El último del edificio

19/03/2017

Aravind Adiga, “Last Man in Tower” (2011)

Ayer me leí de un tirón la segunda novela de Aravind Adiga, Last Man in Tower (2011), que veo que ¿aún? no ha sido traducida al español y que creo que podría serlo del modo en que intitulo esta entrada. La razón de la elección de este lector, poco aficionado a la ficción, es que la anterior novela del mismo autor me gustó mucho y creo que puedo aspirar a ser el mayor experto en Adiga de mi barrio.

No nos engañemos: en ésta la trama me ha parecido más floja. Ahora bien, uno lee a autores que provienen de lugares exóticos con ciertas intenciones que aunque modestas están bien definidas. Quisiera entender un poco qué es la India, más allá de lo que las estadísticas dejan entrever y esto es algo que hasta cierto punto se consigue a través de la literatura.

La convención por la cual la importación bruta de extranjerismos es muy aceptable en lengua inglesa me permite el entretenimiento de buscar términos angloindostaníes en los diccionarios, a veces porque son esenciales para la comprensión y otras por puro capricho. Ahora bien, lo que lexicográficamente es una deleite gramaticalmente es un castigo en cierto sentido. Muchas veces aspira uno a mejorar su fluidez por contacto: las expresiones y las formas se le van pegando de modo inconsciente. Esto trataría de evitarlo con dialectos exóticos y mi sistema es leer deprisa, como buscando las claves. Así me acabo una novela de estas de cuatrocientas páginas en cuatro horas. No me preguntéis como se llamaba el hijo de la vecina activista que la vida no me da para más.

Por lo demás. La India es muy grande y la acción se circunscribe a una zona concreta de Bombay que no es el centro Churchgate ni el famoso Dharavi. Me di cuenta de que la legislación sobre la propiedad horizontal tiene aspectos similares en varias zonas que pertenecieron al imperio británico y que en la India o al menos en Maharastra, está más desarrollada que en Irlanda.

El tigre blanco tenía como base Delhi pero acababa en Bangalore. La leí en tiempos en que trabajaba a diario con gente de esa ciudad de los call-centers. En esta novela de Bombay se menciona Puné como destino de escape.

-“¿Por qué querría nadie vivir hoy en día en Bombay?”- El señor Puri increpó a su esposa. -“Vámonos a un lugar civilizado como Puné. A algún sitio al que no lleguen diez mil mendigos en tren cada mañana. Estoy harto de esta ciudad, harto de esta carrera de ratas.”
-“Lo que hay que hacer en una carrera de ratas es ganarla. No escapar.”
-“Un lugar civilizado. Puné es civilizada. Nagpur también.”

La historia va de que unos constructores hacen una oferta a los dueños de un edificio y todos quieren vender menos uno. Aquí en gran medida ya no hay oriente ni occidente que valga. Me temo que en cualquier sitio del mundo que uno se ponga a mirar las comunidades de copropietarios son y serán una puta bomba.


Más sellos de la India

25/01/2017

Sellos de la India (2008)

Hoy me ha llegado al trabajo un sobre de la India. Como era un documento juríco para modificar un contrato pesaba bastante y venía con mucho franqueo. He recortado los sellos y me los quedo para mí: me servirán como marcador en algún libro.

Tres tipos de sellos de la serie Builders of Modern India, emitida en 2008:

  • 2.000 rupias la monja albanesa, premio Nobel de la Paz y santa en ciernes.
  • 1.000 rupias, el físico C. V. Raman
  • 400 rupias, Homi Jehangir Bhabha, padre de la bomba nuclear india.

C. V. Raman se dedico entre otras cosas a entender la dispersión de la luz y buscaré una forma de añadir su nombre a “por la dispersión Rayleigh”, que es la respuesta que quiero dar a todos los niños que me pregunten por qué el cielo es azul.

Por retazos de biografía de la ínclita que he leído en fuentes no hagiográficas es posible que Teresa de Calcuta sea el personaje público más sobrevalorado en este planeta en las últimas décadas.

Por contraste, resulta curioso (y lo pensaba el otro día a propósito de Edward Teller), qué poco conocidos son los nombres de quienes han plantado la semilla de lo que tarde o temprano resultará en el mayor cataclismo que ha conocido la Humanidad: Homi J. Bhabha es otro de ellos.

Al final es que no queremos saber nada de las cosas malas ni de las que nos cuesta entender, y las que creemos que entendemos las ponemos de color de rosa para que no nos generen ninguna disonancia cognitiva.

 


La India en Hanóver

31/08/2015
El templo y la plaza

El templo y la plaza

Hace unas semanas comentaba el día de la excursión al zoológico de la última vez que estuvimos en Hanóver. En aquella ocasión enseñaba unas fotografías de la zona que acoge la fauna del Yukón canadiense, que se convirtió en mi preferida.

