De Manila a las Marianas

22/07/2019

De Manila a Marianas

Mi penúltimo entretenimiento literario en el campo de los viajes decimonónicos ha sido Un viaje por el Oriente: De Manila a Marianas obra de Juan Álvarez-Guerra [y Castellanos] (1845-1905), autor que no debe confundirse con otros dos escritores homónimos. Su propio padre Juan Álvarez-Guerra y de la Peña (1805-1899) y un antepasado de mayor importancia histórica, su tío abuelo Juan Álvarez Guerra (1770-1845).

Este es el primero de tres volúmenes de viajes por las Filipinas, donde el autor estuvo destinado como alcalde de Cavite. No he podido dedicarle todo el tiempo que su delectación requiere. Espero que las ediciones posteriores que se han hecho hayan venido acompañadas de un conveniente glosario y de cierto contexto para entender este extinto mundo colonial. Aún con limitaciones se maravilla uno de la mirada de otros tiempos hoy cuando nadie podría escribir párrafos así:

La suciedad, en que á pesar de la vigilancia que se ejerce están los esteros, principalmente se debe á la inmensa emigración de chinos, los cuales en gran número habitan sus orillas impregnándolas de la incuria y falta de limpieza que ellos observan. El chino es la entidad jornalera más perfecta que se conoce en Filipinas, pero también es la panacea más acabada de la hediondez, la cual únicamente se puede contrarrestar con las continuas y eficaces requisas de la autoridad que vigila sus domicilios, verdaderos tugurios en los que se hacinan cientos de ellos.

Hay un momento del diario en que el barco se encuentra en las coordenadas geográficas 12° 39′ N 139° 38 E , lugar en el que me he querido asegurar de que no hay nada de nada.

Álvarez Guerra era hombre instruido y es cosa que no puede esconderse ni en rincones recónditos de su escritura como en este donde parece querer recordarme que hace muchos años un amigo me recomendó que leyera a Balzac:

El descenso de la columna barométrica vertía en nuestra alma las mismas amarguras que tan magistralmente describe el gran fisiólogo del corazón humano en la reducción de su piel de zapa.

Volver la mirada hacia el pasado aunque sea hacia un pasado relativamente próximo como es el del siglo XIX sirve para replantearse cosas que hoy damos por dadas como la comodidad en los transportes y más que eso lo frágil que es la civilización:

Dicen que para conocer la educación nada hay como la mesa y el juego; quien tal dijo no había hecho seguramente un viaje largo por mar. Téngase presente que todo es relativo, y que al decir largo, no se vaya á creer hablamos de un viaje de Santoña á San Sebastián, ni de Valencia á Marsella, ni aun de Alicante á la Habana, sino de Cádiz á Manila, por supuesto por el Cabo de Buena Esperanza, en barco de vela y con 80 ó 100 pasajeros entre mujeres, hombres y chicos, nacidos ó por nacer, pues rara es la barcada que hace su viaje por el Cabo que no aumenta el personal del rol.

El que hace uno de esos viajes que dura de cuatro á seis meses, es el que puede decir dónde se conoce mejor la humanidad.

Á los primeros días se cruzan ofrecimientos, á los siguientes palabras, y en los restantes … ¡ah! en los restantes ya no se cruza más que alguna que otra bofetada entre hombres, y más que algún chisme entre el bello sexo, que en una larga navegación ni aun es bello, pues el pobre sexo toma un color, un genial, y aun cuando tiene excepciones, un lenguaje que les digo á ustedes, que más de una vez hemos recordado el Avapiés y la calle de Toledo. En fin, para acabar, conozco á una dama que tuvo que arrestarla el capitán. ¡Si sería brava!

La parte que me pareció más curiosa es la descripción de las Marianas, que recomendé al embajador en agradecimiento de tanto y en especial de aquella postal que nos envió desde Guam o Guajan.

