Todo sobre Tuvalu

20/01/2018

Bandera de Tuvalu y sus nueve islas

Anteayer leí un artículo que me pareció muy interesante y que trataba sobre los números que se ocultan en ciertas palabras. Dada mi ignorancia en las lenguas polinesias, una de las cosas de las que me enteré es que el número ocho aparece en el nombre de Tuvalu, cuya traducción al español sería algo así como “ocho juntas” y que se refiere en tuvaluano a las ocho de las islas que estaban habitadas en cierto momento. Las que conforman el país y que aparecen en su bandera representadas con sendas estrellas son nueve islas, en realidad nueve atolones.

Como parece ser que en este momento las nueve están habitadas quizá debieran cambiarle el nombre al país aunque seguramente tampoco será el único que esté mal puesto. ¿No era Hispania toda la península? Lo que sí que ha cambiado unas cuantas veces es la bandera. La actual es la misma que hubo entre 1978 y 1995, con 9 estrellas. Es un poco complicado mirar cuáles son las islas en el mapa, ya que la bandera el oeste queda en la parte de arriba y el norte a la izquierda. A finales de 1995 y durante dos meses quitaron una estrella de la bandera y o mal lo estoy mirando o me parece que quitaron la de Vaitupu en vez de la de la “deshabitada” (ya no lo está) Niulakita, a la que ´-Álvaro de Mendaña llamó “La Solitaria”. El caso es que estrenaron 1996 con una bandera más moderna que les duró dos añitos para después volver de partida con la enseña británca, sus nueve estrellas insulares y un tono de azul que parece un tanto más claro que el azul marino de costumbre.

Las aguas territoriales se ven mejor que los puntitos en el mapa

Como apuntábamos el primer europeo que pasó por lo que hoy es Tuvalu fue el marino español Álvaro de Mendaña allá por 1568. Es el suyo otro de tantos nombres que si no están olvidados por los historiadores sí lo están por los españoles. Quizá ese fuera un dato referente a Tuvalu más interesante de conocer que la única referencia que yo tenía del país, por obra y gracia del libro de texto de geografía de 7º de EGB y aquella manía de hacernos memorizar capitales, que no sé si perdura: La capital del país se llama Funafuti. Me acabo de enterar de que Funafuti (6.025 habitantes en 2012) no es una ciudad sino un atolón compuesto por 33 islotes, lo que sería la razón por la que en ocasiones se cita como capital a Fongafale (el islote principal) o Vaiaku (el nucleo de población de Fongafale en el que se se encuentran los edificios administrativos).

Funafuti no es una ciudad sino un atolón

¿Y los tuvaluanos quiénes son o qué piensan de la vida? Pues son menos de once mil y hasta 1974 estuvieron en el mismo saco que los del actual Kiribati en una unidad colonial británica llamada Islas Gilbert y Ellice, en las que los que hoy son tuvaluanos eran Ellice y los kiribatianos, Gilbert. Ellice fue un mercader escocés del siglo XIX y el gilberto que dio nombre a las otras islas fue Thomas Gilbert, marino inglés del XVIII. aunque como suele pasar el primer europeo que las vio fue Pedro Fernández de Quirós que en 1606 llamó a las dos más septentrionales (Butaritari y Makin) Islas del Buen Viaje.

En 1974 hubo un referéndum en las Ellice, hoy Tuvalu, que ganaron los partidarios de separarse de las Gilbert, por lo que durante un par de años fueron dos colonias británicas separadas y posteriormente la independencia de Tuvalu llegó en 1978. Independencia relativa, dentro de lo que pueda significar para un país de diez mil almas repartido en islotes y dentro de la Commonwealth. con la reina de Inglaterra como jefe de estado y que cuya economía depende en gran medida de la ayuda de Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda.

En este mapa de 1884 se ven los nombres polinesios y anglosajones de las islas. Las Gilbert y las del Fénix son hoy Kiribati, Ellice es Tuvalu y Tokelau una dependencia de Nueva Zelanda.

