Natividad de Jesús de Nazaret

25/12/2012

Hoy puede ser el mejor día para recordar que según la mayoría de los estudiosos del asunto Jesús de Nazaret, si es que existió[1], nació entre el año 4 y 6 antes de nuestra era[2], probablemente en Nazaret y no en Belén (aunque los relatos lo sitúan en Belén para hacer cumplir una profecía hebrea) y en una fecha indeterminada.

Con posterioridad y durante la extensión de mito por el mundo helénico, se le hizo nacer de una madre virgen (aprovechando la popularidad de una tradición griega anterior)  y después los cristianos escogieron el 25 de diciembre como día de su nacimiento, aprovechando también el tirón de las festividades ya existentes en el Imperio Romano[3]. Tras la alianza con Roma, llego el pacto con los mercaderes del templo, que pusieron las rebajas en las semanas siguientes, sellando la alianza religiosa, militar y comercial que llega hasta nuestros días.

En fin, bien es sabido que los fundadores del cristianismo son Pablo y Constantino.

A lo largo de los últimos años, he leído bastante sobre la historicidad de Jesús de Nazaret, y independientemente de las creencias de los eruditos, a mi modo de ver es imposible separar al personaje del mito y saber si en realidad se trata de un único personaje o de una suma de anécdotas reales y falsas de más de un personaje. Y si se descuenta toda la magia y los milagros y lo de ser el hijo de un dios, al final la cuestión de si existió o si no, es casi irrelevante.

Hace unos meses leí este comentario sobre el libro de Ehrman, “Did Jesus exist?” y quise dejar un comentario al respecto en la entrevista que un amigo hizo a Acharya S (“The Christ Conspiracy“).

Cuando Ehrman dice que el personaje sin duda existió, aunque es imposible conocer qué es lo que hizo y lo que no y seguramente no hizo milagros como andar sobre las aguas, multiplicar panes y peces, ni devolvió la vista a ningún ciego ni resucitó a ningún muerto, su visión me hizo recordar el viejo chiste de Radio Yereván:

Pregunta para Radio Yereván: ¿Es cierto que Grigori Grigoriévich Grigóriev ganó un automóvil de lujo en la competición intersindical de Moscú?

Respuesta: En principio sí, pero primero hay que decir que no fue Grigori Grigoriévich Grigériev, sino Vasili Vasiliévich Vasiliev; en segundo lugar, no fue en el campeonato intersindical de Moscú, sino en un festival de koljoses de Smolensk; tercero, no se trataba de un auto sino de una bicicleta, y cuarto; no la ganó sino que se la robaron.


[1] La mayoría creen que sí que existió, pero también es verdad que suelen ser cristianos. En las cuestiones de fe, no me parece muy relevante si una postura es mayoritaria o no. Mi opinión a partir de los textos antiguos es que su existencia es más probable que la de otras figuras miticohistóricas, pero dista de ser tan indudable como la de, por ejemplo, Cristóbal Colón. Quizá apostaría por el sí, pero no me jugaría todo mi dinero.

[2] ¡Antes de sí mismo!, según la forma más normal de referirse a nuestra era en español. Todo por culpa de Dionisio el Exiguo.

[3] Las Saturnales, el mito del Sol Invicto.

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Miseria y empleo

13/08/2012

Lujo y miseria

Supongo que este libro habrá acabado en el contenedor del reciclaje por cuando nuestra última mudanza. Se lo regaló a la que manda en mi casa un predicador vocacional que trabaja en su oficina. Nos hemos reído varias veces a cuenta del libro porque al verlo por primera vez me pareció que el título era “The Misery of Jobs”, como si se tratara de las penurias del tajo en lugar de aquellas por las que pasó el santo Job. De entre todas las historietas de la Biblia esta es una de las que más me cuesta llegar a imaginar cómo poder entender. Me parece que sus muchos y difusos autores se adelantaron al señor von Masoch por siglos. En fin, el libro contenía bonitas ilustraciones de la naturaleza en colores y palabras vacías de póster motivacional.