Así de cerca pueden verse

Así de cerca pueden verse

La segunda zona que más me gustó fue la dedicada al subcontinente indio, que creo que se llamaba Palastgarten. Había una hermosa plaza decorada al estilo de esos fuertes del Rajastán desde donde uno podía ver a los elefantes y los macacos.

Plaza

Plaza

Todos los detalles estaban muy bien cuidados, por ejemplo el retrato en el estilo del imperio mogol en uno de los muros, los templos y las guirnaldas.

Elefantes

Elefantes asiáticos

Los elefantes se podían ver muy cerca y estaban a la misma altura que los visitantes del zoo, de los que sólo les separa un foso que no es suficiente para evitar que puedan alargar la trompa en busca de comida.

Los elefantes junto al agua

Los elefantes junto al agua

Al otro lado de la plaza se encuentran los macacos, dueños y señores de un templo por el que caminan, saltan y hacen diversas monerías.

Macacos

Macacos

Entrando por uno de los templos del decorado y en una zona más oscura y tranquila pueden verse, si es que se dejan ver, los tigres de Bengala. Cuando me adentré por ahí estaban en la siesta y apenas veía el color anaranjado de su piel a rayas por entre la hierba.

Arte mogol

Arte mogol

Como ya dije la otra vez, el zoo de Hanóver me parece mucho mejor que el de Dublín, que es el que tengo más cerca. Se puede pasar tranquilamente un día entero de escenario en escenario. Si sólo se dispone de un par de horas yo recomedaría ir a ver lo del ártico canadiense y esta parte de la India. La montaña de los gorilas también me gustó mucho. Cada cual sabrá cuáles son sus bichos favoritos.


Orígenes del poder político: El imperio de la ley

04/12/2014
El libro

El libro

Sigo con The Origins of Political Order de Fukuyama. Si en previos comentarios hemos tocado la situación otro  anterior a la aparición del estado  y la aparición del propio estado, daremos un repaso en este momento a la ley como elemento fundamental del orden político.

Lo primero que interesa es dejar a China a un lado. De las cuatro grandes regiones del mundo que se están comparando a grandes rasgos, la más oriental es aquella en la que el estado fuerte emergió por vez primera pero en cambio es una en la que la ley no ha imperado y la voluntad del Emperador, en esta etapa histórica sustituido por el Partido Comunista, se ha impuesto sin demasiadas cortapisas. Si se busca la razón en la religión se da la circunstancia de que mientras las religiones indostaníes, así como el cristianismo y el islam tienen textos sagrados, el confucioísmo no ha estado basado en preceptos revelados.

Europa es la zona del mundo en la que primero se consolidó la ley como fuente de justicia frente a la voluntad de los poderosos. El proceso tiene que ver con la dualidad Iglesia-Estado y con el proceso de codificación del que son hitos la compilación de Justiniano y la concordia de Graciano, pero también con cosmovisión compartida por gobernantes y gobernados de que estaban en un mundo cuyas leyes no establecían ellos mismos.

En el mundo islámico existen el Corán y los hadices como fuentes originarias de ley. Se suele comparar con la cristiandad en el sentido de que no existe división entre iglesia y estado, aunque considerado diacrónicamente esto no ha sido siempre así ya que por un lado esta división en los estados cristianos se produce alrededor del siglo XI, a la vez que en el cristianismo ortodoxo el imperio Bizantino fue cesaropapista hasta su destrucción y el rasgo de las iglesias ortodoxas nacionales persiste. Por otra parte, en dos de los estados islámicos más poderosos, como fueron el  de los mamelucos de Egipto y imperio Otomano el sultán tenía la potestad de dictar normas diferentes de la sharia.

El problema que se encontraron los ingleses en la India es que no ha existido una codificación coherente de las normas religiosas, por lo que tuvieron que desistir en su empeño de aplicar la tradición local para impartir justicia. En cambio, tras la independencia, se ha implantado un sistema de legislación complejo y que mezcla fuentes de diversa procedencia. La diferencia con el mundo árabe ha estado en que tras la descolonización, los estados árabes han pasado a estar dominados por dictadores militares que no han tenido el contrapeso de la autoridad de los ulemas.

Hay una referencia en este capítulo a las ideas de Hayek sobre la diferencia entre la ley y la legislación que por sus conexiones con la actualidad merecerá comentario aparte.


Orígenes del poder político: construcción del estado

01/12/2014
El libro

El libro

Sigo con The Origins of Political Order de Fukuyama. Si el otro día hablábamos de lo que había antes del estado, la segunda parte del libro trata la aparición del propio estado, a la que en la jerga politológica se le suele mantener la expresión inglesa state-building, creo que acertadamente ya que contiene algunas connotaciones difíciles de reproducir en otro código.