La actual población de las islas Marianas que como ya hemos dicho se compone de 7.138 almas, distribuídas en Guajan, Rota y Saipan, forman un conjunto de castas y razas dignas de estudio. El indio, propiamente dicho, puede decirse es desconocido, predominando la raza mezclada de chamorro y americano y de español y chamorro, viéndose muy frecuentemente fisonomías muy acentuadas que recuerdan las invernadas de los norte-americanos, los cuales, no solamente plantaron su raza, sino que también sus usos, costumbres y lengua, tanto que el inglés lo entienden casi todos los chamorros. A más de mestizos ingleses, hay algunos de estos últimos casados y establecidos en el país, como también hay portugueses, españoles, filipinos, franceses, japoneses y carolinos.

 

 

 


Guipuzcoanos por el Pacífico – López de Legazpi

21/08/2016

Ayer 20 de agosto se cumplieron 444 años de la muerte de Miguel López de Legazpi, primer Capitán General de las Filipinas. Uno apenas sabe cuatro cosas de los tres siglos de presencia española en el archipiélago, así que incitado por el tuit de la Biblioteca Nacional me dio por leer la breve biografía que Nicolás de Soraluce publicó en el diario “El Guipuzcoano” allá por 1863.

Nunca había oído hablar de este diario, cuya existencia debió de ser bastante efímera. El opúsculo son apenas trenta y cinco páginas, pero me he enterado de que Elcano murio en brazos de Urdaneta y quién fue Martín Íñiguez de Carquizano, natural de Elgóibar y con calle en el barrio easonense de Gros, y que también anduvo por los mares del sur.

Y otra de las cosas interesantes en las que nunca había pensado es el orden geográfico de la conquista: Cebú, Panay y por último Luzón y fundación de Manila Intramuros. La historiografía habrá progresado bastante en siglo y medio y es de suponer que mejores y más extensos tratados podrán encontrarse con facilidad.


Palabras del día, sección transporte

06/02/2016

Hoy ha salido en el OED sección transporte la palabra persa takhtrawan, que dudo que alguien haya intentado castellanizar. También es innecesaria en inglés, donde litter es entre otras cosas una litera de transporte de esas que llevan las caballerías.

takhtrawan, n.
Pronunciation: Brit. /ˈtɑːktrəˌwɑːn/ , U.S. /ˈtɑktrəˌwɑn/
Forms: 16 tackravan, 17 takht revan, 17–18 taht-revan, 17–18 takt-ravan, 17–18
Etymology: Of multiple origins. Partly a borrowing from French. Partly a borrowing from Persian. Etymons: French tack-ravan; Persian taḵtravān.
< (i) French †tack-ravan (1671 in the passage translated in quot. 1671) and its etymon (ii) Persian taḵtravān sedan chair, litter < taḵt takht n. + ravān, verbal adverb (and hence adjective) of raftan to go, walk, travel (present stem rav-)
Now rare.

In South and Central Asia: a covered litter carried by mules or camels, esp. (in early use) one used by a monarch or other high-ranking person.

Se me ha ocurrido buscar a ver qué diferencia hay entre litera y palanquín. Si hago caso de la RAE, parece que la litera la transportan animales y el palanquín personas (y la wikipedia estaría mal, a fecha de hoy). En el museo de Collins Barracks suelo ver un palanquín japonés lacado que parece más bonito que cómodo para viajar, y eso sólo teniendo en cuenta la perspectiva de quien va en el interior. No encuentro una imagen, pero los hay parecidos. Si he tenido que mirar la diferencia entre litera y palanquín, con kago y norimono ni me pongo.

Palanquín japonés (Smithsonian)

Uno chapurrea italiano un poco, pero a veces mi compañera me dice palabras que me dejan vendido. Hoy me estaba contando algo que no entendía porque desconocía la palabra “altalena”, que es un columpio. Recuerdo haber leído un artículo hace años en la página de la BBC sobre el barco Altalena en Tel Aviv y recuerdo haber pensado que el título de la entrada de la Wikipedia en español (Batalla de Altalena) era erróneo porque lo que se describía no me parecía precisamente una batalla. Si en aquel momento hubiera sabido que el nombre del barco era “columpio” habría pensado algún juego tonto con el significado irónico de “columpiarse”.

