Todos los caminos me llevan a Roma

04/07/2018

Me parece mentira que ya hayan pasado dos meses desde que leí el SPQR de Mary Beard. Unos días después de acabarlo me puse a intentar averiguar cosas y me encontré con un par de documentales presentados con la autora. El que más se parece al libro es “Cómo vivían los romanos” (Meet the Romans) de tres episodios y rodado para la BBC en 2012. Quien tenga pereza por la lectura puede verlo y enterarse de bastante de lo que trata el volumen. Quizá incluso lo recuerde mejor, que es una ventaja no menor de lo audiovisual.

.

.

Después me puse a ver “Roma: un imperio sin límites” (Mary Beard’s Ultimate Rome: Empire without Limits), que son cuatro episodios, más reciente (2016) y también para la BBC. Más genérico y que se aproxima al tipo de conocimiento-marco que andaba buscando.

Respecto a esto último he tenido tiempo de leer un libro, A Brief History of the Roman Empire de Stephen Kershaw, que lamento que no esté aún disponible en español ya que lo recomendaría mucho. Meter 500 años en 400 páginas tiene mucho mérito, pero los mapas y cronogramas lo hacen especialmente valioso. Cuando vuelva a leerlo quizá comente algunos aspectos del mismo que me han gustado especialmente.

La falta de tiempo hace que mis fuentes de absorción de conocimiento hayan quedado limitadas al formato podcast. Últimamente me está interesando la historia militar, Roma incluida. Nunca me habían llamado nada las historias bélicas pero ahora les concedo como mínimo un gran potencial metafórico para el mundo laboral en el que me muevo.

Anuncios

Tanta tierra como puedas recorrer en un día

29/02/2016
León Tólstoi

León Tólstoi, recomendado por James Joyce

Uno de mis modos preferidos de pasar las horas es en explorar librerías decidiéndo en qué libros no invertiré mi tiempo. Es curioso pensar cuánto podría leer de lo que no leo sumando esos ratos y aún así me parece una actividad indispensable para poder leer como se debe.

Una de las que más me gustan de Dublín, sita en Dawson st, aparece incluso citada en el Ulysses de Joyce. Hoy he echado allí un rato para acabar comprando un mero libro de pegatinas de dibujos animados para mi niña. Al menos me he llevado unas cuantas ideas, claro.

Había una mesa con unos libritos a un euro de una historia breve de León Tolstói: ¿Cuánta tierra necesita un hombre? ¡Opúsculos literarios a un euro! Y recomendado por Joyce, además. Leo que escribió una carta a su hija diciendo que era la mejor historia breve que el mundo había conocido. Ni con esas. El venerable autor murió hace más de cien años así que toda su obra está en el dominio público y, al menos, la traducción al inglés de Aylmer y Louise Maude que he encontrado en el Proyecto Gútemberg también. No les será difícil encontrar una versión en español. Ofrece una enseñanza que un refrán castellano resume en cinco palabras, pero vale la pena leer las dieciséis páginas, sobre todo si uno quiere leer a Tolstói y no se atreve con “Guerra y paz”.

Lo he leído esta tarde en casa después de ver un documental sobre los vikingos. A mi hija ahora le fascinan los vikingos y habíamos estado esta tarde en el Museo de Arqueología. Allí hay muchas cosas escandinavas ya que fue este pueblo navegante y guerrero el que fundó la ciudad de Dublín. Luego en casa me ha pedido ver vídeos de vikingos “de verdad” (se ha aburrido de Vicky el Vikingo). En el documental que hemos visto hablan del asentamiento en Islandia y dicen que según la tradición de landnám un hombre podía tomar posesión de tanta tierra como pudiera recorrer en un día. Land se sabe que es tierra y nám será tomar como nehmen. Tras mi breve investigación posterior no me ha quedado claro que la colonización de Islandia se produjera por este mecanismo y de hecho sólo he encontrado algo parecido en un episodio de la historia de Pennsilvania, pero es curioso que fuera el mismo que utilizan los basquirios para enajenar tierras en la narración de Tolstói y que se me haya aparecido en dos actividades de consumo cultural consecutivas.


