Bola de cristal rayado

27/04/2019

Aquí y pocas veces allí

Desde esta cómoda distancia he seguido en cierta medida la campaña electoral española y aunque hace varios años que decidí no participar en elecciones no me resisto a dejar mis preferencias y pronósticos por escrito para que sean los años quienes confirmen cuán errado estuve como ciudadano y como adivino.

La primera idea que informa mi pensamiento es que el cambio que España necesita para mejorar no es político, sino que sería preferible uno de tipo económico o tecnológico o incluso moral. Pocas esperanzas puestas en lo que puedan traer estas elecciones que no cambiarán demasiado ni para bien ni para mal. El sistema institucional, bien anclado en la mentalidad colectiva, es lo suficientemente sólido como para que los cambios que él mismo prevé no lo desestabilicen.

Mi preferencia, moderada, es de hecho la estabilidad. Me alegro de no votar porque realmente no sé cuál sería el voto que mejor contribuiría a una große Koalition que aísle a los extremos y los extremismos (algo así como un gobierno de Ciudadanos con las alas razonables de PP y PSOE). Parece que todo el mundo espera o bien el gobierno del bloque de izquierdas con apoyo de los separatistas o bien el gobierno de centro-derecha con el apoyo de la nueva derecha más dura que aún no se sabe qué cariz tendrá. En todo caso el país no se hundirá sino que continuará su lento declive al ritmo de la molicie ciudadana y la inercia demográfica.

Quien quiera seguir con más de lo mismo ahí tiene al PP o al PSOE. En las últimas semanas les he oído alguna idea buena y he pensado que sería interesante verlos gobernar así algún día y cómo habrá sido que no les haya dado tiempo a poner esas cosas en práctica en todos estos años. Lo peor del partido socialista es quien lo dirige en estos momentos: un ególatra sin escrúpulos que haría cualquier cosa por mantenerse en el poder, sin menoscabo de la deriva posmoderna e identitarista que aflige a la socialdemocracia por doquier. Sus aliados tampoco tienen las cartas de presentación más recomendables ni defienden los modelos internacionales precisamente más admirables por sus resultados.

Con lo de siempre no llegaremos a ningún sitio, pero también es verdad que hay lugares mucho peores y que para ir a esos, mejor no moverse. Ciudadanos es partido de algunas ideas nuevas que están bien, otras como que considero moralmente reprensibles (vientres de alquiler) y todos los errores tácticos del mundo (¿no es obvio que renunciar a pactar con el PSOE te hace perder tu ventaja natural de estar en el centro del espectro?, y ¡qué fichajes, por dios!). Quizá algunas de las ideas (contrato único, recentralización selectiva) sean lo que haga falta en este momento, pero veo que tras un periodo de realineamiento este espacio acaba como el CDS.

Podemos es hoy por hoy un desastre comunista y bolivariano en horas bajas y Vox es un engendro conformado por un 25% de sentido común y un 75% de vacío envueltos en una bandera de España gigantesca. Ni el desprecio ni la devoción acrítica por lo que ha hecho de Occidente ser lo que es van a servirnos de nada.

Mi pronóstico se corresponde con lo que he visto en las encuestas. Si acaso creo que quizá Vox puede hacer un resultado incluso mejor del que se sugiere y acabar tercero. Ya dije que echaríamos de menos “el bipartidismo“. Alguna vez he acertado mucho con el panorama, con los números y en especial en esta ocasión es mucho más complicado.

ACTUALIZACIÓN 29.04.2019: Tras conocerse los resultados. No se ha repetido lo de Andalucía y al final la entrada de Vox ha sido más modesta con lo que mi apuesta arriesgada queda en agua de borrajas (al final el Twitter es una burbuja). Me ha sorprendido la bajada espectacular del PP, que en este nuevo sistema pentapartito tiene un suelo más bajo. También parece que los de “asaltar los cielos” y el “sí se puede” se quedan en la papelera de reciclaje de la historia por un rato. Hay posibilidad de continuar con el Frankenstein pero las matemáticas dan la posibilidad de un central PSOE – Cs como el que a mí me parecía bien (dependiendo del contenido programático, que al final los eslóganes…), pero como estamos a un mes de las siguientes elecciones me temo que tardaremos bastante en saber qué va a ocurrir realmente. Aunque sigo teniendo una opinión pésima de Pedro Sánchez le veo más legitimación ahora para encabezar el gobierno que con los 84 diputados misérrimos que arrastraba.

