Otra historia de amor iraní

Censurando una historia de amor iraní

La primera novela que he leído este año es Censoring an Iranian Love Story, de Shahriar Mandanipour. Es una traducción al inglés del original persa, que sigue inédito. Existe versión española, con el título Una historia iraní de amor y censura. No sé qué tal de lograda estará, pero seguro que lo que más me ha interesado puede apreciarse sin dificultad.

No sé mucho de las nuevas formas narrativas y acepto que soy fácil de impresionar. Me llamó mucho la atención que aparecieran correos electrónicos en las novelas de Larsson y creo que lo que me ha lanzado a leer esta novela de Mandanipour es el uso de la tipografía. Sobre todo de la negrita y el tipo de letra tachado. El hombre escribe sobre la novela que va a escribir. Destaca los párrafos que formarán parte de la novela en negrita y tacha los que cree que el censor le va a rechazar. Como puede esperarse, una parte importante del texto está tachado y en muchas ocasiones es interesante darse cuénta de qué tipo de cosas inocentes no pueden publicarse en Irán.

Además de ser una especie de cámara espía en la sociedad iraní tiene el aliciente de ponerme en contacto de nuevo con unos de mis perdedores de mil batallas preferidos: los comunistas del Tudeh. Hay una historia política, con personajes políticos. Hay un cambio de régimen con cambios de chaquetas que son barbas y una nueva memoria construida con nombres árabes para los niños en el registro civil.

La historia de amor en sí tiene mucho de frustración e ingenio, con unas milicias de la guardia revolucionaria que ríete tú de la brigada político-social del franquismo, pero en gran medida con un país que tiene la mentalidad de la España nacionalcatólica de los años cincuenta y un modelo económico próximo al occidental contemporáneo. Se pregunta uno a cuanto ascenderan los efectos que ha de generar toda esa tensión sexual insatisfecha y esas relaciones absurdas, vigiladas y forzadas entre los sexos. Tan absurdas como para que los protagonistas vayan a pasar el tiempo a la sala de espera de urgencias de un hospital, para así no resultar sospechosos.

Es una gran ocasión para enfrentarse a la asfixia que el Irán moderno plantea a quienes llegan a plantearse alguna otra cosa. Entre las cosas cercanas el lector en español encontrará a Lorca y a Neruda y a Buñuel. También el estudio 22 para guitarra de Fernando Sor, el de la gota de agua. Hay un intento de censurar la película Bailando con lobos que recuerda al esperpento que la censura franquista logró con Mogambo.

Que recomiendo la novela, es bastante obvio. De eso se trataba.

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One Response to Otra historia de amor iraní

  1. […] enero con lecturas variadas (Irán, OK, Infografía, Odesa) y recordando a los amigos de los viajes, las postales y las tardes dublinesas. Poco más de esta ciudad y país, salvo que empezó a […]

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