Postal cartográfica

25/06/2019

Mapa de Juan de la Cosa (1500)

Lo mejor de un día de trabajo bastante duro (y aún es martes) ha sido que hoy hemos recibido una postal de felicitación que por un lado lleva el mapa de Juan de la Cosa y por el otro un timbre con el castillo de Manzanares el Real. Agradecimiento infinito al maestre de cartas de marear que nos la envía. Los que nos conocen hace muchos años saben que con postales y mapas no pueden fallar.

Lo adecuado para celebrar es repasar la historia de los viajes colombinos y la biografía del cartógrafo castellano. Intentaré volver a escuchar el episodio que le dedicaron en Memorias de un Tambor, uno de mis podcasts favoritos, que creo que no había recomendado aún.

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Macedonia prenacional

22/01/2019

Lo de Sarajevo en 1914

He agarrado el The Balkans de Mark Mazower que leí el año pasado para un rápido intercambio tuitero a propósito del cambio de nombre de la República de Macedonia, que se supone que pronto será Macedonia del Norte.

El interés con que adquirí esta edición de bolsillo que acabé leyendo en el bus era el de averiguar cuánto podría aprender sobre una región relativamente extensa y compleja de Europa en un volumen de apenas 150 páginas. Mi suposición era que bastante poco y como en tantas otras ocasiones minusvaloré mi ignorancia.

Por ejemplo hay un capítulo, el segundo, dedicado a la situación de la zona “antes de la nación”. Y tiene fragmentos bastante interesantes como el que lo inicia:

A principios del siglo XX los patriotas griegos y búlgaros luchaban por la lealtad de los campesinos cristianos ortodoxos de la Macedonia otomana. Resultó ser más difícil de lo que habrían podido esperar. Un activista griego lo describió así “Cuando llegué a Salónica la idea de los campesinos griegos y la gente sobre la diferencia entre la iglesia ortodoxa griega y los cismáticos búlgaros era bastante poco sólida. Me percaté de esto porque cuando les preguntaba a ver qué eran – Romaioi (griegos) o Voulgaroi (búlgaros) – se me quedaban mirando con cara de no entender nada. Se consultaban entre ellos para ver qué era lo que querían decir mis palabras y haciéndose cruces me respondían con ingenuidad: “Bueno, somos cristianos… ¿qué es eso de romaioi y voulgaroi?”

En otra parte del mismo capítulo se explica que la palabra romaioi (romanos, en el sentido de habitantes del Imperio Romano de Oriente) se utilizaba para describir a los griegos ya que la antigua palabra “helenos” había pasado a significar algo así como paganos. En otro párrafo del mismo capítulo se comenta que hasta el siglo XIX “turco” era una forma despectiva de referirse a los campesinos de Anatolia “ningún musulmán dice de sí mismo que es turco, llamárselo es un insulto”.

El caso es que como explica el autor:

La indiferencia de los súbditos cristianos del Sultán ante las categorías nacionalistas refleja su sentido de pertenencia a una comunidad definida por la religión en la que las diferencias lingüísticas entre griegos y búlgaros importaban menos que su creencia compartida en el cristianismo ortodoxo. Estos encuentros marcaron el momento en que los heraldos del moderno concepto de política étnica llegaron al medio rural y se encontraron con un mundo prenacional.

Y esto queda ilustrado con la apatía que recibe como respuesta de los lugareños de los alrededores del lago Prespa un activista búlgaro llamado Danil que trataba de explicarles que siendo búlgaros deberían tener sacerdotes búlgaros y oír misa en esa lengua, a lo que ellos replicaban que muchos hablaban griego y que además la liturgia la conocían en griego. Para la frustración del militante las gentes del lugar ni sabían que eran búlgaros ni que deberían tener clero búlgaro. Ni les importaba.