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Lo de Pablo Casado

20/05/2018

Imagen libre de derechos

Hoy en plena vorágine teórica sobre el chaleninismo parece casi olvidado que a principios de la semana hubo una polémica sobre la titulación en Derecho del otro Pablo [Casado], el del PP. Se discutía si era posible aprobar doce asignaturas del plan de 1953 en un año, en especial habiendo tenido un mal expediente académico hasta ese momento.

Aquí puedo dar mi opinión más o menos autorizada ya que soy licenciado en Derecho de ese plan, con un expediente pésimo y en el último año que vivi en España me matriculé de ocho asignaturas que me quedaban, que son casi dos cursos (el plan del 53 tenía 25 asignaturas a cursar en 5 años) y casi lo logré (aprobé siete y me marché por esos mundos). Un año después acabé siendo licenciado por la universidad que, según he leído, concedió grados a terroristas que estaban en el trullo sin haberla pisado ni un día, un tema que nunca ha sido del interés de la opinión pública pero que podría servir como baremo para indicar que si eso es posible, todo es posible. Y en efecto: con ayuda todo es posible. Y la ayuda a veces será el producto del poder político o influencia del que individuos o grupos dispongan.

A favor de Pablo Casado voy a decir que al planteamiento de cómo un mal estudiante puede aprobar más de un curso por añ, la respuesta es que en realidad SÓLO un mal estudiante va a intentar hacerlo. Los buenos van aprobando las asignaturas de los cursos cuando corresponden y hemos sido los malos los que hemos buscado la proeza. También he leído que alguien pedía que se mostraran los exámenes y recuerdo que alguna vez vi las toneladas de papel de exámenes en los contenedores del reciclaje de la facultad. Estas cosas no se guardan porque no tienen valor. Si a veces ni los títulos universitarios mismos lo tienen….

Volviendo a lo de la ayuda y tal, en mi opinión la clave está en cómo está montado el chiringuito universitario español, muy en beneficio de los que trabajan en las universidades desde el catedrático hasta el bedel y muy poco en beneficio de los alumnos, que suelen ser meros rehenes de unas luchas por recursos que no tienen apenas en cuenta sus intereses. El problema de la carrera de Derecho tal y como yo la vi es que estaba masificada (estuve en asignaturas en las que había miles de alumnos matriculados, cientos en cada grupo) de un modo en el que era más o menos imposible que los profesores lo conocieran a uno y los exámenes acababan siendo a veces un test que corregía un ordenador. Como no se podía hacer seguimiento de los alumnos, las asignaturas o bien eran esos tests o ejercicios brutales de memorización. La carrera formaba loros, que es como me parece que se seleccionan en España los notarios, jueces y fiscales: papagayos. El caso es que a mí me parece que un entorno tan masificado conocer a profesores puede suponer una gran ventaja. Yo hablé con dos en toda la carrera y es imposible que ninguno me recuerde. No sé si esto le puede parecer extraño a alguien y por eso aquí lo dejo escrito. Sólo que te conozcan ya es una gran ventaja, si además el profesor es amigo o compañero de partido eso ya es la bomba.

