Los becarios

28/09/2014
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He estado viendo una peli, bastante mala, que se llama en inglés The Internship y a la que en España le pusieron Los becarios y en Hispanoamérica Aprendices fuera de línea. Mala no por nada en especial sino porque me parece que es de esas que se hacen con plantilla: los dos compañeros, que en otras ocasiones son polis y en esta agentes de ventas, los típicos tópicos de jóvenes contra viejos, la historieta amorosa colateral, los personajes que van de lo que no son, los que quieren romper con sus limitaciones personales y la clásica lucha entre equipos en la que David vence a Goliat en el último segundo. Al menos me he enterado de que existe un juego que se llama quidditch, que tiene que ver con algo de Harry Potter. Cuando he visto en los extras del deuvedé la complejidad de la grabación de las escenas deportivas me ha intrigado el por qué en un filme de estos se habrán molestado técnicamente con algo así.

Como no sigo mucho el cine no sé mucho de los actores, pero al protagonista rubio lo suelo confundir con otro. En realidad todo el tinglado está hecho para mayor gloria del gran buscador de los interneles. El hecho de que que conozco a bastante gente que trabaja en Google ha potenciado el efecto de la comicidad en alguna escenas. Obviamente el proceso de selección de ninguna compañía es grupal, pero las oficinas que salen sí que son del estilo de las de la superempresa. En una de mis visitas vi unas cabinas de esas para la siesta, aunque no había nadie usándolas.

Película de relleno que caerá inevitablemente en el olvido superada por los avances sociotecnológicos y el giro de la atención social hacia otros paraísos potenciales y modas obsesivas.


Adiós Google Reader

30/06/2013

Cuando acabe junio acabará una parte de mi existencia en Internet. Desde marzo de 2008 para mí estar en Internet ha sido, sobre todo, estar en Google Reader. Muchos días he leído (pasado por encima de) más de mil feeds, y seguramente en los últimos años haya enviado bastantes más enlaces desde GReader que copiando y pegando direcciones. Hace una semana instalé Feedly en todos los trastos y ya no he vuelto a la página. He tenido unos cuantos problemas de sincronización que me parece que ya están resueltos. Parte de la solución ha sido el “marcar todos como leídos” que debería haber practicado con mejor tino en mas de alguna ocasión.

Para mí habria sido la red social ideal, aunque Google le dio una primera cuchillada cuando le quitó esa parte “social” de poder compartir feeds con tus seguidores. Creo que el problema para la expansión de GReader es que era algo demasiado complicado para la mayor parte de la gente, que prefiere compartir fotos de cualquier cosa y jugar a eso de la granja y lo de candy crush que todavía no he averiguado lo que es. Pero sí, un lugar donde compartir noticias y comentarlas con tus amiguetes sin llegar a ser invasivo como un correo en la bandeja de entrada es el equivalente virtual al garito poco pretencioso donde echar unas cervezas y decir chorradas, en el que ni se baila ni hay cócteles y además es imposible ligar.

Uno de mis errores ha sido la avaricia de seguir demasiadas cosas, o de querer seguirlas, y he caído con Google Reader en la trampa en la que muchos caen con el correo del trabajo. Al final, el trabajo de uno no es leer correos ni su objetivo en la vida manejar tanta información que no sea capaz de procesarla. De momento estoy solventando esta sobrecarga informativa marcando como leído a discrección, pero dentro de poco voy a hacer una limpia de feeds para centrarme en mis cosas, que descontando el empleo están ahora fuera del teclado. Y cuando vuelva a tener algo más de tiempo para la tecla, voy a intentar ponerme un par de objetivos medianos y dejar de lado todas las aficiones e intereses en las esté muy al principio o demasiado arriba en la curva de aprendizaje.

Sic tibi terra levis.


Intenciones sociales

05/11/2011

Fíjate si será monótona mi vida, que el acontecimiento de la semana han sido los cambios en Google Reader (en adelante GReader). La compañía internetera por antonomasia sigue con su idea de promocionar Google Plus (en adelante G+) y hace un movimiento en mi opinión coherente y lógico, como lo es la desaparición de Google Buzz.

Hace ya cosa de cuatro años que “andar en internet” es para mí sinónimo de Google Reader. Leer unos feeds y saltarme otros es mi principal actividad en la red. Abro el correo, miro la portada de un par de periódicos y a leer feeds. De vez en cuando juego una partida de ajedrez en Chesscube o miro las estadísticas de este blog. Si me aburro mucho miro Facebook, que cada vez me parece peor, aunque creo que no es por culpa de la plataforma y no digo más.

