria la estabilidad del oganesón.


Visita a Airbnb

27/11/2016

El mes pasado participamos en una actividad interesante que creo que se celebra en Dublín un par de veces al año. Se llaman Open House Dublin y consiste en que durante un fin de semana abren al público multitud de edificios que normalmente no son accesibles. Creo que también existe en otras ciudades. Nosotros fuimos a ver unas cuantas mansiones georgianas, un estudio de arquitectura y el cuartel general de la polémica compañía Airbnb, que está en la zona portuaria y es un proyecto recién acabado de reconversión de un antiguo almacén en unas oficinas.

El elemento que más destaca en el interior es la madera y me pareció un lugar en el que el trabajo tiene que resultar muy agradable (habría que verlo entre semana con verios cientos de empleados pululando por allí). Yo, que he estado en otros diría que, por ejemplo, el de Google es más interesante para una visita turística pero que este de Airbnb consigue unos espacios mucho mejores para que quien está ahí dentro pueda concentrarse en su trabajo.

Hice un álbum de fotos que colgué en Flickr.

Airbnb visit 15-OCT-16


Sapiens

22/11/2016
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Portada

Hace unas semanas, leyendo a Dawkins, me quedé en algún momento con la duda de si el adjetivo “humano” debía entenderse como aplicado exclusivamente a nuestra especia o a todo el género homo. En esta breve historia de la Humanidad (que en español se ha subtitulado “de animales a dioses”) el autor israelí resuelve la ambigüedad llamándonos sapiens a secas a los humanos modernos.

Ahora me ha dado por buscar controversias cada vez que termino un libro. Así me he enterado de que el autor es vegano y homosexual. Lo primero se puede intuir a ratos en el texto y lo segundo diría yo que no. Es también de origen judío, quién sabe si de creencias. Tiene que haber mucha racionalidad en lo que está escrito para que me parezca razonable, ya que parto de postulados bastante alejados del veganismo judeogay. Si hay un modo de comprender la realidad que es común a todos, y lo hay y se llama ciencia, hay esperanza.

Me parece muy elegante la honradez de admitir que una parte muy importante de la prehistoria, la de qué pensaban los sapienss de sí mismos, no se puede conocer. Siempre me han indignado las teorías esotéricas de que si tal escultura es una diosa de la fertilidad y que si esta columna es de un templo que seguramente sería para un culto solar. La verdad es que no se puede saber y punto.

La caracterización de la agricultura como algo negativo para el sapiens en tanto que individuo a la vez que positivo para la especie (más densidad de población, pero individuos peor alimentados, con peor desarrollo y más vulnerables a enfermedades) es un elemento bien elaborado en el libro y que aún no ha calado en la conventional wisdom de la plebe. No sé cuánto tardará en llegar. Hay un gran detalle narrativo. No me habría sorprendido leer que del mismo modo que la abeja usa a la flor, la flor usa a la abeja; pero el relato de cómo el trigo explota al ser humano para extenderse por el planeta me ha fascinado.

Respecto a la revolución cognitiva y a lo que estamos viviendo en el 2016 de brexit y Trump, y lo que tienen de reacción no ya contra la modernidad sino contra la actualidad hay una idea que no aparece explícita pero que para mí viene a indicar que el regreso al nacionalismo es un rechazo a un mundo para el que no existe un relato más o menos coherente. La pluralidad de relatos de la postmodernidad o la negación de un relato único no sirve para quienes añoran la seguridad del pasado.

  • Caza-recolección  //  Mitología
  • Agricultura // Religión
  • Industria // Nacionalismo
  • Postindustria // ????

En otro orden de cosas, encontré una idea que llevaba conmigo mucho tiempo y que plasmé hace unos días, pero mejor escrita. Yo lo escribí a propósito de Colón pero lo había pensado muchas veces de los Estados Unidos y de la Iglesia Católica Romana, que son tan grandes que están más allá del bien y del mal, por tomar el título de Nietzsche. Puedo asegurar que no la he plagiado. No gano un céntimo ni ningún prestigio por escribir estas líneas.