¿Habrá alguna parte de su vida que no lograría entender?

24/06/2011

Una de las cosas que más me ha interesado en las últimas semanas, es la última entrada en el blog de un canadiense de 41 años que ha muerto a consecuencia de un cáncer de colon. Confirma mi intuición de que los ateos suelen morir más en paz que aquellos que creen y temen encontrarse con seres mitológicos, pero lo que me ha llamado la atención es una de las preguntas que se plantea antes de morir, pensando en sus hijas.

¿Habrá alguna parte de su vida que no lograría entender?

Creo que es una pregunta que tiene mucho que ver con una forma de entender el mundo. Ser científico y ateo son dos cualidades cuya correlación estadística es muy alta. Del mismo modo, los que creen en la religión suelen compartir valores tradicionalistas y la creencia de que la esencia del mundo es inmutable: todo lo que hay siempre ha sido así y siempre lo será.

Por ese inmutabilidad también las creencias religiosas correlacionan con las ideas nacionalistas, porque estas últimas convierten en realidades eternas a construcciones sociales del siglo XIX.

Creo que esta tenencia a la visión estática e inmutable la compartimimos todos, y no sólo los idólatras. Hace poco discutía con una amiga que me decía que “siempre” había sido partidaria del “matrimonio homosexual”, un punto de vista ideológico tan raro de encontrar en la España de hace apenas dos o tres lustros.

Y es verdad, cuántas cosas que hoy hacemos no entenderían quienes murieron hace pocas décadas. Si me vieran escribiendo este borrador en un teléfono móvil, que a simple vista no podrían reconocer como un teléfono, con la intención de trasladarlas a un blog que es algo que no sabrían lo que es y que se encuentra en un lugar que no es un espacio que puedan entender.

Tampoco somos muy buenos entendiendo a los antepasados, y eso que tenemos muchos más elementos de juicio, pero nos cuesta tanto imaginar qué pretendían los anarquistas de los años treinta, o los carlistas, por qué otros consideraron dioses a seres humanos o por qué alguien mataría a a un semejante en una disputa teológica o por la sincera creencia de que le traía mala suerte.

Hace poco tenía correspondencia con un amigo relativa a esta pregunta. Yo elucubré que la tauromaquia acabaría desapareciendo y que en pocas décadas alimentarse con carne de animales podría pasar a estar mal considerado. El sugirió que el café podría pasar a considerarse una droga dura y que la pederastia podría dejar de ser un delito y pasar a estar aceptada.

Quienes se escandalicen por esto último sólo tienen que ver el recorrido del meme homosexualidad. La historia de las ideas pasadas es difícil de entender. Estoy muy seguro de que habrá muchas cosas del futuro que no lograríamos entender. Muchas de las que veremos tampoco las entenderemos bien, de hecho ya no estamos entendiendo.


Responso

03/08/2010

En la extinta güeb que alojaba geocities me dio por coleccionar algunos textos que me habían causado impresión. Uno de mis favoritos es este de Mencken, “Responso”, un artículo de 1922 tomado del “Breviario de la estupidez humana” un libro que sacó Anagrama y cuyo prólogo creo que era de Fernando Savater:

¿Dónde está la tumba de los dioses muertos? ¿Qué deudo tardío riega sus túmulos sepulcrales? Hubo una época en que Júpiter era el rey de los dioses, y cualquiera que dudara de su poder era ipso facto un ignorante. ¿Pero en qué lugar del mundo hay un hombre que venere hoy a Júpiter? ¿Y qué decir de Huitzilipochtli? En un solo año -y esto sucedió hace apenas cinco siglos- sacrificaron en su honor a 50.000 doncellas. Hoy nadie lo recuerda, excepto quizás algún salvaje errabundo perdido en la inmensidad de los bosques mexicanos.

