Período electoral

29/10/2015
España necesita cambios que nadie quiere afrontar

Esta viñeta ha salido mucho estos días

Me ha llegado un correo de la Embajada que explica el proceso del voto rogado y lo que hay que hacer si se quiere participar en las elecciones generales del 20 de diciembre. Además de un formulario, una especie de folleto explicativo y el texto de la convocatoria contiene 5 pdfs en las diversas lenguas oficiales de este país de tantas culturas y tanta incultura llamado España (por el momento). Los que están en valenciano y catalán vienen a ser lo mismo y los entiendo hasta yo que no tengo nada que ver con la franja oriental de Iberia (descontando que estudié francés). Ocho adjuntos, no está nada mal. Sería un poco más interesante ponerlos en la red y contar los clics.

Después de mi odisea del pasado año se me han quitado las ganas de hacer el primo y esta vez no votaré. Ya dejé explicadas más o menos las razones más allá del aumento del coste hasta un nivel casi irracional: los emigrados no deberían poder influir decisiones cuyos costes no les van a afectar. Cuando veo a esos que lloran tanto y que quieren cambiar el país desde fuera del país siento un poco de lástima por ellos: cosmopolitas como el perro del hortelano.

Este año el resultado va a estar más difícil de acertar que en otras ocasiones y también creo que a diferencia de otras veces, las últimas semanas van a tener mayor importancia hasta el punto de que a día de hoy estaría muy difícil predecir cómo van a acabar las cosas. El sistema de cuatro partidos al que se va (¿lo llamarán tetrapartidismo o no va a durar lo suficiente?) va a estar entretenido con pactos, escisiones y probable inestabilidad. Siendo optimista, a lo mejor partiendo de presupuestos más caóticos se alcanza un mejor equilibrio.

España necesitaría reformas bastante importantes en muchas áreas, pero veo complicado que nadie (ni electores ni elegidos) quiera afrontar los costes que suponen. Ahí también va a estar la gracia.

A la hora de elegir el tema está entre lo malo conocido y lo malo por conocer; lo que ya ha fracasado y lo que aún no se sabe si tiene siquiera estructura como para que funcione. No hablo por mí, pero es terrible tener que decidir entre el fracaso actual y el paraíso caribeño o entre la ruina anterior y la promesa que inevitablemente habrá de defraudarnos.

A aquellos a quienes no agraden los cuatro jinetes del apocalipsis  siempre les quedan los otros, que van en pony: una variada oferta de partidos monotemáticos y cantonalistas. Hablando de estos últimos me gustaria poner pronto cuatro notas sobre Cataluña pronto porque no renuncio a ser también yo a mi forma y modo una humilde y artesanal fábrica de independentistas.

Por último voy a hacer una apuesta así a ojo para dármelas de gurú si esto sale: ganará el PP, que aguantará mejor de lo que indican las encuestas últimamente y con ciento treinta y tantos diputados y unos cuarenta y tantos de C’s habrá investidura de Rajoy.


Centro de convenciones

15/03/2014

Por las tardes me suelo bajar del autobús en la parada que hay enfrente del centro de convenciones de Dublín. Se llama así –convention centre- que me parece una fórmula más humilde que esa que se usa en España de “palacio de congresos”. Es un edificio con forma de lata de refresco inclinada del que ya hablaremos en alguna otra ocasión. A diferencia de algunos de los palacios y aeropuertos españoles, casi siempre hay alguna movida en él. Por ejemplo a principios de este mes de marzo fue el congreso del Partido Popular Europeo y vinieron Merkel y Rajoy a escuchar al primer ministro de aquí y al cantante de U2. Curiosamente, las estrellas del tinglado fueron los ucranianos Klitschko y Timoshenko, recien salida ésta del trullo.

bjb

Manifestación por Ucrania en Dublín

Hubo diversas manifestaciones de protesta y una muy curiosa en apoyo de lo que estaba sucediendo en Kiev. La policía echó a todo el mundo al otro lado del río y durante un par de días la ruta de mi autobús dejó de pasar por la vera del río. Al final no estuvo tan mal, ya que nos pusieron carteles de que podían pedirnos el pasaporte para entrar y salir del barrio, que no llegó a ocurrir.

