Un fino estratega

El fino estratega

Pues como al final parece que me equivoqué y que al final no salió el trile –otros lo han hecho aún peor– me voy a poner ventajista y sacar este extracto de un correo a un amigo el 15 de noviembre:

Hombre, si España se puede romper en algún momento sería más o menos ahora o dentro de poco. Al final el problema de Euskadi o Cataluña para alcanzar la independencia es que por un lado, el 60% de apoyo no acaba de llegar a masa crítica necesaria para empezar un país con ganas y en condiciones y por otro lado, que dentro de ese 60% la mitad ni siquiera está segura del todo de que eso es lo que quiere.

“Ahora o dentro de poco” se refiere a la actual conyuntura (o según mi versión estructura) económica. “El problema de Cataluña y Euskadi” lo selecciono por oposición al famoso “enemigo exterior” o sea Expaña, también conocida como el Estao, y esas Fuerzas Armadas sin armamento con el que cumplir ni los siete primeros artículos de la Constitución.

La verdad es que todo este rollo del nacionalismo catalán (o el rollo de España, visto desde el otro lado) no hay quien lo arregle. Ni con la independencia se arregla, ni se las arreglarían entre ellos. La independencia sólo lo lleva a otra fase, que en el mejor escenario para los nacionalistas catalanes es el de Letonia y Estonia, y que no tengo muy claro sí sería aceptable en Europa occidental. Al final, un paisito enemistado con sus vecinos (porque uno no se divorcia para llevarse bien), con un sistema político con el caballo de Troya de los partidos proespañoles y las mismas discusiones de toda la vida o peor, porque una vez que se tiene Estado lo que toca es nacionalizar pero de verdad. A lo mejor a los españoles de la Cataluña post-independencia, les reconocían los organizaciones internacionales el estátus de minoría y de repente igual se encontraban con el derecho a la educación en su lengua que el sistema actual les niega.

Y lógicamente, el catalán, el valenciano y el mallorquín estarían destinados a ser lenguas diferentes como el serbio, el bosnio y el croata. ¿Nadie ha pensado en eso? Quizá incluso dejan de ser oficiales en España, porque ya que hay divorcio es mejor no dejar temas pendientes ni territorios irredentos. También será lo lógico que el español deje de ser oficial en Cataluña (si es que esa oficialidad significa hoy algo). No veo muy claro como sería esta independencia y menos esa interdependencia o estado propio o en propiedad que los tristes ganadores de las elecciones de ayer auguraban.

Y me voy a quedar con la curiosidad un rato, porque no creo que lo veamos pronto aunque es probable que alguna vez acabe saliendo. Al final el catálogo de ideas es limitado y estas cosas ya se propusieron en serio hace ochenta años. Al final creo que exageré y me retracto: Mas no es más listo que Companys, sólo le ha pasado como a todos nosotros: le han tocado tiempos más fáciles que vivir.

No sólo digo que el problema de Cataluña consigo misma no lo resuelve la independencia. El problema que España tiene en Cataluña tampoco tiene remedio. Al final, al Estado central no le quedan muchas más cosas que dar y una reasignación de recursos podría ser un desequilibrio demasiado grande que considerarían injusticia el resto de las regiones. Por otra parte, en Cataluña siempre va a haber independentistas de pata negra que no se van a conformar con menos, así que es una tontería discutir si hay que ofrecer pollo, chuletas de cerdo o solomillo al vegetariano porque no va a agradecer la calidad de la carne. Así que la próxima vez que alguien venga con una nueva reforma estatutaria o la enésima reformulación de un federalismo que nadie sabe lo que es, me hagan el favor de depositarlo directamente en el basurero de la Historia.

Esto es un problema sin solución que no tiene arreglo. A conllevarlo.

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4 Responses to Un fino estratega

  1. Manuel Vega dice:

    Muy buen post. Me ha gustado en particular la comparación con Letonia y Estonia y la posibilidad de que quienes defiendan la educación en castellano tuvieran más derechos que hoy si en una hipotética Cataluña independiente adquirieran el estatus de minoría.

    Te veo muy activo últimamente con el blog y te felicito por ello. Yo he retomado el mío hoy, y también con el mismo tema: http://precisionenlaprensa.blogspot.com.es/2012/11/lecturas-diversas-de-las-elecciones_4068.html

    Saludos

    • alfanje dice:

      Moltes gràcies. Podrían llegar a tener más derechos si se los saben ganar, cosa que visto lo visto es harto improbable aunque no descartable del todo. Pero bueno, tampoco se iban a convertir en catalanes de los buenos de un día para otro.. Al final el enemigo más contumaz de cualquier -ismo es la puta realidad.

  2. […] de 2007: cuando pasé por Slane y la boda de Tobin. Dinamarca 2002, Roma 2007. La guerra civil y el guerracivilismo nororiental de tinte balcanizador. Tengo pendiente una galería completa del Museo Nacional de Historia […]

  3. […] Desde 2012 hasta ahora he ido cambiado mi opinión sobre aquel al que consideré irónicamente “un fino analista”. Ahora me está pareciendo un maquiavelo (en el buen sentido) y rebaño los que hasta hace poco parecían tener la sartén por el mango. La verdad es que me parece vergonzoso lo que les están haciendo a los independentistas de verdad de toda la vida, mareándoles la perdiz y jugando con sus sentimientos de modo cruel. Por ello me he decidido a darles una satisfacción. Simbólica, que muchas veces es de lo que se trata: Cataluña es nación en un cartel en polaco que hay en una calle del centro de Dublín. […]

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