Doce sonidos

27/01/2015

Leyendo una partitura me he caído en la cuenta de una similitud que me ha tenido que rondar durante mucho tiempo y que nunca había notado de modo consciente:

  • Los doce semitonos de la escala cromática, que hay que escribir con siete notas musicales.
  • Los doce sonidos vocálicos de la lengua inglesa, que hay que escribir con cinco letras

Se trata pues de dos sistemas para aprehender la realidad que se comenzaron a utilizar antes de que supiéramos que era más compleja de lo que en un principio se sabía. Tanto la escala diatónica como el alfabeto latino se han convertido en importantes piezas de la civilización occidental pero también sabemos que ni son la única forma, ni sirven para describirlo todo y que seguramente no son siquiera la mejor manera de hacerlo. Es claro que tiene que haber otra forma mejor de escribir la música y el inglés. Si los costes de transacción no fueran tan elevados…

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Alfabeto fonético

18/09/2014
El blues del autobús

El blues del autobús y el hombre del andamio

En mi trayecto cotidiano hacia el aeropuerto me encontré hoy con que el tipo de delante iba estudiándose el alfabeto fonético de la OTAN, que es una de esas cosas que deberían estar establecidas en el sistema educativo y sin embargo cada uno tiene que aprendérselo más o menos como pueda si es que le hace falta.

Mi primer encuentro sistemático con el mismo fue en mis tiempos de las aerolíneas donde al final pude descifrar esas misteriosas contraseñas de radioaficionados que había visto en televisión. En lengua inglesa tiene ya cierta raigambre entre el populacho, sin embargo los alemanes y los franceses siguen prefiriendo los nombres de persona mientras que los italianos y los españoles solemos decantarnos por las ciudades. Un día publicaré mis alfabetos fonéticos multilingües respaldados por la experiencia y la probabilidad.


Tipografía rusa y gramática puntillosa

31/10/2011

Real men don't drink and drive

Otra de mis manias tiene que ver con el alfabeto cirílico. Siempre me ha dado mucha rabia cuando se utiliza la letra Я (que suena “ya”) como si fuera la erre, cuando se usa la И (que suena “i” ) como si fuera una ene, o si se toma la З (que parece un tres, pero es una zeta) para hacer la letra e. Esto sucede mucho en tipografía de asuntos rusos y soviéticos y nunca me ha gustado. Podría ofrecer ejemplos por centenares, pero como ya digo nunca me ha gustado y es por eso que traigo la excepción a la regla: un ejemplo en el que la tipografía rusa manipulada ofrece una bonita sorpresa a la luz del espejo.

Hay que decir que dos de las letras no existen y una de las formas sólo en minúscula. Pero está muy logrado.

Por cierto “don’t drink and drive” es una forma gramatical que me resultó sorprendente en su día. Desde tiempos remotos, que quiere decir desde los años ochenta, los españoles conocen la forma “si bebes no conduzcas” popularizada por el entonces popular Stevie Wonder. La tentación sería traducir “don’t drink and drive” como “no bebas y conduce”, que creo que se puede conseguir diciendo “don’t drink and drive instead”. Para decir “ni bebas ni conduzcas” habría que decir “don’t drink or drive” y para decir “bebe o conduce”, “(either) drink or drive”.

Por mi afán de precisión siempre me he interesado mucho por estas formas y he llegado a encontrar algunas que son posibles en español y no en inglés y viceversa, que dejo para otra entrada.


Destinos orientales

17/07/2011

A pesar del mal rato que me están haciendo pasar el georgiano y el armenio, uno sigue siendo aficionado a alfabetos, silabarios y sistemas de escritura en general. Sólo mi incapacidad para hacer ficheros .gif ha evitado que haya mezclado y publicado antes estas dos imágenes sucesivas que tomé en el aeropuerto de Narita hace cuatro años.

animation maker

Otra de las cosas que me entretiene en los aeropuertos lejanos es buscar los destinos para mí desconocidos a los que se vuela desde allí. Hangzhou tiene 8,5 millones de habitantes (más que Londres) y Xiamen 3,5 (más que Madrid).


La ele de Walesa

18/02/2010

Ele con barra, 16ª letra del alfabeto polaco

Creo España ya había oido hablar de Lech Wałęsa desde bastante antes de que cayera el muro de Berlín. El obrero bigotón de los Astilleros Lenin de Gdańsk y dirigente del sindicato Solidaridad que acabó siendo Presidente de Polonia.

Un día viendo el telediario, me fijé en que el presentador estaba diciendo su nombre mal y me pregunté ¿cómo es posible que el que tiene que informar esté llamando Vagüensa a Valesa? ¿no sabrá pronunciar la uvedoble? También se me ocurrió que podía ser la pronunciación polaca, pero era algo que me costaba aceptar, por lo difícil que resulta romper los hábitos.

El caso es que Vagüensa (o vaˈwɛ̃sa utilizando los símbolos del alfabético fonético internacional) es el modo correcto de pronunciar el nombre del estadista polaco. Y el nombre de pila, que se escribe Lech, se pronunciaría más bien lej. No se pronuncia como leche, sino como lejía.

