Episodios Nacionales: Gerona

11/06/2017

“…y entre los muertos habrá siempre una lengua viva para decir que Zaragoza no se rinde.”

Y después del asedio a Zaragoza llegamos a 1809 y el sitio de Gerona (que también son varios, pero considerarlos en singular resulta más práctico). Tampoco he estado nunca por Gerona y su provincia, o sea que las conozco menos que Aragón, que al menos lo he atravesado. Y aunque de las clases de geografía recuerdo que el río de Gerona era el Ter ahora me he enterado que el que aparece en las fotos típicas de la ciudad es su afluente el Oñar, que Pérez Galdós al igual que otros del XIX tiene a bien llamar Oñá. Supongo que la diferencia estriba en ese rasgo del catalán de no pronunciar las erres finales (leo que no en todos los dialectos). Todo está en permanente evolución y más me sorprende ver los nombres de los meses escritos con mayúsculas.

Conté una vez que en una exposición permanente sobre soldados irlandeses que está en el Museo Nacional de Irlanda (en el edificio de los cuarteles Collins) hay un panel sobre el regimiento Ultonia y su participación en la defensa de Gerona durante el sitio de 1809. No es que me haga replantearme mi idea de que en general existe poca conexión histórica entre España e Irlanda pero no son pocas las veces que he encontrado apellidos de irlandeses desde que empecé a leer los Episodios Nacionales: Alejandro O’Reilly, O’Neilly y en este de Gerona: la coronela Lucía Fitz-Gerard, Guillermo Nash, Rodulph Marshall y Enrique José O’Donnell. Y el texto galdosiano ni siquiera deja entrever la magnitud de la participación irlandesa en el episodio histórico.

Muchas décadas después el inglés Wilfrend Owen escribió un poema sobre la vieja mentira del dulce et decorum est pro patria mori. La idea de la muerte que se encuentra en el capítulo XI la tendré por equivocada hasta que alguien vuelva de allí para contarnos:

Morir en la brecha es no sólo glorioso, sino hasta cierto punto placentero. La batalla emborracha como el vino, y deliciosos humos y vapores se suben a la cabeza, borrando de nuestra mente la idea del peligro, y en nuestro corazón el dulce cariño a la vida; pero morir de hambre en las calles es horrible, desesperante, y en la tétrica agonía ningún sentimiento consolador ni risueña idea alborozan el alma irritada y furiosa contra el mísero cuerpo que se le escapa. En la batalla, la vista del compañero anima; en el hambre el semejante estorba. Pasa lo mismo que en el naufragio; se aborrece al prójimo, porque la salvación, sea tabla, sea pedazo de pan, debe repartirse entre muchos.

En conjunto resultó más interesante de leer el episodio de los asedios zaragozanos que el de los gerundenses.


Bandera de la Columna Connolly

21/07/2014
Bandera de la Columna Connolly

Bandera de la Columna Connolly

El sábado estuve en el Museo Nacional de Irlanda (sección Artes Decorativas e Historia) que se encuentra en lo que fue un cuartel que llevaba el nombre de Michael Collins. Aunque he ido a menudo a los edificios céntricos del Museo (Arqueología e Historia Natural) hacía bastantes años que no pasaba por Collins Barracks. Así pues, hay bastantes cosas que comentar, pero démosles tiempo. De momento les dejo con una bandera conmemorativa que un grupo de estudiantes de bellas artes hizo en 1938 en homenaje a la Columna Connolly de la XV Brigada Internacional, los irlandeses que lucharon en la Guerra Civil Española en el bando republicano y que como ya hemos comentado en otras ocasiones fueron bastantes menos que los de la Bandera Irlandesa que combatieron junto a los sublevados.

Esta bandera fue realizada en Dublín y es más que probable que nunca haya sido vista en suelo español. La placa que la acompaña dice que contiene los nombres de algunos de los más de sesenta caídos irlandeses  de la columna y que 19 de ellos murieron en la batalla del Jarama de febrero de 1937. También que cuando se presentó la bandera, un cura republicano (¿en el sentido irlandés, en el español o en ambos?), el padre O’Flanagan, comparó sus accciones con las de los héroes del Levantamiento de Pascua de 1916. Forma parte de una de las exposiciones permanentes, llamada “Soldados y jefes”, que recorre la historia militar irlandesa desde tiempos arcaicos hasta las operaciones de los cascos azules que el ejército desarrolla en la actualidad. Hay tres o cuatro cosas sobre la Guerra Civil Española y mucho del periodo británico, que es la mayor parte de la historia irlandesa. Volveremos a hablar de guerras civiles hispánicas y no sólo de Jarama y Brunete, ya que la exposición trata extensamente el asunto de los soldados irlandeses que sirvieron a  a otras potencias europeas a lo largo de los siglos y que aquí conocen como Wild Geese[1].

En mi paso superficial, además de un cañón de la Armada Invencible he visto interesantes notas sobre Flandes, la guerra de sucesión y la de la Independencia, con especial atención al asedio de Gerona. Intentaré poner la mejor atención para recopilar algunos datos más con los que contarles algo más la próxima vez.

El patio del cuartel

El patio del cuartel

La exposición Soldiers & Chiefs

La exposición Soldiers & Chiefs

[1]  Sí, “gansos silvestres” pero la palabra ganso no tiene la misma connotación negativa en inglés. Por una vez no me parece adecuado traducir.