Orígenes del poder político: rendición de cuentas

07/12/2014
El libro

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Seguimos con The Origins of Political Order de Fukuyama. Si eres un estudiante de ciencias políticas mis notas serán muy útiles para ahorrarse leer el libro. Hasta ahora hemos tratado la situación  anterior a la aparición del estado , la formación del propio estado y el imperio de la ley. Hoy vamos con ese concepto que también se suele dejar sin traducir: accountability.

Dejemos a un ese tipo de razonamiento neowhorfiano que aborrezco y que en este caso, en versión que he leído en libros pretendidamente serios, vendría a ser que cómo de malos que seremos los hispanohablantes en lo de responsabilizarnos que ni siquiera tenemos un palabro como accountability.

La idea central del libro es que hacen falta tres cosas para el orden político deseable y que esas tres cosas son un estado, imperio de la ley y rendición de cuentas de los gobernantes a los gobernados. China fue el primer lugar donde apareció una estructura estatal, que sin embargo nunca estuvo limitada por la ley ni el emperador tuvo que rendir cuentas a nadie por su voluntad. También ha habido estructuras de poder que no llegan a estado y en las que la ley desempeña un papel principal, pero en las que la rendición de cuentas no ha existido (India). Es en Occidente y en especial el mundo anglosajón donde esta forma de responsabilidad política vinculada a la democracia liberal apareció y desde donde se ha extendido por el mundo. Su existencia empero tiene orígenes más antiguos.

La ausencia de obligación de rendir cuentas ha generado un poder absoluto y Fukuyama ofrece una tipología:

  • Absolutismo débil: Francia y España en los siglos XVII y XVIII
  • Absolutismo fuerte: Rusia hasta la Revolución de 1917
  • Oligarquía fracasada: Hungría y Polonia
  • Accountable government: Inglaterra y Dinamarca

Esta clasificación depende de la interacción de tres actores, que simplificando son el monarca, la nobleza y la plebe. Cuando el monarca no tiene suficiente fuerza y los nobles pueden librarse de pagar impuestos y los campesinos no pintan gran cosa se produce un absolutismo débil como el de Francia y España en la edad moderna. La crisis de este modelo es esencialmente fiscal y puede concluir de modo abrupto como en Francia en 1789 o menos, como en España. El modelo español es interesante ya que se exporta a Hispanoamérica y acaba determinando la cultura política de numerosos países.

El absolutismo fuerte de Rusia está emparentado con el despotismo oriental y de hecho no es muy diferente al de China o el imperio Otomano. Puede que su origen esté en las invasiones mongolas del siglo XIII. Aquí el poder del emperador frente a la nobleza es total y cuando la nobleza tiene algo más de fuerza las concesiones las acaban pagando los más débiles, razón por la que la servidumbre en Rusia acabó durando mucho más que en Europa occidental.

El caso de la oligarquía fracasada es aquel en el que el monarca no tiene suficiente fuerza para contrarrestar el poder de los nobles territoriales. Éstos van minando el poder central y finalmente el estado acaba destruido. En el caso de Hungría por el poder militar turco y luego quedando bajo Austria y en el de Polonia dividida entre Austria, Prusia y Rusia.

Por otra parte en Inglaterra hubo una tradición de rendición de cuentas que viene de muy atrás. Para empezar los sajones que invadieron la isla en el siglo VI ya tenían instituciones comunales que transcendían lo tribal. Hay momentos históricos clave como los nobles obligando al rey a aceptar la carta magna o la revolución del siglo XVII que lleva a que todas las clases acepten un equilibrio de poder. El parlamento siempre tuvo más poder real que las cortes de Castilla o los estados franceses. Es interesante tener en cuenta que este no es el único camino para llegar ahí, ya que Dinamarca lo consiguió prácticamente en el siglo XIX, mediante la alfabetización masiva del campesinado, la nacionalización accidental por la pérdida de Schleswig-Holstein frente a Prusia y en un proceso dirigido de arriba abajo.