Creo que para la mayoría de nosotros la mera idea de política presupone la existencia de un estado. Puede que quienes aún habiten en sociedades tribales y para algunos ciudadanos de los Estados Unidos y usuarios de Bitcoin exista la posibilidad de un tipo de configuración social no estatal que pueda más o menos gestionar el desastre que está hecho el mundo. Yo simplemente no lo veo y no sé si recomendar como Fukuyama que quien lo considere deseable vaya a experimentarlo a Somalia. En el mundo anglosajón hay una tradición importante que considera al estado un ente opresor. No es que no lo sea ni que haya que descartar por completo la posibilidad de que se convierta en un Leviatán mucho más monstruoso, pero tampoco es que el mundo anterior estuviera exento de tiranía, como la de los parientes que Gellner llama “the tyranny of cousins“, ni parece que el un mundo futuro sin estado pueda ser demasiado mejor.

El caso es que en la segunda parte del tratado, el autor pinta con trazo grueso los diferentes modelos de formación de estado que se dieron en China, India, el mundo islámico y Occidente. Son modelos muy esquemáticos pero contienen ideas interesantes que aportan parte de la explicación de las diferencias, ya que a mí varias no me parecen causa suficiente aunque se deban tener en cuenta.

China. Ofrece el ejemplo de estado más antiguo por razones diversas, que tienen que ver con la geografía (más fácil de dominar que en Europa), la guerra (el estado chino es más producto de la guerra que otros), la burocracia (primera administración funcionarial del mundo) y la capacidad de movilización administrativa para el reclutamiento y la imposición de tributos. Hay una tensión continua entre confucioismo y legalismo y un interés por parte del sistema en quebrar la familia. El absolutismo lo es hasta un punto que no se puede ni comparar con España o Francia en el siglo XVIII. Independientemente de si parte de la historia china se puede calificar de feudal o no, la estrategia de los actores ha sido importante.

India. Podría decirse que lo más interesante es comparar el subcontinente indio con China. La religión y el sistema de castas han evitado la creación de un estado fuerte. También la existencia de mayor diversidad es un factor importante, pero el hecho de que a diferencia de la religión china que no pasó del culto a los antepasados la religión de la India fuera más compleja y que las demandas sociales se expresaran en modo de reforma religiosa más que política. Ni los maurias, ni los guptas, ni los mogoles ni los británicos han tenido suficiente fuerza como para cambiar la sociedad desde la política.

Islam. En el mundo islámico el tribalismo sigue estando presente y el sectarismo también. La consecuencia de ambos es que ha sido imposible crear un estado árabe. Si en términos generales puede decirse que la familia y la tribu son competidores del estado, y a la vez instituciones corruptoras una vez que el estado se ha constituido, fue un accidente afortunado que Mahoma no tuviera hijos varones y que los primeros califas no fueran hereditarios. En cualquier caso, la tensión tribal permanece y este sistema de califato perfecto dura sólo cuatro califas. El gran estado islámico es el imperio otomano, que utiliza jenízaros. Esta clase de servidores del soberano sin descendientes (igual que los eunucos en China, o los sacerdotes célibes en la Cristiandad) es de gran utilidad para extender el poder político

Occidente. Según Fukuyama la diferencia más determinante entre Oelccidente y el resto de regiones del planeta es que el cristianismo y sobre todo la Iglesia católica debilitan tanto al poder estatal como a las instituciones tribales y familiares. Me parece interesante la idea de que el mayor poder relativo de las mujeres en occidente tiene que ver con la presión que hizo la iglesia para asignarles personalidad jurídica y poder heredar de las que quedaran sin descendencia. La prohibición de la poligamia, los matrimonios consanguíneos y el levirato son instituciones importantes. El celibato del clero también lo es. El tránsito de las estructuras de linajes y clanes a la familia nuclear es un paso importante que empieza a percibirse a finales de la Edad Media. La evolución lógica es la posterior llegada del individualismo (por oposición al comunitarismo) favorecido por el contractualismo.


Pentapotamia

19/11/2014
Wikipedia

Mapa sacado de la Wikipedia

La Pentapotamia es el país de los cinco ríos que hoy conocemos como Punyab, entre la India y Pakistán. El término “punyab” significa también “cinco aguas”.

Los cinco ríos que Alejandro Magno descubrió para Occidente son todos ellos afluentes del Indo. La razón de ser de esta entrada que tengo pospuesta desde hace año y pico -cuando estuve leyendo los relatos de viaje del otro Alejandro (Burnes)– es que me gusta mucho el nombre de Pentapotamia y que en aquel momento me hizo falta un mapa que no he conseguido encontrar: uno en el que aparezcan tanto los hidrónimos clásicos como los modernos. Sirva el que acompaña par hacerse una idea.