Más cositas que me gustan, el experimento analítico de meter en una misma categoría a formas de ver el mundo como el cristianismo o el comunismo (la distinción entre religión e ideología es arbitraria ¿no?), la descripción de los méritos del politeísmo y las reflexiones sobre el mundo capitalista moderno y el consumismo.

No es que sea un gran libro, y no tengo demasiado interés en leer el posterior del mismo autor, pero vale la pena una lectura rápida para reflexionar sobre temas consabidos.


Los cuatro viajes de Colón

12/11/2016
Mi ejemplar tiene la misma portada, en inglés.

Mi ejemplar lleva la misma portada en otro idioma.

El 12 de octubre podría convertirse en la fiesta nacional de decir tonterías, pero una cosa buena es que este año los eslóganes panfletarios del sector izquierdista de mi feisbuc me lanzaron a la estantería a buscar Columbus: The Four Voyages 1492-1504 de Laurence Bergreen, que llevaba esperándome meses o años, qué sé yo.

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Cartel político en lengua indoeuropea

Quiero dejar constancia del eslogan más tonto de los que vi, que es el que dice “América no fue descubierta, fue invadida y saqueada”. Bueno,  todas las semanas descubro yo cosas que otros ya conocían y no dejan por ello de ser mis descubrimientos y me parece polisemia aceptable. Las carabelas castellanas llegaron por allá y realmente no tenían ni idea de lo que había, buscaban otra cosa y durante algún tiempo (años) creyeron era esa otra cosa la que habían encontrado. Ahora bien, si aquello en realidad no era India ni China, los taínos y los caribes tampoco lo comprendían mucho mejor ni sabían de todo lo que había entre Groenlandia y la Tierra de Fuego. Colón y los que llegaron después no sólo descubrieron América, eso sería decir poco: la crearon. Esa será la razón por la no solemos ver eslóganes indigenistas en arahuaco en las redes sociales y por la que hace bastantes semanas que no le arrancan a nadie el corazón en un ritual en alguna pirámide de la selva.

Invadida sí, aunque me sorprenda que la crítica venga de los descendientes de los invasores. Podían disolver la República Argentina y volverse para Sicilia. Ni la izquierda peronista suele hablar de la Conquista del Desierto ni tampoco es que el primer contacto en el siglo XV y la primera violencia, en aquella escala, supisieran una novedad en aquel hemisferio. Los primeros que llegaron por Béring (o en canoa desde Polinesia) se encontrarían aquello vacío de gente y desde entonces para acá tuvieron varios miles de años para todas las disputas territoriales que uno quiera suponer. Saqueada por los europeos hasta cierto punto puede ser, aunque aquí no puedo evitar pensar en cuán infantiles son algunas teorías izquierdistas sobre el fundamento y origen de la riqueza. Si en la América precolombina los metales que en Europa eran preciosos no tenían valor económico y sólo ceremonial, el saqueo es como si se me llevan diez kilos de polvo que yo tengo por casa y con los que no hago nada y alguien se hace luego rico con ello vendiéndolo en Marte.

También pude ver un vídeo bastante surrealista en el que le preguntaban a indios y semiindios de los EEUU por Cristóbal Colón, que ni tocó las tierras de lo que hoy es aquel país. Lo insultaban en inglés por haber arruinado todo aquello. Me imagino dado el clima político imperante en aquel país es más fácil meterse con el genovés del XV que con los Padres Fundadores del XVII. Más fácil que con George Washington y el resto de presidentes de EEUU que se empeñaron en acabar con el problema indio o que con Custer y todos los que de verdad mataron a los indios de por allí hasta acabando el siglo XIX. Me ha recordado un poco a aquella que durante mucho tiempo fue película canónica sobre la esclavitud, Amistad de Steven Spielberg, con traficantes ibéricos más que anglosajones. (Creo que en los últimos años Hollywood ya se ha atrevido a enfrentarse al pasado del grupo étnico dominante en EEUU con otros filmes).

