Kemalismo, separación y subordinación

08/07/2017

Aquí debajo dejo un trozo de Perry Anderson que he traducido de aquí y que proviene de un ensayo en el que se trata el kemalismo en general. Vale la pena leerlo entero. A mí me ha procurado la idea de que Mustafá Kemal protagonizó uno de los pocos casos en los que una revolución cultural se ha producido sin revolución social y me he enterado además de interesantes detalles históricos, como la huída a Alemania de los Jóvenes Turcos en 1919.

En fin, que la de Atatürk es una figura histórica más que interesante pero no es por eso por lo que el texto me ha llamado la atención:

El uso de Islam por parte del nuevo régimen de Kemal fue táctico y errático y se le podía dar la vuelta con facilidad cuando dejaba de hacer falta. Sin embargo, en un nivel más profundo hubo un vínculo mucho más estrecho que ligó al régimen a la misma religión a la que en apariencia hacía sufrir. Esto fue así porque ni en sus momentos de mayor fervor el secularismo turco ha sido secular de verdad, lo cual se debe en parte a que, como suele decirse, lo que hizo el kemalismo no fue tanto separar la religión del Estado como subordinarla al mismo: creando directorios que asumieron la propiedad de todas las mezquitas, el nombramiento de imanes, la administración de fundaciones pías y convirtiendo de hecho la fe en una rama de la burocracia. Sin embargo hay una razón mucho más profunda que es que la religión nunca se separó de la nación y se convirtió en un rasgo definitorio implícito de la misma. Fue esto lo que permitió que el kemalismo se convirtiera en algo más que un culto de las élites y dejase una huella duradera en las masas. El secularismo fracasó en la aldea: el nacionalismo tenía raíces populares más profundas. Es posible (así lo indica el argumento de Carter Findley en su Turks in World History) que, al hacerlo se nutriera de una larga tradición cultural turca nacida en Asia Central y anterior a la conversión al islam que suponía una sacralización del Estado y que ha investido a su término moderno (devlet) con un aura de poder inusual. Sea como fuere, la ambigüedad del kemalismo residió en construir un código ideológico en dos registros: uno era laico y apelaba a la élite, el otro era cripto-religioso y accesible a las masas. La integridad de la nación como valor político supremo era común a ambos.

La razón por la que me interesa es por la idea de subordinación del islam al Estado en contraposición a la de separación de religión y Estado, así en general, que es un clásico del pensamiento europeo que nos viene de la Ilustración y la Revolución Francesa y el desarrollo del orden político democrítico y liberal.

La subordinación de la religión al poder político había sido desde siempre una característica política del mundo islámico y tengo la sensación de que puede que sea más eficiente para países de la civilización occidental adoptar el mismo modelo y que la separación iglesia-estado sea una característica desfasada del mundo preglobalizado.

Si muchos paises de mayoría islámica no consentirían mezquitas financiadas por sus adversarios políticos aún siendo hermanos en la fe, parecería lógico que los países de Occidente quisieran tener su propio islam a la medida y rechacen por ejemplo las mezquitas financiadas por Arabia Saudí. Ya se sabe que quien paga al almuédano elige la llamada.

Siendo la religión es un mecanismo de poder político y de control social resulta  extraño que el Estado prefiera hacer caso omiso de ella y ceder a otros cualquier control sobre algo con este potencial, en especial cuando se trata de religiones que son muy conscientes de ser esas dos cosas y que pueden servir de caballo de Troya para ventaja de potencias extranjeras. Creo que así lo ha entendido el Partido Comunista Chino, que dispone de su propia Iglesia Católica.


Ali y Nino

03/07/2017

Ali und Nino (1937)

Hace ya más de seis años que leí una interesante entrada sobre el misterio de Essad Bey. Por mera coincidencia eso fue unos pocos meses antes de llegar al Transcáucaso, destino que nunca me había planteado. De las lecturas previas y posteriores al paso por Georgia, Armenia e incluso podía decirse que Azerbaiyán me quedó la voluntad de leer el “Ali y Nino” y con gran fortuna esta semana ha caído una traducción española en mi manos. Al parecer existen otras tres anteriores en castellano pero ésta es la más reciente (2012). De entre las varias versiones  cinematográficas debe de haber alguna más reciente aún.

