Los escolios de Gómez Dávila

04/06/2017

Hace unos meses empecé a ver retuits a una cuenta de aforismos por el ala diestra de mi TL. Antes no había oído hablar de este autor, el colombiano Nicolás Gómez Dávila (1913-1994). El caso es que el brillo de diamante de algunas de estas sentencias me provocó las ganas de investigarlo mejor y tras leer su obra, que no es tanta,  ahora me parece que debería ocupar un lugar más importante y considerarse como una  referencia obligada en el pensamiento conservador. O reaccionario como él se denominaba.

Gómez Dávila publicó muy poquito y especialmente en forma de escolios o comentarios. Escolios a un texto implícito es el nombre de su obra y aquí debajo he puesto algunos que me han parecido especialmente sugerentes. Que yo sepa nunca he sido conservador ni reaccionario (sí que he pasado por el típico proceso de derechización que se da entre los veinte y cuarenta años) y gran parte del pensamiento de Gómez Dávila me resulta totalmente ajeno. Con anterioridad también había visto muchas cosas que me gustaban en Burke, McIntyre, Oakeshott… Sin embargo, sería difícil no encontrar mucha verdad seleccionando entre tres mil fragmentos de texto. Tampoco es que esté de acuerdo con toda mi selección, hay una mezcla de lo que considero cierto, divertido, interesante y digno de debate.

20 Después de toda revolución el revolucionario enseña que la revolución verdadera será la revolución de mañana. El revolucionario explica que un miserable traicionó la revolución de ayer.

23 Burguesía es todo conjunto de individuos inconformes con lo que tienen y satisfechos de lo que son.

30 Cuando se deje de luchar por la posesión de la propiedad privada se luchará por el usufructo de la propiedad colectiva.

115 Los prejuicios de otras épocas nos son incomprensibles cuando los nuestros nos ciegan.

175 El futuro próximo traerá probablemente extravagantes catástrofes, pero lo que más seguramente amenaza al mundo no es la violencia de muchedumbres famélicas, sino el hartazgo de masas tediosas.

231 Creemos confrontar nuestras teorías con los hechos, pero sólo podemos confrontarlas con teorías de la experiencia.

256 Marx gana batallas, pero Malthus ganará la guerra.

383 Mientras mayor sea la importancia de una actividad intelectual, más ridícula es la pretensión de avalar la competencia del que la ejerce. Un diploma de dentista es respetable, pero uno de filósofo es grotesco.

393 El sufragio universal no pretende que los intereses de la mayoría triunfen, sino que la mayoría lo crea.

408 El auténtico revolucionario se subleva para abolir la sociedad que odia, el revolucionario actual se insurge para heredar una que envidia.

416 Una vocación genuina lleva al escritor a escribir sólo para sí mismo: primero por orgullo, después por humildad.

426 La prédica progresista ha pervertido a tal punto que nadie cree ser lo que es, sino lo que no logró ser.

713 Hombre culto es aquel para quien nada carece de interés y casi todo de importancia

760 Con buen humor y pesimismo no es posible ni equivocarse ni aburrirse.

997 El escritor que no ha torturado sus frases tortura al lector. 1049 Sostener que “todas las ideas son respetables” no es más que una inepcia pomposa. Sin embargo, no hay opinión que el apoyo de un número suficiente de imbéciles no obligue a aguantar. No disfracemos nuestra impotencia en tolerancia.

1108 El siglo XIX no vivió más angustiado con sus represiones sexuales que el siglo XX con su liberación sexual. Obsesión idéntica, aun cuando de signo contrario.

1152 Los partidos políticos no se disputan hoy por los programas. Se disputan, al contrario, los programas.

1166 Cuando una época se atosiga con tópicos, nadie la cura con ideas.

1172 El imbécil benévolo, confiado en su recta intención, se autoriza atentados contra el hombre, más atroces aún que los que su intención torcida concede al malvado.

1305 El cristianismo degenera, al abolir sus viejos idiomas litúrgicos, en sectas extravagantes y toscas. Roto el contacto con la antigüedad griega y latina, perdida su herencia medieval y patrística, cualquier bobalicón se convierte en su exégeta.

1387 Llámase comunista al que lucha para que el estado le asegure una existencia burguesa.

1461 El nivel cultural de un pueblo inteligente baja a medida que su nivel de vida sube.

1717 Lo que el reaccionario dice nunca interesa a nadie. Ni cuando lo dice, porque parece absurdo; ni al cabo de unos años, porque parece obvio.

1732 Renunciamos más fácilmente a una realidad que a sus símbolos.

1812 La actividad revolucionaria del joven es el “rite de passage” entre la adolescencia y la burguesía.

1848 El número creciente de los que juzgan “inaceptable” el mundo moderno nos confortaría, si no los supiéramos cautivos de las mismas convicciones que lo hicieron inaceptable.

1929 El nacionalismo literario selecciona sus temas con ojos de turista. De su tierra no ve sino lo exótico.

2005 Las historias nacionales interesan hasta que el país se “moderniza”. Después bastan las estadísticas.

2049 La izquierda nunca atribuye su fracaso a error de diagnóstico sino a perversidad de los hechos.

2056 El pueblo no se convierte a la religión que predica una minoría militante, sino a la que impone una minoría militar. Cristianismo o Islamismo lo supieron; el comunismo lo sabe.