El columpio y el palanquín asiático me han recordado que hacía tiempo que quería buscar una palabra que una vez necesité y no tuve. Quería averiguar si hay algun nombre para la pértiga con dos platillos o cestos que se utiliza en algunos países asiáticos para portar carga. Estas operaciones de búsqueda de diccionario a la inversa (tener un significado y buscar el término) deben de haber sido prácticamente imposibles en los tiempos anteriores a los buscadores de Internet. No me ha costado encontrar carrying pole, (que no es sólo lo que digo, sino también más cosas) y a partir de la expresión inglesa, la palabra filipina (obviamente, el único país asiático donde se ha hablado español): pinga, que también está en el DRAENo creo que haya otra palabra en español para decir esto.

Chino portando fruta en una pinga (Manila, 1899)

Chino portando fruta en una pinga (Manila, 1899)

El significado más habitual de pinga es pene, lo cual limita las posibilidades de éxito de la palabra, a la vez que ofrece otras:

-¡Niño, no lleves tanto peso que te vas a averiar!

-¡Eso lo llevo yo con la pinga!

 


Kamusta

26/11/2015

Contemos una bobada que me ha hecho sonreir en el trabajo. También me ha dejado un poco intrigado, la verdad. Un cliente protestó ayer una factura y como no le hicimos caso ha vuelto hoy a escribir a ver qué estaba pasando. Le he respondido que a causa del parón de Acción de Gracias en EEUU seguramente habrá que esperar hasta la semana que viene. El tipo me ha acusado recibo de mi respuesta, pero en su última comunicación, entiendo que tras ver mi nombre y apellidos que son españoles normales y corrientes del montón me ha saludado con un “Kamusta”.

“Kamusta” es una forma de decir hola en tagalo que viene del castellano “¿cómo está?”. Esto lo había leído en alguna ocasión. Es muy curioso que una lengua austronésica contenga miles de palabras españolas: komusta, bisikleta, kartero, bentilador… hace unas semanas disfruté mucho la película anglofilipina “Metro Manila” que Manuel Vega nos recomendó a propósito de los restos de cultura compartida en aquel archipiélago distante.

También me resulta curioso que este inglés vea un nombre y dos apellidos, y que de la treintena o así de países que utilizan esta convención ibérica se fije precisamente en el único que no habla la lengua común (o la hermana portuguesa, que también me parecería más normal que nos tomen por brasileños que al fin y al cabo son muchos más). Me estoy preguntando desde esta mañana qué biografía será la de esta persona que vive en Londres para haber tenido mayor contacto con las decenas de millones de filipinos que con los cuatrocientos y pico millones de hispanos. O incluso por mucha conexión filipina que tenga, cómo se puede ignorar que la mayor parte de quienes tienen apellidos españoles hablan precisamente español. Muchas ganas de responder en tok pisín. Veo que “gude” es good day y me parece adecuado.


Comunidades imaginadas

02/11/2015
2ª edición

2ª edición, hay 3ª que no sé qué dirá

Hay un libro que siempre se cita en en la bibliografía de nacionalismos: “Comunidades Imaginadas” (Imagined Communities) de Benedict Anderson. A mí no me parece un gran libro y creo que del mismo modo que uno se puede despachar la Teoría de Rawls con el velo de ignorancia y los dos principios de la justicia, basta con averiguar un poco qué es una “comunidad imaginada” y qué es “el capitalismo de imprenta” para ahorrarse la lectura del libro.

De todos modos a veces uno hace cosas porque cree que tiene que hacerlas y aquí estoy yo para comentar cuatro cosillas de esta obra que aunque sea exitosa por acuñar un término nuevo y no ofrezca un gran marco teórico tiene momentos de brillo como cuando se dice que “Prusia no era un país con un ejército sino un ejército con un país”.