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Orígenes del poder político: El imperio de la ley

04/12/2014
El libro

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Sigo con The Origins of Political Order de Fukuyama. Si en previos comentarios hemos tocado la situación otro  anterior a la aparición del estado  y la aparición del propio estado, daremos un repaso en este momento a la ley como elemento fundamental del orden político.

Lo primero que interesa es dejar a China a un lado. De las cuatro grandes regiones del mundo que se están comparando a grandes rasgos, la más oriental es aquella en la que el estado fuerte emergió por vez primera pero en cambio es una en la que la ley no ha imperado y la voluntad del Emperador, en esta etapa histórica sustituido por el Partido Comunista, se ha impuesto sin demasiadas cortapisas. Si se busca la razón en la religión se da la circunstancia de que mientras las religiones indostaníes, así como el cristianismo y el islam tienen textos sagrados, el confucioísmo no ha estado basado en preceptos revelados.

Europa es la zona del mundo en la que primero se consolidó la ley como fuente de justicia frente a la voluntad de los poderosos. El proceso tiene que ver con la dualidad Iglesia-Estado y con el proceso de codificación del que son hitos la compilación de Justiniano y la concordia de Graciano, pero también con cosmovisión compartida por gobernantes y gobernados de que estaban en un mundo cuyas leyes no establecían ellos mismos.

En el mundo islámico existen el Corán y los hadices como fuentes originarias de ley. Se suele comparar con la cristiandad en el sentido de que no existe división entre iglesia y estado, aunque considerado diacrónicamente esto no ha sido siempre así ya que por un lado esta división en los estados cristianos se produce alrededor del siglo XI, a la vez que en el cristianismo ortodoxo el imperio Bizantino fue cesaropapista hasta su destrucción y el rasgo de las iglesias ortodoxas nacionales persiste. Por otra parte, en dos de los estados islámicos más poderosos, como fueron el  de los mamelucos de Egipto y imperio Otomano el sultán tenía la potestad de dictar normas diferentes de la sharia.

El problema que se encontraron los ingleses en la India es que no ha existido una codificación coherente de las normas religiosas, por lo que tuvieron que desistir en su empeño de aplicar la tradición local para impartir justicia. En cambio, tras la independencia, se ha implantado un sistema de legislación complejo y que mezcla fuentes de diversa procedencia. La diferencia con el mundo árabe ha estado en que tras la descolonización, los estados árabes han pasado a estar dominados por dictadores militares que no han tenido el contrapeso de la autoridad de los ulemas.

Hay una referencia en este capítulo a las ideas de Hayek sobre la diferencia entre la ley y la legislación que por sus conexiones con la actualidad merecerá comentario aparte.


Orígenes del poder político: construcción del estado

01/12/2014
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Sigo con The Origins of Political Order de Fukuyama. Si el otro día hablábamos de lo que había antes del estado, la segunda parte del libro trata la aparición del propio estado, a la que en la jerga politológica se le suele mantener la expresión inglesa state-building, creo que acertadamente ya que contiene algunas connotaciones difíciles de reproducir en otro código.

Creo que para la mayoría de nosotros la mera idea de política presupone la existencia de un estado. Puede que quienes aún habiten en sociedades tribales y para algunos ciudadanos de los Estados Unidos y usuarios de Bitcoin exista la posibilidad de un tipo de configuración social no estatal que pueda más o menos gestionar el desastre que está hecho el mundo. Yo simplemente no lo veo y no sé si recomendar como Fukuyama que quien lo considere deseable vaya a experimentarlo a Somalia. En el mundo anglosajón hay una tradición importante que considera al estado un ente opresor. No es que no lo sea ni que haya que descartar por completo la posibilidad de que se convierta en un Leviatán mucho más monstruoso, pero tampoco es que el mundo anterior estuviera exento de tiranía, como la de los parientes que Gellner llama “the tyranny of cousins“, ni parece que el un mundo futuro sin estado pueda ser demasiado mejor.

El caso es que en la segunda parte del tratado, el autor pinta con trazo grueso los diferentes modelos de formación de estado que se dieron en China, India, el mundo islámico y Occidente. Son modelos muy esquemáticos pero contienen ideas interesantes que aportan parte de la explicación de las diferencias, ya que a mí varias no me parecen causa suficiente aunque se deban tener en cuenta.