La historia de amor entre una princesa georgiana y un noble azerí sirve muy bien para hacer comparaciones y alegorías  de la tensión compleja entre Oriente y Occidente o entre el cristianismo y el islam. Hay muchas frases muy interesantes a este respecto, pero la que me resulta más destacable es el alegado del padre de Ali Kan en el capítulo 22, no por nada específico de lo del choque de civilizaciones sino por cómo se puede observar el mismo fenómeno en muchos contextos políticos diferentes. El conflicto identitario empieza como conflicto interior :

«Eres un hombre valiente, Alí Kan. Pero ¿qué es el valor? Los europeos también son valerosos. Tú, y todos los que lucharon contigo, ninguno de vosotros sois ya asiáticos. Yo no odio a Europa. A mí Europa me resulta indiferente. Tú sí la odias, porque tú llevas dentro de ti un trozo de Europa. Fuiste a un colegio ruso, estudiaste latín, tu mujer es europea. ¿Acaso sigues siendo asiático? Si hubieras vencido tú, tú mismo hubieras introducido a Europa en Bakú sin darte cuenta. Da lo mismo que sean los rusos o nosotros quienes construyan las carreteras y abran las fábricas. No podía ser ya de otra manera. Cuando un hombre asesina a tantos enemigos con tal sed de sangre, ya hace tiempo que no es un buen asiático.»

La reacción identitaria la protagoniza siempre un mestizo que ya ha perdido la supuesta pureza ideal y pretende recobrar aquel pasado glorioso, que suele ser una ensoñación sin demasiado contacto con la realidad.

Luego lo de Occidente y el Islam. A mí me gustan estas metáforas novelescas porque le dan a uno la sensación (falsa) de que se puede comprender con un destello la complejidad de procesos históricos de gran calado. Por suerte y por desgracia esto no es así y en planteamientos como ¿cuáles son las diferencias entre Oriente y Occidente? no sólo las respuestas son bastante malas sino que lo más probable es que la pregunta y las categorías que pretende comparar también lo sean. Al menos invita a reflexionar, que no es poco.

En todo caso, es un bonito paseó por el corredor que va de Tiflis a Bakú, con excursiones al Alto Karabaj y hasta Teherán. Recomendable para quienes estén interesados en la historia del Imperio Ruso en Asia y en aquella visión romántica del Cáucaso como Far West que desde el principio dejó su impronta en la tradición literaria rusa.


Conexiones almorávides

05/12/2015
Anno Domini 1130

Anno Domini 1130

Veo que han detenido a un yihadista del Daesh en San Sebastián.

La investigación se inició al detectar un grupo de jóvenes de origen magrebí que estaban siendo adoctrinados con los postulados de la organización terrorista del ISIS en la localidad guipuzcoana de Rentería

El apellido del moro malo lo escriben Mourabati, me imagino que a la francesa con una o prescindible. Hace unas semanas descubri los esquemáticos aunque estilosos mapas del famoso The Penguin Atlas of Medieval History y en los del siglo XII me encontré con un Murabit Emirate que no podía ser sino los dominios de los almorávides.

La Wikipedia da una explicación etimológica del origen del término “almorávide” que me deja exactamente en la misma oscuridad en la que a propósito de Rabat y Medina me colocó un taxista maltés el año pasado.

El término “almorávide” viene del árabe “al-Murabitun” (المرابطون), que es la forma plural de “al-Murabit”, que significa literalmente “el que se ata” y figurativamente “el que está listo para la batalla en la fortaleza”. El término está relacionado con la noción de ribat, una fortaleza-monasterio fronterizo, a partir de la raíz r-b-t (ربط “rabat”: atar o رابط “raabat”: acampar).1 2

Como bien es sabido los almorávides del siglo XII llegaron aprovechando el descontrol del período de los reinos de taifas pero me da pereza hacer analogías malas.

