Dioses antropomórficos, etnomórficos y zoomórficos

12/02/2017
El mapa de la Hélade que faltaba en todos mis libros de texto (Wikipedia,)

El mapa de la Hélade que faltaba en todos mis libros de texto (Wikipedia)

Un trocito de Jenófanes de Colofón, que según parece en el quinto siglo antes de nuestra era ya se daba cuenta de cosas que lo mismo resultan obvias para unos que impensables para otros:

ἀλλ᾽οἱ βροτοὶ δοκέουσι γεννᾶσθαι θεοὺς,
τὴν σφετέρην δ᾽ἐσθῆτα ἔχειν φωνήν τε δέμας τε.

ἀλλ᾽ εἰ χεῖρας ἔχον βόες <ἵπποι τ᾽> ἠὲ λέοντες
ἢ γράψαι χείρεσσι καὶ ἔργα τελεῖν ἅπερ ἄνδρες,
ἵπποι μέν θ᾽ ἵπποισι βόες δέ τε βουσὶν ὁμοίας
καί <κε> θεῶν ἰδέας ἔγραφον καὶ σώματ᾽ ἐποίουν
τοιαῦθ᾽ οἷόν περ καὐτοὶ δέμας εἶχον <ἕκαστοι>.

Αἰθίοπές τε <θεοὺς σφετέρους> σιμοὺς μέλανάς τε
Θρῇκἐς τε γλαυκοὺς καὶ πυρρούς <φασι πέλεσθαι>.

Los mortales consideran que los dioses fueron engendrados como ellos
y tienen ropa y voz y forma como las suyas.

Pero si los bueyes y los caballos y los leones tuvieran manos
o si pudieran pintar con las manos y crear obras tal y como hacen los hombres,
los caballos tal y como caballos y los bueyes tal y como bueyes
del mismo modo ilustrarían las formas de sus dioses y harían sus cuerpos
de tal tipo y forma como el que ellos tienen.

Los etíopes dicen que sus dioses son negros y chatos,
los tracios que son pálidos y pelirrojos.

La fuente de la traducción es Diels-Kranz, yo sólo la he puesto en román paladino. Sabemos de Jenófanes por Diógenes Laercio y otros.

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Sapiens

22/11/2016
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Portada

Hace unas semanas, leyendo a Dawkins, me quedé en algún momento con la duda de si el adjetivo “humano” debía entenderse como aplicado exclusivamente a nuestra especia o a todo el género homo. En esta breve historia de la Humanidad (que en español se ha subtitulado “de animales a dioses”) el autor israelí resuelve la ambigüedad llamándonos sapiens a secas a los humanos modernos.

Ahora me ha dado por buscar controversias cada vez que termino un libro. Así me he enterado de que el autor es vegano y homosexual. Lo primero se puede intuir a ratos en el texto y lo segundo diría yo que no. Es también de origen judío, quién sabe si de creencias. Tiene que haber mucha racionalidad en lo que está escrito para que me parezca razonable, ya que parto de postulados bastante alejados del veganismo judeogay. Si hay un modo de comprender la realidad que es común a todos, y lo hay y se llama ciencia, hay esperanza.

Me parece muy elegante la honradez de admitir que una parte muy importante de la prehistoria, la de qué pensaban los sapiens de sí mismos, no se puede conocer. Siempre me han indignado las teorías esotéricas de que si tal escultura es una diosa de la fertilidad y que si esta columna es de un templo que seguramente sería para un culto solar. La verdad es que no se puede saber y punto.

La caracterización de la agricultura como algo negativo para el sapiens en tanto que individuo a la vez que positivo para la especie (más densidad de población, pero individuos peor alimentados, con peor desarrollo y más vulnerables a enfermedades) es un elemento bien elaborado en el libro y que aún no ha calado en la conventional wisdom de la plebe. No sé cuánto tardará en llegar. Hay un gran detalle narrativo. No me habría sorprendido leer que del mismo modo que la abeja usa a la flor, la flor usa a la abeja; pero el relato de cómo el trigo explota al ser humano para extenderse por el planeta me ha fascinado.

Respecto a la revolución cognitiva y a lo que estamos viviendo en el 2016 de brexit y Trump, y lo que tienen de reacción no ya contra la modernidad sino contra la actualidad hay una idea que no aparece explícita pero que para mí viene a indicar que el regreso al nacionalismo es un rechazo a un mundo para el que no existe un relato más o menos coherente. La pluralidad de relatos de la postmodernidad o la negación de un relato único no sirve para quienes añoran la seguridad del pasado.

  • Caza-recolección  //  Mitología
  • Agricultura // Religión
  • Industria // Nacionalismo
  • Postindustria // ????

En otro orden de cosas, encontré una idea que llevaba conmigo mucho tiempo y que plasmé hace unos días, pero mejor escrita. Yo lo escribí a propósito de Colón pero lo había pensado muchas veces de los Estados Unidos y de la Iglesia Católica Romana, que son tan grandes que están más allá del bien y del mal, por tomar el título de Nietzsche. Puedo asegurar que no la he plagiado. No gano un céntimo ni ningún prestigio por escribir estas líneas.

Más cositas que me gustan, el experimento analítico de meter en una misma categoría a formas de ver el mundo como el cristianismo o el comunismo (la distinción entre religión e ideología es arbitraria ¿no?), la descripción de los méritos del politeísmo y las reflexiones sobre el mundo capitalista moderno y el consumismo.

No es que sea un gran libro, y no tengo demasiado interés en leer el posterior del mismo autor, pero vale la pena una lectura rápida para reflexionar sobre temas consabidos.