China. Ofrece el ejemplo de estado más antiguo por razones diversas, que tienen que ver con la geografía (más fácil de dominar que en Europa), la guerra (el estado chino es más producto de la guerra que otros), la burocracia (primera administración funcionarial del mundo) y la capacidad de movilización administrativa para el reclutamiento y la imposición de tributos. Hay una tensión continua entre confucioismo y legalismo y un interés por parte del sistema en quebrar la familia. El absolutismo lo es hasta un punto que no se puede ni comparar con España o Francia en el siglo XVIII. Independientemente de si parte de la historia china se puede calificar de feudal o no, la estrategia de los actores ha sido importante.

India. Podría decirse que lo más interesante es comparar el subcontinente indio con China. La religión y el sistema de castas han evitado la creación de un estado fuerte. También la existencia de mayor diversidad es un factor importante, pero el hecho de que a diferencia de la religión china que no pasó del culto a los antepasados la religión de la India fuera más compleja y que las demandas sociales se expresaran en modo de reforma religiosa más que política. Ni los maurias, ni los guptas, ni los mogoles ni los británicos han tenido suficiente fuerza como para cambiar la sociedad desde la política.

Islam. En el mundo islámico el tribalismo sigue estando presente y el sectarismo también. La consecuencia de ambos es que ha sido imposible crear un estado árabe. Si en términos generales puede decirse que la familia y la tribu son competidores del estado, y a la vez instituciones corruptoras una vez que el estado se ha constituido, fue un accidente afortunado que Mahoma no tuviera hijos varones y que los primeros califas no fueran hereditarios. En cualquier caso, la tensión tribal permanece y este sistema de califato perfecto dura sólo cuatro califas. El gran estado islámico es el imperio otomano, que utiliza jenízaros. Esta clase de servidores del soberano sin descendientes (igual que los eunucos en China, o los sacerdotes célibes en la Cristiandad) es de gran utilidad para extender el poder político

Occidente. Según Fukuyama la diferencia más determinante entre Oelccidente y el resto de regiones del planeta es que el cristianismo y sobre todo la Iglesia católica debilitan tanto al poder estatal como a las instituciones tribales y familiares. Me parece interesante la idea de que el mayor poder relativo de las mujeres en occidente tiene que ver con la presión que hizo la iglesia para asignarles personalidad jurídica y poder heredar de las que quedaran sin descendencia. La prohibición de la poligamia, los matrimonios consanguíneos y el levirato son instituciones importantes. El celibato del clero también lo es. El tránsito de las estructuras de linajes y clanes a la familia nuclear es un paso importante que empieza a percibirse a finales de la Edad Media. La evolución lógica es la posterior llegada del individualismo (por oposición al comunitarismo) favorecido por el contractualismo.


La mirada del que vuelve

17/08/2014
la-caravana-avanza-portada

Portada

Ayer comentábamos La caravana avanza de İrfan Orga un escritor turco de los años cincuenta del siglo XX que llevaba años viviendo en Londres cuando vuelve a su país para visitar a su familia y hacer lo que hoy llamamos turismo. Me pareció interesante que a diferencia de la mayoría de relatos de viajes por el Oriente, escritos por occidentales, este libro está escrito por un turco oriundo que ha crecido en esa cultura pero que tiene la perspectiva de la de sus lectores británicos y por decirlo de algún modo se encuentra en tierra de nadie, que salvando las distancias es algo que nos suele ocurrir a los que vivimos en un país distinto del de nuestro pasaporte.

