Conexiones entre España e Irlanda

23/04/2017

Hace tres años me escribió una española muy amable que había empezado a trabajar en una multinacional aquí en Dublín y a la que le como miembro de un comité de multiculturalidad le habían encomendado hacer una presentación sobre España e Irlanda. Ella quería enfocarlo desde el punto de vista de los puntos en común.

[…] voy a hacer una presentacion sobre España y el enfoque que estoy planteando es comenzar por cosas que nos unen como países y terminar presentando España rompiendo los mitos, contándoles cosas que les sorprendan, como por ejemplo que España tiene un 36% de masa forestal vs. un 10% de Irlanda, pueden flipar…
Las cosas que nos unen:

  • Segun el libro “Lebor Gabála Érenn” que es una especia de historia/mito del origen de Irlanda desde la edad de piedra hasta el Medievo, los irlandeses descienden de los Milesians, a ti que te gusta la etimologia te va a gustar “Mil Espaine”que venían del reino de Breoghan (actual Galicia), la historia es muy interesante, puedes leerla pinchando aquí  o aquí.
  • Eamon de Valera era hijo de un espalol emigrado a Cuba y una irlandesa emigrada a Nueva York
  • La historia del Spanish Arch de Galway.
  • El enemigo común histórico: Inglaterra y cómo les ayudamos en repetidas ocasiones… la historia del naufragio de los galeones españoles en el oeste y que muchos se quedaron por aquí…
  • En los dos paises se toca la gaita
  • A los irlandeses les llaman los españoles del norte.

Y la verdad es que no se me ocurren mas conexiones… ¿se te ocurre alguna mas a ti?
Muchas gracias por tu ayuda.

La lista que ella proporciona ya deja entrever que en realidad no hay demasiada conexión. A continuación viene mi respuesta, que estoy rescatando hoy por algo que he leído anoche,que pronto comentaré y que es lo que me ha recordado esta correspondencia que ya va siendo antigua.

A mi modo de ver España e Irlanda son dos países con poco en común, dentro de que en el 90% de las cosas todos los países europeos son iguales. Lo que ocurre es que ellos se definen en gran medida por oposición a Inglaterra y les suele gustar que les digan que son parecidos a cualquier otro, cuando en realidad son mucho más parecidos a los ingleses que a nadie. Con España tiendo a encontrar más diferencias que puntos en común, probablemente porque uno compara precisamente por oposición.

Lo de la España húmeda como que no les suena mucho. Les llama la atención cuando les digo que en el norte de España llueve tanto como en Dublín y que además cuando se pone llueve más en serio. Si preguntas a irlandeses por sitios de España empiezan por Madrid y Barcelona y luego pasan a Estepona, Fuengirola y las islas. El dato de la masa forestal es bueno y puede que les sorprenda. Relacionado con esto, si ves las casas, verás moqueta por todas partes y casi nunca suelo de tablas o parqué. A los españoles no nos suele gustar la moqueta y a ellos les encanta. La carencia de madera/bosques ha creado esa cultura moquetista.

Lo de los milesios se lo he oído a mucha gente, pero en el fondo no deja de ser un mito y no hay nada que lo demuestre. En temas míticos, además de todo lo que tenga que ver con el sustrato celta está la historia de los navegantes de la isla fantasma de San Borondón (St Brendan)​. Es muy poco probable que los pocos supervivientes de la armada vencida dejaran mucha descendencia. No es la sensación que le queda a uno después de leer el relato de Cuéllar.

De lo del origen de la familia De Valera no se sabe demasiado y lo que hay no es muy sólido. Yo tendería a desconfiar de que el padre fuera español. Dicen que el nombre de pila era Vivion y nunca he oido ese nombre en España. Yo creo que ahi hay algo turbio, pero a saber…

No sé qué abrás leído de mis notas, pero hice una especie de categoría para comparar Hibernia e Hispania. Aparte de las cosas más o menos anecdóticas que haya puesto ahí y despues de pensar un rato, los puntos más importantes en común que se me ocurren son:

  • El catolicismo y su influencia en la psique nacional
  • Guerras civiles en ambos países a principios del XX
  • Terrorismo nacionalista en los años 70-90
  • Países poco desarrollados hacia 1950 con historias de éxito económico hasta 2000 (ó 2008)
  • Países de emigración que en el mundo son más importantes por lo que han hecho sus descendientes en América que por lo que son en sí mismos.
  • Sustrato celta (hasta cierto punto, porque se exagera mucho)
  • Afición por la juerga (aunque se practique de diferente modo)

Si me pides una lista de diferencias en vez de 7 te saco 70. Uno de mis proyectos de comparación es ir ilustrando aspectos con datos del INE y del CSO. Seguramente sean los mejores lugares para sacar datos que no sean tópicos. Pero voy escribiendo cuando puedo.

