El arte de elegir

Hace bastantes meses tuve la fortuna de encontrarme con la interesante conferencia de Sheena Iyengar en TED Talks. Se llamaba “El arte de elegir”. A mí me resultó de veras muy interesante y después se la he ido recomendado a varios amigos en las ocasiones adecuadas. Si tienen la oportunidad véanla, porque incluso se puede subtitular en román paladino.

Escribo esta entrada porque hace unas semanas también me encontré con el libro de Iyengar –The Art of Choosing- en mi librería favorita. La conferencia dejó tan buen recuerdo en mí que no pude sino elegir adquirirlo, y ahora que lo he leído puedo decir que en el vídeo está el 60% de la substancia del libro, así que quizá se lo puedan ahorrar si el asunto no es de su interés.

Portada

Es posible que el verbo “escoger” indique algo mejor que “elegir” aquello de lo Sheena Iyengar trata, pero no vamos a ponernos selectos.

El asunto tiene muchas caras. Por el lado filosófico se encuentra uno con la eterna discusión sobre el libre albedrío y el futuro más o menos predeterminado.

A mí una que me interesa mucho es la de la tensión entre la tradición y la modernidad, o por ponerla en una esfera más amplia, la parte de la personalidad que nos viene condicionada por nuestra cultura de origen, familia, lengua, educación y aquella otra que hemos decidido por nosotros mismos.

También me resultan muy curiosas las diferencias entre unas culturas y otras a la hora de elegir y querer elegir cosas. Los mejores ejemplos de la conferencia (el del té verde con azúcar, los diferentes tipos de refrescos de soda o el de si decidir desconectar las máquinas que mantienen artificialmente con vida a los seres queridos) aparecen en el libro.

Yo en realidad me veo en un punto intermedio entre las culturas asiáticas tradicionales que se describen en el libro y la yanqui. Tal y como están las cosas, para la gran mayoría de los occidentales sería durísimo renunciar a tomar por sí mismos una serie de decisiones, como con quién casarse. En cambio, la experiencia de comprar un bocadillo en un Subway me resultó casi inaceptable, con tantas preguntas (¡me da igual! ¡sólo quiero un bocadillo!). En general, creo que no he tomado muchas decisiones trascendentales en la vida y casi siempre he optado por la opción más conservadora cuando no por la más elástica y versatil: aquella que parece que puede deshacerse sin problemas y deja más puertas abiertas.

No escogí trabajar en lo que trabajo y ni siquiera me gusta muchísimo, aunque sea hasta cierto punto interesante y pueda estar relativamente bien pagado. A cambio, ese dinero da la opción de tener otras elecciones. En realidad, prefiero tener un trabajo que no es vocacional a estar trabajando en algo que yo hubiera elegido. Sentiría mucho más el peso del fracaso, o el perder la ilusión de seguir haciéndolo. Como las hojas de cálculo que yo elaboro son aburridísimas y no le pueden gustar a nadie, si me pagan por hacerlo está bien, si un día me voy a hacer otra cosa estará bien y todo está bastante bien. No me puedo quejar.

En el libro se incluye una de mis favoritas de xkcd

Cuando empecé el bachillerato no sabía ni cuantos cursos había. Aunque parezca mentira, en mi primera semana en 1º de BUP no sabía que eran tres cursos de BUP y uno de COU. En mi clase había un tipo cuyo hermano mayor ya estaba en el instituto. Siempre me acuerdo de ese chaval, porque me dijo que él quería hacer hasta 3º de BUP y luego pasarse a FP2 por la rama de electrónica. Así podía pasar luego a la universidad, y aunque llegara un año más tarde lo hacía con un título de técnico. Siempre me acuerdo de este tipo porque no aprobó casi ninguna asignatura del primer año, repitió curso el año siguiente con parecido resultado y luego dejó los estudios. La última vez que lo vi, ya hará unos veinte años era una especie de auxiliar en un asilo (me contó que duchaba a los viejos con una manguera). Siempre me acuerdo de aquel muchacho como ejemplo de lo futil que resulta tanto el planear demasiado como el querer tener todo el futuro en las propias manos.

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2 Responses to El arte de elegir

  1. Peperro dice:

    Muy bueno crack

  2. […] de ideas, una historia del pasado de mi barrio, una postal, una comparación, toda una experiencia, un buen libro, y una de las pocas entradas que he escrito que vale la pena leer, por lo menos para los que aquí […]

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