Huitzilopochtli, al igual que muchos otros dioses, no tenía un padre humano: su madre era una viuda virtuosa y lo engendró tras un coqueteo aparentemente inocente que mantuvo con el sol. Cuando él fruncía el ceño, su padre, el Sol, se detenía. Cuando lanzaba rugidos de ira, los cataclismos devoraban ciudades enteras. Cuando tenía sed lo rociaban con 40.000 litros de sangre humana. Pero hoy Huitzilipochtli está tan magnificamente olvidado como Allen G. Thurman. Quien fuera otrora el par de Alá, Buda y Wotan, lo es hoy de Richmond P. Hobson, Alton B. Parker, Adelina Patti, el general Weyler y Tom Sharkey.

Al hablar de Huitzilopochtli recordamos a su hermano Tezcatilpoca. Tezcatilpoca era casi tan poderoso como él: consumía 25.000 vírgenes por año. Si me conducen hasta su tumba lloraré y colgaré en ella una corona de perlas. Pero ¿quién sabe dónde está? ¿O dónde está la tumba de Quetzacoatl? ¿O la de Xiehtecutli? ¿O la de Centeotl, tan dulce? ¿O la de Tlazolteotl, la diosa del amor? ¿O la de Mictlan? ¿O la de Xipe? ¿O la de toda la legión de Txitzimitles? ¿Dónde están sus huesos? ¿Dónde está el sauce del que cuelgan sus arpas? ¿En qué Infierno perdido e ignoto esperan la mañana de la resurrección? ¿Quién disfruta de sus bienes residuales? ¿O dónde está la de Dis, que según descubrió Cesar era el Dios principal de los celtas? ¿O la de Tarvers, el toro? ¿O la de Moccos, el cerdo? ¿O la de Epona, la yegua? ¿O la de Mullo, el asno celestial? Hubo una época en que los irlandeses veneraban todos estos dioses, pero hoy incluso el irlandés más borracho se rie de ellos.

Sin embargo, no están solos en el olvido: el Infierno de los dioses muertos está tan poblado como el Infierno presbiteriano para párvulos. Alli están Damona, y Esus, y Durmeton y Silvana, y Dervones y Adsalluta, y Deva, y Belisama, y Uxellimus, y Borvo, y Grannos, y Mogons. Todos ellos dioses poderosos de su época, venerados por millones, llenos de exigencias e imposiciones, capaces de atar y desatar, todos ellos dioses de primera categoría. Los hombres trabajaban durante generaciones para construirles templos gigantescos, templos con piedras grandes como carretas. El negocio de interpretar sus caprichos ocupaba a miles de sacerdotes, obispos y arzobispos. Dudar de ellos equivalía a morir, generalmente en la pira. Los ejércitos se ponían en campaña para defenderlos de los infieles: quemaban aldeas, masacraban mujeres y niños, robaban el ganado. Pero al fin todos se marchitaron y murieron y hoy no hay nadie tan desahuciado como para prestarse a honrarlos.

¿Qué se ha hecho de Sutekh, que otrora fue el dios supremo de todo el valle del Nilo? ¿Qué se ha hecho de: Reshep, Anat, Ashtoret, Hadad, Nebo, Melek, Ahija, Isis, Pta, Baal, Astarté, Hadad, Dagón, Yau, Amón-Ra, Osiris, Moloch? Todos estos fueron antaño dioses muy eminentes. El Antiguo Testamento menciona a muchos de ellos con miedo y escalofrío. Hace cinco o seis mil años estaban a la altura del mismo Yavé. Los peores de ellos estaban mucho más empinados que Thor.