Mesofactos pascuenses

04/12/2015

Hoy me he pasado la tarde viendo documentales. Uno de ellos trataba la isla de Pascua, por donde tuve la fortuna de pasar hace ya un porrón de años. Se llamaba “el secreto de la isla de Pascua” o “El misterio de la isla de Pascua” o algo así. El hilo central eran unos tipos que intentaban mover un moai con cuerdas. Creo que esto se ha conseguido hacer ya de varias maneras y ni es misterio ni es nada. Consiste en construir un moai lo más parecido posible a un tentetieso, amarrarlo bien (y aquí era importantes las formas angulosas de la cara y hacer el acabado de los ojos hasta que no estuviera en su ubicación definitiva) y luego ir haciendo que se moviera por su propio peso al ser balanceado por dos equipos tirando cada uno de una cuerda por la derecha y por la izquierda, mientras un tercer equipo lo sostenía con otra cuerda desde detrás.

No es esto lo que me ha parecido más interesante. Cuando me tocó ir por allí estuve interesado en las cosas de la historia (más bien prehistoria) de Rapanui y recuerdo haber leído que al principio disfrutaba de una vegetación forestal frondosa y que al ser la madera necesaria para trasladar las estatuas gigantecas (esto de las cuerdas parece demostrar que en principio no haría falta madera) los habitantes acabaron deforestando el lugar. Siempre me pareció una teoría floja. Lo que dice un experto en el documental es que la deforestación probablemente ocurrió por una combinación de causas, entre las cuales estaba que los pascuenses eran agricultores a los que la jungla de palmeras no les aportaba nada e intentaban hacer claros cultivables mediante la combustión, a lo cual se unió la desaparición de las aves que aportaban el guano necesario para seguir fertilizando el terreno y la introducción de ratas que comían las semillas de los árboles. Esto ya me parece una hipótesis más sensata que decir que se cargaron el bosque porque necesitaban troncos para mover los moais.


Aires boreales

06/06/2015
asdf

Barco amarrado en el río Liffey

Hace un par de fines de semana, mientras dábamos un paseo por los muelles dublineses, nos encontramos con un barco de mayor tamaño que los que suelen amarrarse en el Liffey. Además no se trataba de uno de los barcos habituales: era una embarcación francesa. Así pues, me quedé con el nombre de la nave: Le Boréal y busqué luego en la enciclopedia de siempre a ver si podía enterarme de algo más sobre el mismo.

afds

C’est un bateau

Me encontré con un interesante reportaje sobre un viaje que el barco había hecho a la Antártida tras zarpar de Buenos Aires. Creo que está hecho con la intención de mostrar la intensidad y el frenesí de toda la logística que acompaña las operaciones de un barco de estos. Se han hecho programas parecidos sobre aeropuertos, hospitales, restaurantes y otros sistemas complejos de manejar.

Mighty Ships – Le Boréal  en Vimeo.

Lo de ir a la Antártida en sí nunca lo he entendido mucho. Sí que es verdad que algunos de los paisajes helados que pueden verse son impresionantes, aunque no sé hasta qué punto no prefiero verlos en una pantalla gigante ahorrándome el frío. Algunas de las experiencias están un poco manufacturadas, como lo de subirse a una placa de hielo flotante, una especie de pequeño iceberg. Los animales como los pingüinos y los leones marinos pueden verse en Patagonia y otros lugares sin necesidar de invertir la pequeña fortuna que cuestan estos cruceros antárticos.

 


Estalingrado

07/03/2014

Anoche estuve viendo un documental llamado “Secretos de Estalingrado”. Me ha parecido que la idea principal que quieren transmitir es que Stalin no fue tan buen estratega militar como suele suponerse y que realmente tuvo bastante suerte, y que lo que se solía considerar una retirada estratégica fue más bien una huida desordenada de soldados soviéticos despavoridos.

