Cómo estudio guitarra clásica

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Guitarra

Esta entrada no trata ningún aspecto técnico del aprendizaje. Empiezo con una reflexión sobre cómo me parece que eran las cosas hace veinte años y cómo veo que están ahora. Cuando yo empecé a estudiar guitarra clásica un poco en serio utilicé varios manuales que me recomendó mi profesora, recuerdo mucho especial el de Sagreras y otro que no sé cómo se llamaba pero en el que aparecían muchas cosas de Carulli y Carcassi, y piececitas como el nº 7 de Dionisio Aguado y el nº 22 de Sor. Sor me pareció mejor que los italianos así que acabé comprándome un libro con todos sus estudios.

Salvo excepciones el repertorio antiguo de guitarra era bastante poco digno del instrumento. Eso se lo he llegado a oír decir a Andrés Segovia en un documental viejo. En general, la mayor parte de la música compuesta en los siglos XVIII y XIX me desagradaba. Hay cosas anteriores que me gustan más, aunque sean adaptaciones de cosas escritas para laud o vihuela. En el XX las cosas mejoraron mucho. Mi profesora, consciente como era de los bodrios que había que tragarse para adquirir técnica, intercalaba mis obritas con cosas modernas que me facilitaba en fotocopias. Yo era totalmente ignorante de las cosas que se habían hecho y lo peor es que no sabía ni donde mirar. También, para saber si algo me iba a gustar lo suficiente como para montarlo o no tenía que pasarme mi par de horitas leyendo hasta que más o menos me daba cuenta de cómo sonaba aquello y de la dificultad técnica que implicaba.

Casi igual que ahora, en los tiempos en los que damos por descontado tener Internet. Sin buscar demasiado puedo encontrar cosas en Youtube que me apetezca tocar y las partituras en pdf están al alcance de la mano. Creo que la última vez que intenté hacer algo, hará diez años, no era tan sencillo encontrar música escrita como me está resultando ahora. He estado escuchando a músicos buenos tocar cosas de lo que era mi repertorio viejo y me he dado cuenta de errores en los que he estado cayendo durante años sin que nadie me advirtiera, he visto digitaciones alternativas que mejoraban el rendimiento instantáneamente y que nunca se me habrían ocurrido y todo a dos clics de distancia.

Mis objetivos no son especialmente ambiciosos y tengo más interés por acabar cosas que dejé inconclusas que por embarcarme en nuevas travesías. La Cavatina de Myers ya suena bastante decente después de varias semanas. Ahora estoy con la segunda parte del Capricho árabe de Tárrega, también con la segunda parte del Choros nº1 de Villa-Lobos. Son piezas en las que me di por satisfecho con dejarlas por la mitad, lo cual es hasta cierto punto una lástima.

El único consejo que puedo dar, y es a lo que va el título de esta entrada, es la incorporación que he hecho de Gmail al proceso de aprendizaje. No quiero acumular demasiados pdfs. Las cinco o seis cosas que quiero hacer las tengo identificadas. Me he mandado un correo a mí mismo con la partitura y todos los he etiquetado como “guitarra”. En el cuerpo del correo va también el enlace a Youtube donde está el vídeo en el que un guitarrista más que decente la interpreta. Con esto consigo ver la partitura en previsualización y cuando quiero ver el vídeo sólo tengo que pulsar el cursor y estoy en él. No es que sea una genialidad, pero se ahorran unos segundos preciosos y a lo mejor a alguien le sirve.

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3 Responses to Cómo estudio guitarra clásica

  1. Hace poco quise tocar Retrato brasileiro y me frustré hasta límites inimaginables.

    • alfanje dice:

      Esa es más facilita, aunque conservo el recuerdo de cómo me costaba llegar con el meñique al traste nueve desde una semicejilla en el cuarto que hay al final de la segunda parte. La he conservado relativamente bien en la memoria pero revisando la partitura hay cuatro o cinco cosas que no son como suelo tocar, aunque creo que hay varias versiones del propio Baden-Powell y sería difícil darse cuenta.

      Mi profesora siempre decía que es muy importante tocar siempre delante del papel, consejo que yo tendía a omitir. No sé si llamar erosión, evolución o corrupción al proceso por el que la obra que queda en la memoria se va distanciando de la original. La voluntad de hacer las cosas bien antes implicaba viajar con tu guitarra y todos tus papeles. Lo segundo es algo que ahora nos podríamos ahorrar.

  2. María Ángeles Fernández dice:

    Gracias por estas recomendaciones sobre la guitarra y las partituras. La música atrapa y es muy gratificante, Enhorabuena, Alfanje.

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