Para lo de aprobar muchas asignaturas en un año parte del problema está en que en principio uno se podía examinar en junio o en septiembre, pero no en otro momento lo cual supone que los exámenes que uno quiera hacer se concentran en un mes y, claro, es muy difícil retener una cantidad ingente de datos de doce materias distintas y hacer un maratón memorístico cada pocos días durante un mes. Sería mucho más factible si, tal y como me sugirió un amigo, la universidad funcionara como el examen del permiso de conducir. Cuando uno se considera preparado paga las tasas, va al examen y lo examinan. El problema creo que reside en que tal y como está montado este chiringuito no interesa mucho dar a todos los alumnos el poder de decidir cuándo examinarse. Pero si no se le puede dar a todos porque es inmanejable quizá pueda dársele a alguno…

La libertad de cátedra permite hacer cualquier tipo de cosa con lo cual si uno tiene amistad con un profesor éste le puede permitir hacer el examen en otras fechas. Sin duda en universidades privadas o menos masificadas esto es más fácil que ocurra. Básicamente la lógica es la de cualquier otro esfuerzo. Si un atleta tiene que correr cincuenta maratones en un año será más fácil lograrlo si hace uno a la semana que si concentra todos en un mes. No sólo es eso, un profesor amigo puede liberarle a uno de la mitad del temario, de las clases prácticas que hace el resto de los alumnos, de lo que quiera. La libertad de cátedra lo admite todo. No hace falta que a uno le regalen el aprobado, le pueden poner un examen tan fácil como se quiera, que viene a ser lo mismo que regalarlo. Muchas veces la causa de que haya asignaturas fáciles y difíciles no depende de la materia en sí, sino del rollo del que vaya el catedrático. Luego en la misma facultad de otra universidad diferente las fáciles y las difíciles cambian y son otras.

Entonces, ¿qué creo que ha pasado con Pablo Casado? Estoy diciendo que lo de las doce asignaturas en un año para un mal alumno es técnicamente posible pero seguramente muy improbable. Lo más probable es que, si no le han puesto los aprobados en el expediente sin haber ido ni a examinarse al menos le hayan dado la flexibilidad de hacer los exámenes cuándo le conviniera y le hayan indicado más o menos en qué iban a consistir, que ya es suficiente ventaja.

Ya hace años comenté que me parecía fascinante que los diputados tuvieran tiempo para dedicarse a una segunda actividad cuando a mí que tengo mucha menos responsabilidad no me dan las horas. Obviamente el ejercicio de la política para algunos es muy liviano o muy flexible u otorga otra serie de ventajas, como creo que habrá sido en este caso.


Convergencia post mortem

21/12/2017

En Ciencias Políticas tuve un profesor muy bueno. Hace dos o tres días, cuando las encuestas apuntaban a que ERC estaba reduciendo su ventaja para lograr la primacía del bloque nacionalista me vinieron a la mente dos respuestas suyas a preguntas diferentes (fue a diferentes alumnos y en diferentes asignaturas).

La primera era sobre los partidos políticos en general. No recuerdo la pregunta concreta pero indicó que muchas veces los partidos políticos proyectan su sombra más allá de su existencia. Esto fue en 2004 y el ejemplo que puso es que sociológicamente sabemos a qué nos referimos si hablamos de un elector de la Democracia Cristiana italiana, disuelta diez años antes. A mí me parece que otro de los partidos políticos que se prolongan más allá de la muerte es Convergencia i Unió.

La formulación de la segunda pregunta la recuerdo de modo más preciso. Tras los resultados de las elecciones generales de 2004 un alumno le preguntó si no creía que el proyecto de CiU estaba “completamente acabado”. Eran los tiempos de Carod Rovira, con el tripartito de Maragall en la Generalidad y tras haber quedado CiU por detrás de ERC en las generales de ZP, las del 11-M.

La respuesta del profesor fue que no, que en Cataluña hay un votante moderado que en otro tiempo fue votante de la Lliga y tras el franquismo lo había sido de CiU y que este elector nunca iba a votar a la Esquerra porque no le representa en absoluto. En algún momento este espacio dio la sensación de perder su terreno ante la derecha española, pero también habría sido muy difícil que eso ocurriera porque habría hecho falta que el PP fuera un partido mucho más confederal, una especie de nueva CEDA. Algo que algunos en el PP de Cataluña (Josep Piqué) habían intentando hasta cierto punto pero sin lograrlo.

