Jilguero

12/04/2020
En la rama

Un bonito día primaveral

Un pájaro que no me suelo encontrar a menudo cerca de casa es el jilguero común europeo, carduelis carduelis. Los pájaros bonitos habituales de mi zona son el petirrojo, el herrerillo y el carbonero. Tengo también muchos estorninos y cuervos de varias clases. Quizá la escasez de cardos sea la causa de que los jilgueros no sean una vista tan corriente. En las lenguas romances lleva siempre un nombre relativo al cardo, sea en su forma latina o griega (sílybon, silguero, jilguero). En inglés lo llaman goldfinch y en alemán Stieglitz, que también es un apellido.

El pájaro en la rama

Intenté averiguar qué diferencias existen entre la subespecie ibérica (Cardulis cardulis parva) y la que se da en las islas británicas (Cardulis cardulis britannica). La continental es de tamaño algo menor, tal y como el adjetivo latino indica, y hay además ciertos matices de color que los diferencian


Elecciones locales en Irlanda y España

22/05/2019

Aquí y allí

Como esta semana se da la curiosa coincidencia de que hay elecciones locales tanto en la República de Irlanda como en el Reino de España (en ambos países se han hecho coincidir con las europeas) me ha parecido interesante hacer una comparación de esta parte del gobierno y la administración en ambos sistemas políticos. La oportunidad tiene algo de conjunción planetaria ya que los ciclos electorales son en España de 4 años y en Irlanda de 5.

Circunscripciones: En España son circunscripciones cada uno de los 8.131 municipios. En Irlanda las 31 circunscripciones locales son básicamente los condados, con el de Dublín partido en 4 concejos (councils) y 3 ciudades que van a tener su propio concejo (separado del del condado del que son capital). Por decirlo de un modo impreciso pero comprensible, en Irlanda más que votar por pueblos se vota por provincias.

Concejales: En España se elegirán más de 60.000 concejales. En Irlanda, 949 councillors. Hay 60 veces más en España que en Irlanda, pero teniendo en cuenta la población relativa de ambos países (unos 47 millones en España y unos 4.7 millones en Irlanda) habría como 6 veces más concejales por habitante en España que en Irlanda. Cierto es que en España la mayoría no cobran aunque haya algunos muy bien pagados en las localidades grandes. En Irlanda se considera que es un trabajo a tiempo parcial y todos los concejales reciben anualmente 17.400€ (imponibles) más gastos.

Alcaldes: Cada uno de los municipios españoles tendrá un alcalde votado por los concejales que se elijan. Esta figura apenas existe en Irlanda y donde lo hay su papel es más bien ceremonial. Por primera vez va a haber alcaldes elegidos directamente en las urnas en 3 ciudades (Limerick, Waterford y Cork). Desde una cultura política habituada al presidencialismo de proximidad resulta sorprendente que poblaciones relativamente grandes no tengan a una figura dirigente al mando. En Dublín el alcalde (Lord-Mayor) es un puesto rotativo que cambia de figurante todos los años. Parece ser que no puede pasar a ser electivo debido a que Dublín está dividido en cuatro concejos.

El dinero: Leo que la administración local irlandesa hace el 9.8% del gasto público. En España el porcentaje es algo más elevado. Teniendo en cuenta que en Irlanda no hay un nivel intermedio entre la administración central y la local podría decirse que el país es muy centralista. La administración local irlandesa está muy infrafinanciada y en general no es muy capaz de extraer tributos por sí misma.

Un asunto que está en el trasfondo de las diferencias es que la identidad local es muy débil en Irlanda. Hay una cierta identificación con el condado por temas de localización que yo veo comparable hasta cierto punto a la que se da en las provincias de Castilla, pero en cambio los pueblos no tienen ni alcalde, ni santa patrona, ni fiesta mayor. De hecho, al no existir la categoría de municipio a veces no está claro qué es un pueblo y qué no. La mayor parte de las localidades son meros topónimos sin estructura.

Una idea que tomé de Fukuyama es que el modelo canónico que explica el antiguo régimen en el mundo anglosajón (con el rey, los nobles y el parlamento que es el protector del pueblo) no funciona del mismo modo en la península Ibérica. Las Cortes de Castilla apenas se reunieron y cuando lo hicieron en general votaron lo que los poderosos les decían que tenían que votar. Históricamente el auténtico contrapoder en España fueron las villas. Los hombres libres se agrupaban dentro de una muralla y demandaban un fuero. Este vínculo con el municipio ha seguido siendo sólido desde siempre y me atrevo a decir que mucho más que otras identidades que aparecen día sí y día también en la arena política. Tan sólido es que nadie lo cuestiona ni necesita aparecer.