 


Manuscrito persa

15/03/2015
cuadro-manuscrito-teheran

El cuadro

 

Cuando los asesinatos en la redacción del Charlie Hebdo me entró la curiosidad por saber si llevaba un par de años durmiendo bajo la imagen del Profeta, así que como ya hice en otra ocasión con la reproducción de una miniatura otomana que tenemos en el salón me he puesto a investigar este cuadro que tenemos en el cuarto y en el que aparecen varios jinetes que por el aspecto me parecen del Asia central. Mi duda está en si alguna de las figuras que tienen enfrente es Mahoma o alguien de importancia histórica, entendiendo por tal alguien cuyo nombre haya leído quien escribe en alguna ocasión anterior.

El manuscrito completo

El manuscrito completo

No he conseguido gran cosa con mis búsquedas inversas de Google Images. Apenas que el uso más habitual del cuadro es el de imagen de stock y que lo que yo tengo colgado en casa no es más que un trozo de la ilustración del manuscrito, que como no puede ser menos contiene texto y todo. Por lo demás, unas pistas apuntan a un museo de artes decorativas de Teherán y otros indicios a otro museo de Shiraz, aunque podría ser que se tratara de una producción de la escuela pictórica de Shiraz. La época, Qajar, o sea siglo XIX. Si algún experto en arte persa o islámico se pasa por aquí y me puede decir qué es lo que cuelga sobre mi testa de verdad que se lo agradezco.


Orígenes del poder político: El imperio de la ley

04/12/2014
El libro

El libro

Sigo con The Origins of Political Order de Fukuyama. Si en previos comentarios hemos tocado la situación otro  anterior a la aparición del estado  y la aparición del propio estado, daremos un repaso en este momento a la ley como elemento fundamental del orden político.

Lo primero que interesa es dejar a China a un lado. De las cuatro grandes regiones del mundo que se están comparando a grandes rasgos, la más oriental es aquella en la que el estado fuerte emergió por vez primera pero en cambio es una en la que la ley no ha imperado y la voluntad del Emperador, en esta etapa histórica sustituido por el Partido Comunista, se ha impuesto sin demasiadas cortapisas. Si se busca la razón en la religión se da la circunstancia de que mientras las religiones indostaníes, así como el cristianismo y el islam tienen textos sagrados, el confucioísmo no ha estado basado en preceptos revelados.

Europa es la zona del mundo en la que primero se consolidó la ley como fuente de justicia frente a la voluntad de los poderosos. El proceso tiene que ver con la dualidad Iglesia-Estado y con el proceso de codificación del que son hitos la compilación de Justiniano y la concordia de Graciano, pero también con cosmovisión compartida por gobernantes y gobernados de que estaban en un mundo cuyas leyes no establecían ellos mismos.

En el mundo islámico existen el Corán y los hadices como fuentes originarias de ley. Se suele comparar con la cristiandad en el sentido de que no existe división entre iglesia y estado, aunque considerado diacrónicamente esto no ha sido siempre así ya que por un lado esta división en los estados cristianos se produce alrededor del siglo XI, a la vez que en el cristianismo ortodoxo el imperio Bizantino fue cesaropapista hasta su destrucción y el rasgo de las iglesias ortodoxas nacionales persiste. Por otra parte, en dos de los estados islámicos más poderosos, como fueron el  de los mamelucos de Egipto y imperio Otomano el sultán tenía la potestad de dictar normas diferentes de la sharia.

El problema que se encontraron los ingleses en la India es que no ha existido una codificación coherente de las normas religiosas, por lo que tuvieron que desistir en su empeño de aplicar la tradición local para impartir justicia. En cambio, tras la independencia, se ha implantado un sistema de legislación complejo y que mezcla fuentes de diversa procedencia. La diferencia con el mundo árabe ha estado en que tras la descolonización, los estados árabes han pasado a estar dominados por dictadores militares que no han tenido el contrapeso de la autoridad de los ulemas.