Como las teorías hay que ilustrarlas, Anderson tiene buenos ejemplos sobre la creación, entendida como el proceso de imaginar, de Suiza, Hungría, Vietnam… algunos otros ejemplos están más traídos por los pelos (Filipinas)

Muy relacionado con el capitalismo de imprenta es la idea de continuum dialectal. Aquí por ejemplo, un fragmento sobre algo que me pregunté antaño respecto de la inteligibilidad de las lenguas túrquicas:

The fate of the Turkic-speaking peoples in the zones incorporated into today’s Turkey, Iran, Iraq, and the USSR is especially exemplary. A family of spoken languages, once everywhere assemblable, thus comprehensible, within an Arabic orthography, has lost that unity as a result of conscious manipulations. To heighten Turkish-Turkey’s national consciousness at the expense of any wider Islamic identification, Atatürk imposed compulsory romanization. The Soviet authorities followed suit, first with an anti-Islamic, anti-Persian compulsory romanization, then in Stalin’s 1930’s, with a Russifying compulsory Cyrillization.

Pensemos por ejemplo en la posibilidad de fundir el español y el portugués o en la de dar una gramática consensuada y una litertura a unos cuantos dialectos romances de poco prestigio que aún quedan en España y en la dimensión política de cualquiera de esos proyectos.

En cuanto al proceso fundacional de la cultura hispánica como cultura universal que vino a suceder per accidens, este trozo compara la rusificación del Imperio de los zares en el siglo XIX con la colonización de América en el XVI deja ver la brecha abierta en la Historia por la era de los nacionalismos y los cambios de consciencia que implica.

While there is a certain analogy with, say the Hispanization of the Americas and the Philippines, one central difference remains. The cultural conquistadors of late-nineteenth century Czardom were proceeding from a selfconscious Machiavellism, wihle their sixteenth-century Spanish ancestors acted out of an unselfconscious everyday pragmatism. Nor was it for them really ‘Hispanization’ – rather it was simply conversion of heathens and pagans.

Que viene a ser aquello del “Lengua y patria” de Lodares de que a las malas iban por el oro y las buenas a salvar almas, pero que no tenían ningún interés en dar clases de idiomas.


Ocaso español en Filipinas

22/08/2015
Población de Filipinas (1891)

Población de Filipinas (1891)

Cada época de mi vida virtual ha tenido su modo predilecto de procrastinación. Últimamente he dejado atrás los lectores de RSS y las redes sociales y en cuanto tengo algo de tiempo que perder me pongo a buscar libros antiguos de esos sin derechos de autor que uno puede encontrar en diversas bibliotecas de la red de redes.

Hoy me he encontrado con un opúsculo publicado en Madrid en 1891 y cuyo autor es un español de larga residencia en las Filipinas. Trata de lo que él entiende “el problema fundamental” de las islas y además de una crítica al Noli me tangere de Rizal plantea algún proyecto a mi modo de ver bastante absurdo (desde el punto de vista ventajista que supone conocer cuál fue el final de aquella historia).

Puede que los vientos de la Historia no sean fáciles de leer, pero una tabla demográfica que aporta me ha llamado la atención ya que a la vista de sus datos parece ¿obvio? que la presencia española era bastante insostenible. No es sólo que la gestión de un archipiélago distante fuera imposible para un estado obsoleto en el lado opuesto del mundo ni que la ambición de poderes más cercanos a esas posesiones fuera incontenible. Es que, si la última década del siglo XIX había tan sólo 15.000 españoles en las islas y a lo sumo 100.000 españolizados para una población total de ocho millones que tenía el archipiélago por aquel entonces (hoy deben de ser unos cien millones).

La poquedad de españoles antes de 1898 es un dato que como digo me ha sorprendido y me pregunto cómo habrán variado el número total y la proporción a lo largo de los más de tres siglos de la colonia. Siendo tan pocos como eran es normal que su permanencia tras la ocupación estadounidense o su regreso a la metrópoli no hayan sido una fuerza cultural importante en ninguno de los dos países, si se comparan por ejemplo con los pies negros franceses de Argelia y algún caso semejante.


A Manila por Punta de Gales

29/07/2015
A Manila

A Manila

Aparte de las consabidas sociales y diarios generalistas tengo varias páginas en las que miro cosas cuándo no se me ocurre que hacer ya delante del ordenador pero no puedo salir de él porque esto es ya nuestra vida.

