En el zoo de Dublín

De repente nos hemos encontrado con cuatro días festivos así que en lugar de dedicar el fugaz fin de cada semana al reposo nos ha dado por salir de casa aprovechando el tiempo relativamente bueno y que nos ha alterado la sangre la primavera. Esta mañana hemos ido al zoo de Dublín, que a pesar de tantos años en la ciudad aún no conocía.

Rino paciendo

Rinocerontes paciendo

En general había oído hablar bastante mal del parque zoológico y no estoy seguro de si esto es debido a que hace algunos años las instalaciones eran peores o a esa ideología moderna que denuesta las casas de fieras. El resultado es que me ha parecido bastante mejor de lo que esperaba y aunque no es una actividad que espere repetir a menudo sí que estoy dispuesto a volver dentro de un par de años. Hoy por ejemplo no podían verse los leones marinos y los flamencos chilenos porque les estaban acondicionando su espacio, así que intentaré fijarme en estos animales la próxima vez.

Jirafas comiendo

Jirafas comiendo

A mí esa forma disneyana de ver el mundo y lo de decir que los animales están felices en la selva y tristes en los zoológicos y que no hay que financiar estas “prisiones” de animales me parece una sandez, acaso con la excepción de los orangutanes, que sí que me resultan bastante humanos y daban un poco de pena a través del cristal en una habitación mal pintada. Pero en general, los zoológicos contribuyen a que existe conciencia de la existencia de estas especies en nuestro mundo y no en un lugar remoto de África. Es una de las pocas formas en que yo puedo transferir renta a los rinocerontes del mundo, por decirlo de algún modo.

Hipopótamo

Hipopótamo

Primero he ido buscando los animales grandes: un león y sus dos cachorros que no paraban de jugar; tigres, había el del Amur y el de Sumatra (tendré que averiguar la diferencia); los lobos en lugar de grises estaban blancos. Algunos de estos grandes depredadores, como el leopardo de las nieves, estaban durmiendo y bastante lejos de la vitrina de observación.

Lemures

Lemures de cola anillada

Lemures había al menos de dos tipos: el lemor rufo rojo (Varecia rubra), con unos ojos amarillos muy interesantes y al que vi a través de una pantalla y los de cola anillada (Lemur catta) que eran un grupito de unos ocho que se lo estaban pasando muy bien al sol.

Flamencos

Flamencos

En el zoo siempre se aprende alguna cosa, como por ejemplo en mi caso en el día de hoy: que el color rosáceo de los flamencos se debe a su dieta de camarones y que si comen alguna otra cosa se destiñen. En el grupo que vimos hoy tan sólo había dos o tres algo blancuchos. Al parecer hay otro grupo de flamencos, los chilenos, que no estará a la vista hasta que acaben las obras de acondicionamiento de sus instalaciones (al igual que los leones marinos y los pandas rojos).

Avestruces

Avestruces

Había una parte bastante espaciosa que pretendía emular la sabana africana. Tiene que ser difícil y costoso reproducir los climas del mundo. En esta zona excavada por debajo del nivel normal del terreno se encontraban avestruces, cebras, jirafas y rinocerontes.

Rinocerontes

Rinocerontes

No tengo ni idea de cómo harán para proteger los rinocerontes y sus cuernos por las noches. Debe de ser uno de los animales más difíciles de conseguir para un zoológico.

Jirafas

Jirafas

Las jirafas y las cebras parecían hacer buenas migas.

Bongo

Bongo

Un animal que no creo haber visto con anterioridad es el bongo (Tragelaphus eurycerus) que yo habría descrito sin más como “un tipo de antílope”.

Elefantes

Elefantes

Los elefantes son uno de los atractivos de cualquier circo o zoo. Hay uno que tiene pocos meses. Fueron difíciles de observar debido a la muchedumbre apelotonada a tal fin. Si se puede es preferible ir al zoo entre semana.

Lagarto

Lagarto

En la casa de los reptiles vi varios bichos curiosos, como las pitones birmanas que se están cargando el ecosistema de Florida, cocodrilos del Nilo, tortugas bastante gordas, el varano, un par de iguanas. Me quedé con las ganas de ver el tucó (Gekko gecko) que se escondía en su vitrina.

Okapi

Okapi

El okapi es otro animal que no creo haber visto antes. Recordaba que se descubrió en el siglo XX. El cartel que había junto a la valla decía que en 1901. Creía yo que más recientemente.

Cálao abisinio

Cálao abisinio

El cálao abisinio es un ave de la que ni siquiera había oído hablar, aunque hay más que tiene estos tipos complejos de pico y cresta y puede que los confunda.

Chimpancés

Chimpancés

Si los orangutanes me dieron el peor rato, los gorilas ofrecieron el mejor. No pararon de jugar y hacer acrobacias en el rato que estuvimos frente a su isla. Disputaban por una estera de tejido rústico. Como en los documentales, el macho alfa estaba sentado lejos del grupo y dedicándose a sus cosas mientras que los jóvenes se perseguían, daban volteretas y se robaban la antedicha toalla. Tenían un modo muy humano de reaccionar con curiosidad cuando los patos pasaban por delante de donde estaban. Los chimpancés en cambio no dieron nada de juego. Algo más los mangabeyes, un tipo de monos más pequeños que saltan por los árboles y cuyo nombre tampoco había oído antes.

Perdiz roul roul

Perdiz roul roul

Yo diría que la parte africana es el plato fuerte de cualquier zoológico. Antes de salir pasamos por una especie de granja para ver vacas, ovejas y cerdos, que se pueden ver en cualquier parte pero que a los niños les encantan. También había unos aviarios dónde disfrutar de los coloridos guacamayos y aves del sureste asiático. Allí descubrí que había un murciélago que se apellidaba Rodrigues. Junto a la caseta de los tapires había además una casa de América del Sur en las que las estrellas eran el oso perezoso y el mono araña de Bolivia. En resumen, no es un sitio al que yo iría más que a lo sumo una vez al año, pero me parece importante que los niños vayan a los zoológicos a aprender cosas, así que espero seguir yendo.

2 respuestas a En el zoo de Dublín

  1. […] ya tan lejanas. En Hanóver hay un zoológico más que notable. De hecho, en una comparación el de Dublín podría palidecer o sonrojarse. Aquí se da la circunstancia de que he estado en dos zoos en pocos […]

  2. […] viernes pasado volvimos al zoo de Dublín y esta vez resultó un día más soleado que el del pasado año. Algunos animales los hemos podido […]

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