Hay una referencia en este capítulo a las ideas de Hayek sobre la diferencia entre la ley y la legislación que por sus conexiones con la actualidad merecerá comentario aparte.


Orígenes del poder político: construcción del estado

01/12/2014
El libro

El libro

Sigo con The Origins of Political Order de Fukuyama. Si el otro día hablábamos de lo que había antes del estado, la segunda parte del libro trata la aparición del propio estado, a la que en la jerga politológica se le suele mantener la expresión inglesa state-building, creo que acertadamente ya que contiene algunas connotaciones difíciles de reproducir en otro código.

Creo que para la mayoría de nosotros la mera idea de política presupone la existencia de un estado. Puede que quienes aún habiten en sociedades tribales y para algunos ciudadanos de los Estados Unidos y usuarios de Bitcoin exista la posibilidad de un tipo de configuración social no estatal que pueda más o menos gestionar el desastre que está hecho el mundo. Yo simplemente no lo veo y no sé si recomendar como Fukuyama que quien lo considere deseable vaya a experimentarlo a Somalia. En el mundo anglosajón hay una tradición importante que considera al estado un ente opresor. No es que no lo sea ni que haya que descartar por completo la posibilidad de que se convierta en un Leviatán mucho más monstruoso, pero tampoco es que el mundo anterior estuviera exento de tiranía, como la de los parientes que Gellner llama “the tyranny of cousins“, ni parece que el un mundo futuro sin estado pueda ser demasiado mejor.

El caso es que en la segunda parte del tratado, el autor pinta con trazo grueso los diferentes modelos de formación de estado que se dieron en China, India, el mundo islámico y Occidente. Son modelos muy esquemáticos pero contienen ideas interesantes que aportan parte de la explicación de las diferencias, ya que a mí varias no me parecen causa suficiente aunque se deban tener en cuenta.

China. Ofrece el ejemplo de estado más antiguo por razones diversas, que tienen que ver con la geografía (más fácil de dominar que en Europa), la guerra (el estado chino es más producto de la guerra que otros), la burocracia (primera administración funcionarial del mundo) y la capacidad de movilización administrativa para el reclutamiento y la imposición de tributos. Hay una tensión continua entre confucioismo y legalismo y un interés por parte del sistema en quebrar la familia. El absolutismo lo es hasta un punto que no se puede ni comparar con España o Francia en el siglo XVIII. Independientemente de si parte de la historia china se puede calificar de feudal o no, la estrategia de los actores ha sido importante.

India. Podría decirse que lo más interesante es comparar el subcontinente indio con China. La religión y el sistema de castas han evitado la creación de un estado fuerte. También la existencia de mayor diversidad es un factor importante, pero el hecho de que a diferencia de la religión china que no pasó del culto a los antepasados la religión de la India fuera más compleja y que las demandas sociales se expresaran en modo de reforma religiosa más que política. Ni los maurias, ni los guptas, ni los mogoles ni los británicos han tenido suficiente fuerza como para cambiar la sociedad desde la política.

Islam. En el mundo islámico el tribalismo sigue estando presente y el sectarismo también. La consecuencia de ambos es que ha sido imposible crear un estado árabe. Si en términos generales puede decirse que la familia y la tribu son competidores del estado, y a la vez instituciones corruptoras una vez que el estado se ha constituido, fue un accidente afortunado que Mahoma no tuviera hijos varones y que los primeros califas no fueran hereditarios. En cualquier caso, la tensión tribal permanece y este sistema de califato perfecto dura sólo cuatro califas. El gran estado islámico es el imperio otomano, que utiliza jenízaros. Esta clase de servidores del soberano sin descendientes (igual que los eunucos en China, o los sacerdotes célibes en la Cristiandad) es de gran utilidad para extender el poder político

Occidente. Según Fukuyama la diferencia más determinante entre Oelccidente y el resto de regiones del planeta es que el cristianismo y sobre todo la Iglesia católica debilitan tanto al poder estatal como a las instituciones tribales y familiares. Me parece interesante la idea de que el mayor poder relativo de las mujeres en occidente tiene que ver con la presión que hizo la iglesia para asignarles personalidad jurídica y poder heredar de las que quedaran sin descendencia. La prohibición de la poligamia, los matrimonios consanguíneos y el levirato son instituciones importantes. El celibato del clero también lo es. El tránsito de las estructuras de linajes y clanes a la familia nuclear es un paso importante que empieza a percibirse a finales de la Edad Media. La evolución lógica es la posterior llegada del individualismo (por oposición al comunitarismo) favorecido por el contractualismo.