De oeste a este, los cinco ríos son los siguientes:

Nombre moderno (transliteración inglesa):
Jhelum – Chenab – Ravi – Sutlej – Beas

Nombre moderno (transliteración española):
Yelum – Chenab – Ravi – Sutley – Bias

Nombre griego (transliteración inglesa): Hydaspes · Acesines · Hydraotes · Hesidros · Hyphasis

Nombre griego (transliteración española):
Hidaspes – Acesines – Hidraotes – Hesidros – Hífasis

Nombre sánscrito:
Vitasta – Ashikini – Parushani – Shatadru – Vipasa


Viajar al mundo subdesarrollado

09/08/2014

Espero llegar a viejo y cuando mire para atrás a lo mejor acabo pensando que alcancé a la madurez el día en que rechacé un viaje a la India con todos los gastos pagados. A lo peor acabo teniendo que ir ya que es por un asunto del trabajo, pero mi postura actual (y la de todos los miembros de mi equipo) es la de que, aunque sea un poco más engorroso, podemos resolver la papeleta por teleconferencia. Además los próximos meses van a estar bastante entretenidos, sobre todo buscando un nuevo empleo y hoy por hoy pienso que echaría mucho de menos a mi hijita y que mis ganas de trabajar en el calor húmedo o incluso de sacar unos días libres para descubrir una región infectada por la pobreza y potenciales enfermedades tropicales son mínimas. Así que no voy, hay otros sitios más seguros y agradables de recorrer. Si acaso iré a ese subcontinente dentro de un par de décadas, cuando haya cumplido mi misión principal.

Dentro de que hay una cierta exageración en mis palabras y de que por ir a la India un par de semanas seguramente no pase nada y que, en realidad, pesa más la falta de ganas que ninguna otra consideración, lo importante es que detrás de las decisiones personales tiene que haber una responsabilidad personal. Una de las medidas populistas del zapaterismo que más me indignó (y mira que hay para escoger) fue la decisión de enviar tres aviones del ejército a “rescatar” a la panda de turistas que estaban en Tailandia cuando el golpe de Estado de 2008. Enviar tres aviones cuesta una pasta, la situación en Tailandia era completamente segura y quien va allí tiene que disponer de los suficientes medios para poder manejarse si cierran el espacio aéreo unos cuantos días (y si no, que vayan a Canarias). Luego veías en la tele a una vieja quejándose de que había pasado frío en el avión y de que la ración de comida del ejército era mala. En fin.

Ahora con lo del misionero del ébola de Liberia, misma historia. El Gobierno manda un avión para salvar del ébola a un único individuo, que además tiene una enfermedad muy contagiosa y casi mortal de la cual no ha habido casos en España. Pues vale. Ese hombre está trabajando para su empresa, que es una orden religiosa o lo que sea, no está representando al país (no es el mismo caso que si fuera el personal de la embajada, por ejemplo, y también lo vería distinto si, en vez de a uno o dos, hubieran sacado a doscientos compatriotas de una situación de peligro inminente y cierto). Además estás trayendo un virus peligrosísimo a un lugar donde no se han dado casos.

Aquí, mi impresión es que la jugada populista del Gobierno del PP se intenta atraer al voto católico más duro para compensarle de algunos desplantes mientras se salta la separación entre Iglesia y Estado mediante el comodín de la ciudadanía. No parece muy coherente con lo de quitarnos el derecho a asistencia sanitaria a los españoles residentes en el extranjero. Como es un tema de clientelismo político, luego también ve uno en las redes sociales a extremistas mala gente del otro lado pidiendo que al religioso lo salve su dios y gilipolleces por el estilo. A esos me gustaría verlos opinar en el hipotético caso de que el afectado fuera un voluntario de una onegé izquierdista. A mi modo de ver, ni para el cura ni para el brigadista de la solidaridad internacional ni para el ciudadano de a pie (aunque con los de a pie seguramente no hay mucha tajada electoral que sacar). No debe ser misión del Estado salvar fuera de las fronteras de su jurisdicción a quien por su cuenta y riesgo ha decidido tomarse riesgos por su cuenta. .Es muy bonito lo de decir que somos una organización no gubernamental, pero que luego las facturas nos las pague el gobierno.

Párrafo aparte merece el caso especialmente grave de que en los últimos años el Gobierno español haya pagado rescates de secuestros. Sí, si a mí me secuestraran también preferiría que el Gobierno pagara el rescate, pero a medio plazo lo único que consiguen con ello es ponernos más en riesgo a los españoles, en comparación con los ciudadanos cuyos gobiernos no pagan.