Me parece que esta distancia con la cultura de origen se va acrecentando con la edad y a su vez se llega a un punto en la que la distancia con la cultura de destino ya no se reduce. En general, la gente con la que me entiendo mejor son los otros europeos de mi generación que viven en un tercer país (con los españoles más aún) y de entre los irlandeses, con los que han vivido en el extranjero. La gente de la ciudad natal de uno va quedando lejos en el pasado, la barrera con la generación anterior -la de los padres- va aumentando también aunque creo que esta la cultiva uno desde la adolescencia para facilitar el convivir y qué decir de las nuevas generaciones, a las que los adultos llevan milenios incomprendiendo. Hace meses volví de vacaciones a casa de mis viejos e iba a poner unas líneas con unas fotos, pero luego me parecieron demasiado despectivas hacia el municipio y su población. Y eso que no lo eran tanto como las palabras con las que Orga describe el almuerzo en casa de su hermano en İzmir (Esmirna):

El almuerzo se servía en un balcón lleno de plantas en flor. Cuando empezábamos a comer y la charla se detenía me di cuenta que no tenía nada en común con ellos. Esto me hacía sentir a la vez incómodo y superior. La mayor parte del tiempo hablaban del pasado, supongo que en la creencia de que ello me agradaría. Resucitaban a los muertos o hablaban de personas a las que nunca llegué a conocer. A pesar de sus nociones de cultura general no sabían nada del mundo fuera de Turquía excepto lo que los estandartes al viento de sus periódicos les indicaban. Eran tan soberbiamente indiferentes a los acontecimientos del mundo y las conferencias internacionales como cualquier tribu de montaña. El poder de la bomba de hidrógeno les sobrepasaba.

A mí esto no me ocurre ya que mis dos países se encuentran en un estadio similar de civilización. Si acaso creo que es aquí en Irlanda donde me encuentro con personas más desinformadas y con las que acabo hablando del tiempo. Ignorancia hay en todas partes y si bien sería aconsejable reducirla tampoco creo que se pueda criticar demasiado a quien no tiene interés por los asuntos del mundo que no le conciernen. Eso sí, hay un tipo de ignorancia autosatisfecha que me parece especialmente despreciable: la necedad del nacionalista o del patriota que cree qne en un mundo (compuesto por doscientos países y seis mil lenguas aunque él ignore el dato) su propia cultura, o país o tribu es algo especial o más importante o de más valor o digno de respeto o mejor que cualquiera de las demás. Así porque sí. Por ejemplo, los funcionarios que Orga se encuentra en Afyon:

Me preguntaron exhaustivamente y depués de descubrir que había vivido en Londres cerca de diez años pasaron a un tono recriminante ¿Por qué no estaba viviendo en mi propio país? ¿Qué hacía para ganar dinero? ¿Creía el resto del mundo que Turquía iba bien? ¿Reconocían que era una nación moderna? Divagué. No tenía sentido explicar a estos severos funcionarios que al resto del mundo Turquía no le importaba una mierda, de cualquier manera no lo habrían creído. Su orgullo y su fe en sí mismos eran enormes. Uno me contó que había comprado un frigorífico para su mujer, el otro se jactaba de que pronto enviaría a su hijo a la Universidad de Ankara.

Los planteamientos de estos gañanes con gorra me recuerdan un poco a la historia de la radio que me contó mi compañera polaca el año pasado. Al menos en las estadísticas Irlanda es uno de los países más patrióticos de Europa occidental, pero aunque dicen mucho lo de proud to be Irish en general es un patrioterismo bastante pragmático y banal. Mi forma cínica de verlo es “ocho siglos luchando por la independencia para acabar teniendo envidia del NHS y de la BBC”. El aldeanismo que hay en la raíz es significativo, pero no muy diferente del que pueda haber en España donde por razones históricas y de mayor extensión territorial el mismo aldeanismo se expresa en diferentes visiones del “mundo”, pequeñas todas pero contrapuestas. En realidad el culchie irlandés y el paleto español son el mismo tipo, aunque al primero le guste más beber y al segundo comer.

