Viajar al mundo subdesarrollado

Espero llegar a viejo y cuando mire para atrás a lo mejor acabo pensando que alcancé a la madurez el día en que rechacé un viaje a la India con todos los gastos pagados. A lo peor acabo teniendo que ir ya que es por un asunto del trabajo, pero mi postura actual (y la de todos los miembros de mi equipo) es la de que, aunque sea un poco más engorroso, podemos resolver la papeleta por teleconferencia. Además los próximos meses van a estar bastante entretenidos, sobre todo buscando un nuevo empleo y hoy por hoy pienso que echaría mucho de menos a mi hijita y que mis ganas de trabajar en el calor húmedo o incluso de sacar unos días libres para descubrir una región infectada por la pobreza y potenciales enfermedades tropicales son mínimas. Así que no voy, hay otros sitios más seguros y agradables de recorrer. Si acaso iré a ese subcontinente dentro de un par de décadas, cuando haya cumplido mi misión principal.

Dentro de que hay una cierta exageración en mis palabras y de que por ir a la India un par de semanas seguramente no pase nada y que, en realidad, pesa más la falta de ganas que ninguna otra consideración, lo importante es que detrás de las decisiones personales tiene que haber una responsabilidad personal. Una de las medidas populistas del zapaterismo que más me indignó (y mira que hay para escoger) fue la decisión de enviar tres aviones del ejército a “rescatar” a la panda de turistas que estaban en Tailandia cuando el golpe de Estado de 2008. Enviar tres aviones cuesta una pasta, la situación en Tailandia era completamente segura y quien va allí tiene que disponer de los suficientes medios para poder manejarse si cierran el espacio aéreo unos cuantos días (y si no, que vayan a Canarias). Luego veías en la tele a una vieja quejándose de que había pasado frío en el avión y de que la ración de comida del ejército era mala. En fin.

Ahora con lo del misionero del ébola de Liberia, misma historia. El Gobierno manda un avión para salvar del ébola a un único individuo, que además tiene una enfermedad muy contagiosa y casi mortal de la cual no ha habido casos en España. Pues vale. Ese hombre está trabajando para su empresa, que es una orden religiosa o lo que sea, no está representando al país (no es el mismo caso que si fuera el personal de la embajada, por ejemplo, y también lo vería distinto si, en vez de a uno o dos, hubieran sacado a doscientos compatriotas de una situación de peligro inminente y cierto). Además estás trayendo un virus peligrosísimo a un lugar donde no se han dado casos.

Aquí, mi impresión es que la jugada populista del Gobierno del PP se intenta atraer al voto católico más duro para compensarle de algunos desplantes mientras se salta la separación entre Iglesia y Estado mediante el comodín de la ciudadanía. No parece muy coherente con lo de quitarnos el derecho a asistencia sanitaria a los españoles residentes en el extranjero. Como es un tema de clientelismo político, luego también ve uno en las redes sociales a extremistas mala gente del otro lado pidiendo que al religioso lo salve su dios y gilipolleces por el estilo. A esos me gustaría verlos opinar en el hipotético caso de que el afectado fuera un voluntario de una onegé izquierdista. A mi modo de ver, ni para el cura ni para el brigadista de la solidaridad internacional ni para el ciudadano de a pie (aunque con los de a pie seguramente no hay mucha tajada electoral que sacar). No debe ser misión del Estado salvar fuera de las fronteras de su jurisdicción a quien por su cuenta y riesgo ha decidido tomarse riesgos por su cuenta. .Es muy bonito lo de decir que somos una organización no gubernamental, pero que luego las facturas nos las pague el gobierno.

Párrafo aparte merece el caso especialmente grave de que en los últimos años el Gobierno español haya pagado rescates de secuestros. Sí, si a mí me secuestraran también preferiría que el Gobierno pagara el rescate, pero a medio plazo lo único que consiguen con ello es ponernos más en riesgo a los españoles, en comparación con los ciudadanos cuyos gobiernos no pagan.

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Una respuesta a Viajar al mundo subdesarrollado

  1. […] y España, seguí haciendo consideraciones demográficas, me pareció mal que el gobierno llevara el ébola a España (luego he modificado algo mi opinión), recomendé no hacer cola para ver el libro de Kells, me […]

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