No tenía pensado escribir tanto (sorry), a lo mejor reciclo el texto para otra entrada de blog. Creo que mi foma de pensar es un poco densa y me imagino que  a la gente le gustará más oír que Ailbhe es un nombre irlandés de chica y Alba uno español que se pronuncia igual; que la base de la alimentación nacional durante siglos, la patata, fue traida a Europa por los españoles o sobre los irlandeses que han jugado en la liga española de fútbol; cosas así.

Luego no volví a saber de esta moza (si sigues por aquí, saluda). El caso es que tenía previsto poner unas notas comparativas con los resultados del censo irlandés de 2011 y este mes han publicado los del de 2016.

Mi lista de 7 puntos la quería mejorar (¿no es demasiado obvio que la ha elaborado alguien que ha estudiado ciencias políticas?). Tendré que rebuscar en la gastronomía, los deportes y las artes.

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San Patricio 2017

17/03/2017

Hoy día de san Patricio en Dublín hemos cumplido por enésima vez con la tradición de NO acudir al desfile que se hace en el centro. Por culpa de mi señora madre o gracias a ella , que de pequeño me llevó a chupar frío a la cabalgata de Reyes y a la tamborrada infantil de San Sebastián, le tengo alergia a estas cosas. No es más que una sucesión de charangas y carrozas de carnaval con poco sentido estético ni de homogenéidad excepto quizá por la profusión de verdura en el colorí.

Los irlandeses lo tienen por un gran acontecimiento e incluso se televisa. Hastra los más despreciables villorrios celebran su propia procesión con tractor y recua de lugareños incluída. Si uno viene de una cultura mediterránea, donde la costumbre de celebrar por las calles está más arraigada, en general recibe la sensación de un pobre espectáculo. Cualquier población de veinte mil habitantes en la Europa meridional consigue montar circos mejores y con mejores fuegos artificiales.

Esto lo pongo en relación con un fenómeno sobre el que llevo intentando reflexionar algún tiempo. Las notables diferencias en la concepción y ocupación del espacio público que este hijo de Iberia observa en Hibernia. No sé si circunscribir esta comparación a España e Irlanda o si incluso podrían abarcar el orbe latino todo y todo el mundo anglosajones, pero podría valer. Lo de festejar en la calle es un aspecto, pero el dónde empieza la calle es otro, cómo y cuanto utilizar los espacios comunes como los parques es otro. Está todo marcado en parte por el tiempo meteorológico, pero en algunas de las facetas no tendría por qué influir.

En general los irlandeses dan el pego como más amables y educados que los toscos del sur. El espacio personal es una cosa que hay que aprender y que creo que es cultural aunque puede que tenga que ver también con el frío. Para mí los sospechosos son el catolicismo y el clasismo, pero como todo es  un fenómeno compuesto de capas y bastante complejo. Me sigue resultando extraño el modo de ubicarse de esta gente en el transporte público. Cómo se agolpan junto a la puerta del tranvía sin atreverse a ocupar los pasillos cuando la densidad lo haría aconsejable. En general los irlandeses no están acostumbrados a las aglomeraciones y eso se nota. Un bar se considera lleno mucho antes de lo que lo estaría en España.

El asunto de la densidad de población debería ser una preocupación capital en la capital. Los datos de Eurostat muestra que más del 90% de la población de Irlanda vive en una casa y menos del 10% en pisos. Esto genera una serie de problemas que tienen que ver con la carestía de la vivienda, con el transporte, la distancia al trabajo, la dificultad de concentrar servicio y el tipo de redes y relaciones que pueden crearse. No es por nada que digo que Dublín no es una ciudad sino rus in urbe.

Espero poder aclarar y extender algo mis ideas a este respecto.