Nunca aprecié en demasía las posibilidades sociales de GReader, porque la mayor parte de la gente que conozco no lo utiliza. Por mucho potencial que tenga no deja de ser como un bar muy bonito y vacío. Algunas veces he compartido aleatoriamente artículos. Lo más interesante fue el momento en que GReader ofreció la posibilidad de seguir a otros usuarios que leían RSS parecidos a los propios. Me puse a seguir a varias personas. A algunos los dejé casi de inmediato, porque compartían tanto que no podía seguir su ritmo más todo lo mío. Pero a algunos otros los he estado siguiendo hasta el final de la cosa.

Creo que los que critican los cambios se refieren a que ese tipo de contactos han quedado perdidos (creo, no sé si hay algún modo de recuperarlos). Hubiera sido bonito que los exportaran a un círculo de G+ si era técnicamente posible. La función que más he utilizado es la de enviar artículos desde GReader. Esa, que es la mejor, es la que no ha cambiado así que no me quejo. De hecho, para mí el correo electrónico normal y corriente sigue siendo, como hace diez años, la principal red social de Internet.

Cuando apareció G+ me uní al rollo por curiosidad y a la espera de ver qué pasaba. Me parece superior a Facebook, pero por lo que a mí y a mi gente respecta también es un hermoso local a la espera de clientes. Ahora en cambio, me pasaré más a menudo porque lo tendré a golpe de clic. Así que quienes quieran ver las dos o tres tonterías que me sorprenden cada día en las páginas que sigo a través de GReader, allí las pueden encontrar. He hecho un círculo “ajedrez” para cosas del juego rey y sus practicantes y otro general. No me puedo complicar mucho más con algo así.

Y por afán de completar, utilizo el Twitter para seguir a humoristas y como lector RSS de basura que no vale la pena conservar. Me gusta TwitterDeck en la tableta. Antes tenía Echofon en Firefox pero lo quité. No lo miro todos los días ni mucho menos, y a diferencia del correo personal y el resto de historias nunca en el trabajo, porque no acabaríamos.

El otro día encontré una medida de cuánto había decaído mi interés por Facebook en los dos años que llevo allí. Lo que antes buscaba en la megared social, ahora lo encuentro en 9gag.com

Este es mi situación en las redes sociales a día de hoy y si se piensa es demasiada para la vida social que uno tiene. De hecho en mi caso sería más correcto llamarlas redes de compulsión, de déficit de atención o de sobrecarga informativa.

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Más de lo mismo:


Círculos y atributos

29/07/2011

Hace unas semanas me he puesto lo de Google+ y, en comparación con Facebook, me ha gustado el diseño, más limpio, y lo de que todavía no esté todo el mundo ahí. Siguiendo con una idea que me sugirió un amigo, todavía hay entre ambas plataformas la diferencia que existe entre el ruido de una discoteca y el estar en un garito de esos en los que ponen jazz conversando con unos amigos. Para mí Facebook no es sólo ese ruido sino también ruido estadístico.

La gran innovación de Google+ son los círculos. La posibilidad de compartir información con grupos específicos de personas (y sobre todo de no compartirla con otras) que es lo que asemeja la red virtual a las que se tejen en el mundo real. Yo hacía tiempo que ya había pensado que ese era el camino. No es que esto no se pudiera hacer en Facebook, pero era bastante engorroso.

Tras experimentar un poco con los círculos, y haber creado algunos ciertamente específicos (por ejemplo “ajedrez”, que es un interés específico que precisa de conocimientos técnicos) y otros en los que segregaba a la gente por lugar de residencia y por idiomas, me ha parecido que el sistema de círculos se podría mejorar mediante un mecanismo de “atributos“.

“Atributos” consitiría en asignar a los contactos una serie de elementos que los encajarían en diferentes círculos, pero haría los círculos algo más dinámico. Estos atributos serían cosas como “varón” “amigo” “familiar” “Madrid” “habla francés” “futbolero”.

Luego a la hora de compartir algo, uno determinaría los contactos que recibirán la información a través de los atributos. Sería interesante bloquear la información en función de los atributos (este chiste que no lo vean los “religiosos”) y también que se pudieran combinar mediante AND y OR (AND: Esto que lo vean los que hablan inglés y viven en España OR: esto que lo vean tanto los que hablan inglés como los que viven en España).

Cuando pienso en información que no querría compartir con cualquiera siempre me salen ejemplos socialmente poco aceptables. Pero pongamos por caso que deseo compartir una peliporno en la que el diálogo incluye fragmentos de elegante humor inglés.

“Atributos” podría funcionar así:

+varones

+saben inglés

– son de mi familia.

Y esa es mi idea creativa del mes de julio. Con suerte en agosto tendré otra.


