De Sarajevo a Belgrado en tren

Sarajevo - Belgrado (Mapa del NY Times)

He estado viendo un reportaje de televisión (“En Portada” RTVE, emisión del 27-06-2010) sobre el Bosnia Ekspres, el tren que desde 2010 vuelve a unir Sarajevo con Belgrado. De momento lo utilizan muy pocos pasajeros y es más bien un esfuerzo político para aparentar normalidad o empezar a alentarla. Un tren diario con tres vagones y quince pasajeros de promedio, que tiene que detenerse para cambiar de personal en tres fronteras y tarda nueve horas en hacer el recorrido. Antes de la guerra había cuatro trenes al día con diez vagones cada uno. El expreso sólo necesitaba seis horas para llegar a  su destino.

Siempre me han gustado las historias de trenes y también las que suceden en lugares que he hollado. Por fas o por nefas he tenido que recorrer los Balcanes más por los libros que por sus hermosos parajes y para comentar un par de cosas me quiero detener en una reflexión que en el reportaje se hace respecto de una pasajera (a partir del 15’50”):

Lucija Mijanović es católica y se define como bosnia, no como croata. Un caso excepcional en estos países en los que religión y nacionalidad se confunden.

No, no puedo ser croata si nací en Bosnia Central. No puedo encerrarme en un corral. Un país, dos entidades, tres nacionalidades…. ¡no te digo! …. Si Yugoslavia ha desaparecido sólo puede existir Bosnia.

Lucija regresa a Sarajevo después de visitar la tumba de Tito en Belgrado con motivo del trigésimo aniversario de la muerte del gran líder yugoslavo.

Después de visitar la Casa de las Flores, la tumba de Tito, no sé qué podría decir. Estoy llena de emociones y de amor por todos.

Ya he comentado alguna vez que en España no se suele entender muy bien la diferencia entre nacionalidad y etnicidad. Puede contribuir a ello que a veces, como en el caso de Yugoslavia, a la etnicidad se le suela llamar nacionalidad. La propia constitución española llama “nacionalidades” a algo que vaya usted a saber qué es y por eso lleva más de treinta años discutiéndose. En lugar de “nacionalidad-etnicidad” se puede decir “ciudadanía-nacionalidad”, más lío.

El lenguaje cotidiano dificulta la comprensión, con ejemplos como que las empresas que se “nacionalizan” en realidad se “estatalizan”, otros casos de actores políticos confundiendo interesada o ignorantemente al Reino de España con el Estado español. Toda una serie de casos para los cuales no hay mejor respuesta que el mejor Gellner.

In fact, nations, like states, are a contingency, and not a universal necessity. Neither nations nor states exist at all times and in all circumstances. Moreover, nations and states are not the same contingency. Nationalism holds that they were destined for each other; that either without the other is incomplet, and constitutes a tragedy. But before they could become intended for each other, each of them had to emerge, and their emergente was independent. The state has certainly emerged without the help of the nation. Some nations have certainly emerged without the blessings of their own state.

En cualquier caso, se trata de dos cosas distintas, la pertenencia a una entidad administrativa y la pertenencia a un grupo étnico o si se quiere cultural que puede definirse en función de una o muchas características según el caso (lengua, religión, historia compartida). En el caso de los Balcanes hoy, para complicar un poco más la cosa, podemos tener tres elementos: ciudadanía, religión y etnicidad.

Para intentar desenmadejarlo, me gusta esa distinción que en lengua ingles hace la literatura sobre asuntos balcánicos: Serb-Serbian, Croat-Croatian, Bosniak-Bosnian. La primera refleja la etnicidad y la segunda el territorio. No es que no se pueda reproducir en español, donde en lugar de las segundas utilizaríamos “de + el nombre del territorio” Croatian Serbs (los serbios de Croacia) Bosnian Croats (los croatas de Bosnia) y así sucesivamente con algunas excepciones, como que debido a su protagonismo en la guerra, serbobosnio parece un vocablo natural parar referirse a los serbios de Bosnia, y que la palabra bosniaco no es utiliza demasiado, con lo que suele decirse sólo bosnio, lo cual serías confuso o también bosnio musulmán, lo cual a veces es un lío si el individuo en cuestión es ateo o se ha convertido a otra religión. Las religiones pueden ser hasta cierto punto un rasgo de etnicidad, pero en su sentido puro la etiqueta debería entenderse como una creencia.

El caso es que no sé cómo se dicen estas cosas en serbocroata ni puedo estar seguro de qué es lo que ha dicho la buena de Lucija Mijanović. En principio yo culparía del desaguisado al redactor de RTVE, porque el que se confunde debe de ser él. Acepto que “se confunden” puede querer decir “suelen ir mezclados” y no que la gente confunda su religión y su etnicidad. En fin, que habría dos posibilidades y yo apuesto por la segunda:

  • Una es que la buena mujer fuera una bosniaca (bosnia de tradición musulmana) convertida posteriormente al catolicismo, y por eso dice que no puede ser croata, siendo de Bosnia Central, donde puede que haya algún croata suelto pero no grandes poblaciones de los mismos. (La población croata en Bosnia se concentra en el sur, cerca de la frontera de Bosnia con Croacia).
  • La otra es que, en efecto, la mujer sea una croata que por algún azar de la vida ha nacido y crecido en Bosnia Central, que su modo de definir su identidad sea postnacionalista y que lo que está diciendo es que ha superado conceptualmente la etnicidad croata y ella reconoce su identidad en la ciudadanía bosnia, el país del que tiene pasaporte. Creo que este puede ser el caso, ya que parece una yugonostálgica que viene de ver la tumba de Tito en Belgrado. Otro indicio para mi ignorancia es que su apellido no me suena especialmente bosnio, como esos conformados por nombres islámicos seguidos del genitivo -vic.

Habrá quien pueda determinarlo con certeza. Lo que me ha lanzado a escribir estas líneas es la paráfrasis de aquel dicho del titoísmo que ya mencionamos aquí.

—–

Tras escribir este texto, me he encontrado con un reportaje escrito del New York Times: Train Line across the Balkans Restitches a Region , que se parece bastante al de Televisión Española y del que he sacado el mapa.

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One Response to De Sarajevo a Belgrado en tren

  1. […] menos que ahora que tiene que pasar dos fronteras de distintos países y tarda muchísimo tiempo, Recomiendo leer este post respecto al […]

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