Tibradden

Posición de Tibradden respecto a Dublín

Hoy domingo, como hacía bueno, hemos salido de Dublín. Habíamos quedado con Nizar y Jolante, con intención de ir a la montaña. Como dijeron de quedar a las once me supuse que no sería ni muy lejos ni muy difícil, y en efecto así ha sido. Antes de llegar a las montañas de Wicklow hay unas pequeñas colinas a las que llaman montañas de Dublín. Creo que  incluso son accesibles por transporte público.

Hemos ido por la pista roja del Tibradden Mountain Trail

Hemos ido a hacer un pequeño recorrido por un camino que arreglaron y señalizaron en 2009. Me imagino que antes de eso la primera parte, que pasa por un pinar, no estaría mal de todo. Pero después viene terreno de turbera (bog) en el que se agradece de verdad el camino y las tablas que fijan el suelo. El recorrido es un paseíto, nada de subidas serias.

Poco después de empezar a subir se ve la ciudad, que parece pueblo.

La montañita a la que hemos subido se llama en inglés Tibradden y en gaélico irlandés Sliabh Thigh Bródáin. Es una pequeña cuesta que en principio no debería tener dificultad para nadie, pero luego me he llevado una sorpresa. Estoy acostumbrado a ser de los más flojos subiendo al monte y me he encontrado tirando del grupo. El tabaco es lo peor.

Un descanso innecesario para comer naranjas البرتقالة

Después de pasar la zona de pinos hay una buena vista de Dublín hacia el norte, de otros bosques y montañas menores hacia el oeste (a mano derecha), hacia el este (mirando al mar) se encuentra la montaña de las dos peñas, a la que se puede llegar siguiendo el camino y que puede ser una buena excusa para volver, ya que debe tener una buena vista de la zona costera entre Killiney y Bray. Y ya hacia el sur se ven las montañas de Wicklow. La silueta del pequeño pan de azúcar (Little Sugar Loaf) es fácilmente reconocible.

La cima no es gran cosa

A los lados del camino acondicionado es todo turbera y brezal. En la cima hay un monumento prehistórico, pero que al parecer ha sido manipulado de tal manera que no queda claro cuál es la parte original. Un hombre que nos encontramos allí nos dijo que era todo falso. Luego he leído que algo había, pero que lo arreglaron de tal modo durante el siglo XIX que lo que puede verse es la construcción moderna. Consiste en un círculo de piedra y sobre todo llama la atención una espiral grabada en una roca.

Semifalso monumento prehistórico

Dublín desde la cumbre de Tibradden

Espiral

La vista de Dublín es bastante buena y de hecho desde arriba da la sensación de ser una ciudad bastante más grande. Como la mayor parte de las construcciones son viviendas unifamiliares, esta ciudad de alrededor de un millón de habitantes se ha extendido más que otras de mayor población. En cambio, uno no necesita ir nunca a la mayor parte de esas urbanizaciones, por lo que la ciudad que de verdad conoce es bastante más pequeña. Hemos reconocido bien el nuevo Centro de Convenciones y el puente de Samuel Beckett, desde donde habíamos salido en un momento en el que aún llovía.

Montaña de las dos peñas - Two Rock Mountain

Howth

La península de Howth se ve bastante bien desde Tibradden. Mirando hacia el norte también se ven la isla del toro (Bull Island), el ojo de Irlanda (Ireland’s Eye) y la isla de Lambay.

Hacia Glencullen

Desde la cumbre hemos seguido caminando un poco más hasta la entrada de un pinar, para luego darnos la vuelta. Siguiendo en esa dirección uno llegaría a Glencullen y también por esos andurriales, a menos de 4 km de distancia, se encuentra el pub llamado Johnny Fox. Yo he estado en él un par de veces y me parece una de las engañifas para turistas que hay en Irlanda. Viven del cuento de decir que es el pub situado a más altura en el país, como si eso fuera algo. En mi humilde opinión está totalmente sobrevalorado.

Rezagado en el brezo

Lo que más he visto hoy es brezo, aunque también hay genista y plantas de esas que dan arándanos.

Los brezales de Tibradden y los pinares de Cruagh

Hemos tenido bastante suerte con el tiempo, ya que por la mañana llovió y en el momento en que nos estábamos volviendo empezaba a chispear. Al norte, más lejos que el aeropuerto, podía verse la cortina de lluvia en un momento en el que nosotros disfrutábamos de tiempo soleado, y según bajábamos se ha metido niebla en la ciudad desde el oeste. Luego ha vuelto a cambiar y hemos vuelto al centro con sol. Hemos ido a almorzar a Carluccio, un restaurante italiano que desconocía y al que creo a partir de ahora empezaré a llevar a mis visitantes.

Llueve en Dublín

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Una respuesta a Tibradden

  1. […] curiosidades dublinesas como la estatua del almirante hibernoargentino Guillermo Brown o un bonito paseo en las estribaciones de Wicklow. Una entrada con una buena idea sobre las tablas de multiplicar en […]

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