¿En qué países se mide la presión sanguínea en kilopascales y en cuáles en milímetros de mercurio?

17/05/2017

¿?

No lo sé, pero en cuanto averigüe si la convención médica depende de países específicos aquí estará la respuesta.

Esta curiosidad puede venir de una observación sesgada por mi parte. Hasta donde creo recordar en España miden la presión arterial y te dan un resultado tipo 9-16 (la baja y la alta) que se expresa en kilopascales. En cambio aquí en Irlanda te dan un número tipo 80-120 que está expresado en miligramos de mercurio (lo mismo que en un barómetro atmosférico).

Me pregunto si es el típico caso en el que el mundo anglosajón se aparta del sistema métrico internacional (que es lo que de momento considero más probable) o si alguno de los países que más conozco es un caso raro. También sería posible que mi conocimiento fuera limitado y ambas unidades se utilicen con frecuencia en ambos países o includso en todos sin importar demasiado si se usa la una o la otra ya que son fácilmente convertibles.


Cosas de Escocia

17/04/2017

Lo de Bill Bryson escocés es mu exagerao

Escocia está aquí al lado de Irlanda y comparte ese origen difuso que hemos dado en llamar céltico. Hace unos días un amigo me dijo que quería ir a trabajar a Edimburgo y será una de las pocas ciudades europeas que yo haya visitado tres veces. Empezamos a ir en el año 2000 y luego nos ha gustado más el paisaje escoces que el de la isla de residencia habitual. Nunca simpaticé demasiado con los independentistas escoceses porque eso de volver a los reinos antiguos me parecía un atraso. Eso ha sido hasta el 2016 del bréxit, porque atraso por atraso, un reino del siglo XVIII y un imperio del XIX me parecen casi lo mismo, y lo segundo más peligroso. Así pues no tengo pensando volver en bastante tiempo, ya que pudiendo escoger entre infinidad de destinos agradables prefiero consolidar la economía de la UE y ellos que se las apañen como puedan, que es lo que han elegido.

Tenía en la estantería uno de esos libros que a veces compro por una nimiedad en uno de mis lances (dice el propio libro que la palabra spree que se usa en la expresión shopping spree viene del gaélico spréidh que tanto en Irlanda como en Escocia significa pillaje, pero es etimología discutirda). Es una miscelánea de cosas escocesas. No hay demasiada narrativa en el volumen. Son listas de cosas sin más, por ejemplo una lista de ríos. (Los lagos escoceses tienen cierta fama que diría que los ríos no):

Río Tay (193 km.)
Río Spey (172 km.)
Río Clyde (171 km.)
Río Tweed (156 km.)
Río Dee (137 km.)

El autor da la longitud en millas, otro atraso.

Aquí otra lista, ésta con palabras del dialecto de las islas Orcadas, donde durante muchos siglos se habló una u otra lengua escandinava:

gavse engullir
gelder
reír
moppy
conejo
nareaboots
casi
peedie
pequeño
puggy
barriga
skreck
chirriar
skreevar
viento fuerte
waar
peor
whitema
gaviota

A lo mejor por el contexto se puede deducir alguna, pero si el acento es como el de las zonas gaélicas de Irlanda seguramente no. El autor dice que se considera que algunos hablantes de gaélico escoces tienen perfecta dicción inglesa, debido a que aprenden la variedad estándar (esto suena parecido a por qué el castellano que se habla en el País Vasco es bastante comprensible), pero en general en Irlanda cuanto más gaélica es la zona menos estándar es el acento en inglés.

Pueden encontrarse, entre muchas más cosas, listas de reyes (la vida de Macbeth no es como aparece en Shakespeare), batallas, filósofos, santos, inventores, partidos de fútbol, güisquises, músicos, castillos, películas y primeros ministros británicos. Escoceses todos ellos.

Aquí hay un problema que también se dará si España sigue por la senda de convertirse en Expaña. Por ejemplo, el autor da como escocés a Tony Blair que nació en Edimburgo. Muchas veces es complicado saber quién escocés y quién es inglés (con desventaja para Escocia, al menos en España donde solemos creer que todos son ingleses). No creo que entre los de nuestro idioma haya muchos que sepan que (pongamos por caso) Alexander Fleming era escocés. Muchos británicos pueden considerarse también las dos cosas, o ninguna. No se les suele dar mucha bola.

Mi dato irrelevante escocés preferido es el de que los milenarios patrones del tartán de las faldas de los clanes escoceses son una invención relativamente reciente tal y como aparece en la recopilación de Hobsbawm sobre La invención de la tradición. El autor del texto es Hugh Trevor Roper y hay un libro póstumo sobre la invención de Escocia. En esta miscelánea se disputa la fecha pero no el dato.

Conexiones con la península Ibérica, pocas. La Legión IX Hispana anduvo por allí. Otra es pictórica: dos veces he visto la vieja friendo huevos de Velázquez en Edimburgo, pero ahora he descubierto que un famoso cuadro de Dalí está en Glasgow. Me parece adecuado cerrar con esta imagen, escribiendo en domingo de Pascua.


Metros y pies

04/05/2015

[1’35”] “When the mark of 8.90 m. appeared on the scoreboard, Beamon -used to non-metric measurement- still didn’t know exactly how far he’d jumped.”

[1’35”] “Cuando la marca de 8,90 m. apareció en el marcador, Beamon -que no estaba acostumbrado al sistema métrico- seguía sin saber cuánto había saltado.”

Creo que todo el mundo conoce este récord de salto de longitud en los Juegos Olímpicos de México de 1968. Me acabo de dar cuenta de que el salto que lo batió en Tokio en 1991 lleva más años vigente que aquel. Un poco antes en el mismo vídeo [1’20”] el protagonista, Bob Beamon, aparece en una entrevista diciendo algo sobre veintitantos pies.

Soy partidario acérrimo e intransigente del sistema métrico internacional. Aquí en Irlanda se utiliza más que en Inglaterra y en Estados Unidos excepto en casos contados: alguna distancia consabida en millas, comprar carne en libras el mercado, la altura de la gente en pieses y -un dato que descubrí hace pocos años y con el que vengo teniendo contacto- el peso de los bebés al nacer.


Apología del sistema métrico internacional

18/08/2011

“Drugs have taught an entire generation of Americans the metric system.” P. J. O’Rourke

Ojalá. Ayer vino al trabajo con su churumbel una compañera que está de baja por maternidad. Y en lo que nos mostraba a la criatura se produjeron las típicas conversaciones de féminas sobre embarazos y tiernos infantes, las horas de sueño, la lactancia y tal y cual. Estaban hablando de que era grandote y en un momento le pregunta una a la madre:

– How much was he when he was born?
– Eight-eight-and-a-half

“Eight-eight-and-a-half” oigo y empiezo a calcular: –como una pulgada son dos cincuenta y cuatro este niño sería…. no… ¡no puede ser!, dieciséis centímetros y cuatro, veinte. ¿y qué es el ocho y medio? ¿en qué se subdivide la pulgada? ..mmm… No son ocho pies, yo mido seis.

¡Ah!, que es el peso y son libras, entre ocho y ocho y media. Siempre me lío con la libra de España y la de aquí, cuál es la de cuatrocientos y cuál la de cuatro sesenta. Menos de cuatro kilos en todo caso. Joder.

Hace algún tiempo ya hice mi propuesta para un mundo unido que cada se entienda mejor: La mayoría de la gente en la mayoría de los lugares debería aprender el inglés que es y cada vez está siendo más la lengua de comunicación universal. Pero la gente gringa deberá aprender el sistema métrico decimal, que también es universal y ya les vale la tontería.