Puerto de Hamburgo

Dentro de poco volvemos a Hamburgo, y he recordado que nunca  subí las fotografías del recorrido por el puerto que le dije a Erika. Así que ahí vamos.

Hamburgo y el Elba (la línea gruesa señala nuestro trayecto de ida y vuelta)

Lo primero que quería decir es que aunque Hamburgo es un puerto importante, no está en la costa sin más, sino a unos cien kilómetros siguiendo el curso del río Elba hacia su desembocadura. La ciudad tiene un puerto fluvial bien guarecido en el que pueden verse las operaciones de carga y descarga.

Tal y como en Estambul o Helskinki, se ofrecen diversos tipos de recorridos en barco, barquichuela, yate y casi hasta trasatlántico, pero lo más económico es viajar en un barco que forma parte del entramado del transporte urbano de la ciudad y para que se compra el equivalente a un billete de autobús.

Edificio en construcción de la Filarmónica del Elba

Debe decirse que el recorrido fluvial y urbano es sólo una pequeña parte del trecho que hay entre la ciudad de Hamburgo y el mar. Según el barco se aleja del muelle se veía el edificio aún en construcción que será sede de la Filarmónica del Elba y un vapor del Misisipi, el Mississippi Queen.

Vista de la ciudad desde la cubierta del barco

En un día soleado y caluroso, todo el mundo quiere estar en cubierta para ver mejor la ciudad y recibir algo de brisa en el restro.

Las grúas del puerto

Hamburgo tiene el tercer puerto de mercancías más importante de Europa tras los de  Róterdam y Amberes. En 2004, cuando vivía en La Haya, hice un recorrido en barco parecido en Róterdam en el que sobre todo me impresionó la altura que alcanzaban los contenedores apilados.

Dockland Office Building (año 2005)

El Dockland Office Building es un edificio moderno y curioso. Como su nombre indica alberga oficinas. Tiene forma de barco y unas escaleras por las que vi que la gente subía contenta.

Playa fluvial

Un poco más adelante deja de haber instalaciones portuarias en la ribera derecha y se llega a unos barrios privilegiados de mansiones y playa donde viven los ricos de Hamburgo, a los que en originalísima aliteración denominaré los burgueses hamburgueses.

Faro y reloj (Finkenwerder)

Lo más lejos que nos lleva el barco antes de iniciar la vuelta es a unos 6 kilómetros hacia el oeste, el giro de regreso se produce frente a un faro de ladrillo rojo con un reloj imponente.

Al volver, vista de la ciudad y del puerto

Al regresar los edificios elevados de la ciudad en la orilla derecha (que ahora queda a babor) no parecen gran cosa. Como todas las grúas quedan en el lado opuesto, se representa una división aguda entre la vida y el trabajo en la ciudad portuaria.

Así iba el barco

A los turistas que barrotamos la cubierta aún nos quedan unos cuantos elementos característicos que observar.

Arquitectura que sigue el estilo tradicional

Edificios de ladrilllo rojo que a pesar de ser posteriores, continúan con cierta tradición alemana en una versión simplificada de lo que es la Speicherstadt.

Fischauktionshalle

La lonja del pescado, de finales del siglo XIX, muy dañada durante la guerra y restaurada con posterioridad.

Hamburgo

Y luego la iglesia de san Miguel, que era el hito por el que los navegantes identificaban la ciudad, y lo último de Hamburgo que los emigrantes veían antes de partir a América.

Puerto de Hamburgo

Después de regresar al muelle sanos y salvos fuimos a tomar algo al “barrio portugués” (Portugiesenviertel) , que no es tal sino tres o cuatro calles donde en el pasado hubo algunos portugueses y hoy en día, al menos en verano, algunos bares con terracitas y tapas.

Muelle

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4 Responses to Puerto de Hamburgo

  1. […] En noviembre volvimos a cogerle el gusto a la cosa de bloguear. Volvimos la mirada a El Cairo del pasado cristiano y el Estambul del futuro olímpico. Hay una fotografía de una puesta de sol dublinesa que agradó a lectores y amigos feisbuqueros. Retomé la serie “Dublín desaparecido“. Eché un vistazo a un mapa de los Estados Unidos y a otro más, y a una serie de viajes por los mismos. En el departamento de entradas con mérito, pero no nuestro, una de fotografías históricas coloreadas. En el departamento de méritos propios: “¿Por qué no vuelves a España?“, que complementa la trilogía de abril y que creo que debe leerse. Nada más fastidioso que un amigo falso. Puse una categoría llamada “Hibernia e Hispania”, para las veces en que comparo ambos países. Siguiendo con Irlanda, dos recuerdos de 2007: cuando pasé por Slane y la boda de Tobin. Dinamarca 2002, Roma 2007. La guerra civil y el guerracivilismo nororiental de tinte balcanizador. Tengo pendiente una galería completa del Museo Nacional de Historia Natural, el último proyecto del año fue el viaje a Hamburgo para intentar mejorar lo de 2009. […]

  2. […] mismo día hicimos un recorrido en barco por el puerto fluvial. Es una experiencia muy agradable y recomendable para todo el que visite Hamburgo, pero como las […]

  3. […] took a boat tour around the port on that same day. It is a very pleasant experience which I recommend to everyone visiting Hamburg, […]

  4. […] hacer el turista en la ciudad hanseática y por el módico precio de un billete de autobús es recorrer el puerto en barco por entre las pilas gigantescas de […]

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