El ultimísimo de Filipinas

Murió Hiroo Onoda, que era el japonés aquel que se quedó luchando en una de las islas Filipinas durante treinta años, cuando la Segunda Guerra Mundial ya había acabado.

Hace años estuve buscando información sobre estos soldados japoneses, ya que hubo más casos. Creo que causó sensación en los años setenta, porque yo tenía una colección grande de tebeos (Pulgarcito, Mortadelo, DDT) y la viñeta sobre el soldado japonés que continuaba la guerra en el Pacífico era un tema recurrente. Interesante el hecho de que al volver a Japón le pareciera que la gente era floja y emigrase a Brasil. También me pareció curioso y una vergüenza que hubiera uno que había durado más que él, pero que como era indígena taiwanés no tuviera ningún reconocimiento.

Y no me extraña nada que haya durado hasta los noventa tacos. Si has podido sobrevivir treinta en una jungla tropical infecta, es que tu organismo puede con todo.

Esta búsqueda mía tuvo que coindicir con el boom de Internet de 1999-2000, ya que en 2001 conocí a una japonesa nacida en São Paulo y le pregunté si conocía la historia de este hombre y me dijo que no, lo cual me dejó con dudas sobre el nivel que alcanzó la fama de Onoda en Japón así como de la idoneidad de mi interlocutora, que era lo más parecido a Pippi Calzaslargas que he visto en mi vida, aunque en versión oriental y que se dedicaba a los chupachuses en un garito lleno de porreros.

En general me interesan las historias de longevidad y suelo pensar cuántos años tenía la persona durante tal o cual acontecimiento.

Anuncios

4 Responses to El ultimísimo de Filipinas

  1. Manuel Vega dice:

    El caso de Onoda lo conocía, no el del taiwanés. A éste lo encontraron en Guam, por lo que he leído. Ambas son historias alucinantes, pero coincido contigo en que los japos se pasaron tres pueblos ignorando al taiwanés. Lo que no sabía es que Onoda se había cargado a varias decenas de lugareños en la isla filipina donde continuaba su guerra. Quemando cosechas para dejar al enemigo sin recursos, enfrentándose a tiros a la policía filipina pensando que eran aliados de los yankees… Otra cosa que no sabía era que los japoneses sí sabían de la existencia de estos ‘ultimísimos resistentes’ y les echaban folletos, cartas y fotos de familiares. Tenía la idea de que Onoda estaba en una isla desierta y en solitario, y que por eso, porque se desconocía su existencia, nadie lo había encontrado hasta 1974. Pero ya veo que no, que incluso convivió con otros soldados japoneses hasta que se rindieron o los mataron. Tengo pensado un post para mi blog de prensa relacionado con este caso, a ver si saco un rato mañana.

    • alfanje dice:

      El taiwanés apareció en 1974 al igual que Onoda, pero en Morotai (Indonesia); el de Guam es Shoichi Yokoi que había aparecido en 1972.

      Lo de Onoda no queda claro si no se había enterado de que la guerra había acabado o si no quería enterarse, porque leí que varios años antes había encontrado octavillas que le tiraban desde aviones y que él creía que eran una trampa que le tendían, pero supongo que al menos tenía que haber contemplado la posibilidad..

      http://en.wikipedia.org/wiki/Japanese_holdout

  2. Manuel Vega dice:

    Cierto, lo del taiwanés fue en Indonesia. Hubo unos cuantos ‘huidos’, por lo visto.

    Onoda seguramente pensaría que era una trampa, porque estar la tira de años viviendo así no creo que le agrade a nadie. Hay que tener en cuenta también que estando aislado se pierde en buena parte la noción del tiempo. Quizá el tío pensaba que había estado haciendo su particular guerra 10 ó 15 años, en lugar de los 29 que se tiró en la jungla.

    Sobre la pérdida de la noción del tiempo, hay una película italiana magnífica que se llama ‘Mediterráneo’. No sé si la habrás visto. En caso de que no, te la recomiendo: muy divertida y también emotiva (sin pasarse en esto último):

    http://www.filmaffinity.com/es/film936223.html

  3. […] regreso a nuestro restaurante favorito fueron lo más interesante que pasó en la oficina. Murió el ultimísimo de Filipinas, observamos palabras interesantes y mal traducidas, leímos un libro sobre Extremadura en […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s