Después ha habido otros dos referendos (en 1986 y en 2008) para ver si el país seguía en la mancomunidad británica o si se convertía en república. Lo que me sorprende del último es que la participación fuera sólo del 21.5% y los partidarios del statu quo ganaran por 1.260 votos (65%) a 679 (35%). Me gustaría saber qué cosas mejores tenía que hacer aquel día el resto de la población o por qué un asunto que concita suficiente interés como para que se organice una votación no lo genera a la vez para que se participe en la misma. En cualquier caso, la política de Tuvalu tiene que ser una cosa muy curiosa. De hecho no hay ni partidos políticos, lo que quizá lo pueda convertir en referencia para algunos españoles ilusos y críticos con la partitocracia. En otros lugares de parecido tamaño los partidos suelen ser el envoltorio que esconde plataformas personalistas pero en Tuvalu ni disimulan.

El hecho de que Tuvalu aparezca en esta lista es consecuencia de que allí no hay apenas nadie y que aunque algunos cientos de hablantes de nuestra lengua se hayan dejado caer por allí en las últimas décadas, la relación más probable con el país que puede darse hoy en día, aunque extraña y leve, sea el navegar no como Mendaña, Quiroz y Vae de Torres sino gracias a Internet por el dominio tuvaluano acabado en .tv de algún canal de television de cualquier otro lugar.

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Mapa de Gvipvscoa (1595)

31/07/2017

GVIPVSCOA – Guipuzcua

El año pasado vi que la Universidad de Berna había colgado en Internet una colección llamada Ryhner con muchos y buenos mapas. Hubo uno de la provincia de Guipúzcoa (Ryh 1607 1) que me llamó la atención porque marca el norte o septentrión donde en realidad está el oeste. La fuente es Hispania, Francia, Avstrasia et Helvetia de Johannes Metellus (impreso en Colonia por Lambert Andreae en 1595).

Estos noventa grados de rotación unidos a ciertas diferencias toponímicas (en vascuence las consonantes son muy estables por lo que algunas variaciones parecen muy improbables aún con cuatro siglos de por medio) me hacen intuir que el mapa fue copiado de algún otro cuya calidad no fuera demasiado buena.


La cultura de las islas Británicas, sección rezos parlamentarios

05/05/2017

La democracia irlandesa

Voy a poner en conexión un fragmento del penúltimo libro que hemos leído con una noticia de hoy. Una de las teorías que explican por qué Irlanda ha sido una democracia desde la independencia en los años veinte hasta hoy se llama “teoría tutelar británica“. Es de tipo tradicionalista-institucionalista y destaca la imporancia del legado británico:

El sistema político mayoritario del Estado Libre Irlandés tenía sus orígenes en el common law inglés. Según los términos del Tratado angloirlandés de 1921 todas las decisiones jurídicas existentes con anterioridad seguían siendo válidas. El grueso de los funcionarios formaba parte de la administración desde antes de la independencia y estableció las normas y procedimientos de Whitehall. Después de 1922 la naturaleza británica de las prácticas políticas irlandesas en lo relativo a convenciones constitucionales, toma de decisiones y competición entre los partidos se hizo aún más pronunciada. En Westminster había habido diputados irlandeses desde 1801 y las elecciones habían sido acontecimientos populares de la vida irlandesa desde 1820. La democratización fue gradual y como coincidió con la sustitución del irlandés por el inglés como lengua de masas, el sistema británico se “internalizó”.

Bill Kissane, Explaining Irish Democracy, UCD Press 2002; trad. alfanje

El propio libro cita un fragmento de otro anterior que ofrece la misma idea:

Como en el caso de las comunidades blancas de la Mancomunidad Británica de Naciones, muchas de las tradiciones y valores políticos que se conservan en la actualidad se inculcaron y absorbieron en un periodo formativo crítico: el del advenimiento de la democracia de masas… A la extensión del derecho de sufragio en Inglaterra le siguió su extensión con modificaciones en Irlanda: los irlandeses adquirieron hábitos y valores democráticos. Las ideas políticas se expresaron casi en su totalidad mediante categorías británicas ya que desde O’Connell hasta Parnell y aún después la mayoría de los dirigentes políticos irlandeses se curtió en la vida política británica y practicó los modos parlamentarios de Westminster.