En las elecciones locales españolas los residentes en el extranjero no podemos votar. En las irlandesas sí que podría, pero no me he registrado para hacerlo (otra diferencia interesante). Las urnas abrirán pasado mañana viernes de 7.00 a 22.00 (otra más) y si me hubiera registrado podría ir e identificarme con el carnet de la biblioteca o con una tarjeta de crédito (la mejor de todas). El condado de Wicklow en el que vivo tiene 32 concejales para sus 142.000 habitantes, pero yo podría votar sólo a los 12 candidatos que se presentan para cubrir los 6 puestos asignados a Greystones y sus alrededores que es la zona donde vivo (no parecen muchos representantes para un distrito electoral de 26.323 habitantes). Lo interesante es que podría votar a los 12, a todos, ya que se escogen por el sistema de voto único transferible del que ya hemos hablado alguna vez en el que más que escoger candidatos lo que se hace es asignarles un orden de preferencia.

Tampoco voy a votar en las europeas ni en España con lo del voto rogado (la única vez que lo hice fue en las anteriores europeas) ni aquí en Irlanda. Me pareció interesante descubrir que aunque técnicamente era factible no se debía e incluso era delito hacerlo en más de un país.


Wicklow capital

12/06/2018

Castillo Negro de Wicklow

El sábado pasado me dejé liar y acabé en un cumpleaños de niños en un parque infantil de esos con piscina de bolas. Creo que conviene dejar impresas unas líneas sobre este aspecto costumbrista de los cumpleaños escolares irlandeses, ya que aquí no son tal y como yo los recuerdo de mis tiempos en la España ochentera y tienen su lado peor y su lado mejor. El peor es que los niños invitan a sus amiguitos a una fiesta que siempre es en sábado o domingo y el mejor que suele ser de dos a cuatro de la tarde o en un horario parecido para que sólo dure un par de horas. O sea, que te arruinan un día del fin de semana pero al menos no dura demasiado tiempo. La mayoría de los que he visto son en negocios como parques o granjas que se dedican a esto. Las criaturas se desfogan un rato y luego hay cancioncita, tarta y velas.

La taberna del puente

El caso es que se dio la oportunidad de escaquearse de las dos horas de piscina de bolas y cumpleaños feliz y pastel y nos alargamos hasta la población más cercana a la celebración que es Wicklow, capital o cabeza de partido del condado del mismo nombre cuya importancia histórica decreciente queda manifiesta en el hecho de que las localidad del condado más cercana a Dublín, Bray triplica en los diez mil habitantes que tiene Wicklow Town. Con todo, es un puerto pesquero con un castillo en ruinas y un paisaje interesante al menos con buen tiempo.

La playa pseudourbana

Me parece curioso no haber pasado por aquí antes en todos mis años en Irlanda. Quizá alguien me haya recomendado la localidad o me haya relatado un buen fin de semana en la misma. Es el problema de la homonimia con el condado, sus montañas y su parque nacional. Si alguien me dice que ha ido a Wicklow el fin de semana doy por sentado que ha estado en Glendalough.

Gente valiente bañándose

La calle principal se llama The Mall y me martillea la coincidencia de que disponga de amplia actividad comercial como si alguna vez una alameda estuviera poblada de álamos. Atravesando esta vía llegamos a una famosa prisión, donde apenas nos avituallamos porque tenía delito andar visitando mazmorras en un día luminoso. Y de allí a una zona que sufría la maldición portuaria que impide compatibilizar la actividad pesquera e industrial, el olor a pescado podrido y la fealdad gris, con el agradable turisteo.

Barquito español

Pero como la población no es gran cosa pronto se alcanzan sus límites. Por el lado del mar un muelle y un castillo en ruinas con vistas a las playas de la costa y un campo de golf. En el muelle había pintados barquitos que nos gustaron.

Playa de Magheramore

Luego por la tarde fuimos a la playa de Magheramore de la que tampoco había oído hablar. Si llegamos a ir por la mañana nos habríamos encontrado con el récord mundial de mujeres bañándose en pelotas que no estoy seguro si es algo que me habría gustado, pero al menos es algo digno de contar.


Vuelvepiedras común

25/04/2018

Arenarias en la hierba

Como tenemos visita el lunes me tomé el día libre. Paseando junto a la playa de Greystones nos encontramos con dos vuelvepiedras comunes. También se les apellida rojizos aunque en concreto estos dos especímenes no aparentaban serlo en absoluto (el color varía con la estación). Su nombre científico es arenaria interpres y el vulgar es un calco en todas las lenguas con las que he tenido contacto: turnstone-tournepierre-voltapietre-Steinwälzer.