Para ilustrar la diferencia entre el nivel de desarrollo del Reino Unido y de Turquía en la década de 1950 tomemos por ejemplo el fragmento en el que se habla de Muradköy un pueblecillo cercano a Muram. La mirada del que vuelve es diferente pero dentro del país también hay disparidad de miradas y opiniones:

Un joven que trabajaba su propia tierra me dijo que esperaba que no diera una falsa imagen de la vida campesina a mis amigos.
“Somos una nación progresista” dijo con orgullo y hemos hecho un largo recorrido en poco más de un cuarto de siglo. Hay gente a la que le gustaría creer que estamos tan atrasados como en tiempos de nuestros padres, pero no es así. Tenemos todo que queremos, gracias a Dios, y nos gustaría que todo el mundo lo supiera”.
Escupió con desprecio, enojado porque se le hubiera cuestionado.
Un hombre de mayor edad tenía una historia muy diferente que contar:
“Estamos igual que siempre” dijo “Sólo mandamos a nuestros hios a la escuela por miedo a los gendarmes. Se ha construido una nueva escuela y una mezquita, pero eso no pone pan en nuestros estómagos. El trabajo es duro y la vida es dura. Quien le diga que somos progresistas está mal de la cabeza. No puede juzgarnos viniendo aquí y haciendo un montón de preguntas tontas. Hace falta vivir entre nosotros, ver lo que tenemos para comer y cómo los niños se van a dormir con hambre en una noche de invierno. Eso le mostrará cuánto hemos cambiado. No se vaya con la idea de que sabe todo sobre la vida rural sólo por habernos visto un día de verano.”

Tras una descripción exhaustiva del pueblacho de casas de adobe, la dieta pobre del campesinado, los problemas sanitarios y de higiene y la influencia omnipresente de la religión que ni siquiera sirve para detener la deshonestidad, la infidelidad y el crimen; el maltrato de los animales y la consideración de la mujer como mera propiedad Orga llega a la siguiente conclusión:

Me parece que la occidentalización ha afectado al campesino sólo e que le ha dado maquinaria agrícola (que no pocas veces se queda en los campos oxidándose), escuelas, derechos y otras ventajas. Todas ellas son, sin duda, cosas exteriores. No dejan huella en el espíritu, que sigue siendo brutal, insensible y trágico. El conjunto de la vida rural en Anatolia es trágico. Uno sólo tiene que mirar a los ojos a los niños y a las mujeres que llevan tanto tiempo sufriendo. La vida parece una lucha inacabable contra la naturaleza o contra otros con más mundo que ellos y que les estafan continuamente. A pesar de todas las mejoras obvias la vida rural es dura y seguira siéndolo durante mucho tiempo, hasta que la propia gente empiece a apreciar la finura de vivir.

 Y esto es sólo en la llanura de Anatolia, antes de llegar al terreno montaño de los Tauros donde vive la gente ruda de verdad: los yürük que va a conocer como antropólogo aficionado. En resumen es un punto de vista con el que me he podido sentir identificado y del mismo modo que él se ve en el atraso de los campesinos turco, reflejado me veo yo en los problemas y circunstancias de mi país natal. Está muy bien eso que dice de que “no despreciamos ningún defecto que no tengamos”.


Coste de la vida en Irlanda

03/08/2014
Gráfico

Gráfico de precios. UE-27 = 100

Por lo que veo en las estadísticas este blog se ha convertido en una página de consulta para gente que quiere venir a vivir a Irlanda, así que en cierta medida voy respondiendo a las cuestiones que me parece que son de interés para aquellos que quieren venir a ver o a vivir esto y espero que también sirvan a quienes quieran entenderlo mejor.

Hace ya un tiempo toqué el tema de los impuestos y últimamente los del salario mínimo y el precio de la vivienda. Con lo del salario mínimo metí una tabla de Eurostat que comparaba el coste de la vida (lo que se suele denominar “cesta de la compra”) de diferentes países de la UE y otros desarrollados como Noruega, Suiza, EEUU y Japón. El índice 100 es la media de precios de la UE-27 (o sea, antes de la incorporación de Croacia), por lo que los países cuyo índice sea más alto que 100 estarán por encima de la media y se podrá decir que son los caros y los que estén por debajo son más baratos. La tabla que puse sólo llegaba hasta 2010, pero en la web de Eurostat ponen los diez últimos años así que la he podido completar hasta 2013.

Se mire por donde se mire Irlanda es un país caro. De entre los países comparados sólo los cinco países nórdicos, Suiza y Luxemburgo son más caros. El único consuelo es que hace unos años era más caro aún que hoy.

