Caligrafía de Macao

25/04/2017

Largo del Senado (Macao)

El Embajador ha vuelto a acercarse a la antigua colonia portuguesa y ha conseguido enviarme idéntico modelo de postal a la de 2010. Así no tengo ni que escanearla. Está recorriendo de nuevo los lugares de su peripecia sinológica antes de volverse para este lado de Eurasia, donde será muy bienvenido.

 

Caligrafía

Nos dice en sus líneas que lo que pone en los sellos es caligrafía, pero como he visto que eso indicaban las letras latinas del lateral he pensado que a lo mejor era una serie sobre caligrafía en la que aparecían diferentes ideogramas y me he frotado las manos pensando en la posibilidad de corregirle, pero no: 書法 se dice Shūfǎ (no sé por qué no me queda sobre la “a” el diacrítico del tercer tono) y quiere decir  caligrafía. El primer ideograma es dolor y simplificada la palabra quedaría 书法.

 

 


El retroceso de los glaciares

26/01/2017

Cuando por enero el invierno se empieza a hacer largo me acuerdo de la gran oportunidad que tuvimos hace años cuando le robamos tres semanas para pasarlas en el verano austral de Nueva Zelanda. Y siempre deja uno aquí una nota en ese mes, mezcla de nostalgia y agradecimiento.

Por ejemplo hace cinco años escribí sobre el glaciar Fox, que allá por 2008 tenía un aspecto imponente. Por desgracia, la muralla de hielo que muestran mis fotografías ya no existe y según las fotografías diacrónicas que muestra la unversidad neozelandesa de Massey uno tiene que llegarse bastante mas arriba para encontrar la lengua.

He encontrado un vídeo en el que puede verse la cuesta que hay que subir para encontrarse con el hielo. Este cambio impresionante ha llevado al glaciar más o menos por donde estaba en los años ochenta. A pesar del calentamiento global, que en general ha hecho retroceder los glaciares en casi todas partes, el Fox había estado avanzando durante la primera década del siglo debido a grandes nevadas que se habían producido unos años antes. El efecto acordeón a corto plazo (unas décadas) podría ser normal. Lo que no va a ser normal es la imagen a largo plazo.


El templo de Lúxor

21/10/2016
Sin gente

Sin gente

El otro día me he dado cuenta por casualidad de que hace diez años de cuando recorrimos Egipto, o por decirlo con más precisión (aunque Egipto no deje de ser una raya de agua en la arena) de la semana que pasamos entre El Cairo y Lúxor. Después de bastantes años se me ha ocurrido volver a mirar las fotos de entonces. La edad se va notando. El país también ha cambiado mucho, en varios sentidos a peor, y ahora no me parece un destino tan apetecible como en 2006.

Eso puede que tenga alguna ventaja. Llegamos a Lúxor tras una noche entera en tren y tras encontrar alojamiento el primer lugar que fuimos a ver fue el templo que da nombre al sitio. Lúxor es en árabe al-Uqsur, que es el plural de al-Qsar. Las guías turísticas se escriben primero en inglés y luego se traducen y dicen que el nombre significa “los palacios” pero “los alcázares” es una traducción mucho más acertada hacia lo nuestro. Cuando los árabes llegaron en el siglo séptimo descubrieron los templos enormes cubiertos por la arena y por alcázares los tomaron o así los llamaron.

En la entrada del templo, que creo que debe verse antes que el de Karnak, ya que hacerlo al contrario podría resultar decepcionante, tomé dos fotografías. Una en la que no podía verse la muchedumbre turística y otra con la realidad de lo que es o lo que era aquello. Seguramente hoy día esté menos concurrido, para alivio del visitante y tristeza de la economía local.

Con gente

Con gente


Regreso a los orígenes

23/07/2016
El perro me gusta tanto como el museo

El perro me gusta tanto como el museo

Este pasado miércoles hemos retornado tras una fugaz visita a las provincias de Guipúzcoa y Vizcaya (esta última porque es la que tiene un aeropuerto serio) en la que la apretada agenda y el excesivo calor no nos han permitido hacer todo lo que habríamos deseado ni ver a todos aquellos a los que habíamos querido.

Sí que hemos superado unos cuantos hitos. Uno vuelve a la casa de la familia y esa es suficiente paz, pero tiene que ocuparse de que la consorte tenga incentivos turísticos y cosas que hacer. A causa de los precios recalamos en Bilbao en vez de en Biarritz y esto fue un acierto por esas huelgas intermitentes del control aéreo francés y lo que acabó pasando en Niza (y en Turquía) durante nuestra estancia. Ya que estábamos en la capital del mundo dispusimos echar allí la tarde y que la jefa conociera la ribera del Nervión, el espectacular museo de titanio (aunque fuese por fuera) y eso que llaman las siete calles. Su veredicto fue claro: “no es tan horroroso como tú siempre dices”. Tenía que haberlo conocido por aquellos años. Yo ya no me voy a curar y siempre seré contrario a Bilbao y sobre todo al Athlétic de Bilbao, pero es verdad que ya no es tan horroso como siempre digo.