Curioso vehículo rosado

Curioso vehículo rosado

Unos días más tarde y gracias a un curioso vehículo rosado, me he llegado a enterar de que el Giro de Italia, esa vuelta ciclista que uno cree que ocurre en Italia, va a comenzar este año en Bélfast y va a pasar por Dublín. El triciclo con capota es algo más o menos habitual en esta ciudad, lo suelen llevar estudiantes a modo de taxi para sacar dinero para sus viajes de fin de estudios. Hay algunos otros que funcionan por tracción animal, con perdón a los estudiantes.

Limusina

Limusina

El centro de convenciones es un buen lugar para hacer propaganda. Siempre hay gente recién llegada que no sabe qué hacer en sus alrededores y la típica cola de taxis. Algunas veces aparecen limusinas y hay una de color rosa chillón que es bastante llamativa. La vista que el edificio tiene al frente es el puente Samuel Beckett del famoso (no siempre por buena causa) arquitecto Calatrava. Hace unos meses unos tipos robaron un coche y se mataron al estrellarlo contra el mamotreto metálico que aparece en la mediana de la fotografía. Hubo un altar improvisado de velas y flores que duró semanas en el que lo que más me sorprendió fue una fotografía grande del Papa argentino.


Rajoy – Rubalcaba : El debate

08/11/2011

Rajoy - Rubalcaba

He estado escuchando el debate entre Rajoy y Rubalcaba. Mentiría si dijera que lo he visto. Acaso a ratos. Lo tenía abierto en una pestaña del navegador y la mayor parte del tiempo me entretenía con otras opciones. El sonido estaba ahí de fondo, y tras su conclusión, la repetición de los “mejores momentos” y la lectura de varias noticias me he dado cuenta de que me he perdido algunas partes importantes… pero el resultado es el mismo.

Creo que estos debates aportan relativamente poco pero, en fin, son un campo de batalla más y para algunos electores (que creo que son más bien pocos) puede servir como elemento racional de decisión. Creo que hay más a los que les puede influir en el ánimo de un modo inconsciente, pero sobre todo, lo importante sería saber cuál es el nivel de influencia que tienen en en aquellos que no han decidido aún su voto o aquellos que están dispuestos a cambiarlo.

Por eso, cuando después han empezado a salir encuestas sobre quien ha ganado, me ha quedado la sensación de que aunque la mayoría dan como vencedor a Rajoy, quien más provecho puede sacar del debate es Rubalcaba.

Por un lado hay encuestas de estas que ni son científicas ni tienen ningún valor, más que averiguar quien es el tonto que hace más clics desde su dirección IP. Por poner ejemplos, en una de La Razón el 73% de los usuarios daba como vencedor a Rajoy y en una del diario Público el 68% daba como vencedor a Rubalcaba. Son quizá los diarios nacionales en los extremos del espectro ideológico así que quizá sea mejor recurrir a otras fuentes.

Otros periódicos han encargado encuestas serias a empresas demoscópicas. He visto a alguien de El País decir en televisión que en la suya el ganador era Rajoy por 46% a 41% (entiendo que el resto es “ninguno de los dos” o “no sabe/no contesta”). Pedro José Ramírez el director de El Mundo publica en Twitter la que Sigma Dos ha hecho para ellos, según la cual el 51% da como ganador a Rajoy y el 44% a Rubalcaba.

No sé bien cómo estarán diseñadas estas encuestas para que la gente separe lo que ha visto de lo que ya sabía, pero en cualquier caso, mi opinión es que si el PSOE estaba 15 ó 17 puntos por detrás en intención de voto y en el debate resulta perdedor sólo por 5 ó 6, ha dado un buen paso para recortar la diferencia. Máxime cuando entiendo que la mayoría de los indecisos serán los votantes de centroizquierda defraudados con el gran naufragio económico de la segunda legislatura de Zapatero.

Creo que la victoria electoral de Rubalcaba es una causa perdida, pero recordándole a la gente los riesgos de un nuevo gobierno del PP en el que cobre influencia de nuevo la Iglesia Católica y la amenaza que podría existir sobre el sistema nacional de sanidad, o sobre la educación pública  quizá pueda pasar de los 115-120 escaños que le dan las encuestas de intención de voto a los ciento treinta y tantos que se ven en las casas de apuestas.