Recuerdo bastante bien el impacto que me produjeron algunos precios al llegar, allá muy a finales del siglo XX. Por ejemplo, que una barra de pan costara al cambio unas 300 pesetas o que el precio de tres pimientos fuera de alrededor de 1.000 pesetas. Algunos los acepté como costes “culturales”: los irlandeses no suelen comer pan y en España las frutas y verduras son inusualmente baratas debido a la ingente producción nacional. Los corregí en la medida de lo posible con bienes sustitutivos (pan de molde en vez de barra de pan y manzanas en lugar de naranjas). También había cosas más baratas y mejores, como la leche y las tarifas de las compañías de teléfonos. Otras eran mejor calidad por similar precio, como la cerveza en los bares. Pero en conjunto las cosas eran más caras: era difícil encontrar un yogur por menos de 100 pts y dos pechugas de pollo estaban por las 1.000 pts. Allá por el año 2000 los precios irlandeses era un 35,3% más caros que los españoles, y por supuesto había cosas que eran mucho más caras aún,

Antes de meterme en el supermercado voy a comentar el precio del transporte, que es un factor principal y la cesta de la compra no es sólo lo que cabe en una cesta. Creo que los coches cuestan alrededor de un 50% más. También los seguros de vehículos son más caros. La autoescuela es en cambio bastante más barata. La gasolina a 1,50€ el litro, el diésel a 1,40€. El transporte público es más lento y caro que en la mayoría de los sitios (mi billete de autobús urbano al trabajo, 12km son 3.25€ con tarjeta mensual me sale el trayecto a 2.50€).

Ya en el supermercado, sigo teniendo en mente precios de la España de hace más de un decenio así que algunas cosas que me parece que serán más caras que en España probablemente hoy por hoy tendrán precios parecidos. En realidad desde el año 2000 este índice de precios ha subido en España un 11.5% mientras que en Irlanda tan sólo un 2.7%. En España parece notarse mucho el cambio al euro en 2002. Hoy en día tengo la sensación de que en Irlanda se encuentran cosas mucho más baratas que hace diez años. Recuerdo un par de escenas de 2003, como no encontrar un cepillo de dientes que costara menos de 3,50€ o ir a comprar al supermercado con Kwankho y ver que el mejor precio en papel higiénico era 5€ por 12 rollos (-oye tío ¿en España el papel higiénico será así de caro? -joder, no creo, ¡si lo tiran al campo en los estadios de fútbol!).

Creo que en general en Irlanda los precios han sido caros incluso en los tiempos anteriores al fenómeno del tigre celta cuando eran más pobres que las ratas y que esto es debido a varios factores:

  • Aislamiento geográfico y coste de transportes
  • Oligopolio y falta de competencia
  • Falta de cultura de consumo eficiente

Una cosa buena del mercado irlandés es que es más flexible, debido a lo cual, a consecuencia del golpe de 2008 los precios reaccionaron con rapidez y se ajustaron mejor que en otros lugares, oseasé España. Esto ocurrió tanto en la bubuja inmobiliaria como en la cesta de la compra. De hecho el momento de mayor diferencia entre los precios irlandeses y españoles se produce en 2008 (un 36,3% más caros) pero en dos años desciende notablemente (a “sólo” un 22,5% más caros). En España la tendencia es leve y casi continuamente ascendente, a pesar de todo lo acaecido en cerca de década y media.

Paso de macro a microeconomía para ilustrar mejor esto de la flexibilidad: una de las cosas llamativas de los supermercados irlandeses es que los productos alimentarios que van a caducar en el día o al día siguiente los colocan en unas estanterías especiales para las ofertas o simplemente les ponen un nuevo precio con una etiqueta de color amarillo chillón y los venden con un gran descuento antes de tener que tirarlos. Creo que en España esto no funcionaría porque por un lado un grupo de gente es  más exigente con las normas sanitarias y tendría más prejuicios a la hora de adquirir estos productos y por otro lado habría otro sector de consumidores que estaría esperando para comprar sólo estos productos de precio reducido, perjudicando al mercado de los otros.


