La fiesta del chivo

La Fiesta del Chivo

Hace muchos años tuve una asignatura que se llamaba “Sistemas Políticos de Latinoamérica” (en la que curiosamente la primera lección trataba de por qué “Latinoamérica” es un término inadecuado). Se supone que los estudios iberoamericanos eran la especialidad en nuestra licenciatura de Ciencias Políticas y, aunque yo no cursé la maestría, una especie de visión de conjunto sí que se llegaba a tener (lo cual no obsta para que cualquiera pueda saber más que yo sobre Honduras, con sólo pasarse una horita en la Wikipedia).

La leccion sobre la República Dominicana incluía unos capítulos de La fiesta del chivo, la novela de Vargas Llosa sobre el trujillismo. Me pareció que en algún momento debería afrontar la lectura completa. Han pasado más de diez años y esta semana ha tenido que ser. Me ha resultado una narración espectacular y no he podido despegarme del libro hasta acabarlo. Mucho mejor, desde luego, que lo último (y más reciente que le había leído al Nobel hispanoperuano. Quizá la esencia de esto es que soy mal lector de ficción y que aquí se tratan aspectos históricos con bastante precisión, aunque se trate de una novela. Lo primero que he hecho al acabar el libro ha sido investigar un poco tratar de deslindar fantasía y realidad.

Luego, ya puestos, he buscado mis viejas notas sobre política dominicana. Por desgracia, y pasa con otros países, se tiende a recordar más al régimen de terror y a los dictadores que a las etapas de paz, democracia y prosperidad relativa. Tenía anotado este trocito sobre la República Dominicana y su transición:

REPÚBLICA DOMINICANA

A la muerte del dictador Trujillo asume como presidente, bajo el beneplácito de Estados Unidos, Balaguer, quien fundará el Partido Revolucionario Social Cristiano (PRSC), que se convertirá en su instrumento político. Frente al PRSC, encontramos el histórico Partido Revolucionario Dominicano (PRD), que se había creado en los años ’40 en el exilio, y que abogaba por la lucha de guerrillas para derrocar a Trujillo. Así, Bosch del PRD será el permanente opositor de Balaguer.

Ambos simbolizan muy bien la idea del caudillismo latinoamericano. Bosch es el antiamericano por excelencia. Balaguer es muy cercano a Estados Unidos y extremadamente racista. Aquello, para algunos se explicaba por la búsqueda de una señal de identidad dominicana, que lo diferenciara de Haití. Hecho que utilizaría junto al factor religioso del catolicismo. Contribuirá a la defensa de los máximos valores españoles, el catolicismo y la raza blanca.

Ahora bien, tanto el PRSC como el PRD son partidos muy caudillistas, pero con marcadas tendencias ideológicas. Al entrar el PRD en crisis, Bosch fundará otro partido político, el Partido de Liberación Dominicano (PLD). De esta manera, el PRSC, el PRD y el PLD son los tres partidos que dirigen la política latinoamericana de los últimos 20 años, aún más, hoy se puede decir que después de la muerte de Balaguer, la dirigen sólo el PRD y el PLD.

No sé desde principios de siglo hasta ahora cuánto tendrían que adaptarse estas notas. Quizá debería echar un vistazo a la situación de un país del que apenas se oye casi nada en la Madre Patria, que para según cuáles de sus hijos menuda madre que está hecha.

En otras notas que tengo en las que se intenta agrupar a los países hispanoamericanos, la República Domicana de Trujillo aparece junto a la Nicaragua de Somoza como ejemplo de sultanismo; además de junto a Nicaragua también junto a Paraguay, El Salvador y Cuba en la categoría de “regimen autoritario personalista”. En general en todas las clasificaciones de desarrollo político y satisfacción con la democracia la República Dominicana queda cerca de la mitad pero hacia abajo cuando se la compara con los otros países iberoamericanos.

Otras notas hablan de la influencia de la intervención militar estadounidense, el peso de la guardia nacional, Trujillo al igual que Somoza como mejores aliados de Washington en la región (nuestros hijos de puta). Aunque después de 1965 también Balaguer es un hombre de Washington ya con otro modelo.

Una cuestión histórica de fondo que tiene mucho peso en la novela y creo que en la psique nacional dominicana es la independencia efímera y las dos décadas de dominación haitiana sobre la mitad oriental de La Española hasta la independencia definitiva en 1844. Creo que esto es bastante desconocido en España, donde quizá ha tenido más eco otros aspectos relacionados con el exilio de españoles tras la guerra civil y figuras como la de Jesús Galíndez (sobre el que hace poco escuché un buen documental en la radio) y José Almonia, asesinados ambos por los esbirros de Trujillo. Quizá sea el momento de leer algo de lo que escribieron.

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One Response to La fiesta del chivo

  1. […] infames. De mi lectura superflua entresaco por la repetición de apellidos que ya se veía en La fiesta del chivo que el patrimonialismo sultanista no surge de la nada y que el país ya venía siendo cosa de unas […]

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