El hijo único

30/10/2015

sureste-de-china

Leo en prensa que la República Popular de China va a abolir su política del hijo único. De repente se habrán dado cuenta de que les hace falta más gente para fabricar cosas o que el desequilibrio de sexos en algunas regiones va a acabar en una trifulca como las de las bares en que hay pocas chicas, pero con millones de por medio.

También puede ser que esta política les haya fracasado y que necesiten algo mejor. En España oí muchas veces decir que es una barbaridad que el Estado (el chino, se entiende) pueda decidir algo tan privado como cuántos hijos puede tener la gente. Con nuestros valores occidentales liberales y democráticos así lo parece.

Luego un día me dio por consultar la tasa de fertilidad fecundidad china (en la creencia de que serían 1.1 hijos por mujer o algo así): son 1.60 hijos por mujer. La de España es de 1.49.

Lo que parece claro es que las políticas de hijo único que funcionan son las que desde hace años se vienen practicando en España.


España ante sus fantasmas

18/04/2015
Portada

Portada

La tarde del domingo pasado se la dedicamos a un libro –Ghosts of Spain- escrito por quien fue corresponsal del Guardian en España durante más de una década, que trabaja ahora para The Economist. En inglés se subtitula “viajes por el pasado oculto de un país”, pero la versión española de 2006 se llamó “España ante sus fantasmas”. La edición que ha caído en nuestras manos es de 2012 y añade un prefacio y un capítulo final que resulta más que necesario porque mira que no ha cambiado nada en España, en especial desde 2008 hasta hoy. El capítulo final añadido a esta edición se llama The Fiesta is Over, que no te digo nada y te lo digo todo.

Escrito en la tradición de la literatura de viajes británica, con descripciones costumbristas y salpicado de decenas de expresiones en la lengua del país (bastantes de las cuales se podrían verter al inglés sin demasiados problemas) hace un recorrido por temas centrales de la memoria histórica, política y sociológica del país que en una lista aproximada que parte a parte y capítulo a capítulo son las siguientes:

  • Parte Primera: la represión durante y tras la guerra civil, el legado de Franco, el pacto del olvido de la Transición y los cambios culturales en la España del seiscientos y de la llegada del turismo.
  • Parte Segunda: Lo que mi generación vivió por los periódicos  y telediarios en los años ochenta y noventa: corrupción, terrorismo y sumarios; flamenco, droga y gitaneo variado; el clero y los puticlubs y una descripción de los sistemas educativo y sanitario.
  • Parte Tercera: Capítulos sobre 11-M, País Vasco, Cataluña, Galicia, otro sobre la cultura y el arte y por último el que cuenta el estallido de la burbuja y que la fiesta ya se acabó.

Creo que lo de leer a autores británicos que intentan explicar(se) nuestra cultura no es por complejo de inferioridad y de hecho a veces me parece que se equivocan bastante.

Pero sí que es verdad que en España hay bastante devoción por los hispanistas foráneos y que quizá se les hace más caso del que se debería. A los anglosajones les importa más bien poco lo que el resto del mundo piense y escriba de cómo son y su modo de vida. Ya les puedes explicar con números que el sueño americano es un fraude, que no se van a enteran. En cambio, si el New York Times dice que Madrid es una de las diez mejores ciudades del mundo, la prensa española va a tardar minutos en hacerse eco mecánicamente, debido a ese complejo de inferioridad paleto que arrastramos.

Hace casi diez años leí un libro similar –The New Spaniards, the John Hooper- y allí obtuve algunas ideas interesantes que luego he mezclado con otras propias. Lo de “cultura del exceso” lo saqué de allí y lo digo mucho, a veces para compararla con otra cultura latina, la italiana que es más una “cultura de la apariencia”. Es para lo que valen estos libros: se estereotipa más dignamente.

Por poner otra elaborada por mí mismo a partir de mi experiencia y de cosas leídas aquí y allá. Es cierto que la cultura gastronómica anglosajona es bastante pobre. Supongo que en parte tiene que ver con factores ambientales, pero también habrá razones difíciles de determinar por las que esa gente no le ha dado a los alimentos y al ritual de degustarlos la misma consideración que la nuestra. En cambio me parece que ese relativo desinterés ha supuesto que tengan una ventaja competitiva en la economía, que se traduce en jornadas laborales mejores y una mayor productividad individual. En el fondo tiene que ver con cómo el liberalismo y cómo se relaciona con el crecimiento económico. en este caso la libertad de comer un perrito caliente o de saltarse la comida suponen una ventaja sobre las restricciones que supone la obligatoriedad social de una comida formal de tres platos y una sobremesa, palabra ésta última que no existe en inglés.