Los cuatro viajes colombinos

Los cuatro viajes colombinos

En cuanto a mis descubrimientos. Pues casi es una vergüenza lo poco que sabía de los viajes colombinos. La historia del primero creo que se conoce relativamente mejor pero, por ejemplo, que se hable siempre de las tres carabelas y que no esté claro si la Santa María era una nao, una carraca o una carabela me resulta un detalle curioso. Otrosí, que La Niña se llamaba en realidad Santa Clara, pero que tenía ese mote por pertenecer a la familia Niño. La historia de los treinta y nueve hombres que se quedaron en la Española mientras Colón regresaba con La Pinta y La Niña a Lisboa con poco agradable parada en las Azores también es muy interesante. Que los primeros poblados españoles en el Nuevo Mundo fueron esel fuerte de La Navidad en el que quedaron los treinta y nueve (y es extraño y quizá triste que hasta hoy haya sabido mucho más de la colonia perdida de Roanoke que de ésta) y luego La Isabela, también en la isla de La Española diría que son datos poco conocidos. Ni siquiera el naufragio de la Santa María es demasiado conocido en la España de hoy. Y esto tan sólo el primer viaje, que es el que más se conoce. Qué porcentaje de los españoles o de los iberoamericanos sabe que Colón regresó encadenado del tercer viaje ni me atrevo a preguntármelo.

Ahora preferiré meterme en harina política. Si esto fue en realidad una desgracia y un genocidio. Cuando uno lee a Bartolomé de Las Casas y la relación de hechos que se suceden, el nivel de violencia es brutal y poniendo en los siglos XV-XVI las ideas de los siglos XX-XXI, hay varios elementos de genocidio. Para mí falta uno muy esencial que es el propósito. La cuadrilla que fue para allá no tenía ninguna intención de eliminar a una gente que ya estaba y que de hecho le resultaba muy útil. De dominarla y aprovecharla para sus fines sí, pero el exterminio es sobre todo accidental. A mí hablar de genocidio, micromachismos o crímenes medioambientales en el siglo XVI me parece embarullar la discusión, pero supongo que se puede hacer un ejercicio de imaginación. Hay mucha muerte, mucha enfermedad y mucha explotación, pero la palabra genocidio está fuera de lugar. Es también todo aquello el origen de muchas cosas buenas.

Siguiendo con la accidentalidad, una cosa que no entiendo demasiado es que se critica a los conquistadores (y a veces por extensión a los europeos) por llevar enfermedades al Nuevo Mundo, males que ni ellos mismos comprendían como funcionaban. Esta parte de la Historia me parece inevitable, y si no hubiera sido Castilla en el XV habrían sido Portugal, Inglaterra o los Países Bajos en el XVI. Nunca he leído ninguna crítica geopolítica a la llegada de la Peste Negra a Europa desde Asia en el siglo XIV. Los más razonables de entre nosotros tampoco criticamos a homosexuales y heroinómanos por extender el VIH en mayor medida que los enfermos que no lo eran. Era inevitable que se llegase a un punto en el que poblaciones enteras perecieran por la lotería de los genes. Esto volverá a pasar y no tiene nada que ver con las comunidades políticas tal y com las entendemos.

¿Descubrió o conquistó España América? A mi modo de ver, no. La exploración original se desarrolló a modo de empresa privada con participación de la Corona y a la gran mayoría de la población de la pluralidad de reinos que acababa de convertirse en uno mayor llamado España no le afectó en nada. En realidad, de los varios reinos, fue el de Castilla el protagonista. La identidad nacional es un fenómeno que ha de tardar tres siglos en llegar. Los protagonistas suelen referirse a sí mismos como “cristianos”, España no estaba madura aún. Sabemos también que la mayor parte de los que fueron no volvió, por lo que estos conquistadores fueran héroes o criminales no son ancestros de la población ibérica de hoy, sino de la de las veintitantas naciones a las que se suele llamar hermanas. Aquí vuelve a cobrar sentido eso de que no sólo descubrieron América sino que la crearon.

Las escenas que los cronistas relatan parecen brutales, pero no lo son tanto en comparación con la violencia habitual en el propio país de origen de los conquistadores, donde se quemaba a la gente en la hoguera por sospechas o confesiones extraídas mediante tortura. Las barbaridades perpetradas en el Nuevo Mundo son muy graves comparadas con la violencia que se da en tiempos modernos, que es menos y menos cruel, pero no demasiado diferente a la que se podría ver en las guerras o la vida cotidiana de la Europa del siglo XV. Además, los europeos que llegaron allá se encontraron con prácticas como el canibalismo en el Caribe y el sacrificio ritual en México de las que seguimos pensando que son peores aún que la violencia gratuita o por lucro y que consideraban que legitimaba su propia violencia “civilizadora”. En cualquier caso, la importancia desaforada que tanto los oriundos como los recién llegados daban a las cosas sobrenaturales limita cualquier tipo de comprensión que sobre ellos y su visión del mundo podamos alcanzar.