B. Chubb, The Government and Politics of Ireland (Londres 1970); trad. alfanje

Esto es algo que les pasa muy desapercibido a los irlandeses en general. Tienden a creer que sólo hay un tipo de parlamento y que viene a ser el modelo de Westminster/Dáil Eireann. Lo mismo sucede con la administración, donde las instituciones, departamentos ministeriales, quangos y demás suelen ser un calco de los de la isla de al lado. Incluso los procedimientos…. por ejemplo, cuando llegamos aquí nos preguntábamos por qué el año fiscal empezaba el 5 de abril sin saber que es que en Gran Bretaña era exactamente lo mismo.

La noticia de hoy era que ha habido una votación en el parlamento irlandés para abolir la práctica de la oración de antes de empezar la sesión. Los partidarios de eliminarla han perdido 94-14, con 18 abstenciones y ahora van a tener, además, 30 segundos de reflexión en silencio de propina.

Y yo que ni sabía que tal cosa existía, cuando empecé a oir hablar de ello a principios de la semana creí que sería el típico atraso paleocatólico congénito del país. Ayer leí que uno del Sinn Fein había criticado esto del rezar diciendo que sólo existe porque forma parte del legado británico… Por un lado no creía que esa pudiera ser la única causa (algo tendrá que ver la idiosincrasia del país que venía de unos niveles de ultracatolicismo y religiosidad extrema) y por otro lado me costaba creer que en el Reino Unido (al que tengo por más moderno) los legisladores comiencen su jornada entre sortilegios, pero resulta que sí, que los Comunes y los Lores también tienen su plegaria cotidiana desde mediados del siglo XVI.

Los irlandeses son muy parecidos a los mediterráneos y muy diferentes de los ingleses, obviamente.


Palabras arábigas e ibéricas

26/08/2016
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Del Alhocigo (Cap. CXL)

Tomé esta ilustración de un pistachero de la edición del “De Materia Médica” de Dioscórides Anazarbeo preparada por el doctor Andrés Laguna e impresa por Juan Lacio en Amberes en 1555, por los tiempos en que los Países Bajos eran dominados por la misma monarquía que España. El fruto seco al que hoy llamamos pistacho se conoció en tiempos como alhócigo, alfócigo o alfónsigo, que nos parecen nombres necesariamente más hermosos en este blog titulado y subtitulado por palabras árabigas.

Otra palabra arábiga que aparece en este tratado y que había leído pocas veces y oído jamás es albérchigo, que vale tanto como albaricoque y que muestra el origen pérsico de la fruta. La última vez que estuve en Guipúzcoa vi un cartel en una frutería y en él anunciaban al albaricoque como alpertxiko. No sé si es la forma vascuence más habitual, ya que encuentro varias en los diccionarios, pero la tomo para una lista de palabras (entre las que se encuentran el mercado y la camisa) con la extraña de característica de que el vasco usa una palabra árabe con más frecuencia que el castellano, que gasta pocos albérchigos, zocos y alcandoras.


Guipuzcoanos por el Pacífico – López de Legazpi

21/08/2016

Ayer 20 de agosto se cumplieron 444 años de la muerte de Miguel López de Legazpi, primer Capitán General de las Filipinas. Uno apenas sabe cuatro cosas de los tres siglos de presencia española en el archipiélago, así que incitado por el tuit de la Biblioteca Nacional me dio por leer la breve biografía que Nicolás de Soraluce publicó en el diario “El Guipuzcoano” allá por 1863.

Nunca había oído hablar de este diario, cuya existencia debió de ser bastante efímera. El opúsculo son apenas trenta y cinco páginas, pero me he enterado de que Elcano murio en brazos de Urdaneta y quién fue Martín Íñiguez de Carquizano, natural de Elgóibar y con calle en el barrio easonense de Gros, y que también anduvo por los mares del sur.

