Cosas que pasan

Esto ocurió hace unos días en nuestra humilde morada. Una guitarra vieja, que era la única que tenía en casa, saltó por los aires. Se había llevado ya demasiados porrazos. El modo en que estalló fue bastante interesante.

Todo parecía ir bien, yo estaba en el sofá y la agarré para hacer dedos. Me percaté de que las cuatro cuerdas centrales se habían salido de los surcos de las cejuelas tanto de la superior como de la inferior. Intenté volver a ponerlas en su sitio, pero se volvían a escapar. Algunas veces he visto que una sola cuerda se salga, pero nunca cuatro a la vez. Tardé un rato en darme cuenta de lo que estaba pasando, inspeccioné la guitarra y vi que el mástil tenía una grieta importante que provocaba que el clavijero no estuviera alineado y al intentar ajustarlo reventó. Creo que la grieta ya la había visto antes, pero al final debido a la presión de las cuerdas se convirtió en un auténtico tajo en la madera y así fue cómo la guitarra pereció en una especie de explosión.

Era una Admira de esas que hacía Keller en Zarauz. A pesar de que creo que la tenía desde 1998 nunca tuve el menor vínculo emocional con este instrumento. Quienes hayan querido a una guitarra saben de qué hablo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s