Muerte del sueño americano

02/08/2014
Un gráfico

Un gráfico

Hace unas semanas salió en varias revistas y blogs un gráfico que quería compartir con ustedes. Primero me he tomado la molestia de mirar los números en la fuente original ya que la ilustración solamente pretendía ilustrar la paradoja aparente producida por el hecho de que mientras los Estados Unidos son el cuarto país en riqueza promedio per capita (301.140$), en el dato de riqueza en la mediana (44.911$) es el 19º país del escalafón.

En general, creo que para hablar de riqueza e ingresos el dato de la mediana es más representativo y mejor.

Primero voy a hacer un inciso para comentar que saber cuánto vale lo que un posee es algo bastante normal en los EEUU. Yo diría que en Europa la gente no suele pensar en esos términos. Sin conocer este elemento cultural no podría ni imaginarme qué quiere decir la pregunta “how much is this person worth?“, nada sencilla de verter al castellano. No sé exáctamente por qué razón en España la gente tiende a fijarse más en lo que otros ganan que en lo que poseen, pero me parece bastante claro que esto es una realidad que afecta al tipo de políticas públicas que se acaban llevando a cabo.

Luego he estado mirando los datos de España -donde nací- e Irlanda -donde vivo-, que son bastante cercanos (123.997$ el promedio y 63.306$ la mediana para España y 183.804$ promedio 75.573$ mediana para Irlanda). Teniendo en cuenta la diferencia de salarios que se observa uno tendría la impresión de que la riqueza de los irlandeses debería ser más alta en la mediana, ya que el ciudadano mediano es de suponer que sea uno cuyo salario sea su única fuente de ingresos.

En cuanto a los EEUU comparados con Europa occidental, la enseñanza de este dato es que si agarramos a una persona cualquiera por la calle en aquel país, primera potencia mundial, y a otra en un país  europeo, lo más probable es que la segunda disponga de mayor riqueza que la primera, aunque todo es matizable ya que en principio la mayor fuente de riqueza es la vivienda en propiedad, que no es precisamente demasiado líquida.

Esto para mí supone la muerte del llamado “sueño americano”. El país de las oportunidades y tal. Me faltan datos, pero me imagino que una vez que uno descuenta a los negros e hispanos de la estadística estadounidense y se queda sólo con los blancos y asiáticos le  quedan unos datos de país europeo promedio, como ocurre en esperanza de vida y otros indicadores básicos. También me supongo que gran parte de la explicación está en la laxitud fiscal y que mientras en Europa si uno llega a estar en la décila más rica de la población lo fríen a impuestos y se corrige la desigualdad,en los Estados Unidos permiten que se consolide lo que ellos consideran el estado natural de las cosas, que es esta desigualdad. En general a la gente de allí le encanta, porque hay un aparato propagandístico importante explicándoles que ese es el mejor sistema del mundo y nadie les cuenta que cualquier don nadie en un par de países quebrados ha conseguido acumular más que ellos.

El año pasado leí una encuesta que decía que el 13% de los estadounidenses creía estar en el 1% más rico. Se me ocurrió que probablemente sólo el 13% del 1% de los españoles más ricos se creerían que estaban ahí.

En esto de la desigualdad y lo justo que uno considera que es “el sistema” hay una diferencia importante entre las culturas políticas de las dos mitades de Occidente.


Salario mínimo

06/07/2014
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Salario mínimo por países (Eurostat)

Al final, lo quiera o no, uno de los temas siempre presentes en este blog es la comparación entre mi país de origen (España) y el de residencia (Irlanda). Otro de mis países predilectos (Alemania) ha instaurado esta semana el salario mínimo y han aparecido comparativas en diferentes medios. El salario mínimo alemán va a suponer unos 1.287€ mensuales.

En Irlanda es de 8,58€ por hora desde 2011, aunque hay varias consideraciones a tener en cuenta. Antes del año 2000 no había salario mínimo. El primer salario mínimo que se implantó fue de 4,40 libras irlandesas, que al cambio son 5,58 euros y desde entonces ha ido subiendo hasta los 8,58€ en que lo puso el gobierno actual. Mi primer salario en el sector de la hostelería (y lo dignifico llamándolo “hostelería”) fue de 4.50 libras irlandesas de 1999, aunque también debo decir que comía en el antro, que es una de las excepciones para poder pagar menos al empleado.

