La India en Hanóver

31/08/2015
El templo y la plaza

El templo y la plaza

Hace unas semanas comentaba el día de la excursión al zoológico de la última vez que estuvimos en Hanóver. En aquella ocasión enseñaba unas fotografías de la zona que acoge la fauna del Yukón canadiense, que se convirtió en mi preferida.

Así de cerca pueden verse

Así de cerca pueden verse

La segunda zona que más me gustó fue la dedicada al subcontinente indio, que creo que se llamaba Palastgarten. Había una hermosa plaza decorada al estilo de esos fuertes del Rajastán desde donde uno podía ver a los elefantes y los macacos.

Plaza

Plaza

Todos los detalles estaban muy bien cuidados, por ejemplo el retrato en el estilo del imperio mogol en uno de los muros, los templos y las guirnaldas.

Elefantes

Elefantes asiáticos

Los elefantes se podían ver muy cerca y estaban a la misma altura que los visitantes del zoo, de los que sólo les separa un foso que no es suficiente para evitar que puedan alargar la trompa en busca de comida.

Los elefantes junto al agua

Los elefantes junto al agua

Al otro lado de la plaza se encuentran los macacos, dueños y señores de un templo por el que caminan, saltan y hacen diversas monerías.

Macacos

Macacos

Entrando por uno de los templos del decorado y en una zona más oscura y tranquila pueden verse, si es que se dejan ver, los tigres de Bengala. Cuando me adentré por ahí estaban en la siesta y apenas veía el color anaranjado de su piel a rayas por entre la hierba.

Arte mogol

Arte mogol

Como ya dije la otra vez, el zoo de Hanóver me parece mucho mejor que el de Dublín, que es el que tengo más cerca. Se puede pasar tranquilamente un día entero de escenario en escenario. Si sólo se dispone de un par de horas yo recomedaría ir a ver lo del ártico canadiense y esta parte de la India. La montaña de los gorilas también me gustó mucho. Cada cual sabrá cuáles son sus bichos favoritos.

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Monos billaristas

30/10/2012

Los famosos monos jugando al billar

Hace unas semanas me encontré con un excelente blog sobre historia de la ciudad de Dublín. Fracasé en el empeño de leerlo de cabo a rabo, pero estoy en ello aunque el proyecto esté aplazado sine die. De entre las entradas que pude ojear hubo una que me llamó la atención por el hecho de que paso a menudo por esa calle sin haber reparado jamás en el detalle del que se trataba.

En la fachada del edificio de la Alliance Française de la calle Kildare hay unos monos esculpidos en una columna y que se dan al vicio del billares. Al parecer es cosa bien conocida en la ciudad y sólo dejo el apunte porque esta mañana, al pasar por allí, me quedó una fotografía más curiosa que la mayoría de las que he visto en internet, sin duda gracias al día soleado y al reflejo en el cristal del edificio de enfrente.

La foto sin recortar