¿Es posible una España española de izquierdas?

 

La imagen que corona este sinsentido es un divertimento. Ayer el Partido Popular planteaba en el Congreso de los Diputados un referendo sobre la unidad de España. Los herederos del “antes roja que rota” llevan viviendo políticamentede la presunta destrucción o posible desmembramiento varias décadas, pero esto se ha acentuado en el último par de años: “España se rompe”, es el eslogan apocalíptico.

Por otra parte, las derechas de toda la vida son el referente ideológico más compacto del país, en cuanto que grupo numeroso y sin aparentes fracturas en el pensamiento político. Al otro lado, la que ellos denominan anti-España, un batiburrillo de concepciones diversas sobre la nación (y/o naciones) nacionalidad (y/o nacionalidades), entre el federalismo (simétrico o asimétrico), el independentismo periférico o una concepción subsidiarista de la unidad… el caso es que la mayor parte de lo que hay frente a los de los clarines del apocalipsis, ha renunciado a la idea de España.

Ciertamente la pregunta de si es posible una España española parece absurda. La pregunta de si es posible una España no española también lo parece a simple vista. En cambio, a quienes conozcan la situación y la historia política del país no debería de llamarles la atención. La apropiación de los símbolos de la identidad nacional por parte del franquismo a lo largo de las cuatro largas décadas generó un desapego o rechazo a la idea misma de la nación en la izquierda española, que hubiera sorprendido a las izquierdas de los años treinta y a los muchos liberales que lucharon por otra España desde la ilustración.

Como será la España del futuro. ¿Habrá España en el futuro? Puede un país existir como una mera estructura política, sin símbolos nacionales, sin historia ysin referentes culturales comunes ¿hasta qué punto puede prescindir de ellos? ¿O por el contrario retornará la España de Pelayo, el Cid y los Reyes Católicos? ¿Será acaso otra España, que se reinvente y revindique a los heterodoxos, a los herejes, los judios, los afrancesados, los exiliados? ¿Será posible una redefinición, una fusión de las Españas? ¿Cabrá alguna vez el toro de Osborne en la bandera republicana?

El toro de Osborne es parte de la España real de las últimas décadas, la de charanga y pandereta y fútbol y toros. La bandera repúblicana representa una España irreal, inconclusa, Un sueño roto a finales de los años treinta. ¿Hay algún modo de que se puedan poner de acuerdo?.

Y eso que no he entrado en qué es y qué no es ser de izquierdas.

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