Misjeta, antigua capital de Georgia

27.08.2011 Llegó el día de la separación. La Slowly iba a volver a atravesar Georgia y Armenia hasta la frontera de Irán, saltándose Azerbaiyán para poder proseguir su particular ruta de la seda. Será porque a nadie gustan las despedidas que lo hicimos breve. Xabi y Jorge me dejaron en Didube, donde un taxista nos sacó la segunda y última fotografía juntos en Transcaucasia. Didube es un mercado africano con gente blanca: parada de metro, estación de autobuses y mercadillo; una locura con marshrutkas saliendo a cada minuto, y ninguna de ellas utiliza en sus letreros el alfabeto latino ni el cirílico. Hay que preguntar, pero no es complicado encontrar minibuses que salgan para Misjeta (en georgiano მცხეთა y Mtskheta en las lenguas sin jota de joder). Mi primer plan para el día era haberme acercado hasta Gori, para ver el castillo y el museo de Stalin. Hubiera dado tiempo, pero la pereza de las últimas horas me hizo desistir. Me subí a una marshrutka que salía en aquel mismo instante. Es la costumbre pagar al bajar del minibús, pero yo no lo sabía y entregué al conductor mi moneda de un lari.

La despedida

Didube

Saliendo de Tiflis pude ver algunos edificios curiosos. Misjeta está a unos veinte kilómetros, es prácticamente una extensión de la ciudad a lo largo del Kurá. La carretera sigue a contracorriente el curso del río. Se tarda menos en llegar de Didube a Misjeta que de Marjanishvili a Didube. Un poco antes de llegar a la población uno puede guiarse porque ve en lo alto el monasterio de Yivari, pero todavía me confundí y no me bajé en el “centro” de Misjeta. Equívoco comprensible -creo- ya que me esperaba una parada de aspecto más urbano en un lugar del que dicen que tiene veinte mil habitantes.

En la marshrutka

Viviendas

El error fue afortunado, ya que acabé bajando de la marhsrutka algo más adelante de Misjeta, cerca de unas fábricas de cerámica abandonadas, un barrio de viviendas más bien pobres y una gasolinera y, volviendo hacia el centro de la población, me encontré con las ruinas de un castillo que se llama Bebris Tsije (algo así como la fortaleza de los viejos) y así tuve mi primer entretenimiento del día, subiéndome a la atalaya desde la cual se divisa Misjeta en la confluencia de los ríos Kurá (en georgiano Mtkvari) y su afluente el Aragvi. La vista es desde el lado contrario a la más famosa de la ciudad (la que hay desde el monasterio de Yivari) y es algo peor por ser más lejana. Lo que más me llamó la atención desde allí era la poca agua que bajaba por el Aragvi.

Gasolinera y castillo

Cartel recomendando prudencia

Misjeta desde Bebris Tsije

Misjeta fue hasta el siglo VII la capital de Cartalia (Kartli) o Iveria, el reino antecesor de Georgia. Poco después de la fundación de Tiflis, los sucesores del rey que la mandó construir se llevaron la corte para allá. Desde entonces no ha recuperado su primacía, pero hoy es capital de una región que se extiende montaña arriba hasta la frontera con Rusia, concretamente con Chechenia. Bajando de Bebris Tsije hacia la ciudad uno tiene todo el tiempo a la vista el monasterio de Yivari. Apenas me crucé con nadie y el tránsito rodado era escaso.

Plano de Misjeta (basado en A. Muhranoff 2011, licencia CC)

Me encontré con una zona arqueológica que parecía ser también un museo, pero que estaba cerrada. Un poco más abajo vi una torre, que según mi guía era la del monasterio de Samtavro. Alrededor del recinto por fin vi algo de movimiento. Muchas mujeres con pañuelos y algunos mendigos.  Me metí para adentro y estaban en plena ceremonia. No sé nada de liturgia, pero parecía que la actividad estaba dispersa en diferentes partes de la iglesia. Unas jóvenes vestidas de negro cantaban una polifonía hipnótica, había algunos sacerdotes oficiando, pero no había sillas y la congregación se movía de acá para allá, contemplando y besando iconos, encendiendo velas, arrodillándose de cuando en cuando. Resultaba bastante relajante. Cuando me cansé de ver, salí al patio donde encontré a unas mujeres besando y tomando entre las manos la tierra de una tumba en la que estaba enterrado un afamado archimandrita. Unas lo hacían con más fervor que otras, pero no era un ritual totalmente solemne, ya que tenían tiempo de reírse de lo que decía una vieja a la que le costaba agacharse.

