El que no sabe es como el que no ve

30/07/2017

Hace unos días he descubierto la interesante historia del león del Pireo, que se encuentra en el arsenal de Venecia. Escultura del siglo IV de antes de nuestra era estuvo en el puerto ateniense hasta 1687 en que los venecianos lo tomaron como botín de la guerra contra el imperio otomano. Es más conocido el dato de que en el mismo año los venecianos destruyeron el Partenón a cañonazos. Lo más curioso del león helénico es que contiene unas runas escandinavas de una de las incursiones vikinga de cuando los nórdicos se pasaron por el Mediterraneo en el siglo XI. Las marcas son muy tenues y no fueron descifradas hasta 1914. Yo he pasado por delante de esta estatua, pero el que no sabe es como el que no ve.

 

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Squero

07/11/2014
Squero

Squero di San Trovaso (2009)

Hubo cosas que me parecieron interesantes por inesperadas en Venecia, consecuencias lógicas del entorno geográfico de la ciudad en las que uno no había reparado con anterioridad. Por ejemplo, en un canal menos transitado que la mayoría nos encontramos con lo que yo hubiera definido como un “astillero de góndolas”. Hoy he descubierto que la palabra con la que se denominan es squero, que según el diccionario etimológico de Ottorino Pianigiani podría estar emparentada con la inglesa square (plaza).

Supe de este término y alguanas cosas más por un interesante vídeo que cuenta algunas peculiaridades sobre el peculiar medio de transporte veneciano. Recomiendo que se vea. Está en lingua franca universalis.

Mis guías turísticos de lujo me indicaron que una procesión funeraria en góndola es un espectáculo digno de verse. Por fortuna e infortunio mi curiosidad morbosa no fue satisfecha en aquella ocasión. También me indicaron que el negocio de las góndolas mueve cantidades ingentes de dinero negro, tal y como había quedado de manifiesto en el juicio por el divorcio de un gondolero. Creí que ésta y no la histórica era la corrupción a la que se refería el título del vídeo-lección.


Los suspiros azules

04/12/2011

He leído que esta semana le han quitado el cartonaje al puente de los Suspiros de Venecia, que llevaba tres años de reparaciones, así que los turistas podrán suspirar de alegría al verlo comunicar el Palacio del Dogo y lo que fue la cárcel a la que llevaban a los reos a muerte que la tradición dizque suspiraban al cruzar el puente.

En la página de la BBC en la que he leído la noticia no llega a percibirse lo feo que estaba el puente uniendo las dos vallas publicitarias, pero en la foto que yo hice en mayo de 2009 sí.

ltalia era bonita


La “Historia de Armenia” de Eujenio Boré (1838)

18/07/2011

Entre el Éufrates y el mar Caspio se halla un país tan estenso casi como el reino actual de Francia; linda al norte con la Jeorjia y el monte Cáucaso, y se dilata al sur hasta el Diarbekir. Esta región es la Armenia, nombre que leemos ya en nuestra niñez en los libros sagrados, y que nos recuerda algunos autores clásicos que se dan en las escuelas y colegios. Con efecto, léese en el Génesis que, habiéndose retirado las aguas del diluvio, el arca reposó sobre los montes de Ararat y por otra parte, los nombres de Tigránes y Mitridátes (1), y la narración de sus guerras y la lucha contra el poderío romano, están grabados en la memoria de todos los sujetos medianamente instruidos.

Vista de la puerta de Dariel, que separa la Georgia de la Armenia

Así comienza la Historia de la Armenia, escrita por Eujenio Boré, miembro de la Academia de San Lázaro de Venecia y del Consejo de la Sociedad Asiática de París. Obra traducida al castellano por los Editores de la Guardia Nacional y publicada en Barcelona en 1838. Quizá no haya sido el tratado más actualizado para aproximarse al país, pero su lectura ha sido una pequeña alegría,  desde los deliciosos galicismos hasta el misterio de la ortografía inestable de principios del siglo XIX.

Eujenio Boré no es otro que Eugène Bore (1808-1878), orientalista y misionero francés del que la Encyclopedia Catholica dice que llegó a hablar cuarenta lenguas orientales, entre ellas el armenio de la que fue profesor. Pasó largas estancias en el colegio de los mequitaristas de Venecia, así como en Erzerum y Constantinopla.

Vista del pequeño y del grande Ararat tomada desde el convento de Ecamiazín, residencia del Patriarca

Uno de los retos interesantes al afrontar la obra es el toponímico. La transliteración del armenio a las lenguas occidentales ha pasado por varias etapas, con el añadido de que la mejor solución para la lengua francesa no es a veces la idónea en español.

