Orígenes del poder político: construcción del estado

El libro

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Sigo con The Origins of Political Order de Fukuyama. Si el otro día hablábamos de lo que había antes del estado, la segunda parte del libro trata la aparición del propio estado, a la que en la jerga politológica se le suele mantener la expresión inglesa state-building, creo que acertadamente ya que contiene algunas connotaciones difíciles de reproducir en otro código.

Creo que para la mayoría de nosotros la mera idea de política presupone la existencia de un estado. Puede que quienes aún habiten en sociedades tribales y para algunos ciudadanos de los Estados Unidos y usuarios de Bitcoin exista la posibilidad de un tipo de configuración social no estatal que pueda más o menos gestionar el desastre que está hecho el mundo. Yo simplemente no lo veo y no sé si recomendar como Fukuyama que quien lo considere deseable vaya a experimentarlo a Somalia. En el mundo anglosajón hay una tradición importante que considera al estado un ente opresor. No es que no lo sea ni que haya que descartar por completo la posibilidad de que se convierta en un Leviatán mucho más monstruoso, pero tampoco es que el mundo anterior estuviera exento de tiranía, como la de los parientes que Gellner llama “the tyranny of cousins“, ni parece que el un mundo futuro sin estado pueda ser demasiado mejor.

El caso es que en la segunda parte del tratado, el autor pinta con trazo grueso los diferentes modelos de formación de estado que se dieron en China, India, el mundo islámico y Occidente. Son modelos muy esquemáticos pero contienen ideas interesantes que aportan parte de la explicación de las diferencias, ya que a mí varias no me parecen causa suficiente aunque se deban tener en cuenta.

China. Ofrece el ejemplo de estado más antiguo por razones diversas, que tienen que ver con la geografía (más fácil de dominar que en Europa), la guerra (el estado chino es más producto de la guerra que otros), la burocracia (primera administración funcionarial del mundo) y la capacidad de movilización administrativa para el reclutamiento y la imposición de tributos. Hay una tensión continua entre confucioismo y legalismo y un interés por parte del sistema en quebrar la familia. El absolutismo lo es hasta un punto que no se puede ni comparar con España o Francia en el siglo XVIII. Independientemente de si parte de la historia china se puede calificar de feudal o no, la estrategia de los actores ha sido importante.

India. Podría decirse que lo más interesante es comparar el subcontinente indio con China. La religión y el sistema de castas han evitado la creación de un estado fuerte. También la existencia de mayor diversidad es un factor importante, pero el hecho de que a diferencia de la religión china que no pasó del culto a los antepasados la religión de la India fuera más compleja y que las demandas sociales se expresaran en modo de reforma religiosa más que política. Ni los maurias, ni los guptas, ni los mogoles ni los británicos han tenido suficiente fuerza como para cambiar la sociedad desde la política.

Islam. En el mundo islámico el tribalismo sigue estando presente y el sectarismo también. La consecuencia de ambos es que ha sido imposible crear un estado árabe. Si en términos generales puede decirse que la familia y la tribu son competidores del estado, y a la vez instituciones corruptoras una vez que el estado se ha constituido, fue un accidente afortunado que Mahoma no tuviera hijos varones y que los primeros califas no fueran hereditarios. En cualquier caso, la tensión tribal permanece y este sistema de califato perfecto dura sólo cuatro califas. El gran estado islámico es el imperio otomano, que utiliza jenízaros. Esta clase de servidores del soberano sin descendientes (igual que los eunucos en China, o los sacerdotes célibes en la Cristiandad) es de gran utilidad para extender el poder político

Occidente. Según Fukuyama la diferencia más determinante entre Oelccidente y el resto de regiones del planeta es que el cristianismo y sobre todo la Iglesia católica debilitan tanto al poder estatal como a las instituciones tribales y familiares. Me parece interesante la idea de que el mayor poder relativo de las mujeres en occidente tiene que ver con la presión que hizo la iglesia para asignarles personalidad jurídica y poder heredar de las que quedaran sin descendencia. La prohibición de la poligamia, los matrimonios consanguíneos y el levirato son instituciones importantes. El celibato del clero también lo es. El tránsito de las estructuras de linajes y clanes a la familia nuclear es un paso importante que empieza a percibirse a finales de la Edad Media. La evolución lógica es la posterior llegada del individualismo (por oposición al comunitarismo) favorecido por el contractualismo.

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3 Responses to Orígenes del poder político: construcción del estado

  1. […] palabra interesante que tiene que ver con lo que ocurre en la obra: sororato, similar al levirato, del que hemos hablado hace poco. Son instituciones mediante las cuales un varón desposa a la hermana de su mujer difunta o a la […]

  2. […] tradicionales. Es un tema que me interesa porque conecta con la gestión de la violencia y los orígenes del orden político y a la vez con la ciencia de verdad (quiero decir: no la ciencia política). En realidad hemos […]

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