Los 8,58€ de Irlanda suponen unos 1.462€ al mes para la jornada laboral típica; y eso es casi el doble que los 753€ de España. ¿Si es mejor o si es peor? Bueno, la verdad es que ambos son muy malos y creo que nadie debería ganar ese dinero trabajando a jornada completa. Creo que está bien que exista para trabajos a tiempo parcial por horas para estudiantes y cosas así. Aquí pongo una tabla donde se indica que en 201, tomando un indice 100 para los 27 estados miembros entonces de la Unión Europea, si la cesta de la compra cuesta 97 en España, sale por 118 en Irlanda,

Precios en la UE28 (2000-2010)

Precios en la UE-27 y otros países (2000-2010)

Ahora bien, algo importante a la hora de comparar es que España es un país grande y los precios varían bastante de unas regiones a otras así como entre las zonas urbanas y el medio rural. En Irlanda, a excepción de la vivienda, que es  muy importante pero que no se tiene en cuenta en este tipo de indicador, los precios son prácticamente los mismos en cualquier rincón del país. Me imagino que en alguna porción del agro hispánico, uno puede ser capitán general con sus setecientos euros si, por ejemplo, vive en una casa heredada y no tiene parientes a su cargo y que en cambio en las zonas más desarrolladas del país ese dinero no da ni para pagar el alquiler de un piso normalito.

Lo peor del salario mínimo es que a veces puede ser más bajo incluso que el dinero que le dan a la gente que no trabaja a cambio de no hacer nada, con lo que uno puede estar esforzándose por mantenerse a flote, generando riqueza y pagando impuestos para al final tener menos dinero en el bolsillo que otro que no ha trabajado en la vida. En gran parte, la tragedia de España, como la de otros países de renta media venidos a menos, es que ni siquiera existe la posibilidad de rebajarse. Habrá mucha gente en paro pero nadie va a recoger fresas por 3 euros la hora, por lo que tendrán que seguir llegando inmigrantes para hacerlo aunque haya millones de parados autóctonos. Pero aquí me estoy saliendo del tema.

Tomando sólo en cuenta el salario mínimo creo que, aunque mal, en Irlanda se puede vivir algo mejor con los 1.462€ que en España con los 753€. Algo mejor en sentido absoluto puede querer decir mucho mejor en sentido relativo, ya que la utilidad marginal del dinero aumenta para los niveles de renta más bajos. Controlando por el nivel de precios de Eurostat quedan 1.238€ para Irlanda y 776€ para España, que todavía es una diferencia. En principio, en cualquiera de los dos países, con ese dinero uno tiene que compartir piso o vivir con algún familiar que no le cobre alquiler o en una zona rural. En las capitales uno queda condenado a una vida pobre.

También hay algunas cosas que son algo peores en Irlanda y que no se reflejan en el salario. Por ejemplo, el derecho a vacaciones es de 20 días (y si alguien recibe el salario mínimo que no dude que eso es lo que su empleador le va a dar) y los festivos son 9 al año (a diferencia de los 14 españoles). En eso van incluídos 15 días adicionales que un irlandés trabaja más que un español y que también se podrían tener en cuenta para calcular, pero Eurostat no llega ahí. Otro elemento es que las cotizaciones sociales de la empresa son mucho más altas y dan derecho a una pensión más alta en España que en Irlanda (pero aquí me cuesta traer números, esto merecería una entrada aparte) y acceso gratuito a un sistema sanitario con muchas más prestaciones (que son difíciles de cuantificar en dinero y dependen más bien del estado de salud de cada cual).

Supongo que nadie espera ganar el salario mínimo toda su vida y nadie va a decidir ir a un país u otro en función de este elemento. Si existiera ese caso de la persona que va a ganar el salario mínimo toda su vida laboral, diría que es mejor estar en Irlanda de joven y en España de viejo, pero habría tantos factores a tener en cuenta que esta apreciación no tiene ningún valor.