2239 O el hombre tiene derechos, o el pueblo es soberano. La aseveración simultánea de dos tesis que se excluyen recíprocamente es lo que han llamado liberalismo.

2309 La izquierda no condena la violencia mientras no la oye golpear a su puerta.

2339 Sin la propagación de cultos orientales y sin las invasiones germánicas la civilización helenística hubiese iniciado, desde Roma, la americanización del mundo.

2497 Los politólogos analizan sabiamente los gaznidos, gañidos, gruñidos, de los animales embarcados, mientras los remolinos empujan silenciosamente el barco hacia una u otra orilla.

2708 La vida es un combate cotidiano contra la estupidez propia.

2736 No ha nacido escritor que no haya escrito demasiado.

2739 El hombre es animal educable, siempre que no caiga en manos de pedagogos progresistas.

Como me siguen varios etimólogos diré que escolio (de sjolión σχόλιον)  no tiene relación con escoliosis (skoliosis σκολίωσις) por la misma razón que escatología tiene dos significados. Tanto la kappa como la chi se convierten en el sonido /k/ que va con la misma letra ce.

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Matrimonio homosexual (una idea interesante)

07/01/2010

Beyond Red and Blue by Peter S Wenz

Tomo la idea de una nota del libro de Peter S Wenz que ya comenté (Beyond Red and Blue: How Twelve Political Philosophies Shape American Debates). Por lo que he podido averiguar, el libro de Bennett (The Broken Hearth: Reversing the Moral Collapse of the American Family) no ha sido publicado aún en España. Las líneas que cito a continuación suponen una crítica al concepto de “matrimonio homosexual”, desde el punto de vista ideológico del conservadurismo, en dos párrafos:

Los partidarios del matrimonio homosexual no tienen ninguna base en el terreno de los principios para oponerse al matrimonio por consentimiento entre dos hermanos.
Tampoco pueden explicar de modo convincente por qué hay que denegar el libro de familia a tres hombres que se quieran casar ni a un hombre que busca un arreglo polígamo consensuado.
Cualquiera de estas personas puede tener la voluntad de entrar en una vida de compromiso amoroso y fiel; pueden creer que sin el matrimonio su capacidad de amar y ser amados es incompleta, que la sociedad no les permite alcanzar la felicidad y que merecen ser tratados con equidad por los poderes públicos.

Después de reescribir la regla central del vínculo matrimonial, los partidarios del matrimonio homosexual no están capacitados para dictar a otros lo que constituye su significado central ni por qué debe ser compartido sólo por dos seres humanos y no por más de dos. ¿Qué argumentos invocarán? ¿La tradición? ¿La religión? ¿La definición de familia sancionada por el tiempo? Esos son los mismos pilares que ellos acaban de destruir. No, una vez que el matrimonio se ha desvinculado de la teleología natural y complementaria de los sexos, se convierte en nada más que lo que cada uno de nosotros quiera hacer de ello. A esto sigue el caos: no sólo caos intelectual y moral, sino caos social.

William J. Bennett, The Broken Hearth: Reversing the Moral Collapse of the American Family (New York: Doubleday, 2001), pp. 119– 120.

Digamos que yo estoy de acuerdo con lo que dice el primer párrafo. Es cierto que las sociedades occidentales están superando el tabú contra la homosexualidad. También lo es que hay otros colectivos que la sociedad no está acomodando y que se pueden sentir víctimas de un prejuicio similar (los que quieren vivir en comuna, los polígamos, los incestuososos o los pederastas). Entre aquellos a los que la sociedad rechaza, yo haría una distinción importante entre aquellos cuyo comportamiento es ético en el sentido de que no daña a otras personas y aquellos cuyo comportamiento es dañino para otros (ej: los pederastas). Creo que una razón por la que las sociedades occidentales no aceptan las demandas de, por ejemplo, los polígamos es, además del prejuicio en sí, la ausencia de una masa crítica que suponga una cantidad significativa probablemente de votantes. En general, estas personas que se plantean un proyecto de vida que es poco habitual tienen el mismo problema que quienes padecen enfermedades raras. A la sociedad les cuesta darse cuenta de que están ahí. Haría falta una masa crítica y probablemente una mása crítica de votantes para que sus demandas fueran atendidas. Si la población homosexual es el 10% del total y su lucha es larga y ardua, puede uno imaginarse lo complicado que puede resultar obtener reconocimiento al 0.1% (?) de la población que podrían ser los polígamos.

En lo que disiento es en el segundo párrafo. Al matrimonio homosexual no le sigue ni el caos intelectual, ni el moral ni el social. Le sigue la aceptación, el desinterés, la asimilación, la normalidad y la nada. Los neocons son como sus primos españoles, pero en lugar de la cantinela del “España se rompe” tienen la de la moral, el fin de la familia, de la comunidad y otra serie de iconos.

Hay algo de falaz en el argumento. Por un lado es cierto que el matrimonio es una construcción social, y en tanto que tal es arbitraria. Las convenciones arbitrarias se modifican y evolucionan a lo largo del tiempo atendiendo a cambios tecnológicos, necesidades económicas o demandas sociales. Es cierto también que podrían evolucionar de modos en los que no lo hacen. Pero de ahí a inferir que de un cambio leve, de una pequeña ampliación en el número o condiciones en que los individuos pueden adherirse a este contrato, se vaya a derivar la destrucción del orden social… eso sería más bien exagerado.