El nombre es debido a sus actividades limícolas entre las cuales está el volteo de piedrecillas para encontrar nutricio premio debajo. Esto lo suelen hacer en la arena, pero curiosamente nuestros amigos buscaban alimento bajo el césped. Estamos a finales de abril que es hasta cuando se supone que permanece en Irlanda esta especie de invierno, así que es probable que no la encontremos de nuevo hasta el año que viene.

Teléfono nuevo pronto


Herrerillo – Blue tit – Cyanistes caeruleus

16/12/2017

Herrerillo – Blue tit – Cyanistes caeruleus

Hace unas semanas una amiga me envió una foto de un carbonero (Parus major) tomada en la bahía que el Bidasoa forma en su desembocadura. Cuando me preguntó si sabía qué ave era respondí: “un herrerillo o un carbonero” y me confirmó la segunda opción. Mi duda estaba en parte causada porque me he interesado por la ornitología viviendo ya en Irlanda y en inglés ambas especies se llaman tit: Blue tit, el herrerillo y Great tit, el carbonero. Si se usa la misma palabra será porque en los días en los que se nombraban la cosas los vieron parecidos. En el herrerillo es característico su color azul y por eso le dicen blue en inglés; el carbonero debe su nombre en español a su color ceniciento.

En el balcón

Recuerdo haber visto un herrerillo de azul reluciente en St Stephen’s Green. Esta mañana se ha posado uno en mi balcón y durante bastante rato y basándome en el color que creía haber visto he estado convencido de que se trataba de un carbonero, pero no. Para empezar, el herrerillo (Cyanistes caeruleus) se divide en subsepecies, entre las cuales la de las islas británicas se llama Cyanistes caeruleus obscurus y lo de oscuro podría complicar un poco la visibilidad del color azul, luego estaba el problema con el ángulo de la luz del día y que yo tomaba las fotografías desde detrás de un cristal. Estos bichos se mueven mucho y son complicados de fotografiar; si paro a abrir la puerta, adiós. Según leo las hembras muestran menos colorido que los machos (el dimorfismo cromático es característico de muchas aves) y otra diferencia sexual es que la banda oscura que tienen en el cuello es más fina en las hembras. El carbonero no tiene esa banda, ni tampoco una especie de antifaz natural que le cubra los ojos. A partir de ahora me fijaré en algo más que en el color.

Cartas


Grajilla occidental

09/12/2017

La grajilla occidental (corvus monedula) en la playa de Greystones

Voy a aprovechar que el fin de semana pasado en la playa me encontré con este córvido (menos habitual que otros que veo casi a diario) para poner en orden mi vocabulario aviario. Para mí, todos estos pájaros negros han sido hasta ahora “cuervos” y palabras como “grajo” o “corneja” eran en mi mente meros sinónimos. En inglés también hay varias palabras: crow, raven, rook que me venían resultando sinónimas, siendo crow la más genérica de ellas como así es en efecto, aunque me sorprenda descubrir que hay quien mete en el mismo saco al arrendajo, la chova y la urraca. Esos para mí no han sido nunca ni crows ni cuervos.

Grajilla occidental 02.12.2017

Al ave del día se le llama grajilla occidental porque existe otra especie llamada grajilla oriental o dáurica en China, Siberia y por allí. La especie europea se subdivide en cuatro y Corvus monedula spermologus es la subespecie que se existiende más al occidente tanto por las islas Británicas como por la península Ibérica hasta llegar Marruecos y Canarias en invierno. No se me ocurre por qué no habría de gustarle la cornisa cantábrica. Es espermólogo porque recoge semillas. Me llaman la atención sus ojos, muy azules, aunque en mis fotografías apenas se nota.

Me he hecho una tabla trilingüe con mis cuervos habituales. El que más me encuentro es el grajo y la forma más sencilla de distinguirla del cuervo grande es que mientras que éste tiene el pico del mismo color negro del plumaje el del grajo es más claro. Los tengo enfrente de casa y suelen estar juntos comiendo en la hierba, pero siempre hay muchos más grajos que cuervos, more rooks than ravens.

Corvus monedula Western jackdaw Grajilla occidental
Corvus corax Raven Cuervo (grande)
Corvus frugilegus Rook Grajo
Corvus corone cornix Hooded crow Corneja

La corneja de la península Ibérica es la negra mientras que la que hay en Irlanda es la gris. Con esta también me encuentro a menudo, aunque no a diario.

Si tengo un poco de suerte para hacer buenas fotos y algo de tiempo las iré poniendo todas en mi lista de aves de Irlanda.


