Adiós ununoctio

02/12/2016

Cita de una conversación con viejos amigos en noviembre del año pasado en la que se comentaba la jugada con vistas a las elecciones generales del 20-12-2015.

Lo del PSOE con Podemos y toda la tropa tendría la estabilidad del ununoctio. Se me olvidó decir que Pedro Sánchez es también peor que Almunia.

Dentro de que acierto muy pocas cosas, qué culpa tengo yo de que cada vez esté el mundo más impredecible, lo de que Pedro Sánchez era el peor de los cuatro líderes de los partidos grandes y de los que ha tenido el PSOE (y de hecho a día de hoy el único al que han levantado del sitio) y lo de que el PSOE nunca podría alcanzar un pacto estable con Podemos tiene cierto mérito haberlo visto.

Pero venía a rendir homenaje a esa palabra “ununoctio” y a que no quede como hápax legómenon en el corpus de mis escritos, aunque estos sean los últimos versos que yo le escribo.

Leo hoy que ha varios de estos elementos fugaces que había al final de la tabla periódica que tenían nombres que eran casi números les han asignado nombres definitivos, por lo que el ununoctio y sus amigos han demostrado no tener de estable ni el nombre. Es preciso que deje esto anotado por aquí, ya que son conocimientos que me han de ser muy útiles cuando retome no ya la química sino los crucigramas.

  • 113 – ununtrio – nihonio (Nh)
  • 115- ununpentio – moscovio (Mc)
  • 117 – ununseptio – tenesino (Ts)
  • 118 – ununoctio- oganesón (Og)

Un pacto entre el PSOE y Podemos tendria la estabilidad del oganesón.

Anuncios

Un quijote más apócrifo que el de Avellaneda

02/03/2013
No me toques los cojones amigo Sancho

No me toques los cojones, amigo Sancho

Una persona informada encuentra a lo largo del día más ocasiones para la indignación de las que puede acabar compartiendo siquiera en conversaciones, cuanto menos por escrito. La presencia aunque sea fugaz en lo de las redes sociales permite una inmersión en el río de la opinión pública, que al contrario del de Heráclito es siempre el mismo turbio río.

Una de la cosas que me revientan, pero que me revientan mucho: más que el hambre en el tercer mundo, la corrupción politica, la epidemia de suicidios y la violencia de género todas juntas, es que me mancillen mis mitos. Me he indignado con textos atribuidos a Borges por cuya naturaleza es indudable que quien trafica con ellos no ha leído o entendido jamás una palabra del puto ciego. O poemillas imputados a Neruda como si el gran putañero se hubiese dedicado a emborronar carpetas como una colegiala totalmente adolescente, pero de adolecer hasta el grado del retraso. No me ha importado arriesgar amistades en esta quijotesca defensa de una pureza incomprendida.

Hay algunas obras cuya altura es tal que quien las cita debería cuidarse de dar capítulo y versículo como es tradición en el libro sagrado. En cambio, tenemos a la mayor de nuestra literatura, que puede ser profanada impunemente no sin que brote indignación sino sin que ni siquiera le llame la atención a apenas nadie.

Hace unos meses discutí con una amiga a propósito de una moneda falsa. “Cambiar el mundo amigo Sancho que no es locura ni utopía sino justicia”. Yo le dije que será cierto o no, pero que del Quijote no es.

Obviamente, mi conocimiento de tan magna obra es superficial. No habrá muchos que la conozcan palabra por palabra pero, qué diablos, qué poco difícil es hacerse con el texto digital y jugar con un Ctrl+F para buscar las palabras clave y ver si de verdad aparecen. Antes de batirse en buena lid, adarga, lanza, rocín y galgo.

Hay varias cosas que le pueden dar a uno la pista. No hace falta ser un experto en historia del pensamiento político para saber que la justicia que algunos llaman “justicia social” entendida como una transformación del mundo es una idea posterior a la revolución francesa, mientras que los antiguos entendían como justicia el retorno a un orden, llamémosle “natural”, de las cosas.

Otra pista puede estar en que como en bien sabido el origen de la palabra utopía es Utopía, la obra de Tomás Moro. Es noventa años anterior al Quijote, pero el uso corriente de la palabra para referirse a un universo posible en lugar de a la ínsula de la obra no es corriente hasta mucho más tarde. Aunque Cervantes leyera latín, la primera traducción al español aparece en 1637, años después de la muerte del genial manco. Estaba bastante seguro de que la acepción de utopía como quimera es como muy pronto del siglo XIX y de hecho no he encontrado ningún ejemplo anterior.

Luego en mi averiguaciones llegó un momento de máxima lástima por  mi país en general y por sus regiones más atrasadas en particular cuando supe que el presidente de Andalucía había utilizado esta tontería en su discurso de investidura.

Mi amiga me dijo “y a mí que me cuentas, díselo a los que copian”, como si pagar con dinero falso quedara exculpado por la mácula original del impresor falaz. Eso me recordó lo de una amiga de mi hermana a la que le robaron el abrigo en una discoteca y que dijo que como una puta ladrona se lo había levantado ahora se iba a llevar otro, y lo hizo.