Hoy en la de la Biblioteca Nacional de España, me he enterado por un cartel de 1883 que el pasaje de Cádiz a Manila costaba 1.723 pesetas en primera clase y 665 pts en tercera. Así estaban las cosas en los últimos años de colonialismo español en Filipinas. Por si me lee alguien muy joven debemos decir que eso son unos 10 y unos 4 euros respectivamente teniendo en cuenta la conversión que se hizo en 1999 que no es que sirva demasiado para imaginar lo que compraba el dinero del siglo XIX.

Me ha llamado la atención una de las escalas: Cádiz, Barcelona, Port Said, Adén, Punta de Gales y Singapur. ¿Punta de Gales qué es? ¿Qué puede haber obviamente lejos de Gales, entre el Yemen y la península de Malaca?

Al parecer se trata de la ciudad llamada Galle, en la isla de Ceilán, que estuvo en manos de los portugueses en el siglo XVII y fue la población más importante de la isla hasta el ascenso de Colombo bajo el dominio británico en el siglo siguiente. Los portugueses la llamaron Punta de Gale, y creo que con un vistazo a la ciudad puede puede entenderse bien lo de punta. Curiosamente tengo la sensación de conocerla, ya que una amiga mía estuvo de vacaciones en Sri Lanka el año pasado y me enseñó un montón de fotos de este lugar. Recuerdo las de los críos jugando al críquet cerca de la muralla. Luego de decir Gale a decir Gales no hay más que un paso.

Parece que en el hilo que unía España con las Filipinas décadas después del galeón de Acapulco esta era una parada obligatoria como sería hoy parar en Heathrow o Barajas para tantas cosas. De hecho, el nombre de Punta de Gales aparece en los diarios del héroe de la independencia filipina José Rizal. (Mapa)

 


No me toques

06/02/2015
Imagined Communities

Imagined Communities

Hay un libro que aparece citado en la bibliografía sobre nacionalismos, se puede decir que siempre. “Comunidades Imaginadas” de Benedict Anderson, escrito en 1983 y revisado por el autor en 1991. Las ideas centrales son la definición de la comunidad nacional (y otras) como “comunidad imaginada” y la importancia del capitalismo de imprenta, a la hora de crear bloques de inteligibilidad que rompan el continuum dialectal y una economía de escala para las formas de imaginar. Yo hasta estos días no lo había leído entero, aunque he tenido la sensación de que sí. Da muchas ideas para hacer comparaciones interesantes. Ya volveremos a ellas algún rato.

Por un golpe de suerte me encontré un ejemplar de la edición de 1991 en un saldo. Ni siquiera era de segunda mano, tiene que haber estado escondido en algún estante todos estos años. Leyendo las notas a la segunda edición veo que uno de los errores principales de la primera estuvo en haber confiado en una mala traducción al inglés de Noli me tangere, la novela patriótica del filipino José Rizal, traducción perpetrada por León María Guerrero. Será cosa opinable, ya que en la página del tal señor en la Wikipedia dicen acclaimed que más o menos querrá decir que es como para dar palmas. Anderson dice que es mala de solemnidad al menos en dos ocasiones.

Me he puesto a fisgar a ver si vale la pena leer la novela (yo en el idioma original, por supuesto, que para eso me lo enseñó mi madre) y me encuentro con que existe la siguiente versión en tagalo:

  • Noli Me Tangere (1999) by Ofelia Jamilosa-Silapan, Tagalog translation of the English translation by León Ma. Guerrero.

O sea la traducción al tagalo de la traducción (pésima) al inglés del original en español filipino del siglo XI que escribió el autor original. Ya ni se me ocurre cómo puede llegar a ser infame ni qué tendrá que ver ya con el original si Anderson está en lo cierto. Tiene suerte esta dama de que no lea yo el tagalo. Tampoco entiendo muy bien para que se hace si hay otra hecha en la lengua malayopolinesia a partir del original hispánico ya en 1906.

Esto de las traducciones tiene su cosa. A principios de la década pasada vi en años consecutivos que dos españolas a las que conocía (una compañera de piso y otra del trabajo) leían una traducción inglesa de “Cien años de soledad”. Si no queda otro remedio, vale, pero este caso nunca lo he entendido.