En los últimos años parecía que la pérdida absoluta de la autoridad moral (por decir algo) del fundador, el descubrimiento de la cleptocracia del 3%, el divorcio de CDC y UDC, el abandono por parte de los moderados y la adopción de un perfil ideológico centrado en el eje nacional y el tema único del independentismo que no lo hacían muy diferente de ERC (que además estaba limpia de corrupción) podían haber contribuido a enterrar a Convergencia. Muchas encuestas lo mostraban y le daban un resultado de alrededor del 12% hace apenas 7 u 8 semanas.

Luego eso no se ha materializado y JxC (o sea CiU) ha acabado cerca del 22%. Al parecer la explicación que dan los medios es que se han combinado la ausencia de Junqueras (en presidio) con el perfil disperso de Marta Rovira para favorecer la imagen mesiánica de un Puigdemont “en el exilio” como líder indiscutible del bloque independentista.

Yo francamente no lo tengo tan claro y creo mucho menos en las teorías del liderazgo y más en la vieja explicación estructural. La revolución independentista no es una revolución desde abajo de gentes que quieren derrocar un orden injusto, sino la apuesta de las clases más acomodadas de una región próspera para mantener su privilegiada posición económica y las barreras culturales que la apuntalan. De redistribución no quieren saber nada de nada, ni con España ni dentro de Cataluña. El miedo a ERC y no digamos a la CUP sigue presente. Creo que esto explica mejor por qué no se ha premiado la mayor coherencia de ERC de lo que podría explicarnos la supuesta falta de liderazgo del ala izquierda del independentismo,

Intentando acertar los resultados hace unas semanas intuí que los de 2015 eran una buena base para empezar y así ha sido. Pocos cambios. Inter bloques ninguno, intra bloques algo más. El hundimiento de PP y CUP más o menos lo supe ver aunque no en la medida en que ha acabado ocurriendo. El empate entre ERC y la post-CiU se me escapó por completo.


De vuelta al laberinto

23/07/2017

El laberinto español

Hoy hemos vuelto a El laberinto español, libro que es un clásico del hispanismo hecho por británicos. Yo lo había leído hará unos quince años y mi veredicto es que aunque tiene ideas curiosas que quizá hubiera sido más difícil recopilar para un autóctono (al menos hasta el punto de crear una obra así) también está llena de tópicos y paridas (una que sale mucho es la del carácter castellano por oposición al de otras regiones para explicar casi cualquier cosa).

Voy a poner un ejemplo de la patria chica:

The Basques have a long tradition of liberty and self-government. Down to 1840 they had their own parliament, courts of law and mint.

Uno puede hacer el esfuerzo de imaginarse las juntas generales como parlamento, que ya es forzar un poco los términos, pero ya quisiera saber yo qué tribunales vascos* y que casa de la moneda son esos a los que se refiere. Desde luego da la impresión de una organización territorial mucho más compleja de lo que en realidad había.

En esta relectura me he fijado (que supongo que antes me había pasado inadvertido) en el origen británico de las logias masónicas españolas, cosa que desconocía. Una vez estuve en el Archivo de Salamanca donde incluso tenían montada una para la exhibición. La masonería ha quedado para la historia y me sigo preguntando qué podríamos decir que ha sustituido la función social que tuviera.

Pero la razón de mi relectura es que me parecía recordar que en el libro se razonaba que el éxito del anarquismo en Andalucía se debió a la pre-existencia de un colectivismo de carácter religioso. En el momento en que lo leí pensé que había que ver lo que fue el anarquismo en España y cómo acabo quedando en nada pero años después me pareció ver muchos rasgos ácratas primero en lo que se llamó el 15-M (yo no vivía en España en 2011, pero leo a la gente y me parece una movida cuyos efectos se sobrevaloran mucho) y luego en el cajón de sastre de Podemos. Así que me he acercado a ver si salvando todas las distancias la descripción de Brenan se podía aplicar en algo a lo que llevamos un lustro viendo.