A veces concurren circunstancias políticas, como la coexistencia de nombres armenios junto con nombres turcos o azeríes, por ejemplo en la región del alto Karabaj, que los armenios llaman Artsaj

Las montañas que separaban al mediodía las provincias armenias de la Asiria no tenían denominación particular pero los Turcos les han dado nombres especiales, entre otros, el de Karah-Dagh, ó montañas negras, que separan la Armenia de la Persia.

Otras veces son detalles menores. Los traductores de Boré utilizan la grafía Erivan para la que hoy es capital y cuyo exónimo correcto en español aún no está claro. Formas como Nakhdjavan o Nakhdjewan para Najicheván, Arakadz para el monte Aragats, Eczmiazin para la sede patriarcal. No ayuda el hecho de que tradicionalmente la escritura armenia estuviera dividida a la par que los dos troncos dialectales de la lengua: oriental y occidental.

Tour d' Erivan

Respecto a la geografía, también es asunto complejo ya que la Armenia tradicional era un país muchísimo más extenso que la República de Armenia lo es hoy, con su Armenia Mayor y su Armenia Menor, así como Cilicia.

Segun el patriarca Juan VI, historiador de mérito, un antiguo rey de Armenia, llamado Armanego, habiendo sometido á los Capadocios tras reñidos encuentros, dió su nombre, primera Armenia, á esta provincia; el de segunda Armenia, al pais situado desde el Ponto hasta el territorio de Melitene; y la tercera Armenia se estendió desde Melitene hasta las fronteras de la Sofene; el pais comprendido entre la Sofene, Martirópolis y la provincia de Aghdsnik’h fué apellidado cuarta Armenia. Sin embargo estas subdivisiones solo fueron adoptadas por los escritores bizantinos; pues los demás jeógrafos, inclusos los modernos, se han ceñido á las dos grandes divisiones de Grande y Pequeña Armenia.

Así van apareciendo en el texto los nombres de las ciudades perdidas por los armenios durante el siglo XX: Erzerum, Van, Ani, Kars o Edesa. O quizá sería más justo decir las ciudades que perdieron a sus armenios, ya que eran ciudades otomanas de mayoría armenia cuya población sufrió el genocidio. También aparecen otras ciudades que sin estar en Armenia tenían una población notable de armenios, como Constantinopla, Esmirna o la Nueva Yulfa de Isfaján. La Yulfa original, en Najicheván, había dejado de ser armenia a principios del siglo XVII y es un lugar sobre el que me gustaría escribir a propósito de recientes y tristes acontecimientos.

Erivan

También aborda el tratado la situación de los kurdos, gente fiera y belicosa y sólo en apariencia sujeta a la autoridad del sultán de la Sublime Puerta.

El Kurdistan turco encierra ocho sanjacatos ó provincias, cuyos gobernadores toman el título de bajá. Estos sanjacatos son Bayazid, Much, Van, Djulamerk, Amadia, Suleimanieh, Cara-Tcholan y Zahu.  No se crea sin embargo que el Gran Señor haga reconocer su autoridad entre estos pueblos como se acata en las demás partes de su imperio; tan solo en el bajalato de Van es reconocido y respetado por su nombre á ausa de las tropas que lo guarnecen. Fuera de esto, se consideran tan independientes de la Puerta Otomana, que se niegan á adoptar el cauc ó turbante, parte esencial del traje entre los Turcos. Los bajáes y beyes que los gobiernan, se mantienen atrincherados en sus montes, cual si estuviesen en ciudadelas; y seguros de que los recaudadores de tributos no osarán molestarles, se niegan á satisfacerlos.

En el siglo XIX los kurdos ya eran incómodos vecinos de los armenios. Las dos guerras contra Sadam Hussein han sacado a los kurdos de su rincón de la Historia en décadas recientes. En la región de que provengo los nacionalistas vascos intentaron ceder el parlamento regional a un grupo de independentistas kurdos de Turquía, con el consiguiente enfado de los gobiernos español y turco. Como ahora son una minoría en todos los países en que se encuentran y su situación no es precisamente envidiable, no suele hablarse del importante papel de los kurdos en el exterminio de los armenios. Boré ya parecía presagiar un futuro difícil, con ocho décadas de antelación.

Los Kurdos son verdaderamente para los Armenios unos huéspedes molestos y forzosos, y es posible que si algun dia se reuniesen sus tribus en un solo gobierno federativo, llevasen sus incursiones mas al norte.
El sultan cierra los ojos á sus rapiñas, ya sea por culpable indiferencia, ya sea o estar convencido de la impotencia de sus tropas regulares para avasallar á estos enemigos vagabundos que se hallan á un mismo tiempo por todas partes y en ninguna […]

Kurdos

La diáspora armenia no es un fenómeno precisamente novedoso. Quizá debido a la ausencia de un estado propio fuerte en los últimos siglos, al coincidir su patria con la zona de fricción de tres grandes imperios como fueron el ruso, el otomano y el persa, los armenios buscaron en la religión y el comercio el poder que no podían encontrar en lo político y lo militar. Esto supuso una emigración de gran magnitud, que se acrecento a lo largo del siglo XX. Es interesante el paralelismo con el pueblo hebreo que Boré plantea. En especial porque sigue siendo válido para tiempos posteriores a su muerte.