Me imagino que los polacos estarán acostumbradísimos a oir Valesa y Lech. Al igual que Vroklaf, en lugar de Vrosguaf, por Wrocław, conocida antiguamente en español como Breslavia, la ciudad adonde me dirijo.

Por completar la pronunciación y grafía del nombre del antiguo presidente diré que la letra e con una especie de cedilla llamada ogonek adquiere un sonido nasal, y que la letra uve existe en polaco tan sólo para palabras extranjeras, la uvedoble es lo normal.

La ele tachada del idioma polaco, también llamada ele con barra tiene este sonido casi vocálico, como de letra u española o de uvedoble inglesa. Me imagino que como nuestra eñe faltará en muchos teclados y programas informáticos y que la solución fácil es recurrir a su pariente intachable. Así que nada, la próxima vez que tengan ocasión, a decir vagüensa. Respecto a la ciudad en que fijo mi mente, asisto a un callado duelo de improbabilidades. ¿cómo de improbable es que los hispanohablantes digan Brosgüaf en lugar de Broklaf? Quizá lo mejor sería que se recuperase el topónimo Breslavia, pero me temo que es demasiado tarde para eso.


Letras solares y letras lunares

11/02/2010

Letras solares (en rojo) y letras lunares (en negro)

Hace tres o cuatro meses estuve investigando el alfabeto árabe. Mi fascinación por los alfabetos viene de lejos, pero la parte que le toca al arábigo proviene de una exposición de caligrafía árabe que vi en el Ulster Museum de Belfast en el año 2000. Como todas las cosas lejanas, parece algo muy complicado hasta que se empieza a investigar.

Uno aprende estas cosas como pasatiempo mental. Tengo la sensación de que los crucigramas en español me los conozco de memoria y el ajedrez no obliga a mis neuronas a esforzarse demasiado. De vez en cuando me gusta algún aprendizaje así, sin apenas propósito.

Lamentablemente, para leer el árabe no basta con conocer el alfabeto, ya que por desgracia la escritura cotidiana suele omitir las vocales, por lo cual quien no conoce la lengua apenas atisba los sonidos consonánticos. Esa es tarea magna que mis compromisos actuales no me permiten emprender.

Sólo traigo a colación una curiosidad que emparenta con nuestro idioma. Las letras árabes pueden ser letras solares o letras lunares. Es sabido que el artículo árabe es “al”, y que por esta sílaba comienzan muchas palabras españolas de origen árabe (almohada, alfombra, alacena). Algunas consonantes, en cambio, hacen que el sonido “al” del artículo se convierta en una duplicación del sonido inicial de la palabra. El ejemplo es “shams“, sol, que con el artículo es “as-shams” el sol (y no al-shams). Estas letras que hacen cambiar el artículo se llaman letras solares. Las otras, las que mantienen el sonido “al” son letras lunares como en el caso de al-qamar, la luna.

Esta es la razón por la que algunas palabras españolas de origen árabe no empiezan por al- y decimos azúcar, aceite y arroz en lugar de alzúcar, alceite o alroz.


Alfabéticamente hablando

25/10/2008

Me he encontrado con este vídeo y me ha parecido un buen momento para escribir un poco sobre alfabetos. El particular ejerce cierta fascinación sobre mí. Hace algún tiempo tenía marcado este otro vídeo, de Barrio Sésamo. Además, tengo una camiseta que me trajo mi hermana de Túnez, en el que aparece la conversión del alfabeto latino al árabe.

Pero todo esto se remonta muy atrás, a una enciclopedia de cinco tomos que había y hay en casa de mis padres. Encuadernación verde, con muy pocas fotos, excepto en el tomo 5. Son curiosas las capacidades de recordar en la infancia y de recordar la infancia. Sé que los tomos son “a-cinemasc”, “cinemasc-galon” “galone-mun” “muo-seir” y “seis-zyz”. La enciclopedia no tenía muchas imágenes, excepto el quinto tomo que incluía un anexo con mapas y algunas fotos. La mejor página del tomo 1 era la entrada “alfabeto”, donde había un cuadro con diferentes sistemas gráficos. Aquello era un salto tremendo.

Luego los alfabetos han tenido una influencia tremenda. Hace poco escribí que finalmente conseguí que el conocimiento del cirílico me resultara útil. Fue en un cruce de carreteras en la República Srpska. Intentando llegar a Capajebo. Por cierto, que hace tiempo inicié el artículo sobre el alfabeto glagolítico en la wikipedia, sin que haya progresado demasiado, el del alfabeto lacinka también lo empecé yo, pero no parece afición muy compartida.Esta fase empezó en el año de Orwell, con una revista cuyo nombre era también un número.

Hay un par de libros que quisiera recomendar, para terminar este post.

– “Alpha Beta” de John Man, de cómo nuestro alfabeto dio forma al mundo.

MAN, JOHN Alpha Beta : How Our Alphabet Shaped The World
London, Headline. 2000 (ISBN: 0747271364).

– “The Alphabet”, de David Sacks

SACKS, DAVID The Alphabet London, Hutchinson. 2003. (ISBN: 0091795060)