Barrio y monasterio

Samtavro

Mujeres besando tierra

Al salir de Samtavro me encontré con los primeros taxistas que me ofrecieron subirme a Yivari. Aparentemente el lugar está cerca, pero en realidad cuesta bastante llegar hasta él. Aún no sabía si iba a subir así que decliné la oferta y me dirigí hacia lo que puede considerarse el centro, que para mí era tanto la catedral como el punto en el que se unen los dos ríos. Un poco más abajo me encontré con un edificio enorme y abandonado, pero que mostraba un hermoso mural ycon una fontana en forma de cruz frente al museo arqueológico.

Mural

Catedral de Misjeta

Seguí caminando y fue fácil encontrar la catedral de Svetitsjoveli, en medio de su recinto y destacando sobre el resto de construcciones de la localidad. El difícil nombre que lleva es el del pilar viviente, la columna que tiene en su interior. Durante mil años y hasta 2004 ha sido la mayor iglesia de Georgia. Fue completada en el siglo XI, sobre otras más antiguas, que datan hasta del siglo IV. La tradición georgiana dice que en ella se guardaba la túnica que llevaba Jesús de Nazaret antes de su crucifixión y quien no lo crea puede ir a buscarla a Tréveris, Argenteuil, San Petersburgo, Moscú y Kiev, lugares en donde creen la misma cosa, pero que la túnica es la de ellos.

La columna viviente o columna de la vida es una que hay en el interior del templo, que flotaba en el aire y tenía otras propiedades mágicas, relacionadas con santa Nina. Yo no vi nada de esto, pero sí que puedo decir que está pintada con bonitos colores, al igual que otros frescos que hay en el muro oriental.

Columna que da la vida

El fresco del zodiaco y unos estudiantes alemanes

En el interior, al igual que en la otra iglesia, percibí diversos focos de actividad. Pude asistir a un bautizo en sector cercano a la puerta, y en capillas del interior me encontré a fieles que besaban los iconos con pasión. También había mucho turisteo, grupos de estudiantes y guías ofreciendo sus servicios, sacerdotes barbudos y cámaras fotográficas por doquier. Después de inspeccionado todo el interior me he salido al patio, enorme con murallas y banderas y cañones. Buscaba una buena vista de la cúpula, que a pesar de estar cubierta toda de andamios, al ser estos de madera, no pintaba nada mal.

Después de ver la catedral me he ido a buscar la confluencia de los ríos y me ha sorprendido la enorme zona desurbanizada que hay entre el poblado y la orilla. De hecho, he tenido que desistir en el momento en que me estaba adentrando en fango y ciénaga. Desde esa parte tenía una buena vista del monasterio de Yivari en lo alto, pero para llegar allí por carretera hay que dar un rodeo importante. Me he vuelto para la catedral y luego he buscado un lugar en el que comer. Ha sido un jachapuri típico de Imericia que no me ha gustado mucho y me ha costado acabar. Por si fuera poco me han traido agua mineral con gas, que creo que hasta me ha sentado mal. Hay una marca georgiana -Boryomi- que proviene de la ciudad del mismo nombre y que era muy apreciada en la extinta Unión Soviética. A mí ese gusto salino y de burbuja no me agrada en absoluto.

Monasterio de Yivari

Andamios de la catedral

Un taxista que conoce el Real Madrid me ha vuelto a ofrecer subir a Yavari y he decidido que podía pasar sin la vista de Misjeta desde el monasterio. Piden 25 laris, pero ya había leído que se puede rebajar hasta unos 18. Callejeando un poco más he podido apreciar construcciones modernas que respetan el estilo tradicional y un empedrado de las calles peatonales que ya lo quisiera para sí Tiflis. En un momento en que no sabía que hacer, he visto una marshrutka parada y he preguntado si iba para Didube, y allí que me he subido para ir a pasar la última tarde a la capital.

Dimitri Yermákov (1845-1916), Misjeta 1889

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3 Responses to Misjeta, antigua capital de Georgia

  1. […] Misjeta, antigua capital de Georgia […]

  2. […] el gran fotógrafo del Cáucaso, de quien ya publicamos una imagen de la antigua capital georgiana: Misjeta. Me he encontrado con una de un lugar que me ha resultado conocido. […]

  3. […] Getsemaní significa “almazara” o que el extraño término “archimandrita” que empleé un día quiere decir “jefe del redil”. Igualmente me he enterado de que la palabra […]

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