Los Armenios se hallan en el dia diseminados por toda el Asia Menor; hasta se les encuentra en lo mas retirado de la Rusia, en Constantinopla, en Persia, en las ciudades mas mercantiles de la India y en las fronteras de la China; y por donde quiera permanecen firmemente adictos á su fe, á la liturjia y prácticas de su iglesia cual estaba constituida en el siglo cuarto; resígnandose gustosos á orillar ciertos derechos políticos, y á someterse á los mismos insultos y vejaciones que los Judíos; sufren el menosprecio, los antojos é ilegalidades de sus dominadores; á todo se allanan como conserven el  libre ejercicio de su relijion.

Emigración de cuarenta mil Armenios a Rusia

Me he limitado a ilustrar estas líneas con escenas pertenecientes a lugares que son hoy Armenia. Los grabados, incluida la ilustración del alfabeto, son uno de los mejores rasgos de este libro y lo hacen ameno en comparación con las listas de reyes y patriarcas o la descripción de las bizantinas disputas teológicas que separaron a los armenios de otras ramas de la Cristiandad. Algunas hagiografías han despertado mi interés, así como la narración de la indefensión en la que se encontraban los súbditos cristianos del sultán otomano. Las partes que narran la liturgia y los usos religiosos pueden resultar más áridas al lector lego, laico y ducho, pero otras que tratan de los usos y costumbres en la alimentación y el vestido sí que creo que pueden resultar del agrado de quién sienta curiosidad etnográfica.

Convento de los Armenios de S.Lázaro en Venecia

Cierro con otra de las imágenes del libro: una imagen mal escaneada del convento armenio de san Lázaro en Venecia. Hace dos años, paseando por la ciudad italiana nos encontramos con un curioso letrero. Yo dije que creía que estaba escrito en armenio y unos pasos más adelante, algún otro cartel -esta vez en alfabeto latino- lo confirmó. Está previsto que me reuna en Armenia con uno de mis acompañantes de aquel día, lo cual no deja de ser una agradable improbabilidad.


Venetian blinds

16/03/2010

Top 10 Venice

In May last year, after a wonderful holiday week in Tuscany and Umbria, we drove North to take our flight back to Dublin from Venice. It is indeed a magical city which needs to be enjoyed with time. We did not have much of it and spent one single day there but in good company with Xabi and Greta. They had already been there quite a few times before so I shot many questions. They were skilled enough as to answer correctly most of them. Others I needed to check at home. I came across the book above, Top 10 Venice. It is a good travel guide and I would recommend it if it weren’t for the fact that its illustrations are too good and many times you lose this sense of surprise and awe in front of a discovery that many travellers are looking for. By the way, one of the most enjoyable times we had there was on top of the Accademy Bridge basking under the sun of the dusk. Below is some of the information I emailed Xabi and Greta a few days after arriving at home. They are all questions that arose during our conversational walk in Venezia:

Why don’t people restore the crumbling buildings?
Strict regulations concern façades – only porous stucco can be used for renovation as anything else tends to come away in sheets in damp, windy weather and is a hazard for passers-by. As a result, freshly plastered façades start crumbling weeks after application due to the high humidity and salt content in the air.

How deep is the lagoon?
At its maximum, 15 m (49 ft)in the navigable channels dredged for shipping and marked by bricole poles. Concern about the danger of silting and obstruction of the city’s lifeline waterways has always been high – one preventitive measure was to reroute two rivers into the Adriatic Sea away from the lagoon. The Brenta was gradually modified between 1400–1600 to have it flow out after Chioggia, and the Sile was redirected towards Venetian brick façade Jesolo in the 1600s.

Does everyone have a boat?
On summer Sundays you would be forgiven for thinking that is the case, as families pack small craft with picnic supplies, sunshades, fishing or stereo gear and row, sail, punt or speed out across the lagoon. Many, of course, need boats for work. On average, one in two families possess a pleasure boat.

How many people actually live in Venice?

The 1997 census states 68,600, meaning figures have more than halved since the 1950s. Moreover, this includes Italy’s highest percentage of senior citizens. Venice’s permanent population is experiencing a slow but inexorable decline as young couples prefer to move to the mainland with the convenience of a car, not to mention lower house prices, cheaper shopping and fewer tourists.

How does the house numbering system work?

Within each of the city’s six administrative districts (sestiere), numbers follow the alleyways along one side at a time, taking in branch streets and courtyards when encountered. In Cannaregio, the most extensive district, numbers reach 6420. The postmen are used to this confusing system, but visitors will need the name of the alley (calle), square (campo) or quayside (fondamenta).