No me voy a enrollar nada con el libro en sí: un periodista inglés vive un montón de años en España y cuenta cómo lo ve. A mí me parece que para entender bien el país haría falta un relato basado más en estadísticas que en noticias y que gran parte de los asuntos ideológicos, como la guerra civil y el franquismo, van teniendo menos peso con cada lustro que pasa, pero al final, lo que me interesa de estos anglosajones viviendo en el mundo hispano es que tienen una visión hasta cierto punto simétrica a la que yo percibo como hispano viviendo en el mundo anglo.

Es una visión notablemente diferente a la que puedan tener esos grupos poco admirables de ingleses (también los habrá alemanes) que se retiran al sol del sur español. La segunda ley de Cowen dice que hay bibliografía sobre todo, pero me ha sorprendido agradablemente la noticia de que los antropólogos ya les han dedicado tesis y tratados.

Esos son los expats. Tras leer el libro de The Third Culture Kids escribí en su día que un problema que le veía era que  sólo consideraba dos tipos de situaciones: La de los expats en la que se centraba bastante y la de los inmigrantes, a los que consideraba como individuos que trataban de dejar algo atrás y asimilarse a un nuevo país y cultura. Lo que nos pasa a muchos, al igual que al periodista que escribe, es que nos queremos quedar en el terreno del medio y vivir lo mejor de ambos mundos. Sólo un cambio muy radical puede obligarte a integrarte de modo más intenso en el país de destino.


Tiburón peregrino

17/04/2015
Sello irlandés

Sello irlandés

Cuando abre la boca para filtrar agua, el tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) parece un avión de carga Antonov o casi un hangar.

Es un animal enorme. No es que haya visto ninguno vivo, pero en Dublín hay uno colgado del techo en el Museo de Historia Natural y ése lo tengo más que visto. El estado de conservación del especimen es un poco lamentable, con una taxidermia que se parece que se va a caer a trozos en cualquier momento.

Me llegó una carta con un sello en el que aparecía el bicho. Me llama la atención el contraste entre los adjetivos en inglés y en español. Mientras que “peregrino” implica un largo viaje basking sugiere la inmovilidad de disfrutar al sol sin hacer nada.


Rotterdam 4

30/03/2015

Y ya por cerrar el regreso a los Países Bajos, dejo unas cuantas fotos por lo general bastante malas que son todas del día que bajamos a comer al centro de Rotterdam.

Brainpark

Brainpark

La oficina en la que estuvimos trabajando se encuentra en el Brainpark. Preguntamos a ver si es que brain quería decir alguna cosa en neerlandés o era simplemente la forma inglesa de llamar a los sesos. Resultó ser lo segundo, a causa de que junto a la Universidad Erasmo se encuentran muchas empresas y es como decir que se concentra mucha inteligencia en ese sitio. Seguramente en un país anglófono nunca se les habría ocurrido ese nombre.

Bicicleta

Bicicleta

De camino al centro de Rotterdam, muchos espacios abiertos y muchas formas cúbicas.  Es bien conocido que tras la guerra no había quedado apenas nada de la ciudad y decidieron hacerla de otra forma.

De camino

De camino

Había estado dos veces en la ciudad en 2004 cuando vivía en La Haya. No me gustó mucho y mis recuerdos se circunscriben a cruzar el puente de Erasmo a pie, hacer un tour del puerto de mercancías y almorzar en un parque. Alguna gente de La Haya solía ir los viernes y los sábados porque al parecer tiene o tenía una vida nocturna muy interesante y discotecas y clubes mejores que los que hay en Amsterdam, o al menos eso decían.

Casas cúbicas

Las famosas casas cúbicas

Una tía de nuestra oficina soltó en algún momento que un auténtico roterdamés no viviría jamás en Amsterdam o en ningún otro sitio que no fuera Rotterdam. Esto es una muestra de cómo a pesar de la tolerancia de los Países Bajos y la ventaja que nos llevan las sociedades más desarrolladas del norte de Europa se puede encontrar el mismo tipo de gilipollez por todas partes.