Sin embargo, todos se han ido por el sumidero, en compañía de: Arianrod, Morrigu, Govannon, Gunfled, Dagda, Ogyrvan, Dea Dia, Iuno Lucina, Saturno, Furrina, Cronos, Engurra, Belus, Ubilulu, U-dimmer-an-kia, U-sab-sib, U-Mersi, Tammuz, Venus, Beltis, Nusku, Aa, Sin, Apsu, Elali, Mami, Zaraqu, Zagaga, Nuada Argetlam, Tagd, Goibniu, Odín, Ogma, Marzin, Marte, Diana de Efeso, Robigo, Plutón, Vesta, Zer-panitu, Merodach, Elum, Marduk, Nin, Perséfone, Istar, Lagas, Nirig, Nebo, En-Mersi, Asur, Beltu, Kuski-banda, Nin-azu, Qarradu, Ueras.

Pídale al párroco que le preste un buen libro de religión comparada: los encontrará enumerados a todos. Eran dioses de alto rango, dioses de pueblos civilizados, en los que creían millones de personas que los veneraban. Todos eran omnipotentes, omniscientes e inmortales. Y todos están muertos.


Pañuelo y velo, agnóstico y ateo.

29/04/2010

A veces me he han preguntado si era ateo o agnóstico. Durante mucho tiempo he oscilado entre una y otra etiqueta. Hoy en día mi modo de verlo es que cada adjetivo es la respuesta a una pregunta diferente y por eso considero que soy las dos cosas.

Lo razonable es ser agnóstico y no plantearse responder a preguntas que no tienen respuesta por el modo en que se plantean. Ser agnóstico es frente a ser teísta o ateo una elección de racionalidad y de ciencia. Los otros creen cosas y yo no.

Pero si tengo una religión, la mía es ser ateo. Independientemente de que no se pueda saber qué hay dentro de la caja, uno puede inclinarse por creer más probable que haya un caramelo o un sacapuntas, o creer que la caja esté vacía. Aunque la caja no se vaya a abrir nunca, yo creo que está vacía. Y es mi creencia religiosa que es más probable que la caja esté vacía que el que haya un caramelo dentro. Sé que no puedo demostrar qué hay dentro de una caja vacía e insondable, pero las creencias son así. Por eso son creencias.

Cuando uno tiene dos planteamientos ante el hecho religioso, a veces le puede ocurrir que tenga también dos opiniones, que es lo que me ha sucedido ante el caso que venía a relatar. Está relacionado con el caso de la adolescente musulmana a la que le prohibían acudir a clase con un pañuelo en la cabeza en un instituto de Pozuelo de Alarcón, cerca de Madrid.

A diferencia de la teología que suele ver las cosas de única manera y falsa, la realidad tiene muchas caras y son todas verdaderas hasta cierto punto. El hecho religioso puede estar en la mente de los hombres, pero el hecho social es poliédrico y complejo. Mi primera intuición cuando me preguntaron por esta prohibición es “buena en Francia, mala en España”.

¿y por qué? Bueno, son dos países diferentes con tradiciones diferentes. Francia tiene una relación decente con todas las religiones desde hace dos siglos, y puestos a prohibir, prohibe la manifestación de todo signo religioso en centros de trabajo y escolares. España, en cambio, tiene una relación obscena con la Iglesia católica romana a lo largo de esos mismos dos siglos. Estoy seguro de que muchos adolescentes de Pozuelo portan cadenas con crucifijos y nadie se mete con ellos. La misma prohibición en Francia puede ser igualdad y en España, discriminación.

Esta dualidad en los sistemas de los países es similar a la que vivo desde mi dualidad de ateo y de agnóstico. Como agnóstico, tomaría el modelo del laicismo francés: Las religiones son algo que corresponde a la esfera privada, no hay espacio para ellas en el ámbito público. Con ello se evita la provocación que para los creyentes en unas suponen las falsedades y herejías de las otras: prohíbase el pañuelo, la quipa y el crucifijo.