 


El Juan Sebastián Elcano en Dublín

14/06/2014
Panorámica del barco en el río

Panorámica del barco atracado en el río Liffey

El sábado pasado llegó a Dublín el buque-escuela de la armada española, el Juan Sebastián Elcano. Atracó en el río y los siguientes días estuvo abierto al público. Me acerqué a verlo el domingo, pero no quise hacer la cola para entrar. Es un barco de mayor eslora y más bonito que lagran mayoría de los que he vistos amarrados en este puerto.

Me imagino que muchos guipuzcoanos de mi generación tendrán un recuerdo de nacimiento expedido por la Residencia de NªSª de Aránzazu en el que aparece nuestro ilustre paisano, que da nombre al bajel. En el mundo anglo es una figura nada reconocida, quien sabe algo de Historia ha oído hablar como mucho de Magallanes, que al fin y al cabo dejo el pellejo en las Filipinas. En cualquier caso, tampoco creo que sea una figura especialmente reconocida en el mundo hispánico y menos en la Vasconia de hoy día. Eso de ser el primero en dar la vuelta al mundo lo habría convertido en una estrella deportiva en nuestro siglo, pero en el XVI no tenía apenas valor, por lo que el héroe de aquella expedición acabó muriendo de hambre en otra aún menos gloriosa cuatro años después.

Luego ya el lunes, después del trabajo, me volví a acercar al buque y esta vez no había tanta gente como el día anterior y pude subir a bordo a disfrutrar de la embarcación que se supone que pagaron nuestros antepasados con sus impuestos. No sé qué palabra utilizar para expresar la sensación de que el barco era a la vez grande y pequeño. Muchos españoles, tanto turistas como habitantes de la capital irlandesa, conversaban con la tripulación. Había un mapa con el recorrido que llevaban hecho. Le oí a un marinero decir que desde Nueva York a Irlanda habían tardado 21 días navegando sólo con vela y con mal tiempo.

Me entretuve observando las placas, entre otras la que había en un mástil (que ahora sé que es la mesana) y tenía inscrito “Nautilus” (y ahora sé por qué). En otra ponía “Echevarrieta y Larrinaga 1927” que son los nombres del astillero gaditano en el que se construyó y el del año de su botadura. Escaleras arriba y escaleras abajo hicimos el recorrido entre el alcázar de popa y el mascaron de proa, que está adornado por una dama que es la diosa Minerva.

Una experiencia interesante en una semana por lo demás bastante anodina. Lo de subir a bordo está bien, pero en realidad he aprendido más sobre el barco y más vocabulario marinero leyendo ahora en un ratito que en mis dos visitas. Lo del vocabulario marino y taurino es algo que deberíamos frecuentar más.


Postal de Guam

16/02/2014
Fort Soledad

Fort Soledad

Un gran amigo me envió esta postal el primero de enero. Ha tardado unas cuantas semanas en llegar, aunque no sé exactamente cuantas porque lo hizo mientras también estábamos de vacaciones insulares. Menos de cuarenta días, en todo caso, lo cual no está nada mal teniendo cuenta que viene desde lo más lejano del planeta.

Más bien lejos

Más bien lejos

Rincón recóndito del “imperio español”  durante los más de tres siglos desde que Miguel López de Legazpi tomara posesión de la isla en 1565 hasta que saliera de su jurisdicción tras la guerra hispanoestadounidense de 1898 en un episodio bastante patético y poco conocido. Quedan algunos restos de toponimia y la influencia de nuestro idioma en el chamorro, que es el que hablan los habitantes viejos de la isla. Los jóvenes, inglés.

Me dice nuestro corresponsal que es una lástima que perdiéramos este puerto de escala del galeón de Manila, ya que es hoy por hoy un destino paradisíaco para el turismo, con muchos japoneses y me supongo que australianos y tal. Para los que vivimos al otro lado del orbe queda un tanto lejos y no sé si se justifica la vuelta. Hasta que seamos ricos, mejor iremos a Canarias.