Eles invertidas

Eles invertidas

En un viaje por Alemania de hace unos cuantos años también me encontré con unos edificios en forma de ele invertida. Fue en Colonia.

Puente

Puente

Durante algunos días estuve pensando en ir a La Haya, que queda a un cuarto de hora de tren. Lo malo es que solíamos acabar en la oficina cuando ya empezaba a anochecer y mi visita a la zona de Holland Spoor, que como dice una compañera de allí es “el gueto de La Haya”, me acabó dejando de resultar apetecible. Esta chica me dice que la ciudad ha cambiado mucho en diez años, lo cual parece lógico. Sigo teniendo cierta curiosidad y no renuncio a volver para echar un vistazo si acabamos regresando el mes que viene.

Edificios grandes

Edificios grandes

Las cosas que más me gustan de los países bajos son el urbanismo, la eficiencia del transporte público y parte de la ideología del país. La vivienda quizá no sea notable por su calidad, aunque non deja de resultarme curiosos todos esos edificios como módulos gigantes, enormes piezas de Lego que comparten el paisaje con canales, molinos y casitas tradicionales. El diseño de la ciudad, los carriles para bicicletas, la puntualidad de los trenes sí que me resulta muy admirable, viviendo en un lugar donde no existe ninguna de las tres cosas.

Bloques de Lego

Bloques de Lego

Lo de la ideología nacional tiene claroscuros aunque en principio estoy bastante más por la tolerancia multicultural neerlandesa que por el nacionalcatolicismo irlandés (ambos tienen mucho de mito y no ocupan todo el espacio ni de coña, pero sirven para dar conversación) y sin embargo, de allí me marché y aquí me he quedado. A lo peor esto de mirar los países de esta manera es como evaluar a las novias potenciales por su curriculum vitae académico-profesional, pero dicho queda.

Parece Miami

Miami

Me recuerda a NYC

Me recuerda a NYC

En el recorrido hacia el centro en el que fue casi el único día soleado no encontré nada reseñable excepto un montón de banderas de Andalucía jalonando la carretera. Ni los naturales del país conocían el porqué del engalanamiento. Dejémoslo en que el color blanco simboliza el río que da nombre a la ciudad.

Obras

Obras

Barco atracado

Barco atracado

Luego ya, una vez cruzado el puente de Erasmo y en la zona del puerto adonde fuimos a comer me llamaron la atención algunos almacenes. En especial uno que tenía escritos los nombres de Java, Sumatra, Borneo, Celebes y esas antiguas colonias neerlandesas de las indias orientales. Estaba bien esa parte de la ciudad.

Calle neerlandesa

Calle neerlandesa

Ya por la tarde estuvimos dando una vuelta cerca del Brainpark por unas zonas que se llaman Kralingen y Oudedijk (creo, lo estoy mirando ahora en el mapa) y que por fin parecían el mundo real, más allá de los aeropuertos, transportes, restaurantes, polígonos y hoteles que era todo lo que llevaba viendo durante cuatro días. Mala tiene que ser la vida en el mundo corporativo si al final entrar a un supermercado a comprar cuatro cosas acaba pareciéndote casi una experiencia liberadora. Esperemos que no nos toque viajar mucho más por obligación.


¿Cuánto cuesta la gasolina en Irlanda?

19/02/2015
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Creo que alguna vez había dicho que los combustibles en Irlanda eran bastante más caros que en España, cuando en realidad el precio viene siendo muy parecido. Cosas de no conducir. Parece que la bajada del precio del crudo ha tenido un efecto notable en todos los países. Quienes tengan pensado hacer turismo por la isla este año pueden tomar como referencia los precios de 1,31€ por litro de gasolina y 1,24€ por litro de diésel que publicaban en el periódico hace un par de semana.

Viendo la serie histórica entre 2011 y 2014 veo que el precio del combustible no tiene demasiada influencia en el del transporte público. Ya que en tres años el billete de Dublinbús subió aproximadamente un 30%. Otro ejemplo de cómo algunas veces es mejor no saber y no hacerse mala sangre.