Y luego ya, en la capital vasca bonita, puestos a hacer cosas de guiris nos dio por subir al monte Igueldo con las sobrinas y además en el funicular. Tiene que hacer unos treinta años de mi última vez, en la que seguro que hasta monté en pony. Mi hermana nos invitó a comer en el Tenis con un dinero de la lotería que ni recordaba que teníamos. No me pareció un menú nada caro para lo que es el sitio. Ventajas de vivir en un lugar peor. Luego la tarde al sol entre todas esas atracciones pasadas de moda, ni tan mal.

También nos dio tiempo a caminar una mañana de las de antes de la ola de calor hasta las minas de Arditurri. Dice la jefa que Oyarzun es mucho mejor que Rentería. No para uno como yo, que se aburre pronto de todo. Vi un torneo de partidas rápidas de ajedrez diecisiete años después, que se dice pronto. Y cumplí hasta donde pude con visitas de mi prima y marido los que vienen a Dublín y de una tía e incluso me acerqué al hospital a ver a un pariente al que encontré desanimado pero que espero que se recupere pronto. Con eso y un par de visitas al dentista, que hay que hacer arbitraje, culminamos siete días contados en los que llegamos a 38C, muy negativos para la infancia que nos acompaña, bendito paracetamol. Mis disculpas a los que no he llamado y que me leen. La próxima está prevista para otoño y en soledad, que seguramente permita hacer más cosas.


Estrasburgo (junio de 2015)

28/11/2015
Catedral de Estrasburgo

Catedral de Estrasburgo

Tengo estas fotos por aquí y quería subirlas desde haceunos meses. En junio por cuando se casó mi hermana y al día siguiente de subir por las alturas de la Selva Negra, cruzamos el Rin para acercarnos a la argentina ciudad de Estrasburgo, que ha sido sucesivamente alemana y francesa a lo largo de varios periodos de la Historia.

afds

Plaza de la catedral y la casa bonita en la esquina

Uno había estado de paso por aquí en mayo de 1998, pero la visita fue muy fugaz -apenas una escala técnic – y apenas recuerdo de la misma la plaza de la catedral, una casa muy bonita que había en la misma, un organillero que había por allí y enviar una postal desde un buzón que sigue existiendo.

Plaza Kleber

Plaza de Kléber (no el de las Brigadas Internacionales, el otro)

Esta vez, con algo más de tiempo, pudimos recorrer bastante del centro histórico de la ciudad. Supongo que para cualquiera lo de estar en la zona de fricción entre la cultura francesa y alemana le da un interés especial. Los nombres de las calles están escritos en francés y en el dialecto germánico regional. Se supone que desde la última vez he olvidado algo de francés y aprendido algo de alemán y pero sumando lo uno y lo otro medio se entera uno de las cosas.

Tiovivo

Tiovivo

Lo primero que me llamó la atención fue una placa que había en uno de los canales del río conmemorando cómo en ese lugar ejecutaban a la gente por inmersión, lo cual a día de hoy parece bastante horrible pero quien no apetezca de horrores mejor no desenrolle los pergaminos de Clío, que alguna que otra vez se presentan abiertos a plena luz del día.

Canal

Canal

Esta vez hubo incluso tiempo para entrar en la catedral. Suelo intentar evitar las catedrales y a la vez he visto ya tantas que no sé ni compararlas. Así pues lo más memorable fue un tanto banal: un tipo gritando por un altavoz para pedir al públcio silencio atendiendo a la condición del edificio. Lo de desgañitarse para pedir silencio fue una contradición en términos pero sirvió para deshacer el murmullo.

daafdafds

Bicicleta

Estuvimos comiendo no lejos de la catedral. Servidor se metió una Flammekueche entre pecho y espalda. Una especialidad alsaciana que llena bastante y no es cara. A mí me pareció perfecta para un día de llovizna.

Braco

Barco

Luego todo el grupo de paseo por los canales. Creo que el haber vivido casi siempre en edificios de apartamentos ha provocado cierta fascinación por las casas bonitas. En Estrasburgo hay muchas. El estilo alemán de construcción se aproxima a un ideal que en la península Ibérica se encuentra sólo de modo disperso. Hace poco leí que en realidad el caserío vasco tradicional era bastante moderno (siglo XV- XVI) y que en realidad provenía de la zona de Suabia, junto a Alsacia. Interesante conexión.