It may be thought that I have stressed too much the religious element because Spanish Anarchism is after all a political doctrine. But the aims of the Anarchists were always much wider and their teaching more personal than anything that can be included under the word politics. To individuals they offered a way of life: Anarchism had to be lived as well as worked for. To the community they offered a new world founded exclusively on moral principles. They never made the mistake of thinking, as the Socialists did, that this could be achieved merely by providing a higher standard of living all round.

La verdad es que el socialismo español también tuvo un carácter hasta cierto punto religioso, mucho más en línea con lo que es la sociedad… lejos del modelo mesiánico, el PSOE sería el “católico no practicante” de los partidos.

Dr Borkenau, who in his book on the Civil War has given such an admirable account of the Spanish Anarchists, particularly stresses this. Their hatred of the upper classes, he declares, is far less economic than moral. They do not want to possess themselves of the good living of those they have expropriated, but to get rid of their luxuries, which seem to them to be so many vices. And anyone who has lived for long in a Spanish village, even in one which has not been affected by anarchist ideas, will have noticed how characteristic is this disapproval of even the most elementary luxury. The vices of the men of to-day, the stern virtues of their forefathers are constantly cropping up in their conversation. Smoking, though general, is always condemned, and it is common to hear workmen boasting of the few pence a day they can live on.

Citando El reñidero español y la superioridad moral. Lo último de todo lo hago yo mucho también y ya veo que es un rasgo español porque a mi mujer, que no lo es, le parece rarísimo.

Al siguiente  párrafo le quitas los doce terratenientes y el cura del final y lo cambias por la casta de corruptos del PP y el Ibex 35 y te has saltado ocho décadas para quedarte en el mismo sitio.

The wicked who have so long oppressed the earth are to be eliminated and then the age of peace and mutual tolerance will automatically begin. Such hopes are surely not to be taken seriously. It argues a great deal of simplicity to believe that out of the welter of violent revolution in a modern country such a state less form of society could appear. Only in small towns or in villages where the immense majority were labourers or poor peasants, prepared to work their land in common, would anything of the kind be possible. But what in the mind of Bakunin was a mere revolutionary’s day-dream has appealed to Spaniards precisely because they are accustomed to think so much in terms of their own village. A change, that in a highly organized community would be quite Utopian, might be feasible here. When therefore the Anarchist says, “to introduce the Golden Age you have only to kill the wicked who prevent the good from living as they wish to”, there is always at the back of his mind the village with its three thousand small peasants and landless labourers. By getting rid of a dozen landowners and a priest, the rest can divide up the land and live happily.

Y leyendo este he tenido presente a Amancio Ortega y sus donaciones al sistema nacional de sanidad.

A typically Spanish inability to distinguish between those who have enriched themselves by “lawful” means and those who attempt to do so by pure robbery and violence lies at the bottom of this. It is a mentality that goes with certain political and social conditions one finds it, for example, in the New Testament.

Total, que más que influencia del nuevo testamento en el anarquismo español y en sus conexiones con la izquierda parlamentaria yo lo que diría es que es fácil establecer símiles: La superioridad moral de los creyentes y el paraíso a la vuelta de la esquina. Casi es más fácil creer que vendrá deus ex machina que mediante el ordenancismo, pero ahí estamos.

*Actualización 24-JUL-27: Hoy se me ha ocurrido que puede referirse a la Sala de Vizcaya de la Chancillería de Valladolid, que dejó de existir en 1834. En fin.


Predicciones fallidas de junio

28/06/2016

Hace meses que me di cuenta de que este mes de junio iba a estar fascinante, entre las elecciones en España, el referéndum británico sobre la UE y la Eurocopa. A mí los acontecimientos deportivos y las elecciones me resultan bastante parecidos, aunque sólo hay unos pocos que me interesen.

Para las elecciones españolas auguré que el PP haría un buen papel, y finalmente lo consiguió. Estoy contento de haber visto el trasvase del voto útil de Ciudadanos, aunque los anaranjados no se han hundido tanto como yo preví (creo que a medio plazo este partido desaparece). Me creí el famoso sorpasso de Podemos al PSOE que daban todas las encuestas. Al final resulta que los partidos tradicionales son más sólidos de lo que se estaba empezando a creer.