Y otra de las cosas interesantes en las que nunca había pensado es el orden geográfico de la conquista: Cebú, Panay y por último Luzón y fundación de Manila Intramuros. La historiografía habrá progresado bastante en siglo y medio y es de suponer que mejores y más extensos tratados podrán encontrarse con facilidad.


Cañones de la Armada Invencible

14/02/2016
Cañón de la Juliana

Cañón de la Juliana

Como ya he dicho en alguna ocasión, los museos dublineses son pequeñas joyas por los que lo mismo puedo estar años sin dejarme caer (los pubs eran otro tipo de museo) que yendo a visitar casi semanalmente. Hoy me he vuelto a pasar por Collins Barracks (Museo Nacional de Irlanda, sección Artes Decorativas). He ido tan sólo con la intención de volver a ver la exposición de “Soldados y Jefes”, que trata de temas militares irlandeses y una especie de depósito donde tienen amontonadas o almacenadas (decir “expuestas” sería exagerar) una cantidad enorme de piezas muy bonitas de artesanías orientales con las que no saben ni que hacer.

Casco español del siglo XVI

Casco español del siglo XVI

El mes que viene se inaugura otra exposición que tratará el Levantamiento de Pascua de 1916 del que este año se cumple el centenario. En asuntos militares me fijo más en lo español y no es por despreciar episodios interesantísimos que hay de irlandeses en los ejércitos del Imperio Británico y de los otros países. Realmente la conexión con España no es tanta y el contexto más conocido para nosotros que -pongamos por caso- el de la batalla de Fontenoy durante en la guerra de sucesión austriaca.

Uno de los episodios más conocidos que nos conecta con la lejana Hibernia es el de la Grande y Felicísima Armada que iba a acometer la Empresa de Inglaterra en 1588 y que ha acabado conociéndose con el irónico nombre de “Invencible”. Recorriendo librerías españoles y del mundo anglosajón se da uno cuenta de que lo que para nosotros es un pequeño episodio similar a que Núñez de Balboa fuera el primer europeo en avistar el Pacífico (cosa que ellos ignoran) es para los británicos un gran capítulo de su epopeya nacional de isla nunca invadida desde 1066 (que también es un poco un mito, y si no que se lo cuenten al señor de Amézqueta y al señor Sánchez de Tovar).

Cañón de la Trinidad Valencera

Cañón de la Trinidad Valencera

En un rincón de la exposición antes mencionada se encuentra un cañón de la Juliana, nave mercante del escuadrón de Levante que se hundió a pocas millas de la playa de Streedagh, que está el condado de Sligo en la costa oeste de la isla. A lo mejor dentro de poco vemos más porque el pasado año de 2015 han aparecido más piezas de artillería de este navío en el lecho marino. Esta pieza no es especialmente grande ni está ornamentada.

El cañón de la Trinidad Valencera apuntando al patio de armas de los otrora cuarteles

El cañón de la Trinidad Valencera apuntando al patio de armas de los otrora cuarteles

El que sí que me parece una pieza muy apreciable es el cañón de asedio de la Trinidad Valencera, barco éste al igual que la Juliana del mismo escuadrón de Levante que comandaba el bilbaíno Martín de Bertendona y Goronda y que naufragó en septiembre de 1588 en la bahía de Kinnagoe, que queda en el condado de Donegal, al norte de Irlanda y muy cerca de Malin Head que es el punto más septentrional de la isla y de la República de Irlanda (es un dato bien conocido que el punto más al norte de Irlanda no está en Irlanda del Norte).

Felipe II Rey, en cuyo imperio no se ponía el sol pero al que no todo le salía bien

Felipe Rey, en cuyo imperio no se ponía el sol pero al que no todo le salía

En el cañón aparece un escudo de armas que lleva debajo vitola que indica “Philippvs Rex” (Felipe II de España, obviamente). Junto al león rampante de León, el castillo castellano, las barras aragonesas y las cadenas navarras aparecen los leones pasantes y las flores de lis del escudo de Inglaterra. Creo que no es que el Austria se estuviera apoderando ya de la isla, sino que es el escudo de armas de su esposa María I de Inglaterra, la sangrienta Bloody Mary. También hay una orla muy trabajada cerca de la boca del cañón.