Origenes del orden político: Antes del estado

16/11/2014
El libro

El libro

Por motivos ajenos a mi voluntad me encuentro con más tiempo a mi disposición del que solía, así que estoy retomando antiguas aficiones. En lo de leer teoría política me he puesto con The Origins of Political Order de Fukuyama, que tenía encima de la mesa hace unos cuantos meses.

Estoy seguro de imagino que en las facultades se sigue estudiando todo empezando por la Grecia antigua y considerando al ser humano una tabula rasa, por lo que es de agradecer que se añadan al corpus tradicional de la disciplina los conocimientos científicos que en biopolítica o genética de poblaciones se han acumulado en las últimas décadas. En esto último es relevante el tipo de organización social de otros primates. En cuanto lo primero, es interesante tener en cuenta que la primera estructura estatal que se produce en el mundo está en China y que la comparación de las culturas orientales, africanas o polinésicas con Occidente pueden aclarar bastantes cosas. Tal y como va el mundo puede que dentro de unos años se estudie la dinastía Qin antes que la Atenas de Pericles.

Nunca me había dado cuenta de que el zoon politikon de Aristóteles es hasta cierto punto una negación del hombre tal y como Rousseau, Hobbes y Locke lo habían planteado en el sentido de que para el heleno la política es parte de su naturaleza mientras que en los pensadores más modernos el hombre, aislado, sólo desarrolla su politicidad tras ponerse en contacto con la sociedad. Hobbes está más cerca de la verdad que Rousseau, pero Aristóteles se acerca más que ambos como bien supo ver Henry Maine:

Y sin embargo estas dos teorías [de Hobbes y Locke], habiendo separado durante mucho tiempo a los políticos pensadores de Inglaterra en campos hostiles, se asemejan la una a la otra de modo estricto al asumir una condición ahistórica e inverificable de la raza. Sus autores difieren en cuanto a las características del estado presocial, así como en cuanto a la naturaleza del acto anormal mediante el cualloshombres emergieron del mismo para entrar en la organización social que conocemos, pero coinciden en que hay una gran sima que separa al hombre en su condición primitiva del hombre en sociedad.

La tripartición esa clásica de Weber para justificar el origen del poder político (racionalidad, tradición, carisma) siempre me había parecido que cojeaba por el lado del carisma, que es una característica que en muy pocos momentos ha servido para sostener un sistema. Yo solía pensar en los fascismos como ejemplo, pero también que en el fondo el líder carismático no era más que un adorno o una circunstancia y que en el fondo eran otras razones más estructurales las que sostenían el invento. En cambio, me ha parecido interesante leer que el origen del califato islámico se debe en gran medida al carisma de Mahoma. También es digna de consideración cómo contribuyó a la configuracion de aquel estado el hecho de que el profeta no tuviera descendiente varón.

Por completar la lista, aparte de las consabidas teorías contractualistas de Hobbes, Locke y Rousseau hay una serie de modelos para explicar la formación de estado:

  • El estado como contrato social voluntario (Hobbes, Locke, Rousseau)
  • El estado como proyecto de ingeniería hidráulica (Wittfogel: Mesopotamia, Egipto, China, México)
  • Densidad de población (Ester Bosterup)
  • Estado como producto de violencia y compulsión
  • Circunscripción natural y otros factores geográficos y ambientales (Robert Carneiro)
  • Estado como producto de autoridad carismática (Weber y Mahoma)

Estas notas y alguna cosa suelta más son lo que me he quedado de la primera parte, aunque es un libro que seguramente seguiré releyendo y comentando.