La violencia según Pinker

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“Los ángeles que llevamos dentro” es el cuarto libro de Steve Pinker que he leído. He tardado varios meses en atreverme a empezarlo porque intuí que sería un libro importante y que requeriría mucha atención. Es Pinker un autor que me gusta debido a que su campo de estudio se solapa en gran medida con mis intereses. No sólo los temas de lingüística sino también lo que puede verse tanto Tabula Rasa como en este libro y que toca aspectos básicos para entender al ser humano prepolítico tal cual, un poco por debajo de los cimientos de la teoría política, que sería otro de los asuntos con los que me peleo.

Lo de los ángeles del título viene de una cita de Lincoln. La entrada de la Wikipedia en inglés sobre el libro hace un buen resumen de los temas principales que se tratan, que coinciden con los capítulos. Aquí pongo una especie de esquema:

Cinco fuerzas históricas pacificadoras: El Estado-Leviatán, el Comercio, la Feminización de las sociedades, el Cosmopolitismo y la Razón.

Seis tendencias reductoras de la violencia: (Proceso pacificador con la agricultura, Proceso civilizador entre Edad Media y s.XX, Revolución Humanitaria con la Ilustración, la Pax Longa posterior a la Segunda Guerra Mundial, La Pax Nova tras 1989 y, por último, la Revolución de los Derechos para diferentes grupos humanos).

Cinco demonios interiores que generan violencia: Violencia instrumental, Dominación, Venganza, Sadismo e Ideología

Cuatro ángeles buenos que evitan la violencia: La Empatía, el Autocontrol, el Sentido moral y la Razón.

En cuanto a las tendencias históricas, entiendo que tiene mérito saber separar todos estos procesos que pueden complementarse o incluso darse simultáneamente. Uno podría ver una gráfica de declive más o menos constante y aceptar que hay una única variable que puede explicarlo todo y llamarla “civilización” y usar las guerras mundiales como excepciones que confirman la regla.

También es interesante ver los diversos modos en los que se produce violencia en función del objetivo. Hay datos científicos que muestran que la testosterona sólo es relevante en la violencia por dominación. Las estrategias para reducir la violencia deben tener en cuenta de qué tipo de violencia se trata. En un país como España donde la gender violence se ha convertido en asunto de Estado uno esperaría oír citar a menudo la ley de Verkko, tanto a favor como en contra. Diagnosticando la violencia intrafamiliar como machista por defecto es posible que se le estén intentando aplicar los remedios de libro contra la violencia ideológica, cuyo éxito en aplacar esta ha sido hasta cierto punto limitado (ni el contador de mujeres asesinadas ni las manifestaciones de repulsa frente a edificios públicos tienen demasiado sentido cuando se trata de eliminar violencia instrumental y/o de dominación).

En otro orden de cosas y aunque no tengo el tiempo ni la energía necesarios para verificar la demostración, me ha agradado que no crea la explicación de Freakonomics que conecta el descenso de la delincuencia en EEUU en los años noventa con el aborto. Esto es algo que más o menos me tragué en 2007 y de lo que posteriormente he ido desconfiando.

Recuerdo una clase en ciencias políticas en la que se dijo que era imposible explicar el fenómeno del terrorismo suicida desde el punto de vista de las teorías de la elección racional. Es obviamente muy difícil cuando se toma como referencia el individuo, pero teniendo en cuenta los genes egoístas parece que sí se puede hacer y me ha fascinado leer las cifras. Sólo por eso ya habría valido la pena leer el libro.

Algo que no me termina de convencer es que la literatura de ficción haya sido tan importante a la hora de generar empatía con otros seres humanos como Pinker defiende. Mi primera reacción ha sido incredulidad hacia la propuesta de que imaginarnos las vidas de otros en libros nos genere mayor afinidad hacia ellos que cuando vemos sus sufrimientos en la vida real. Después he pensado que quizá en el pasado la gente no tenía tanto acceso a los otros y llevaba vidas bastante segregadas, por ejemplo por sexos en instituciónes como escuelas, monasterios, ejército… también hoy día sigue siendo cierto que los productores de Hollywood muestran mayor talento para hacernos saltar las lágrimas que el mendigo de la esquina. Es una idea que me parece difícil de demostrar, por lo que tendré que oír más cosas, para decantarme.

Este libro y el de Fukuyama sobre el orden político me parecieron los más importantes que leí en 2015. Ambos contienen una cantidad ingente de ideas y a ambos tendré que volver.

Una respuesta a La violencia según Pinker

  1. […] llamadas sociedades tradicionales. Es un tema que me interesa porque conecta con la gestión de la violencia y los orígenes del orden político y a la vez con la ciencia de verdad (quiero decir: no la […]

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