No sé hasta qué punto puede describirse una campaña militar con una versión que sea “la verdad”. Seguramente también haría falta saber leer en ruso y escuchar la opinión de los historiadores soviéticos y rusos. En todo caso soy escéptico respecto a la posibilidad de una versión verdera: ni siquiera en otros casos sin barrera lingüística y donde el acceso a documentos sería más sencillo estamos nada cerca. Es probable que los soviéticos tuvieran la fortuna de cara en importantes momentos concretos, pero eso ocurre todo el tiempo en todas las batallas de todas las guerras. Más o menos es opinión comunmente aceptada que la obcecación de Hitler por no retirarse, contra la opinión de sus generales, fue un error estratégico de primer orden y el rival también juega.

A mí me parece que el documental fracasa en ofrecer una narrativa coherente de si las fuerzas y el armamento alemanes eran superiores o no, o si el exceso de extensión creaba problemas de abastecimiento que eran más importantes que esa ventaja y también de cuántas tropas disponía la URSS para la operación Urano y desde dónde tenían que transportarlas.


Biología de la paternidad

27/12/2012

Anteayer estuve viendo de ver este documental de la BBC, Biology of Dads. Me ha parecido instructivo sobre muchos aspectos de la paternidad.

Algunas cosas no me las he creído demasiado, como por ejemplo eso de los hombres que se ponen enfermos y sufren de náuseas y antojos durante el embarazo de la parienta.

Otras veces me ha parecido que los investigadores casi buscaban confirmar su hipótesis mediante la selección muestral o el análisis del muestreo. Sobre todo cuando mostraban ejemplos analizando la conducta de padres y madres en directo. Obviamente, un programa de una hora no es suficiente para ilustrar la metodología de los experimentos y hacerlo le haría perder atractivo.

Sin embargo hay varias cosas que creo a pie juntillas, porque la experiencia vital de cualquiera muestra que son así frente a cierto pretendido igualitarismo de los tiempos modernos. Los padres son más divertidos, practican juegos más activos con los niños, les tratan más como adultos lo cual beneficia el desarrollo de su vocabulario y son mejores pare imponer disciplina que las madres. De todas estas cosas me cabe poca duda.

Igualmente, la investigación científica debería hacernos reflexionar a todos sobre las implicaciones que esto tiene sobre la adopción de niños por parte de individuos, en lugar de parejas o la adopción por parte de parejas homosexuales. No hay en la ciencia una respuesta moral a los problemas, pero no se puede dejar al margen a la hora de considerar las posibles soluciones.

No escribo para hacer enemigos y de hecho lo más fácil es escribir lo que la mayoría le gusta oir. Yo soy más bien contrario a que individuos sin pareja y parejas homosexuales puedan adoptar niños.  Del mismo modo me parece correcto lo que indica o indicaba la ley española de que hiciera falta tener al menos 25 años par hacerlo y que no bastecon la mayoría de edad. No tengo duda de que hay personas de 19 años y homosexuales que pueden ser excelentes padres y que los hay nefastos entre las parejas convencionales. Pero si las cosas siguen así, dentro de un cuarto de siglo se podrán analizar datos de la realidad y llegar a mejores conclusiones.


Anatomía de un rollito de primavera

06/11/2010



Anatomy of a Springroll
es un documental sobre el viaje de regreso a Vietnam de un vietnamita residente en los Estados Unidos. Lo ví pensando que trataría en profundidad la gastronomía del país asiático, pero ha resultado bastante decepcionante. A pesar del colorido y las imágenes no me ha gustado. Es de 1994 y refleja el Saigón de las bicicletas, uno que ya no existe. Ahora las motos son las reinas de las calles y el país está mucho más desarrollado de lo que se ve en el reportaje.