Historia de la composición del cuerpo humano

La semana pasada estuve ojeando (y en cierta manera hojeando) una copia electrónica de la Historia de la composición del cuerpo humano, de Juan de Valverde publicado por primera vez en Roma en 1556. Creo que los escaneos del ejemplar de la Biblioteca Nacional son de una edición posterior, ya que he encontrado que en otras copias de las láminas los títulos aparecen en italiano. De todos modos es de justicia decir que todas ellas a excepción de cuatro ya aparecen en De humanis corporis fabrica de Andrés Vesalio (1543).

Juan Valverde nació en la localidad castellana de Amusco que está cerca de Palencia y que pertenece a la provincia palentina desde que hay provincias. Que yo sepa, nunca había oído hablar del tal lugar hasta ayer, cuando ya conocía el nombre.

Sé poco de anatomía en general, por lo que un tratado de hace cuatro siglos y medio me aporta conocimiento sin estar en la brecha de los descubrimientos de la medicina. En cuanto a otra bibliografía relacionada, apenas conocía las ilustraciones de la Anatomía de Gray (que es donde me puse a buscar el tubérculo del húmero cuando mi señor padre se lo averió) y no sabía de obras en español sobre el particular y menos tan antiguas. En parte me quedé pegado al tocho porque, a modo de justificación y en forma de carta al arzobispo de Santiago, Valverde incluye un considerando espectacular:

Considerando Ilustrísimo Señor la gran falta, que la nación nuestra tiene de hombres, que entiendan la Anatomía: assi por ser cosa fea entre Españoles, despedaçar los cuerpos muertos, como por auer pocos, que venidos a Italia, donde la podrían deprender, no huelgue antes de ocuparse en otros exercicios que en este, por no estar acostumbrados a semejantes cosas.

Pero lo que de verdad me enganchó al volumen fue el vocabulario antiguo y los modos de llamar las partes del cuerpo de antes de la estandarización grecolatina que afectó -creo- a casi todas las lenguas modernas. Si las lenguas las hace el pueblo, más puro español y más descriptivo es “tragadero” que “esófago”. Algunas usamos para los animales y ya no nos aparecen adecuadas en los hombres (“quijadas” por “mandíbulas”; pescuezo, lomos). Otras creo que ya han caído en desuso (“compañón” en lugar de “testículo” se lo oí yo decir a mi abuelo y a nadie más). A veces una combinación (“paletas de las espaldas”)  da con la idea que ya reconocemos en una sola palabra (“omoplatos”),  y por ejemplo en otras el lenguaje cotidiano actual es más específico y deshace un agrupamiento innecesario de antaño (“cañillas del brazo” parece peor que “cúbito y radio”). Con el tiempo, a cambio de la precisión descriptiva hemos perdido la poesía que existe en “espinazo” y no en “columna vertebral”.

Me parece curioso que a lo que hoy llamamos “músculo”, que quiere decir ratón pequeño, entonces lo llamara “morzillo” que quiere decir lo mismo. Tras leer “del peine o palma de la mano” he mirado mi propia mano y descubierto de dónde viene la palabra peine y muy probablemente la expresión esa de “te vas a enterar de lo que vale un peine”. Cañillas hay en los brazos y en las piernas (esta palabra nunca la he oído, pero “canillas” sí). “Calcañar/carcañal” y “zancajo” son palabras que he oído con frecuencia a mi padre y “ternilla” en vez de cartílago a mi madre, pero yo, educado en una región cuyo un castellano tiende a ser correcto por pobre, creo que no las usaría.

Valverde llama “coyunturas” a las articulaciones y “ataduras” a los tendones,”hiel” a la vesícula biliar, “madre” a la matriz y “compañones de la mujer” a los ovarios. El mesenterio es entresijo y redaño y contiene el “celebro” (sic) sesos y mollejas. Por supuesto muchas palabras reconocibles están en una forma de grafía antigua o más etimológica (pescueço, vexiga, reñones). No se complica en llamar a las tetas otra cosa más que “tetas”.

Jugando a la metáfora y la paráfrasis, la lengua ha sido tobogán de entrada a un fascinante viaje al interior del cuerpo humano a la vez que en el tiempo. Somos afortunados de que el siglo anterior nos haya traído un desarrollo científico espectacular y en menor medida de que éste nos haya puesto al alcance de los dedos el conocimiento acumulado durante los pasados.

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One Response to Historia de la composición del cuerpo humano

  1. […] antes de este mes. Un cuadro turco, el comandante Cero, la deprimente Norilsk de Rusia y un antiguo tratado de anatomía made in Spain, fueron los restantes temas del […]

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