El Brexit, que créi que no iba a ocurrir, me ha preocupado y me va a afectar más (al final, en España volverá a haber elecciones en 6 meses o en un par de años y yo ni siquiera vivo en España, pero esta decisión tiene que ser irreversible). Yo creía que saldría el “permanecer” por los pelos. Los referendos son una cagada. Se hace uno sobre si hay que destruir la Tierra con armas nucleares para acabar de una vez con todo y según van pasando las semanas el sí y el no se van acercando. Esa es su dinámica. Tampoco es que sea maravilloso a “sí” y “no” cuestiones complejas en las que puede haber un continuum de modelos. Lo de hacer que dé su opinión gente que no tiene ni idea ni puede entender los asuntos de los que se trata, ni te digo. Ya sé que si dices esto te responden que no crees en la democracia. En general puede decirse que cuantos más referendos menos democracia.

Al final ha primado una división que por simplificar diremos que es la que hay entre la sociedad tribal y la sociedad abierta. Nunca había simpatizado con los separatistas escoceses ni con los nacionalistas irlandeses y en cambio tras ver los argumentos de la campaña del Leave y los bajos instintos de su base social, me ha acabado pareciendo que la primera ministra escocesa y algunos del Sinn Fein hablaban como grandes estadistas.

Hace semanas dije en una conversación que si saliera el irse habría algún tipo de negociación y un nuevo referéndum. Esto ahora no lo veo ni remotamente posible. Las posibilides de que el Reino Unido finalmente no se salga pasan porque sus dirigentes no se atrevan a llevar a cabo el proceso de salida, pero no pueden sino hacerlo. Va a ser un gran lío procedimental de resultado incierto.

Y sin embargo no creo que al Reino Unido le vaya a salir mal. Acertaron al no entrar en el euro. Sí, la libra y las bolsas han bajado, pero lo previsible. Hay un efecto de shock y empezarán a darse algunos resultados no deseados. Será un proceso largo. Sin embargo, no veo que la nueva UE-27 vaya a ser capaz de dominar a ese rival.

Irlanda se verá muy afectada. El interés de Irlanda es contrario al de los otros países de la UE. Lo que le conviene a este país es que el Reino Unido se salga con la suya lo más que pueda y que no haya ni aranceles, ni que le obliguen a controlar la frontera común. Ambos países tienen muchos acuerdos especiales que pueden resultar extraños con uno de ellos fuera de la Unión. (Ambos fuera de Schengen, pero con un acuerdo de libre circulación entre los dos; ciudadanos con doble nacionalidad y muchas más cosas).

Si se perjudica al Reino Unido me alegraré porque se lo merecen y si no se hace, me alegraré porque me conviene.

La Eurocopa creo que la ganará (y espero que la gane) Alemania.


Mi apuesta para el 26-J

10/06/2016
España necesita cambios que nadie quiere afrontar

España necesita cambios que nadie quiere afrontar

 

Me creo bastante lo que están dando las encuestas estos días e inconsecuentemente he hecho una apuesta basada en que no toda la gente diga lo mismo y previendo algo que no sé si sucederá y que puede que no ocurra, pero que a mí me parecería razonable que pasara (aunque también hay muchas otras cosas razonables que podrían pasar) tal y como es un voto útil de electores que el 20-12-2015 votaron a Ciudadanos y que en esta ocasión se pasen al PP.

La vez anterior también me incliné por que el PP quedara mejor de lo que se decía y luego no. Tampoco es que tenga yo ningún interés en ese resultado. A decir verdad, tengo la fortuna del emigrante de no tener que tener preferencia por ninguno en concreto. Creo que si estuviera en España estaría en las mismas, y ahí ya es un poco peor. Lo más improbable de esta apuesta es que precisa no sólo de un corrimiento intrabloque sino de un corrimiento de izquierda a derecha, y esto creo que ya sólo puede pasar con una participación relativamente baja.

Así describí mi “predicción”:

La bruja piruja que hay en mí cree que lo que va a pasar y que no dan las encuestas es un corrimiento de votos de C’s al PP a última hora.