 

Esclusas

Esclusas

El sistema de esclusas y los barcos subiendo y bajando por las mismas para poder desplazarse por los canales también debe ser un pequeño espectáculo si no se ha visto antes. En realidad yo tengo algo así como quien dice al lado de casa.

afdssaf

Maison des Tanneurs – Casa de los curtidores

Desde ese barrio típico al que llaman “la pequeña Francia” nos acercamos hasta los descubiertos Puentes Cubiertos, para una foto de familia propiamente dicha con la presa de Vauban como fondo para después volver a la ciudad.

fsaf

Fachada catedralicia

En la plaza de Kléber nos interesamos por las glorias de la música universal en sus medallones en la fachada de l’Aubette. No sé si es más vergüenza que no conociéramos a algunos o que los eleven en piedra junto a Bach y a Mozart. Me quedó cierta curiosidad por el general que da nombre a la plaza, que fue con Napoleón a Egipto. Al final fueron unas cuantas horas en una ciudad recomendable, cuyo tamaño hace que en esta etapa de la vida prefiera pasar el tiempo allí que en París. El día anterior habíamos estado en Friburgo que quizá sea un poco más bonita aunque su historia puede que un poco menos interesante.

Estrasburgo (1888)

Estrasburgo (1888)


Luneburgo

18/10/2015
Am Sande

Am Sande

En julio estuvimos de vacaciones por el norte de Alemania y ahora que ha llegado el otoño me agrada recordar aquellos días de manga corta. Volamos a Bremen para pasar primero unos días en el Hamburgo veraniego (ya que la anterior vez había pasado tanto frío). De camino a Hanóver hicimos parada en la hanseática ciudad de Luneburgo (Lüneburg).

Es Luneburgo o Lunemburgo una ciudad de unos setenta mil habitantes a orillas del río Ilmenau, afluente del Elba. Es famosa desde antiguo por la sal que producían sus minas y en la actualidad por las landas repletas de brezales que hay en sus alrededores. La mina ya no está operativa aunque queda un museo, los tonos del brezo aportan un valor para la industria aún vigente del turismo.

Como sólo paramos un par de horas en la ciudad no puedo dármelas mucho de listo. Mientras mis jefas tomaban café yo me dediqué a patear las calles y a sentirme fascinado por esos tejados germánicos. Todo lo que vi está en el mismo centro de la ciudad, como muestra este mapa viejo.

Mapa de 1910 con rayas de 2015

Mapa de 1910 con rayas de 2015

Aparcamos el coche cerca de la plaza mayor “Am Sande“. Algo que me llamó la atención es que muchos comercios tenían una sardina de cartón a la puerta. Buen adoquinado. La calle cuyos edificios más gustaron se llamaba Grapengiesserstrasse que creo que quiere decir de los caldereros. En la parte alta de Am Sande está el edificio oscuro de la Cámara de Comercio y de allí en adelante es todo una belleza de balcones y tejados que intentan de suspender la ley de la gravedad.

En otra plaza en la que se celebra un mercado se encuentra el ayuntamiento. En su fachada del ayuntamiento vi una estatua del Emperador de España y Alemania, que es bastante más famoso en el país del sur que en el del norte de Europa. Hay un par de farmacias dignas de mención por la grandeza de los edificios que las albergan. Una tiene como estandarte un unicornio y la otra, que queda cerca del ayuntamiento, un colorido umbral y una estupenda inscripción latina dirigida al Altísimo que indica “que ni las hierbas ni los ungüentos son los sanan sino tus divinas palabras que todo lo curan” (traductio libérrima).

 

 

Aparte de la belleza de los pequeños elementos arquitectónicos y de la interacción de ladrillo y vigas de madera, una peculiaridad de la ciudad que puede y debe verse es la vieja grúa (Alter Kran) que servía para cargar y descargar los barcos de la sal que iban por el Ilmenau. La parte de la ciudad en la que se encuentra es especialmente bonita, gracias a la combinación de viviendas bellas y vistas al río.

Si paramos alguna otra vez a lo mejor intento ver el museo de la sal, o uno que hay sobre Prusia Oriental del que he leído cosas bastante interesantes.


A orillas del Támesis

24/09/2015
Vista

Vista matutina del río que luego pasa por Londres

He tenido que volver a nuestra sede de por los alrededores de Londres para asistir a unas reuniones de la empresa. Esta vez nos hemos tenido que alojar en un hotel que no es el que queda al lado de la oficina, pero que a cambio tiene una vista decente del Támesis y de un aparcamiento de coches. Esta vez era inevitable imaginarse dónde jugó Julio Camba a la pelota allá por 1912 mientras pensaba en el error de los deportistas. No es que me agrade especialmente venir a trabajar a esta zona próspera del extrarradio londinense, pero me parece un lugar bastante más civilizado que la capital irlandesa, cosa que es muy de notar en la limpieza de sus calles peatonales. Es una barbaridad la cantidad de inmobiliarias que hay en el lugar y en los pubs la cocacola es de esa de grifo. Comida de pub, nos ha dado tiempo hasta de ver un partido del mundial de rugby. La nueva terminal 2 de Heathrow me sigue flipando bastante, tras años esperando el embarcar en aquel pasillo horrible de la 4. Londres no acabo de disfrutarlo, me parece que voy a tener que esperar a ser rico.