La falsificación más habitual de las aventuras del ingenioso hidalgo es el “ladran luego cabalgamos”, que proviene de un poema de Goethe. Con meterle un “amigo Sancho” parece salido de la cárcel de Orán. Hagan la prueba en cualquier buscador.

Hoy en el charco de la opinión pública me he vuelto a encontrar con el Quijote marxista, gentileza de la Revista Literaria La Noche de las Letras (mmmm…. las mayúculas del título al estilo anglosajón). Poner citas falsas de una gran obra de la literatura universal debe de ser, aproximadamente, de lo más bajo en lo que puede llegar a caer una revista que se dice literaria. Que lo de literaria no lo sé, pero literal no lo parece mucho.

 


Neruda en la pared

07/12/2011

Quiero que a la salida de
fábricas y minas esté mi poesía
adherida a la tierra, al aire,
a la victoria del hombre maltratado.
Eso es bastante,
esa es la corona que quiero.

En una plaquita comprada en Santiago de Chile en 2002 y que acaso esté en el trastero de casa de mis padres.

El texto pertenece al Canto General aunque los versos no estén bien alineados ni su orden sea el preciso.


El mural

14/10/2010

 

El mural (2010)

 

El otro día vi esta nueva película argentina, El mural, que trata del viaje que en los años treinta hizo el artista mexicano David Alfaro Siqueiros por el cono sur y de la producción de su obra Ejercicio plástico en el sótano de un magnate de la prensa. Creo que es de rabiosa actualidad porque después de caer en desdicha el mural se va a restaurar este año.

Como no conocía apenas nada de la biografía de Alfaro (antes de ver la película sólo hubiera podido vincular el adjetivo “muralista” a su nombre) y muy poco de su obra (a través de fotografías desordenadas que uno ha visto al cabo de los años), me ha resultado de lo más interesante. La obra está bien ambientada en su época y aparecen por allí Pablo Neruda y otros personajes interesantes que desconocía como el dueño del diario Crítica, Natalio Botana, que le encarga la obra, su esposa Salvadora Medina, a la que la película deja en mal lugar y la acompañante de Alfaro, Blanca Luz Brum, personaje de biografía y evolución ideológica fascinante.

Alfaro Siqueiros queda retratado como un visionario alcohólico de retórica política infantiloide. Hoy parece una caricatura, pero en realidad, en los años treinta había mucha gente que creía en ese tipo de emancipación a través del estalinismo. Y todavía quedarán algunos. Me hizo gracia la frase “los burgueses tendrán que costear la revolución – ¿quién si no?” que dice en un momento. También me ha sorprendido descubrir que estuvo implicado en un intento de asesinato de Trotsky.

Creo que ya he visto alguna otra película que trata de la composición de un cuadro, es un efecto visual relativamente sencillo, mezclar las imágenes de la elaboración de la obra de arte con las historias. Me ha gustado la ambientación, el vestuarío, pero sobre todo el descubrir que estos personajes existieron. La recomiendo encarecidamente a aquellos interesados en el arte, la historia política del siglo XX e Hispanoamérica.


La posada de los dos soles

13/05/2010

Praga, 13 de octubre de 2007

Un pasatiempo. Estaba viendo unas fotos medio viejas. He recordado que hace unos días habían mejorado el Google Translate y me ha dado por mirar a ver si podía traducir ese hostinec U dvou slunců. El resultado es casi el título de esta entrada: Posada con dos soles. Entre que las lenguas eslavas no tienen artículos y que la preposición queda un tanto artificial, La posada de los dos soles me ha parecido una mejora.

Estaba pensando lo complicado que hubiera sido esto hace quince años. Para empezar, quizá nunca hubiera sacado una foto a un letrero sin salir yo en algún sitio, ya que los carretes eran relativamente caros. Luego, en caso de tener la foto, hubiera quedado olvidada en algún cajón y no a golpe de tecla en el disco duro. Si saco la foto y me pica la curiosidad, probablemente hubiera dejado que la sensación se me pasase. Si no, habría tenido que ir a alguna biblioteca en la que hubiera un diccionario de checo-español. Es probable que en mi localidad no lo hubiese y habría necesitado desplazarme a la capital provincial. Luego es posible que hubiera necesitado un rato para desentrañar el diccionario, ya que algunas palabras estarán declinadas, y sin entender algo la gramática la traducción sería imposible. Por último podría haber obtenido un resultado, del que nunca me hubiera sentido seguro. En este caso, me podrían haber ayudado los dos adornos como dos soles que hay en el centro del escudo, encima de la puerta.

La posada está en la calle principal de Mala Strana, Nerudova, bastante arriba, poco antes de llegar al castillo.

Recuerdo la primera vez que leí juntas las palabras “Mala Strana”. Fue en un prólogo de Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Hablaba de cómo Neftalí Reyes había adoptado el seudónimo Pablo Neruda que tomó del poeta checo Jan Neruda, cuyo nombre lleva la calle en la que se encuentra nuestra posada de los soles. No sabía que era una Strana ni por qué sería mala.