Para mí Cs es el partido más flojo porque no tiene ni estructura, ni red clientelar, ni feudos de votos, ni electorado tan fácil de identificar sociológicamente. Ya se verá cuando, pero para mí que morirá como el CDS.

Creo que sí se va a dar el famoso sorpasso, pero que en realidad eso es malo para Coletas y Cía, que en la práctica tienen más posibilidades de tocar poder quedando terceros que segundos, ya que lo normal sería que el PSOE no les haga el favor cuando los otros no se lo hicieron a ellos primero; de hecho yo creo que en un gobierno de Frente Popular al PSOE se lo acaban tragando.
Esto lo enlazo con lo primero que he dicho: cuanto más parezca que se acerca UP al PP en votos, menos sentido parecerá que tiene votar a C’s.
O sea que redondeando mucho pronostico algo como esto:
PP 140
UP 90
PSOE 80
Cs 20
Otros 20
La consecuencia de esto sería:
Gobierno de PP-Cs con el PSOE dejando paso.
Dentro de un par de semanas nos reímos.

Período electoral

29/10/2015
España necesita cambios que nadie quiere afrontar

Esta viñeta ha salido mucho estos días

Me ha llegado un correo de la Embajada que explica el proceso del voto rogado y lo que hay que hacer si se quiere participar en las elecciones generales del 20 de diciembre. Además de un formulario, una especie de folleto explicativo y el texto de la convocatoria contiene 5 pdfs en las diversas lenguas oficiales de este país de tantas culturas y tanta incultura llamado España (por el momento). Los que están en valenciano y catalán vienen a ser lo mismo y los entiendo hasta yo que no tengo nada que ver con la franja oriental de Iberia (descontando que estudié francés). Ocho adjuntos, no está nada mal. Sería un poco más interesante ponerlos en la red y contar los clics.

Después de mi odisea del pasado año se me han quitado las ganas de hacer el primo y esta vez no votaré. Ya dejé explicadas más o menos las razones más allá del aumento del coste hasta un nivel casi irracional: los emigrados no deberían poder influir decisiones cuyos costes no les van a afectar. Cuando veo a esos que lloran tanto y que quieren cambiar el país desde fuera del país siento un poco de lástima por ellos: cosmopolitas como el perro del hortelano.

Este año el resultado va a estar más difícil de acertar que en otras ocasiones y también creo que a diferencia de otras veces, las últimas semanas van a tener mayor importancia hasta el punto de que a día de hoy estaría muy difícil predecir cómo van a acabar las cosas. El sistema de cuatro partidos al que se va (¿lo llamarán tetrapartidismo o no va a durar lo suficiente?) va a estar entretenido con pactos, escisiones y probable inestabilidad. Siendo optimista, a lo mejor partiendo de presupuestos más caóticos se alcanza un mejor equilibrio.

España necesitaría reformas bastante importantes en muchas áreas, pero veo complicado que nadie (ni electores ni elegidos) quiera afrontar los costes que suponen. Ahí también va a estar la gracia.

A la hora de elegir el tema está entre lo malo conocido y lo malo por conocer; lo que ya ha fracasado y lo que aún no se sabe si tiene siquiera estructura como para que funcione. No hablo por mí, pero es terrible tener que decidir entre el fracaso actual y el paraíso caribeño o entre la ruina anterior y la promesa que inevitablemente habrá de defraudarnos.

A aquellos a quienes no agraden los cuatro jinetes del apocalipsis  siempre les quedan los otros, que van en pony: una variada oferta de partidos monotemáticos y cantonalistas. Hablando de estos últimos me gustaria poner pronto cuatro notas sobre Cataluña pronto porque no renuncio a ser también yo a mi forma y modo una humilde y artesanal fábrica de independentistas.

Por último voy a hacer una apuesta así a ojo para dármelas de gurú si esto sale: ganará el PP, que aguantará mejor de lo que indican las encuestas últimamente y con ciento treinta y tantos diputados y unos cuarenta y tantos de C’s habrá investidura de Rajoy.