Sociología normativa

Hace un par de días he leído una entrada muy interesante de Heath, uno de los autores de aquel libro tan gracioso para explicar las tribus urbanas que fue “Rebelarse vende”. Trata de algo a lo que llama “sociología normativa”, que es aquella funciona atribuyendo a los problemas las causas que sería deseable que lo fuesen.

Cuando la economía va mal nos gusta que la culpa sea de los bancos y si África está de pena preferimos que sea por culpa del fenómeno del colonialismo que se dio allí hasta hace cincuenta años. Esta pulsión narrativa de los mortales se ha trasladado a las “ciencias” sociales hasta un punto que, si se piensa, lo de sociología normativa puede llegar a sonar como un pleonasmo.

Recoge una frase bastante acertada de otro autor que se queda corto al sugerir que la izquierda política “identifica problemas reales, pero como los adscribe a causas espurias, luego encuentra difícil formular políticas que los remedien”.

Luego enumera cuatro problemas de este modo de ver el mundo social. Una idea muy típica de izquierdistas (de esos a los que Lenin llamaba infantiles) es creer que todos los problemas se pueden resolver políticamente. Heath pone aquí el abandono escolar, o la desigualdad en el reparto de las tareas domésticas entre los sexos. España lleva quince o veinte años en una cruzada contra los asesinatos de mujeres por parte de sus parejas en la que nunca se han juzgado las medidas llevadas a cabo por su eficacia, sino más bien por su buena intención.

El tipo de problema que más me interesa es el de ignorancia estadística: identificar la correlación con la causalidad o escoger el lado erróneo de una ecuación, que es muy típico que se haga. Precisamente esta semana había leído una noticia boba en la que la causalidad me parecía totalmente inversa: “El sexo frecuente asegura el éxito financiero, según un estudio” pero sin leer el estudio no se atreve uno a decir si la culpa es de los sociólogos o de lo que los “periodistas” entienden de los “sociólogos”.

También esta semana me encontré con unos consejos para enfrentarse a las estadísticas que me parecieron el punto por donde mucha gente que escribe en la prensa española podría comenzar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s