El animal moribundo

Anteayer paré en una librería de ofertas y me llevé un libro de frases latinas, otro de biología evolutiva, uno sobre la historia del río Indo y una novela de Philip Roth, que me había dicho que intentaría leer alguna otra y esta vez en versión original.

Aunque esta de El animal moribundo no la protagoniza Nathan Zuckerman sino David Kepesh, al final se supone que la protagoniza el propio Roth, porque va de un profesor de universidad que se cepilla a sus alumnas. Digo yo que estará contando gran parte de su vida, pero más patético sería que no lo hiciera, porque entonces se supone que estaría contando lo que ha deseado hacer toda su vida. Muy parecida a la otra que le leí, ya que mira la vida desde el final, pero en un orden cronológico volviendo a sus inicios. Presente también el tema del envejecimiento y el sexo también por todas partes, más aún que en la de Pastoral americana.

Algunas reflexiones sobre las relaciones entre los hombres y las mujeres me parecen bastante acertadas, aunque la sociedad bienpensante consideraría el enfoque como “cínico”. Por otra parte, no está claro que la estrategia maximizadora sea la que procure mejores resultados en la sexualidad (ni en el dinero). Me siento muy lejos de esta novela, o por lo menos más lejos que hace diez años y que dentro de diez años. No es falta de capacidad de depravación, sino de impostura. Y sobre todo, y mucho, de tiempo libre. Y que, en fin, los Estados Unidos parecen un lugar mucho más aconsejable para dar rienda suelta a la lujuria y la avaricia que las sociedades católicas y calvinistas en las que hemos vivido.

Esto tiene ciento cincuenta páginas y había pensado leerlo en el autobús, pero ha caído en un rato tonto después de cenar. Creo que leyéndolo en varios días debe de perder algo. También me parece que este hombre escribe así, como un torrente y sin estructurar demasiado. Si es así es puro talento con el lenguaje, y si no lo es construir esa fluidez me parecería aún más meritorio.

Una respuesta a El animal moribundo

  1. […] ha parecido menos literaria y más divertida que las otras cosas de Roth que había leído con anterioridad. El tema de la liberación sexual en los EEUU de los […]

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