Una baraja española: Conocer los palos de la baraja uno de los tests de españolidad definitivos

Una baraja española: Conocer los palos de la baraja española es uno de los tests de españolidad definitivos

De los 130 navíos de aquella armada unos 20 naufragaron en costas irlandesas (lo que hay de La Girona en el Museo del Úlster en Bélfast es incluso mejor, por sus tesoros – el barco llegó a aparecer en un billete de diez libras), así que es posible que aparezcan nuevos restos. Incluso es probable que haya más cosas de origen español en las muchas salas de este museo enorme y un tanto desorganizado. Con un poco de suerte es posible que crezca.

En general las conexiones históricas no son muchas: hay referencias al tercio de don Eugenio O’Neill y al Regimiento Ultonia famoso por su actuación durante el sitio de Gerona. Vivir en esta ciudad y poder ir a ver estos cañones del siglo XVI es un privilegio que la mayoría de los que viven en España no tienen, pero no pasa nada tienen otros que a veces son mejores y siempre la posibilidad de leer a don Francisco de Cuéllar, que quizá deja una impresion más viva que la visión de los metales.

Mapa de Irlanda con ubicación aproximada del emplazamiento de los pecios del Juliana y el Trinidad Valencera

Mapa de Irlanda con ubicación aproximada del emplazamiento de los pecios del Juliana y el Trinidad Valencera. Hay muchos más pecios de la Armada Invencible en costas irlandesas (unos 20)


Miguel Servet metiéndose en líos

02/02/2016
Aquí

Aquí

He estado oyendo uno de esos documentales de Documentos RNE -el único programa de radio que sigo con frecuencia- sobre la vida de Miguel Servet, Servetus o Serveto (Serveto como el pueblo oscense sería lo más adecuado en español, Servet es la forma francesa). Servetus es lo que solía aparecer por escrito ya que en el siglo XVI el latín era la lengua en la que se publicaba. Como siempre andaba en líos también se hizo llamar Miguel Villanovano (Michael Villanovanus) por ejemplo en la traducción creativa de la Geographia de Ptolomeo, que completó con sus conocimientos.

Hace muchos años vi la serie aquella de Televisión Española en la que aparecía Puigcorbé como protagonista. Creo que en el programa de radio tiran del audio de aquella para -en el minuto 38 o por ahí- meter estas líneas en la corografía de Alemania, palabras que a mí me interesaban y quería citar:

Abunda Germania en plata y también en lapislázuli, berilo, cristal de roca y amatistas. Además pieles preciosísimas de bravas fieras de la selva y en particular, como vulgarmente dicen, Hungría produce bueyes; Baviera cerdos; Franconia cepas, nabos y regaliz; Suevia meretrices; Bohemia herejes; Baviera también ladrones; Helvecia carnífices y boyeros; Westfalia embusteros y finalmente toda Germania y todo el Septentrión, glotones y bebedores.

Primero quería averiguar si era una cita buena o creación del guionista. Me parece que he encontrado la página correcta del tratado y sin saber mucho latín me temo que, aunque hay algunas partes que se reconocen, no es eso lo que dice y que faltan las cosas más graciosas.

Me quedo con la duda de si la edición de 1541 que he encontrado corrige otra de 1535, ya que en una revista estadounidense de finales del XIX sí que puede encontrarse algo bastante parecido al guión televisivo.

Popular Science (agosto de 1892)

Popular Science (agosto de 1892)

En otro orden de cosas, aunque Serveto -de donde provendría el apellido- y Villanueva de Sigena -la localidad natal- estén ambas en la provincia de Huesca no quedan precisamente a tiro de piedra e incluso a día de hoy están casi a tres horas por carretera. No creo que en España haya demasiados trayectos intraprovinciales que requieran de más tiempo.