Y esto me ha traído a la memoria un programa de la BBC que estuve escuchando unos días después de que Tsipras y Zaev llegaran al acuerdo que se ha llamado precisamente del lago Prespa. El mundo prenacional de identidades fluidas es complicado de entender para mucha gente desde uno en que el que ya están solidificadas. Macedonia era una zona de colisión y mezcla de culturas (no es por nada que el postre se llama así) e incluso a partir de 1913, una vez que las fronteras se consolidaron haciendo que las preguntas de los nacionalistas pasaran a ser comprensibles para los paisanos (y otras cosas como que los dialectos búlgaro y macedonio se consolidaran por separado) ha seguido habiendo eslavos y albaneses en la República Helénica (y el reportaje de la BBC trata entre otras cosas macedónicas de la exclusión de los primeros).

La próxima vez que me dé por traducir un par de párrafos de este libro introductorio será también sobre la fluidez de la identidad pero en el ámbito religioso, episodios parecidos a los que alguna vez copié de un libro de historia de Kosovo.


Todos los caminos me llevan a Roma

04/07/2018

Me parece mentira que ya hayan pasado dos meses desde que leí el SPQR de Mary Beard. Unos días después de acabarlo me puse a intentar averiguar cosas y me encontré con un par de documentales presentados con la autora. El que más se parece al libro es “Cómo vivían los romanos” (Meet the Romans) de tres episodios y rodado para la BBC en 2012. Quien tenga pereza por la lectura puede verlo y enterarse de bastante de lo que trata el volumen. Quizá incluso lo recuerde mejor, que es una ventaja no menor de lo audiovisual.

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Después me puse a ver “Roma: un imperio sin límites” (Mary Beard’s Ultimate Rome: Empire without Limits), que son cuatro episodios, más reciente (2016) y también para la BBC. Más genérico y que se aproxima al tipo de conocimiento-marco que andaba buscando.

Respecto a esto último he tenido tiempo de leer un libro, A Brief History of the Roman Empire de Stephen Kershaw, que lamento que no esté aún disponible en español ya que lo recomendaría mucho. Meter 500 años en 400 páginas tiene mucho mérito, pero los mapas y cronogramas lo hacen especialmente valioso. Cuando vuelva a leerlo quizá comente algunos aspectos del mismo que me han gustado especialmente.

La falta de tiempo hace que mis fuentes de absorción de conocimiento hayan quedado limitadas al formato podcast. Últimamente me está interesando la historia militar, Roma incluida. Nunca me habían llamado nada las historias bélicas pero ahora les concedo como mínimo un gran potencial metafórico para el mundo laboral en el que me muevo.


Twelve Byzantine Rulers

22/08/2009

Some people have not understood how the new world will work. They intend to stop the technical developments and get stuck in their old rules. Also, they want to be subsidized for their inability to adapt. I think of certain elements of the cultural life in my home country, such as the Spanish film makers, who film tapes nobody wants to watch or a certain sinister, obscure organization known as SGAE that extorts a commission out of every technological device you buy, under the excuse of protecting culture and copyright.

12 Byzantine Rulers: The History of the Byzantine Empire

12 Byzantine Rulers: The History of the Byzantine Empire

But I didn’t want to talk about those forces of the evil, but about all the opposite. There is this guy who has understood the new models of business and in some way I’d like to pay respect to him, because he seems one of those that will make us go ahead. The main theme of the post will be history of the Byzantine Empire, with some autobiographical bits about my own travelling, both on the road and with the mind.

Imagen de Üsküdar, llamado Chrysopolis en tiempos bizantinos (octubre 2001)

Üsküdar, Ottoman-flavoured district of Istanbul in the Asian side of it. It was called Chrysopolis in Byzantine times (October 2001)

I think Lars Brownworth has understood it. He is releasing a book (Lost to the West: The Forgotten Byzantine Empire That Rescued Western Civilization), which will be available since September 15 2009, and that I will buy as soon as possible. First, Brownworth has done a very clever thing, namely sowing. He’s set this neat webpage where you can download a very nice series of podcasts about the Emperors of the Byzantine Empire. That’s for free. The series it is so enjoyable that I cannot help purchasing the book as soon as I see it in one of the bookshops I frequent. These podcasts have accompanied me on my way to and from work in the last week, and it has been a truly enriching experience to listen to them, and some of the best commuting in months.