Dragomán, truchimán, trujamán y trujimán

28/05/2011
A History of the Middle East

Estoy leyendo un libro bastante interesante sobre historia del Oriente Proximo. Espero comentarlo pronto. En esas, y leyendo sobre tiempos otomanos, me he encontrado con la palabra inglesa dragoman, que significa traductor o intérprete y más específicamente de las lenguas turca, árabe o persa y en un contexto histórico. El término me sonaba, y a la vez me era desconocido, así que me he puesto a ver cuál era la versión española. Me he encontrado con dragomán, truchimán, trujamán y trujimán. Como eran muchos he querido saber cuál era el más común o el más estándar.

En artículo de la wikipedia se llamaba dragomán, lo cual no es de extrañar. De hecho, una gran parte de la wikipedia en español es una mera traducción de la wikipedia en inglés y como consecuencia tiende a la literalidad ymuchas veces, por desgracia, a las malas traducciones. En cualquier caso, he puesto mi granito de arena añadiendo la sección “etimología y variantes” al artículo a partir de -cómo no- mi propia traducción del artículo dragoman en la wiki inglesa.

Mi siguiente paso ha sido ir a una fuente más autorizada, como es el DRAE. He buscado cada uno de los términos, para ver cuál es la definición y si alguno de ellos meramente remite a otros:

dragomán.

(Cf. truchimán).

1. m. p. us. Intérprete de lenguas.

truchimán, na.

(Del ár. turŷumān, intérprete).

1. m. y f. coloq. intérprete (‖ de lenguas).

2. m. y f. coloq. Persona sagaz y astuta, poco escrupulosa en su proceder. U. t. c. adj.

trujamán, na.

(Del ár. hisp. turǧumán, este del ár. clás. turǧumān, intérprete, este del arameo rabínico tūrgmān[ā] y siriaco targmānā, y estos del acadio targamānu[m] o turgamānu[m]).

1. m. y f. Persona que aconseja o media en el modo de ejecutar algo, especialmente compras, ventas o cambios.

2. m. y f. p. us. intérprete (‖ de lenguas).

trujimán, na.

(De truchimán).

1. m. y f. p. us. trujamán.

La RAE no es precisamente un dechado de coherencia, pero me parece entender que el término al que da más importancia es trujamán, y después truchimán, siendo dragomán y trujimán versiones menores que en lo básico remiten a trujamán y truchamán respectivamente.

También me he puesto a mirar si existían palabras como dragomante y dragomancia, pero no he encontrado ejemplos significativos. Después me he acordado de la palabra de argot truja, que viene a ser un cigarrillo… pero a mí me parece recordar haber oído llamar a alguien truja, creo que en el sentido trapichero de trujamán y aprovechando el parecido de su sonoridad con la de truhán.

Por último y para cerrar el círculo y ver cuál de los cuatro términos que intitulan este artículo se me ha currido recurrir a Google Ngram Viewer, esa maravilla que Google sacó hace unos meses y con la que no he tenido tiempo de jugar lo suficiente. Estos han sido los resultados:

Dragomán, truchimán, trujamán y truchimán

Advierto de que los resultados, que confirmarían que trujamán es el superhéroe del momento, están algo manipulados a mi antojo. Para empezar no he considerado las variantes dragoman, truchiman, trujaman y trujiman sin acentuar. Con esto he querido evitar que se incorporen a los resultados ocasiones en las que aparecen fragmentos en otras lenguas, aunque es discutible porque muchas personas escriben sin acentos, en especialmente en tiempos más lejanos la ortografía del español no era tan contundente respecto a su necesidad y siempre existe la posibilidad de omisión por error, o fallo en el proceso de escaneo.

También he considerado como inicio de la serie el año de 1900, para que refleje una tendencia lo suficientemente larga y desde un momento en el que el español escrito ya estaba notablemente estandarizado y sin diferir mucho del que se emplea hoy. También porque en los datos hay un elemento distorsionante a favor de dragomán alrededor de 1882 que creo que no es conveniente incluir en la serie.

Por otra parte, también se podría discutir cuánto se debe suavizar la curva. En cualquier caso y hasta que se me demuestre otra cosa declaro a trujamán vencedor del concurso para ser el mejor término que define a los traductores e intérpretes del Imperio otomano.


Búscame

04/07/2008
Searchme Maximize stack view

Search me es era un buscador visual. No es que ofrezca nada que no tengan los buscadores habituales, salvo quizá la posibilidad de generar un lote de páginas que uno selecciona y compartirlo con los amigos y los friends.

La imagen es era una búsqueda que he hecho de “ajedrez” y que he depurado, quedándome con las páginas más molonas.

05-05-2011: Por un casual, me acabo de encontrar con la historia de Search me en wikipedia. Dejó de existir en julio de 2009. Una lástima, porque el breve tiempo en el que estuve jugando con el buscador me pareció una idea ingeniosa. Supongo que a todo el mundo le pasó igual y al final, todos a Google.


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