En cambio, en cuanto que ateo, soy más tolerante con la expresión pública de las creencias. Al fin y al cabo yo también tengo las mías, y donde otros creen ver un viejecito con barbas yo imagino un vacío infinito. Que todo aquel que tenga creencias las muestre. Eso sí, yo también tengo derecho a mostrar las mías, que se basan sobre todo en la fe en que las ideas que defienden los teístas cristianos, musulmanes, practicantes del vudú y adoradores de piedras son falsas, cosa que también tengo derecho a expresar.

Cualquiera de estos dos modelos me parece justo, aunque probablemente un país no puede permitirse el lujo de mantenerse fiel a los dos y debe escoger uno. No es justo en cambio lo que se da hoy día en España, país supuestamente aconfesional en el que se privilegia a la Iglesia católica romana y sus creyentes por encima de los ciudadanos de otras religiones, los agnósticos y los ateos. Y ahora además, incluso se discrimina a las minorías.


Marquis de Sade: libertin and atheist

26/02/2010

I was reading Marquis de Sade: A very short introduction a couple of months ago. First of all, I laughed after the title of the book. It is a series so I think there is no pun intended. I enjoyed learning quite a few details about the life of the famous nobleman. Especially his political life and his thoughts on religion and the Ancient Regime. There is an interesting life beyond sex, perversion and Sadism. A couple of ideas:

On the etymology of “libertin”

The French word libertin meant ‘free thinker on religion’ by the end of the 16th century, but during the course of the 17th century, it gradually came to designate a person leading a dissolute lifestyle.

On religion

On 7 May 1794, Robespierre had declared the Republic to be Deist and atheism as ‘anti-republican’. Written shortly after this date, the pamphlet voices Sade’s contempt for this decree. The deism of ‘l’infâme Robespierre’ and even of Voltaire (a writer much admired by Sade) must be swept away, the pamphlet argues, to be replaced by the paganism of ancient Rome. Since the monarchy and the church are mutually supportive, the church must be stripped of its power. Since history teaches that religion has always served the interests of tyrants, atheism is that ‘one more effort’ needed for France to become truly republican.


Navidad atea

25/12/2005

Una reflexión sobre esta epidemia que año tras año llega con la gripe.

Las navidades son una cosa que empieza el 1 de diciembre y acaba el 15 de enero, según Carrefour. Este período, y más especialmente el que va del 20 de diciembre y al 6 de enero, se reconoce porque la gente, en lugar de decir buenos días o adiós, dice feliznavidad, felicesfiestas o felicespascuas, menos si es el uno de enero, que entonces es más complicado, porque dicen felizaño o felizañonuevo. Como siempre, esto se complica en las comunidades autónomas bilingües.

Calendario navideño.

Día 21 de diciembre: Se llama dia de Santo Tomás, te emborrachas y comes una salchicha con mucha grasa.

Día 24 de diciembre: Los putos niños quieren joderte la mañana intentando que les dés dinero por cantar villancicos horrorosos. Ojalá que Olentzero vuelva algún día a dar miedo. Por la noche cenas desaforadamente y pronto, aunque no entiendes el porqué.

Día 25 de diciembre: Es un día que es fiesta, en teoría porque es el aniversario del nacimiento del crucificado, aunque se sabe que no nació en ese día y es posible que nunca existiera (y entonces me alegro por él, porque es mejor el no existir que el que te crucifiquen, por mucho que sus fans critiquen el aborto).

Día 28 de diciembre: La gente hace chorradas y se  putea, para celebrar una masacre infantil que no ha sido acreditada por Naciones Unidas.

Día 31 de diciembre: Esa misma gente intenta batir el récord de comer muchas uvas en un minuto y después se emborracha para atreverse a hablar en el bar con esa del trabajo que nunca nos ha hecho caso etc. Cuando era más joven, lo consideraba un día idóneo para mantener relaciones sexuales gratis. Ahora ya no.

Día 6 de enero: Idealmente, mi familia me regala prendas que nunca me pondría y yo a ellos libros que nunca leerían. Nadie sabe qué es la mirra.