Recordaré el libro de Bergreen como el texto en el que me enteré de que las islas antillanas de Antigua, Guadalupe y Monserrat llevan los nombres de vírgenes españolas, entre muchos otros datos interesantes. Es quizá acertado leer este tipo de historia de la pluma de alguien que no proviene del mundo hispánico, para ahorrarse los efectos nocivos del cualquier chovinismo aún si fuera involuntario, pero de todos modos me gustaría conocer la bibliografía que haya en español sobre el particular.


“Falcó” de Arturo Pérez-Reverte

08/11/2016
Tipografía años treinta

Tipografía años treinta

Llevaba yo mucho sin leer del tirón y hoy también ha caído una novela entera, ésta de menos de 300 páginas. “Falcó” de Arturo Pérez-Reverte a quien le tengo leído casi todo según compruebo en el listado extensivo de la solapa. Novela del género de los espías, detectives  y mercenarios ambientada en los inicios de la guerra de España, con el mérito de dejar al ambiente afectar a la trama lo justo y de no caer en la dinámica ideológica ni moralista con la que se acostumbra a mirar al pasado y más a ese en concreto.

No debo decir demasiado de un tipo de novela que depende tanto del suspense. La labor de documentación en la novela histórica debe de ser árdua. Dados mis escasos conocimientos armamentísticos y tecnológicos tiendo a preguntarme si una palabra, una expresión o un modo de hablar se corresponden con cierta época. Me ha parecido acertado utilizar la grafía inglesa en palabras como cocktail y smoking que no se han naturalizado hasta anteayer. Me he preguntado cuándo se habrá utilizado por vez primera etcétera como sustantivo (Lázaro Carreter lo criticaba en los setenta).

Si acaba saliendo una serie tan exitosa como Alatriste, espero ver por las calles de Salamanca algún día  placas en las que se indiquen las andanzas de Lorenzo Falcó.


“Patria” de Fernando Aramburu

07/11/2016
km

Dulce et decorum

No recuerdo la última vez que había leído una novela larga (+600 pp.) del tirón. Anoche a las tres de la mañana acabé la muy reciente “Patria”, de Fernando Aramburu, que había empezado unas cuantas horas antes. Supongo que no será una novela universal, pero puede que acabe siendo una gran novela regional. Eso irá en función de cómo se considere en el futuro que es de acertada para describir una época: si se puede decir con justicia que estas historias son verosímiles y por extensión que tres décadas de la vida en el País Vasco (y más específicamente en Guipúzcoa) fueron aproximadamente así.

En lo literario me parece que la arquitectura de la narración y en especial eso que siempre me parece tan complejo de los saltos en el tiempo es más que notable. También la construcción de los personajes. Luego, mirando con lupa encuentro tanto aspectos que me incomodan como la continua mezcolanza del estilo directo con el indirecto en la narración (pero nadie dice que no se pueda escribir así) como otros que me fascinan, como la reproducción precisa del dialecto guipuzcoano del castellano, que yo he olvidado mucho más deprisa que el autor. Eso aunque yo diría que el condicional y el imperfecto de subjuntivo no se confunden por allí tanto tanto.

En lo representativo de la época, tal y como yo recuerdo aquel tiempo, así fue. Y en gran medida así sigue siendo. Algunas viñetas y en espacial ciertos diálogos me chirrían un poco como para considerarlas representativos (36), pero seguro que los ha habido incluso peores. Creo que se incurre en algún anacronismo inevitable, como cuando en el año en el que muere Txomin Iturbe (1987) en un eslogan abertzale aparece Euskal Herria, topónimo antiguo al que no se otorga protagonismo político hasta ya entrados los noventa.

Es muy preferible que los libros que nos deje aquel tiempo perdido sean como este y no la épica barata de una panda de fanáticos.