Alacenas de Collins Barracks

16/01/2016
Ventana

Ventana

Están siendo estos los días más fríos del invierno, pero no me quejo ya que apenas llueve. Algo de aguanieve en la ciudad y dicen que estos días ha nevado en Wicklow y en Arabia Saudí. Hemos salido de casa (porque hay que moverse y por la comida japonesa) llegando tan sólo hasta el museo de Collins Barracks. Es un sitio al que deberíamos venir más a menudo. Desde una ventana se veía bien la extensión del Croppy Acre y al fondo la fábrica de la Guinness.

El museo nacional de Irlanda (sección artes decorativas) tiene el gran atractivo de estar albergado en un edificio con un patio más que notable y mucha historia (antes de Michael Collins los cuarteles se llamaban Royal Barracks). Además, la entrada es gratuita. Se ha planteado a veces la posibilidad de cobrar entrada, pero creo que le faltarían un puñado de piezas con atractivo suficiente para justificar el pago. Tiene en cambio bastantes que uno está contento de ver si no le cuestan un céntimo. A mí en especial me gusta la colección Albert Bender de arte oriental. Ya puestos voy a decir tamién cuál es la que menos, que es la dedicada a la diseñadora Eileen Grey. Probablemente la mejor sea a que trata de los soldados irlandeses, pero le tienen que interesar a uno los asuntos bélicos. A lo mejor no es la mejor para ir con la novia. Hay otra que tiene piezas del hogar de la Irlanda rústica. Le he tirado un par de fotos a unas alacenas.

Alacena

Alacena

La primera me recordó mucho a la que había en la casita en la que nos alojamos en Gales hace un par de años.

Estancia de hogar rústico

Estancia de hogar rústico

En este museo se pueden hacer las fotos que se quieran sin pegar chispazos, pero como me queda cerca de casa no me da por hacer demasiadas. Hay tantas piezas que la visita a este sitio no cabe en una entrada de blog, así que espero poner algúna cosa suelta más en el futuro.


Greystones

23/03/2014
Mapa

Mapa

Hoy ha salido un día primaveral, cosa extraña en la capital de esta república incluso en primavera y hemos vuelto a salir de excursión. Nos hemos acercado a Greystones (condado de Wicklow), que está a unos tres cuartos de hora en tren al sur de Dublín. Es un pueblo a pie de playa habitado por gentes prósperas que hacen bueno el estereotipo del norte pobre y el sur rico. Si es verdad que tiene diecisiete mil habitantes, el ambiente invita a creer que sean sólo cinco o seis mil. Sólo había estado allí en otra ocasión, en verano del año 2000 cuando a Iñaki se le ocurrió hacer el sendero del acantilado que empieza en Bray y acaba en esta población de las piedras grises. En aquella apenas vi la calle que hay delante de la estación, aunque también habrá quien diga que tampoco hay mucho más que ver.

Creo que por aquel entonces aún no existía el puerto deportivo que hemos visto al norte de lo que se podría considerar el centro del pueblo. Un embarcadero bastante feo de hormigón, que sólo puede mirarse de lado poniendo la vista en la costa o las montañas de Wicklow. Ambos accidentes geográficos tenían hoy un aspecto excelente. En general creo que las poblaciones costeras de Irlanda están muy sobrevaloradas y con esto me refiero sobre todo a los precios de la vivienda. Puede ser que al haber nacido uno en una ciudad costera de renombrada belleza estos pueblecitos no le impresionen demasiado, pero también hay que tener en cuenta la cantidad de días grises y de temporal y gélido viento que uno acaba comiéndose cuando uno acaba viviendo en uno de ellos. Ya dicen que es mejor comprar casa en invierno.

Obviemos los días malos y pongámonos en hoy, que ha salido bueno. Lo mejor que tiene este sitio es obviamente lo de estar junto al mar. Los que hicieron el ferrocarril hace un siglo no entendían de potencial turístico ni paseos marítimos y en general en Irlanda casi nadie entiende nada de urbanismo, pero al final si una playa es bonita y está medio limpia eso es un activo importante para cualquier núcleo de población. Hay una parte más agreste y pedregosa frente al instituto, que supongo que será la que da nombre al pueblo, y luego una franja larga de playa de arena y piedrecillas que se extiende más al sur mucho más allá de lo poblado. Ni las piedras ni la temperatura del agua la hacen agradable para el baño, pero hoy mismo había cuatro o cinco valientes que no se habían arredrado.

Luego estuvimos comiendo en un pub de Church st, que estaba bastante bien ya que era espacioso y tenía una carta con lo que aquí se consideran precios asequibles. Los servicios estaban bastante limpios y allí me encontré con un interesante cartel ofertando recetas de viagra y cosas de esas por internet ¿quizá para evitar el sonrojo?. Como me parece una lástima que esta publicidad esté vedada a la otra mitad del género humano, aquí la dejo.

Me quito el sombrero

No es precisamente para quitarse el sombrero