Hagia Sophia, in the background the Golden Horn

Hagia Sophia, in the background the Golden Horn

Brownworth lectures about Diocletian, Constantine the Great, Julian the Apostate, Zeno, Justinian, Heraclius, Irene of Athens, Basil I, Basil II, Alexius, Isaac and Constantine XI. A set of 12 rulers out of the 88 that wore the crown of the Empire. It is not a succession of biographies, though. He is able to convey the esprit du temps and the social reality of every moment along the Byzantine history. Also every relevant Byzantine aspect is talked about. Be it war, religion, internal politics, foreign policy, daily life. It totals a good six and a half hours of a very entertaining tale.

Artisans in the streets close to the Great Bazaar (Istanbul, October 2001)

Artisans in the streets close to the Great Bazaar (Istanbul, October 2001)

My interest in Byzantine history is tangential, but there is some. Bronwnworth is right when he says that the Byzantine history has been made marginal by the school curricula in the Western world (one thousand years of decline? come on, that’s simply not possible). My first memory of it takes me to the primary school, when I was some 12 years-old. There was that map of Visigothic Spain in which a strip of the south-eastern corner appeared as Byzantine. And to the question, “was Spain ever Byzantine?” the teacher could not answer quite convincingly. I did not think there were Orthodox churches or icons in the South of Spain, and indeed there are none, but anachronic surrealism is one of the risks of reducing one thousand years to a stereotype. Maybe my teacher did not remember Bellisarius or did not have the texts written by Procopius at hand.

The Byzantine Empire in 527 and 565, after Bellisarius conquests for Justinian

The Byzantine Empire in 527 and 565, after Bellisarius conquests for Justinian

In October 2001 my sisters and I spent a week in Istanbul. I remember reading the travel guide and learning more than a few things. Mostly about the Islamic Constantinople, after the Fall, which the Turks know as “the Conquest” instead (I had never thought of that fine example of political semantics before).

Romans knew how to choose the location for a city

Romans knew how to choose the location for a city

But also a few about, for example, the Fourth Crusade and the difficult relations of the East and the West or about Constantine, Justinian, Hagia Sophia or the Hippodrome. Or Atatürk and Gallipoli, for some more contemporary stuff.  But indeed, I think that for most Western Europeans, even the cultured ones, there is some kind of gap in history, nothing less than a one-thousand year gap, between the division of the Roman Empire and 1453.

Things I liked a lot about the series. This is a miscellanea of things, some of the things I may have known in some primitive form of knowledge but after this podcast series they became an insight:

  • The name of Byzantine Empire was given to the Eastern Roman Empire by historians after it disappeared. During its existence it was known by several other names such as “Rome”, “Romania” or “Empire of Constantinople”.
  • So that’s why it was so important that Charlemagne became Emperor! … there was already an Emperor in Constantinople to which the Easterners considered legitimate heir of the Roman Empire.
  • Irene of Athens, who was about to marry Charlemagne. What a character! I had never heard of her before. She ordered her own son to be blinded and killed her, one of the most brutal crimes in the long of the history of the Empire.
  • I never knew how small the Byzantine Empire actually was when it fell. I discovered this map in my research post-podcast.
  • And also another map that shows what Constantinople was in 1453. The coast line is different from the one I strolled in 2001. These bays are not there anymore.
  • The tragic death of Constantine XI Palaiologos fighting the Turks in the streets of his city and whose corpse was never recovered. I found very interesting Its ascension to myth and its symbolic importance for Greek nationalism since.
  • The Latin Empire (1204-1261) established after the Fourth Crusade is quite a history on its own. Also that sad destination of the bones of Enrico Dandolo,
  • Constantinople was not the last Christian city to fall to the Turks. After its fall in 1453, there were three successor empires which outlasted the city of cities: Trebizond (1461), Nicaea (1461), Epirus (1479).
  • In October 2006 I entered the tomb of Tuthmose III in the Valley of the Kings, close to Luxor in Egypt. Weeks later I came to realize that I had already seen its obelisk in Istanbul. Very close to it, the Serpent Column, which I did not quite appreciate in its time. Now I’ve read of its long history.

There were indeed many other things that I learnt or that increased my knowledge in this or that respect. This is a mere sample and I recommend to go to the sources to find about it yourselves.